Aprender a Disfrutar del presente

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Estás entrenado para vivir preocupado por el futuro, para tratar de prevenir todo lo negativo o peligroso que te pueda pasar. Lleno de temor y de tensión, imaginas de la peor manera el desarrollo de los acontecimientos; Todo esto sin darte cuenta de que el futuro no existe, y no ha llegado todavía, así que también puede presentarse de una buena manera.

Seguramente has escuchado una frase popular que te sugiere ocuparte en lugar de preocuparte. Entonces, decide no angustiarte más por el futuro y en su lugar, comienza a ocuparte en el presente de tomar las decisiones y realizar las acciones más adecuadas, para que el futuro sea un buen tiempo para ti y los tuyos.

De la misma manera sucede con el pasado, es posible que vivas apegado al recuerdo de lo que pasó, con el deseo de que las cosas hubiesen ocurrido de una manera diferente, o que permanezcas atado al recuerdo doloroso de alguna situación que viviste atrás, y de la cual no te hayas podido liberar… En fin, lo más importante es saber que no podemos alterar o cambiar el pasado, que sólo podemos crecer a partir de cada momento vivido, con dolor o con felicidad, de manera que si deseas cambiar alguna circunstancia vivida atrás, tienes que poner tu atención en el presente para actuar conscientemente y así evitar que te vuelva a suceder.

Vivir en el presente, te permitirá comenzar a reconocer todas las oportunidades, las respuestas y las soluciones que la Divinidad acerca hacia ti… Respira suave y profundamente y ubícate: estás aquí y ahora, atiende a todo lo que está sucediendo en este momento, aprende a estar en presente con todos tus sentidos conectados y alertas.

¡Suelta el pasado y el futuro… Lo único que está pasando para ti es el presente!

Claves para estar en el presente

Practica un ejercicio de ubicación. Mira a tu alrededor para encontrar varios puntos de referencia, observa el cielo, sus colores, la densidad de las nubes, reconoce el lugar en el que te encuentras, quítate los zapatos y coloca los pies en el suelo, haz contacto con la tierra, observa cómo estás vestido en este momento. Cualquiera de estas prácticas te permitirá regresar al momento presente.

Ocúpate de hacer una sola cosa a la vez. No le permitas a tu mente distraer tu atención. Generalmente atiendes varias cosas a la vez y piensas que de esta manera eres más efectivo, pero esto puede ser erróneo, pues en la medida en que divides el foco de tu atención, pierdes la capacidad de reconocer y memorizar los detalles, así como disminuyes la capacidad de respuesta efectiva que es proporcional a la atención que prestas. Practica la observación consciente. Como cuando eras niña, procura obtener los detalles del elemento o la situación que observas; seguramente descubrirás que desconocías muchos de ellos. Atiende y mira los ojos de la persona con la que conversas, comunícate de una forma directa, recuerda que prestar atención es una forma de expresar amor.

Pon orden en tu vida. Prueba planificar la noche anterior las actividades del próximo día, de esta manera te asegurarás el atender cada cosa en su momento. Muchas veces son los pendientes urgentes los que nos impiden estar en presente, nos llevan hacia el futuro o hacia el pasado. Planifica en función de tu capacidad y en tiempos reales.

Vuélvete optimista. Reconoce cada cosa positiva que sucede en tu entorno inmediato, y apoyate en ello para ganar confianza y optimismo. No permitas que los rumores o los comentarios negativos, sin verificar, afecten la perspectiva optimista que tienes de la vida. Fortalece tu fe y la confianza en la Divinidad.

TODO LO QUE ERES, LO ERES PORQUE LO HAZ ESCOGIDO DE SER.

Pon a prueba tu mente IV

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Nuevos desafíos:

Consigna 1:

¿Quién es el que trabaja uno solo día al año?

Consigna 2:

Alfabéticamente ¿cuál es el primer número entre todos los números?

Consigna 3:

Arte en singular es masculino y en plural es femenino, mencione al menos dos palabras con esa característica.

Consigna 4:

Profesor: La pregunta es ésta: ¿Aprobarás este examen? Alumno: ¿Cómo voy a saberlo? Profesor: Eso no es una respuesta. Debes darme una respuesta clara. Si contestas bien, aprobarás ¿Que respuesta daría para aprobar?

El que no arriesga, no gana!!!

Eliminar el miedo oratorio

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Eliminar el miedo oratorio

Al miedo oratorio se lo define como una inhibición para hablar en público. Es importante mencionar que ningún orador es elocuente desde el principio. Los más grandes oradores se reconocen tímidos o temerosos antes de iniciar un discurso.

Al enfrentar a un auditorio se siente esa rara tensión nerviosa, la que no debería desalentar. Es muy normal que una persona ante una situación nueva y difícil sienta malestar en el estómago, o que sus manos transpiren, o que sus rodillas tiemblen. Estas señales identifican a una persona responsable y que respeta a su auditorio.

Algunas personas superan inmediatamente esta sensación y se introducen ágilmente en su discurso. Otras, en cambio, no logran dominar la situación, manifiestan signos externos de su inestabilidad emocional y muchas veces ni siquiera pueden comenzar a hablar.

Este problema tan generalizado es perfectamente superable, practicando con entusiasmo y decisión los siguientes procedimientos:

1)  Solución a nivel mental:

a) Obtenga confianza en Usted mismo. William James dijo que la voluntad puede transformar al sentimiento mediante la acción. Aclaremos esto con un ejemplo: si una persona se siente triste, puede comenzar a reír si se lo propone.  Al cabo de un tiempo y siguiendo el esquema de James, esa persona cambiará su estado de ánimo: pasará de la tristeza a la alegría.

Recordemos que la mente tiene una capacidad autosugestiva, transforma en acto todo lo que acepta. Pero hay que tener cuidado en la forma en que se le presenta el material. Imagine que Ud. debe atravesar caminando una tabla de 100 metros de largo y 10 centímetros de ancho. Su mente obedecerá sin esfuerzo a su voluntad. Pero ahora imagine que la tabla se encuentra ubicada entre dos edificios a 100 metros de altura. La imagen de la altura induce a pensar en el obstáculo, es decir, en la posibilidad de la caída.

Habitualmente el obstáculo aparece como una atracción fatal para la mente, y por lo tanto, es fundamental aprender a visualizar para entregarle imágenes multisensoriales que apoyen el proceso de autosugestión.

El conocimiento de esta situación, que juega como un poder oculto de la mente, puede usarse para el logro de una mayor confianza. Si se proyecta esta capacidad al campo de la Oratoria, lo que se debe hacer es imitar al nadador que aprendió a nadar en el agua: ¡VENCER LAS INHIBICIONES ORATORIAS HABLANDO!

La experimentación es sencilla. Si habla en los lugares que hasta hoy le causan inhibición, al cabo de un tiempo esa actitud se tornará natural.

Como señalamos en la introducción de la clase 1, el ser humano está condenado desde su infancia a un rol de espectador porque tiene kilómetros de lectura o de recepción pasiva y solamente algunos metros de práctica en la exposición. Esa falta de uso de la expresión es la que genera el temor a hablar en público. Lo que no se usa se pierde y además, como decía Thomas Edison, el genio es un 10% de inspiración y un 90% de transpiración.

El miedo oratorio no solamente es perjudicial para las conferencias. Muchas veces, es el factor que provoca el error o la parálisis en un examen y genera el fracaso aunque se conozca el tema en profundidad. La información está  “en la punta de la lengua” pero, sin embargo, no se puede recuperar.

b) Autosugestión. Este punto está muy relacionado con el anterior en cuanto al logro de una mayor confianza. Muchos problemas no son reales, sino creados por uno mismo.

La autosugestión propone seguir el camino inverso: ¡Vencer y eliminar ese problema! ¿Cómo lograrlo? Muy sencillo: todas las noches y en cualquier momento del día, debemos cerrar los ojos e imaginar la persona que desearíamos ser. La visualización creativa debe ser tan real y potente como sea posible, es decir, imaginar el ideal.

Además, traducir esa imagen en una frase en tiempo presente que refleje el logro como si ya se hubiese consumado, como por ejemplo: “ahora soy el que siempre quise ser”. Nunca deben utilizarse frases con términos negativos como: “¡pronto voy a dejar de ser tímido!”. En la formulación de la frase, no debe aparecer el problema.

c) Actitud mental. La mayoría de los oradores aumentan su miedo pensando en sus posibles errores: ¿Me equivocaré?, ¿Se reirán de mí?, etc. Es importante: 1) Ocupar la mente en otra actividad. 2) Considerar el suceso en forma diferente 3) Descubrir y alterar la idea perturbadora. 4) Oponer la tendencia contraria. En

el módulo práctico, le sugerimos ejercicios que ayudan a combatir el miedo oratorio.

2)  Solución a nivel físico:

El miedo oratorio provoca una paralización a nivel físico. Esa tensión muscular debe ser relajada. Para conseguirlo se aconseja respirar diafragmáticamente en forma honda y profunda antes de comenzar a hablar, acomodar los papeles, limpiar el pizarrón, etc.

Esta suave actividad física permite lograr un mayor control corporal.

3) Solución a nivel elaborativo:

Una de las mejores garantías para derrotar al temor oratorio es la correcta preparación del tema: investigar, buscar material, elaborar un plan, memorizar el discurso, someterlo al juicio de otros y repetirlo muchas veces, averiguar cuáles son las características del auditorio (su nivel intelectual, preferencias, etc.).

4) Actitudes mentales de sostén:

Ud. puede sentirse valiente por el hecho de enfrentar al auditorio; otro, en su lugar, hubiera huido. Para reforzar esta convicción, es útil alentar las siguientes actitudes mentales de sostén:

¨ Sentir que puede prescindir del público, que lo único que tiene razón de ser es el discurso y que Ud. lo domina perfectamente.

¨ Asumir qué es lo peor que podría ocurrir. Luego, sólo restará mejorarlo.

¨ Convencerse de que hablar en público es lo mismo que hablar en privado.

¨ Proponerse llevar adelante todos estos procedimientos con decisión y tenacidad.

Pon a prueba tu mente III

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Cada vez son mas los que se animan a participar activamente de este desafío. Pensar, analizar, arriesgar y actuar son habilidades indispensables para enfrentar eficáz y exitosamente los problemas que se nos presentan en la vida cotidiana y esta es una excelente manera de entrenar esos aspectos: jugando!!!

Consigna 1

Termómetro es una palabra con varias sílabas en la que cada letra se repite dos veces. ¿Puede mencionar alguna otra con la misma característica?

Consigna 2

Juan y Carlos trabajan en el mismo lugar. Ambos viajan en motocicleta y salen a la misma hora. Juan vive a 5 km, Carlos a 10 km. Cierto día salen de trabajar y, a la misma hora y a la misma velocidad se dirigen a sus respectivas casas. De pronto se viene un aguacero, ninguno lleva capa, ni se detienen. Juan se moja pero Carlos llega totalmente seco a su casa. ¿Cómo fue posible?

Consigna 3

¿Cuál es el medio de transporte que no puede tomar curvas?

Consigna 4

3 patos avanzan de frente uno detrás del otro. Uno dice tengo 2 patos delante de mi, otro tengo 2 patos detrás de mi y el tercero dice tengo 2 patos adelante y 2 patos atrás. ¿Qué ocurre?

El que no arriesga, no gana… EXITOS!El que no arriesga, no gana… EXITOS!

EL PROBLEMA COMO MOTOR DE LA INTELIGENCIA

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Crisis y oportunidad.

El problema puede considerarse como el motor de la inteligencia ya que la enciende y la moviliza para que entre en acción. Una vez aceptado el problema, se activa el pensamiento: el instrumento que posee la mente para su resolución.

Sobre el pensamiento se habla mucho pero se hace poco. En el lenguaje cotidiano, se utiliza el verbo “pensar” de manera inapropiada, por ejemplo, como sinónimo de asociar, recordar o creer. Pensar, en el sentido reflexivo de la palabra, implica comprender la situación, inventar la solución y actuar en consecuencia.

Utilizar el imperativo piense es, en realidad, una paradoja. A ninguna persona se la puede obligar a pensar porque el pensamiento actúa reflexivamente cuando su socio estratégico (el problema) aparece.

El problema es entonces una oportunidad para utilizar la inteligencia y, por lo tanto, debe ser encarado con una visión optimista.

Para provocar un intenso movimiento interior que promueva un cambio en la vida, hay que adquirir el hábito del pensamiento como instrumento, desarrollar la capacidad de observación o de descubrir aquello que los demás no pueden ver, y fijar objetivos en lugar de limitarnos a reaccionar ante lo que sucede.

La necesidad, que es la madre del problema, es la consecuencia del deseo.

Se pueden distinguir dos fases por las que atraviesa la invención de una idea: nace en el hemisferio derecho, el sitio de la imaginación creadora, y continúa por el hemisferio izquierdo, donde se detiene hasta que se convierte en proyecto. La ejecución global de este proceso es la materialización de la idea como logro. Así es como el creador convierte su espíritu en materia.

Los pasos del pensamiento.

Para resolver un problema, el pensamiento utiliza un camino indirecto: obtiene conclusiones derivadas de los conocimientos que posee y los relaciona con los datos.

El conocimiento de lo general es básico para cualquier propósito ya que permite predecir lo que ocurrirá y planificar en consecuencia.

El pensamiento es el que hace el trabajo de generalizar e individualizar, es como un reflejo de la realidad que se hace posible gracias al lenguaje. Lo general se nombra con palabras, es decir, la palabra “árbol” representa a todos los árboles. Sin palabra, no hay generalización posible: el lenguaje es la realidad inmediata del pensamiento que permite ir más allá de la sensación y de la percepción.

El pensamiento, entonces, puede llegar mucho más lejos, y más rápidamente que la percepción porque mediante la generalización se puede concluir inclusive sobre aquello que no se ve.

Lo sensorial es la base del conocimiento ya que se aprende por contacto con la realidad. La práctica es la fuente, refuerza lo que se sabe y comprueba si el saber es consistente con respecto a los hechos o verdades que afirma.

Existe un doble sistema de señales: los hechos (lo real, lo que acontece) y los signos. Tanto uno como el otro se complementan en la mente del hombre.

El pensamiento difiere de persona a persona según su:

· Amplitud: Es la posibilidad de abarcar el problema en su conjunto, con sus características generales y particulares.

· Profundidad: Tiene que ver con llegar a las causas y consecuencias, inmediatas y remotas, y a sus fundamentos.

· Independencia: Es la capacidad de tener pensamientos propios y la posibilidad de ejercer sobre ellos la autocrítica.

· Flexibilidad: Se relaciona con variar los medios y los enfoques para solucionar los problemas ante los fracasos.

· Consecutividad: Es observar el orden, sin saltar erráticamente de un tema al otro aplicando los principios lógicos de la identidad, la no contradicción y el del tercero excluido.

· Rapidez: Está en relación con el timing para que la solución no llegue después del momento en que era necesario obtenerla.

El valor de las ideas.

El valor del pensamiento lógico queda planteado, la lógica fue la base del progreso de la ciencia. Sin embargo Einstein dijo que nunca descubrió nada nuevo con su hemisferio racional. Fueron pequeñas ideas las que transformaron al mundo. Lo que necesitamos es descubrir nuestro genio interior y llevarlo a la práctica con el auxilio de las ideas simples que se filtran con facilidad y que no reciben reparos por incomprensión o intereses en pugna ni generan la resistencia que sí provocan las propuestas complejas. El creador es el mejor imitador que tiene Dios en la Tierra porque genera un producto concreto de la nada.

Un arquitecto que ha descubierto su vocación y la ejerce con placer, pasa por un terreno e imagina la casa de sus sueños. Como tiene competencia y capacidad para concretar su idea, puede llevarla a la práctica con los recursos necesarios.

Examinemos algunos ejemplos de la historia sobre pequeñas ideas que produjeron grandes cambios:

· La fórmula elemental de guardar los fósforos en una cajita y su posterior automatización le dio a los suecos el monopolio sobre esa industria.

· King C. Gillette inventó la hoja de afeitar mientras se afeitaba. Partió de la premisa de inventar un producto que obligara a los hombres a comprarlo durante toda la vida.

· Albert Einstein descubrió la teoría de la relatividad imaginando que viajaba en la punta de un rayo de luz.

· Los medios masivos de difusión surgieron de la combinación entre el linotipo de Ottmar Mergenthaler, que hizo posible el periódico de impresión rápida y en escala, y la publicidad gráfica. El precursor fue Joshep Pulitzer que recurrió a esta fórmula para distribuir noticias y obtener ganancias al mismo tiempo.

· Nyels Finsen observó un gato en el tejado que se movía hacia el sol y tuvo una idea que lo convirtió en poco tiempo en el precursor de la lámpara de rayos ultravioletas.

· Jacobo Schaffer descubrió el papel cuando investigaba cómo las avispas lo obtenían de los árboles. Revolucionó al precario método que utilizaba trapos viejos para fabricarlo.

· Louis Wartemann inventó la pluma estilográfica después de perder un negocio por derramar tinta sobre el contrato.

· Thomas Edison se propuso iluminar un hilo muy fino y después de mil fracasos llegó a inventar la lámpara eléctrica.

· Los enormes huesos del oído son operados por una delicada membrana. Alexander Graham Bell pensó que podía imitar este sistema con piezas de acero. De esta manera inventó el teléfono.

· El planeta Neptuno se descubrió ya que José Leverrier supuso su existencia al observar las perturbaciones en el movimiento del planeta Urano.

· Otto Lilienthal inventó el planeador por comparación con el tipo de alas de las aves.

“AUDIENCIA” La ciencia de aprender escuchando

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COMO CONCURRIR A CLASES; CONFERENCIAS; ETC Y OBTENER EL MÁXIMO RENDIMIENTO

AUDIENCIA: Implica oír palabras con el objeto de captar ideas, y esta íntimamente ligada con la oratoria ya que constituye el proceso inverso. Es decir, descifrar cuales fueron las ideas principales que formaron parte del discurso motivo de nuestra audiencia.

IMPORTANCIA DE LA CUESTION:

La primera impresión que nos deja un elemento recién adquirido, es de crucial significación desde el punto de vista de su recuerdo posterior.

Es por ese motivo que debemos concurrir a clase concientes de su importancia.

La expresión oral, a través del entusiasmo y otras actitudes, son las que provocan los resultados mas trascendentes, establecen los vínculos mas certeros y dejan sus huellas mucho mas rápido. De esto se desprende, no solo el valor del expositor sino también del espectador y de la imperiosa necesidad de una técnica de audiencia.

ESTADO ACTUAL:

Muchas personas concurren a clase con un espíritu pasivo. Esa pasividad asume diferentes formas:

a) La del que anota todas las palabras del profesor sin atender (confía en que después entenderá de la lectura de sus apuntes).

b) La del que confía en los apuntes de los de más (compañeros, clases grabadas, etc), desatendiendo y provocando desatención en la clase.

Estas formas no son únicas como vamos a ver mas adelante, pero son si las usadas por la gran mayoría. Esta circunstancia, hace que cada día pierdan mas importancia las exposiciones teóricas.
Sin embargo, todo esto proviene del error en la actitud y el método utilizado por los estudiantes o las personas que asisten a conferencias.

ELEMENTOS SIGNIFICATIVOS DESDE EL PÙNTO DE VISTA DEL METODO DE LA AUDIENCIA

PREPARACIÓN ANTES DE LA CLASE

Conviene dedicarle a la materia una carpeta de hojas cambiables. Este sistema nos permite concurrir a clase sin la carpeta (pesada e incomoda) y reemplazarla por hojas sueltas que pueden trasladarse sin molestias en cualquier bolsillo o carpeta.

De esta forma podremos organizar mejor el material de estudio, intercalando incluso en las clases del profesor, algunas acotaciones bibliograficas y otros elementos que nos permitan ampliar y mejorar el tema.

UBICACIÓN DEL ESPECTADOR

Para obtener el máximo provecho de una clase, es importante que el alumno se ubique lo mas cerca posible del profesor.

Esta evita inconvenientes de acústica y de visión, aconsejándose además por múltiples aspectos psicológicos.

Se comprobó que los alumnos que se sientan en las primeras filas, son los que obtienen los mejores resultados en los exámenes.

ESTILO DEL EXPOSITOR

Es de gran utilidad descubrir el “estilo de exposición” que utiliza el orador. Este punto implica el llegar a conocer la costumbre del expositor en cuanto a la forma de introducir las distintas calidades de ideas.

Algunos oradores, integran lo mas importante al comenzar y luego dan los detalles, otros explican su tema en forma gradual, y hay quienes aplican sistemas intermedios.

Descubriendo el estilo del conferenciante, estamos en condiciones de aplicar nuestra política de audiencia con óptimos resultados.

DISTINTAS FORMAS DE TOMAR APUNTES

Al introducirnos en esta clase, hicimos una breve referencia. Vamos ahora a trabajar la cuestión en detalle.

1- COPIA TEXTUAL:

Prácticamente imposible de realizar sino se poseen conocimientos de taquigrafía.

Desde el punto de vista de la comprensión, acudir a esta forma no nos ayuda. La persona que se preocupa por copiar todo lo que dice el profesor, no obtiene el debido provecho en comprensión, pues son estas dos cosas casi inconciliables.

La única ventaja que tiene el sistema y que en definitiva se transforma en inconveniente, es que el alumno tiene todo lo dicho por el profesor. El inconveniente final a que nos referimos, es el que provoca el hecho de que el profesor gira mucho alrededor de su tema, que repite varias veces la idea, que pase de una a otra y vuelva a conectarla a la primera, etc.

Esta situación para la persona que estuvo siguiendo en comprensión al profesor, no solo que no le crea dificultad, sino que por el contrario le allana problemas. En cambio el que copio textualmente y en su casa intenta recuperar la comprensión perdida otra vez de sus apuntes, indefectiblemente se encontrara con dudas, tendrá que releer la cuestión varias veces, ordenarla, trabajar mucho tiempo el material copiado, para que después una vez depurado pueda servirle.

Para ser mas gráficos:

A la persona que lee textualmente, le costara demasiado trabajo comprender que fue lo principal y que lo accesorio ¿porque? Porque desjerarquizo el momento mas importante para la comprensión: ¡EL PRIMER CONTACTO

2- SIN NINGUN TIPO DE APUNTES Y SIN PRESTAR LA ATENCIÓN DEBIDA:

Los resultados de esta forma de audiencia, que mejor deberíamos llamar desaudiencia, son a todas luces nefastos.

3-APUNTES ESQUEMÁTICOS:

Con este sistema nos estamos introduciendo en una de las formas mas recomendables de asistencia a clase.

Los apuntes esquemáticos no alteran nuestra atención y fundamentalmente se organizan, reconstruyen y se graban en nuestra memoria (una vez repasados con la técnica de encadenamiento) con mucha mayor rapidez y precisión.

No hay que anotar frases sino palabras claves de la exposición (releer la clase correspondiente de método de estudio). Estas palabras claves para ser tales deben traer a nuestra mente, una vez terminada la clase conferencia, las ideas y pensamientos del profesor, e incluso si nuestra atención fue elevada con detalles.

Vemos que para poder utilizar apuntes esquemáticos, debemos dominar el método

de estudio ya explicado, porque el profesor para desarrollar su tema acude al esquema.

Idea general, Ideas principales, Ideas complementarias, Detalles y Subdetalles.

Finalizada la clase debemos reconstruirla a partir del diagrama con la mayor cantidad de detalles posibles y si podemos, intentamos contársela a otra persona (principio de repetición activa al que debemos acostumbrarnos).

Posteriormente asociamos las palabras mediante “cadena” para su memorización.

Este es el momento de ponerse a prueba. Seria conveniente para ello que algún familiar o persona cercana leyese para usted el texto que a modo de ejemplo figura en el libro de método de estudio, pagina 17. Otra posibilidad es grabarlo y posteriormente practicar audiencia como si se tratara de una conferencia.

Trate de diagramarlo usted mismo; luego verifíquelo con el que figure en el texto.

4- SIN APUNTES PERO CON MÁXIMA ATENCIÓN

Es la forma mas difícil, pero probablemente la mas perfecta.

Solo es factible lograrla, si tenemos el sistema de la cadena dominado a la perfección.

Captadas las distintas calidades de ideas, lo que hacemos es ir asociando unas con otras, a medida que vamos representándolas con palabras claves.

Esta forma no es imposible, simplemente es la que necesita mas práctica (no solo de audiencia sino de casi todas las técnicas de este curso).

Si no puede arriesgarse a ir a una clase aplicando esta técnica porque considera que perder algún detalle seria muy significativo, entonces la practica puede realizarse en alguna conferencia optativa o ante cualquier película o charla que miremos o escuchemos.

5- SISTEMA INTERMEDIO

Muchos alumnos deciden finalmente la utilización de un sistema intermedio de audiencia, combinando las ventajas del punto 3 y punto 4, pero desterrando definitivamente las dos primeras formas.

ELEMENTOS SIGNIFICATIVOS DESDE EL PUNTO DE VISTA DE LA ACTITUD EN LA AUDIENCIA

1- Entusiasmo

Hay que concurrir a clase con entusiasmo, con el pensamiento puesto en la información que se recibirá y su importancia.

2- Primer contacto

Recordemos que es muy interesante prestar atención en clase

3- Atemperar el olvido

Como olvidamos mas en las ocho horas posteriores de adquirido un conocimiento que en los 30 días posteriores, debemos atemperar esa curva de olvido y anularla, repasando nuestro esquema o cadena ( si memorizamos instantáneamente) a la salida de la conferencia (respetando así también el principio de repetición activa)

4- Crecimiento del tema

Al día siguiente ampliamos el conocimiento con bibliografía y escribiendo sobre el tema (si es necesaria

5- Concentración

A medida que practiquemos esta técnica, notaremos que nuestra concentración llegara a niveles cada vez superiores.

¿Cómo preparar un examen?

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¿Cómo preparar un examen?

Antes de nada, recordar que no existen píldoras ni fórmulas mágicas para aprobar. Todo requiere un esfuerzo por nuestra parte.

¿Cómo puedes mejorar la preparación de los exámenes?

Asegúrate:

  • Trabajar diariamente para asegurarte de que entiendes la materia. Preguntar en clase cuando sea necesario.
  • Estudiar cada tema: subrayar, hacer esquemas, resúmenes…siguiendo el método adecuado (el que cada uno eligió)
  • Cuando un tema queda bien aprendido, no se olvida fácilmente. En el estudio de los siguientes temas tendréis que apoyaos en los anteriores, por lo que os sirve de repaso y consolidación.
  • Cuando se aproxime el examen, tenemos que repasar para afianzarlos más en la memoria.
  • Cuando se ha trabajado y se sabe el examen, no debemos preocuparnos.

¿Cómo puedes mejorar la realización del examen?

  • Perdiendo los nervios ante el examen: “los nervios no sirven para nada sirven y para todo estorban”
  • Procura relajarte. Parctica las técnicas de relajación.
  • No te comas los libros ante del examen inmediatamente antes del examen
  • No hables con los compañeros antes de realizarlo, te parecerá que no recuerdas nada y aumentará tu nerviosismo.
  • No intentes comprobar si recuerdas todos los temas, antes del examen tu mente está en tensión, ya no puedes reforzar tu memoria, así que concéntrate en lo que vas a hacer.
  • Estando en plena forma física y mentalmente: Debes dormir bien y descansar lo suficiente antes del examen
  • No dejes todo para el último momento, si lo haces le das tiempo a la memoria para asentar la información que recibe, la memoria necesita reposo y el recuerdo será más fácil si existe orden.

¿Cómo comprender bien las preguntas del examen?

  • Dejando los nervios en el pasillo.
  • Tomándote tu tiempo para leer bien las preguntas. Léelas todas. A veces, puede haber más de una que haga referencia al mismo tema, y tendrás que decidir el enfoque y el contenido para cada una.
  • Si cuando las has visto todas, alguna no es muy clara, pregunta al profesor y te las aclarará.
  • Antes de contestar cada pregunta en particular, léela varias veces, hasta que te asegures de su comprensión. Busca la palabra clave que te indica qué hacer: explica, demuestra, define, calcula, encuentra… . Practica la lectura comprensiva
  • Después de contestar, lee nuevamente la pregunta y la respuesta y valora si ésta responde efectivamente a la primera.

¿Cómo organizar el tiempo que dispones durante el examen?

  • Es necesario conocer el valor de cada cuestión, pues no se le va a dedicar el mismo tiempo a un tema valorando con tres puntos, que si sólo merece uno.
  • Se hace una distribución rápida del tiempo. Debemos dejar tiempo para el repaso.
  • Se debe comenzar por las cuestiones que mayor valoración tengan, y por las que mejor se saben. La mejor forma de contestar es haciendo, al principio, un esquema que nos guíe durante el examen.
  • Cuando no hay tiempo para responder alguna cuestión se deben expresar las ideas básicas, aun que sea de manera superficial. Así demostrarás que efectivamente sabías lo que debías poner.
  • Procura ser claro y breve; hacer bien un examen no consiste en escribir mucho, sino contestar con precisión a lo que se te pregunta.

¿Cómo revisar y corregir el examen?

Antes de entregar el examen, debes revisar:

El contenido: asegúrate de que has contestado todas las preguntas, que las respuestas estén completas, que no haya errores de contenido y de que no recordamos nada nuevo.

  • La forma: la presentación (que esté sin borrones, ni tachaduras), la letra clara y legible, las líneas rectas. Procura dejar un espacio en blanco, por sí al repasar surgen ideas nuevas. Corrige las faltas de ortografía y los posibles errores de estilo.

Concentración

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La concentración es la clave del éxito.

Un estudio de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburg, Pennsylvania, demostró que si se efectúan simultáneamente dos actividades, la efectividad de cada una disminuye en el tiempo. Ante la complejidad, dividir la atención genera el 85% de los accidentes ya que no se puede desarrollar al mismo tiempo más que una función en forma perfecta.

Frente al constante crecimiento de los estímulos caben dos opciones: someterse pasivamente a ellos o atenderlos selectivamente según el interés. Al eludirlos evitamos ser invadidos por ellos pero a la vez, creamos una barrera que nos impide captar lo importante y descubrir oportunidades. Para orientarse en una dirección, hay que salir del automatismo y tomar conciencia.

Cuando prevalece la atención involuntaria, la mente – que es por naturaleza vagabunda – se distrae cada 12 segundos (es decir, 300 veces en una hora). Es por eso que durante la lectura, con frecuencia es necesario volver a párrafos anteriores.

Podemos imaginar a la mente saltando entre una figura y un fondo, pero esa rotación puede provocarse de dos formas:

1) Por selección (desde adentro).

2) Por imposición (desde afuera).

El secreto consiste en saber cuándo aplicar o quitar filtros según corresponda.

Existen dos tipos de concentración: la activa, que descubre novedades, y la pasiva, que las enriquece mediante la reflexión y la meditación en estrecho contacto con la memoria.

Los peligros de la concentración activa son: la obstinación, la estrechez de miras y la falta de distancia. El mayor peligro de la pasiva es el divague. Para evitar estas fallas, la receta es concentrarse durante la acción y meditar antes de la decisión. El principio rector es saber lo que se quiere, actuar en consecuencia y controlar los resultados que se obtienen.

Los afectos juegan un rol prioritario en la dinámica mental, por eso, hay que educarlos desde la infancia desarrollando la inteligencia emocional como actitud. El interés es el componente intelectual de la emoción. Si se lo cultiva, conectándolo con el deseo primario, produce el entusiasmo y la pasión. Sin equilibrio entre razón y emoción, la mente opera en un vacío, sin brújula orientadora. Es entonces cuando aparecen vicios como apelar a la “fuerza de la voluntad”. Sin claridad en lo que se desea, no hay motivación; sin un propósito definido, no hay constancia en la decisión.

La peor solución es el autoengaño porque no permite enviar señales claras al cerebro. Lo que se reprime o el obstáculo, aparece luego como una atracción fatal que produce una fijación negativa en ideas parásitas. En cambio, la concentración perfecta hace concordar la intención y la acción en un estado ecológico de flujo donde el logro se alcanza sin esfuerzo.

La tensión es el enemigo número uno. Cuando se produce por un robo, una pelea, etc., la energía pasa del cerebro al corazón y a los músculos. La respuesta se asocia a una emoción violenta. El tipo de vida moderna lleva a una tensión crónica con enemigos imposibles de combatir como el desempleo, las drogas, la corrupción, la contaminación, etc. El estado de angustia está latente y no permite identificar su causa.

Por lo tanto, es cada vez más importante aprender cómo funciona la mente para operar ante situaciones de creciente dificultad. Esta es la gran deuda del sistema educativo formal que no enseña cómo producir la propia energía, la que se logra comparando el ideal con la coyuntura, haciendo de cada defecto una virtud, “recargando las baterías” a través del relax y de la respiración profunda que permite que la sangre circule por las venas y transporte por el cuerpo el espíritu innovador de la creatividad.

El secreto está en dejar de reaccionar ante lo que pasa y elegir el futuro que se anhela, manteniendo así la ruta seleccionada. Si se empieza por educar a la mente, la concentración hará la diferencia.

Gimnasia cerebral

Los lóbulos frontales permiten construir proyectos, adquirir la conciencia y la libertad que nos expulsó del Paraíso. De esta manera, podemos escapar del condicionamiento biológico y contrastar la idea de Albert Einstein: “Dios no juega a los dados”. Así seremos los arquitectos de nuestro propio destino.

La sustancia gris está compuesta por 100.000 millones de neuronas que integran una cadena. En 5 sinapsis o puntos de encuentro, esta cadena se comunica con las neuronas (o cadenas) más lejanas en milésimas de segundo. Las que se descargan juntas, se conectan entre sí. Las que no participan, desaparecen. De ahí la importancia de la gimnasia mental.

El cerebro se construye a partir de nuestras acciones. La ventaja es que podemos realizar una gimnasia mental ya que el cerebro, como “hardware”, acepta una imagen como si fuera un hecho. Por ejemplo, el que escribe en un teclado sólo con su dedo índice aumentará la representación del mismo en el cerebro. Imagine que se agacha, toma una pesa y la levanta 10 veces. Su cerebro, activará el área de movimiento. Este método es usado por deportistas profesionales para programar mentalmente su rendimiento, y también lo utilizan los publicistas para unir marcas con emociones.

La clave es la concentración. Los lóbulos frontales realizan una selección pero el problema es cómo sostener la atención, cómo desconectar o bajar el volumen de las otras áreas, cómo aprender y luego delegar la rutina. Lo importante es que la elección sea hecha desde adentro y en función de los deseos.

El cerebro tiene sistemas autónomos que pueden ayudarse entre sí. Por ejemplo, si a Ud. le preguntan “¿cuántas ventanas hay en su casa?”, el hemisferio izquierdo realiza el cálculo mientras que el derecho visualiza.

Luego de los 25 años perdemos 50.000 neuronas por día. Al envejecer disminuyen los reflejos y los intereses, pero estos efectos pueden evitarse. La actividad física genera neuroestimulantes. Si bien la educación puede ser otro incentivo, es la experiencia en forma de inteligencia cristalizada la que mejora con los años. Por ejemplo, las personas mayores suelen destacarse por tener una mayor capacidad de análisis, recordar sus obligaciones y ser más cuidadosas.

El cerebro mejora con su uso: cuando se pierden neuronas hay millones, intactas, que esperan su oportunidad. La juventud es relativa a la esperanza. Pablo Picasso pintó hasta después de los 90 años.

La fuerza bruta de la inteligencia juvenil se compensa con la ecología mental. El cerebro que ya ha “aprendido a aprender” rejuvenece cuando practica ante situaciones nuevas, puede jugar a decodificar lo percibido, almacenarlo y recuperarlo.

El método consiste en anticiparse o efectuar una prelectura, preguntándose qué es lo que se sabe sobre un tema determinado. Luego, es necesario leer activamente y contestar las preguntas, evaluar lo aprendido y testear el recuerdo. Finalmente, la actitud emocional es básica: hay que sentirse joven.

La gimnasia humana más importante es la lectura, que es el motor de la civilización y la cultura. Los genes nos brindan los instintos,

las reacciones y los movimientos necesarios. El tallado del alfabeto en el cerebro es entonces la victoria de la mente y del espíritu sobre la materia. Los genes, que especifican nuestro comportamiento, han dejado para el cerebro la sensibilidad ante la experiencia.

Contando con ese capital intelectual, la vida se transforma en el gimnasio del cerebro. Por lo tanto, es muy importante evaluar a qué nos dedicaremos durante los próximos veinte segundos. La vida episódica pasa sin dejar huellas. La sistémica, en cambio, tiene un objetivo y busca alcanzarlo aprovechando cada instante como una oportunidad. Mantener ese interés y el contacto social son sus ingredientes básicos.

Reaprender a leer

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¿Por qué el hombre, indefenso al nacer, se convirtió en el dominador del planeta? Porque fue el único entre todas las especies que aprendió a tallar un alfabeto en su cerebro. El secreto de este valioso capital intangible permitió evolucionar la comunicación, superando las barreras del tiempo y del espacio.

La paradoja de la sociedad de la información es que mientras la producción de textos y conocimientos crece exponencialmente, las habilidades lectoras se mantienen constantes o disminuyen.

El cambio acelerado requiere una actualización continua para sostener el nivel competitivo. El problema que encierra el funcionamiento de la memoria es que cuando nos detenemos para registrar lo que leemos, dejamos de recibir información, lentificando los procesos perceptivos y disminuyendo el atractivo por leer.

En la comunidad educativa, empresarial y política, no existe una conciencia clara sobre el valor de la lectura, ni una visión estratégica sobre los beneficios sistémicos que promueve. La buena noticia es que se puede reaprender a leer, porque leer cualquiera sabe.

Reaprender a leer es la clave.

Uno de los problemas es que el reducido espacio que se le destina a la lectura conduce a un nuevo analfabetismo de tipo funcional que caracteriza a los que saben leer pero no leen. Asimismo, se ha comprobado que la recepción pasiva de la información visual o auditiva frente a la TV empobrece el procesamiento de la información.

Existe una solución para la falta de tiempo: como el día no se puede estirar, mejoremos entonces nuestra capacidad como lectores.

La técnica de lectura veloz es una tecnología revolucionaria que constituye una de las herramientas básicas del método ILVEM. Se funda en los siguientes principios:

1) El campo visual puede ser optimizado. Mientras que el lector lento lee por palabras aisladas, el lector entrenado puede captar de 5 a 10 palabras por golpe de vista.

2) El lector lento está condicionado por la barrera del sonido. Necesita escuchar cada palabra que lee y los mensajes orales tienen una velocidad de emisión máxima de 100 palabras por minuto. El lector rápido acorta camino enviando directamente la información desde el ojo al cerebro y puede superar sin inconvenientes las 500 palabras leídas por minuto.

3) En materia de comprensión es donde las prestaciones de ambos modelos se inclinan decididamente a favor de la lectura rápida. Mientras el lector común recibe sílabas o palabras sueltas que en sí mismas carecen de sentido, el lector entrenado reúne las palabras en grupos con significado propio -denominados técnicamente “unidades de pensamiento”-, lo que le permite entender mejor. Es decir, el lector lento ve el árbol mientras que el rápido percibe el bosque.

4) Las distracciones y regresiones obligan al lector tradicional a relecturas continuas lo cual lleva su rendimiento a niveles mínimos. El lector rápido aumenta la concentración al no dejar libre el espacio mental que generan las distracciones. Así, como quien maneja rápido, el lector veloz se concentra automáticamente.

La buena noticia es que a cualquier edad se pueden mejorar los hábitos de lectura. El dominio de la lectura veloz requiere un abordaje teórico-práctico. La comprensión conceptual de la técnica no es sinónimo de su internalización. Por lo tanto, para convertirse en un lector dinámico, es preciso realizar la gimnasia mental que se obtiene en nuestros cursos.

Habitualmente la lectura no es continua, nos detenemos para leer en puntos de fijación y el tiempo que nos detenemos es la pausa del ojo. Lo que vemos alrededor del punto es el campo visual. El salto que damos entre punto y punto es el salto de ojo o movimiento de regresión cuando volvemos o de retorno cuando cambiamos de renglón.

· La mecánica de la lectura.

La lectura es un proceso complejo que implica el movimiento de los ojos y el proceso mental que transforma los símbolos en significado. Al analizar los mecanismos de la percepción visual es evidente que el ojo no realiza movimientos regulares sino discontinuos, es decir, recorre la línea verificando una serie de saltos y pausas. La lectura sólo se produce durante estas pausas que denominaremos “puntos de fijación”. La duración y número de los “puntos de fijación” varían según cada individuo y la complejidad del texto.

· Lectura espacial.

La lectura espacial es una nueva manera de leer que consiste en fijar la mirada por encima de la palabra (en la entrelínea) y en el centro geométrico de la misma.

La lectura en el espacio elimina la costumbre de comenzar a leer desde la primera letra ya que permite captar al menos una palabra a la vez. El primer paso, entonces, es reemplazar la lectura tradicional por la lectura espacial.

Es importante advertir que durante la primera semana, ésta suele causar dificultades debido a la falta de costumbre, pero se debe practicar hasta adquirirla.

Para unir dos puntos de fijación, los ojos realizan un movimiento de izquierda a derecha llamado “salto de ojo”. El “movimiento de retorno”, en cambio, es el que efectúan al terminar un renglón y comenzar con el siguiente. Otra tendencia común es la “regresión” que consiste en volver atrás para releer.

· Aumento del campo visual:

Otro concepto fundamental al que haremos referencia a lo largo del curso es el de “campo visual”, que definimos como todo aquello que puede observarse al detener la vista en el punto de fijación de la mirada. Existen dos tipos de visión: la central y la periférica. La primera es más nítida pero reducida a lo que está próximo al punto de fijación. La segunda posee mayor alcance pero no es precisa, ya que percibe sin exactitud.

Sin embargo, unidos a la capacidad predictiva de la mente, ambos tipos de visión se complementan. Por ejemplo:

x

“El día estaba nublado”.

“El” y “do” se perciben con la visión periférica y “día estaba nubla” con la visión central.

Diferencia entre el lector tradicional y el lector veloz:

El lector tradicional se desplaza, como en la flecha, efectuando numerosas pausas sobre las letras.

SABER LEER ES LA CLAVE

PUES LEER CUALQUIERA SABE

El lector espacial mira por encima de las palabras y en el centro geométrico de las mismas.

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SABER LEER ES LA CLAVE

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PUES LEER CUALQUIERA SABE

Como funciona la memoria

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La memoria es un sistema de procesamiento de la información que posee cuatro funciones básicas: 1) Entrada; 2) Retención; 3) Duración; y 4) Recuperación.

Sus características son contradictorias: a veces funciona mejor que una computadora y en otras ocasiones, no puede retener dos números de ocho cifras.

Es posible ilustrarlo con un ejemplo. Retenga el siguiente número de teléfono: 4901 – 0347. Ahora recuerde el segundo: 4795 – 2118. Cierre los ojos y sin mirar intente evocarlos alternativamente. Con seguridad uno de los números se habrá borrado de su mente. La paradoja que encierra el funcionamiento de la memoria de corto plazo es que si nos detenemos para registrar y evitar el olvido, no podemos seguir recibiendo nueva información.

Por ahora retengamos esto: utilizar la fuerza bruta para recordar, funciona en sentido contrario a las necesidades de la comprensión y de la memoria. En cambio, un sistema ecológico como el que proponemos utiliza métodos que optimizan el rendimiento.

Dadme una memoria palanca y moveré el mundo.

La memoria puede ser considerada un sistema como el de las computadoras, o bien puede humanizarse si se valoriza en el hombre su capacidad de seleccionar la información y se continúa con su adecuado procesamiento y registro. El archivo humano debe funcionar con principios orientadores como el interés personal y la libertad de elección.

Olvido y memoria son funciones complementarias o competitivas que actúan en un territorio común. A veces el olvido es conveniente para evitar una sobrecarga, y en otras ocasiones, nos impide recordar.

La memoria de “Funes el memorioso” -el personaje del cuento de Borges- era tan brillante que su vida era un tormento. Le faltaban dos elementos esenciales: las capacidades de selección y de olvido, que son las que otorgan al sujeto el espacio de la creación.

La memoria debería funcionar como un imán que atraiga las observaciones pertinentes y las dirija a los sectores con los cuales se relaciona, ya que lo nuevo se aprende a partir de lo viejo.

Si la información y los estímulos se orientan hacia sí mismos, el resultado será el olvido. Por el contrario, si se logra gobernarlos, se incrementará la capacidad del sistema de la memoria para actuar en la vida.

Aprender a percibir, a procesar los datos reteniendo lo que vale la pena, a recuperar la información en el momento oportuno y a olvidar lo innecesario, produce una memoria útil: “la memoria palanca”. Como dijo Freud: “olvidamos solamente cuando queremos olvidar”.

Definición de la memoria.

La memoria es la capacidad que tiene el hombre de registrar, almacenar y, en un momento dado, reproducir determinada información. Tiene además dos funciones complementarias y competitivas: la selección y el olvido.

La memoria es una de las condiciones necesarias para el aprendizaje. Éste se produce cuando cambia el contenido de la memoria una vez que el estímulo ha sido expuesto e incorporado.

La información que no se registra objetivamente y no se asocia en forma significativa al contenido previo, no produce resultados, no se registra y, por lo tanto, se olvida rápidamente.

Para poder recordar necesitamos un método. De lo contrario, dependeremos del azar.

Tipos de memoria.

Existen variados tipos de memoria: 1. Almacén de memoria sensorial (A.M.S); 2. Memoria de corto plazo (M.C.P); y 3. Memoria a largo plazo (M.L.P), que podemos representar en el siguiente gráfico.

1. Memoria sensorial (MS): es la memoria más fugaz y la que nos permite entender lo que está ocurriendo. La MS graba el instante y lo traslada a la Memoria de Corto Plazo.

Ejemplo: mientras leemos, se retiene una palabra durante el tiempo necesario para comprender la siguiente.

2. Memoria de corto plazo (MCP): en la comprensión del lenguaje, como en las operaciones aritméticas, se necesita un almacenamiento temporal de información.

Esta memoria es como la pizarra mágica y funciona ante cualquier estímulo. Posee las siguientes características: en lo temporal, su duración es cercana al minuto y, en lo cuantitativo, contiene alrededor de 7 dígitos. Es el procesador de la actividad mental. Ejemplo: el mozo de un bar recuerda el pedido hasta el momento en que lo entrega, o el tiempo que recordamos un teléfono que nos acaban de decir es el mínimo necesario antes de anotarlo u olvidarlo.

3. Memoria de largo plazo (MLP): Es el gran depósito de todas las experiencias y conocimientos que se poseen sobre el mundo. No posee límites como la MS o la MCP. Así, para recordar a una nueva persona no necesitamos borrar de la memoria a otra. La MLP funciona como el director del proceso, seleccionando la información que se recibe y distribuyendo los datos hacia zonas específicas. Su mecanismo de entrada es lento, aproximadamente de 5 segundos por cada dígito.

La MLP es una estructura orgánica de conocimientos organizados como una red asociativa. Esta organización le permite predecir o anticipar lo que cree que ocurrirá ante cada situación. De no existir esta función, la multiplicidad de alternativas posibles produciría una parálisis.

La MLP posee una herramienta para resolver una primera paradoja: si se detiene para retener lo que le interesa, no puede ingresar nueva información. Se trata de tener una buena comprensión de lo que percibe. Para ello, debe resolver la segunda paradoja: lo nuevo se aprende con lo viejo. Esto requiere que la máquina de aprender esté bien organizada, lo que le permitirá reducir la incertidumbre y responder a las preguntas formuladas durante la predicción.

El proceso final de incorporar algo nuevo a la MLP es lo que llamamos “aprendizaje”, que consiste en el cambio que se produce en ella cuando añade un nuevo conocimiento.

Resulta fundamental aprender a transferir contenidos de la memoria de MCP a la MLP. Teniendo en cuenta que la primera se borra en un minuto, debemos producir la comunicación entre ambos sistemas. La memoria habitualmente se encarga de su autoorganización con los siguientes aportes que debemos realizar: 1. Interés en lo que estamos observando; 2. Registro multisensorial de la experiencia; 3. Comprender la situación en todo momento; 4. Repasar lo incorporado a las pocas horas repitiendo periódicamente ese procedimiento.

Organización de la memoria según su tipo y técnica.

Tipo de Memoria MS MCP MLP

Descripción Fugaz Breve Permanente

Técnica Concentración Comprensión Encadenamiento

Funciones Sensorial Observación Almacenamiento

Recuperación