31 de Agosto, una de las calles más emblemáticas de San Sebastián; ¿conoces su historia?
El marco incomparable de Donostia-San Sebastián y en concreto sus calles, albergan largos años de historia. Por ello, hemos optado por indagar en esos rincones y ofreceros quincenalmente y por “capítulos” estas memorías. Lo haremos con la ayuda del libro “Donostia calle a calle” escrito por Felix Maraña y editado por ZUM edizioak.
Esperemos que os guste esta iniciativa, que, como decimos, vamos a empezar de la mejor manera posible: conociendo una de las calles más emblemáticas de la Parte Vieja donostiarra. Y es que, como bien hemos comentado, existen calles con historia en la ciudad. Nos centramos, pues, en la historia y evolución de la calle 31 de Agosto.

Procesión en la Calle 31 de Agosto
La calle 31 de Agosto debe su nombre a un acontecimiento que tuvo lugar ese día hace muchísimos años, y es que, años atrás a esta calle se le denominaba la calle de la Trinidad. El 31 de agosto de 1813, un destacamento militar anglo-portugués prendió fuego a la ciudad, con el fin de expulsar al ejército de Francia, atrincherado en su recinto amurallado. En aquel entonces, el espacio urbano de San Sebastián se limitaba a la Parte Vieja. El incendio quemó toda las casas de este zona, y solo se salvó una calle (hoy calle 31 de Agosto) que alberga las casas más antiguas de Donostia.

Casas antiguas en la calle 31 de Agosto. Foto: Kutxateka.com
Los donostiarras no tuvieron otra que reconstruir la ciudad. En el año 1863 se derribaron todas sus murallas e iniciaron su expansión urbana. La obra cuenta que Gabriel Celaya cantaba este proceso histórico en el poema “San Sebastián ciudad abierta”. Cabe señalar que el próximo 2013 se conmemorará el bicentenario de aquella tragedia.
Sin embargo, cada año, ese día, el 31 de agosto, es recordado con un acto cívico que recuerda las víctimas del incendio, con velas y una Tamborrada que repica los acordes de Sarriegui.
Hoy la calle es sede de muchas sociedades populares, como Amaika bat (1907) y Gaztelupe (1916), y el ambiente es notable a cualquier hora del día. Se sitúa entre la Iglesia de San Vicente y la Basílica de Santa María, dos edificios que también se salvaron del incendio. Como curiosidad podemos decir que una fuente sin agua en San Vicente, la fuente de las Koxkas, recuerda que en un lugar como éste pudo nacer la Tamborrada, con el espontáneo jaleo cotidiano de los cántaros. Por esa razón, a los habitantes de este barrio se les llama Koxkeros, siempre en disputa con los del fin de la calle, los joshemaritarras. Además, el conocido pintor Carlos Añibarro (1924-1991) fue Koxkero y Josheimaritarra, y es que recorrió esta calle, vivió en ella y pintó este mundo a la manera de los hombres libres.

Donostiarras recorriendo la calle 31 de Agosto. Foto: Kutxateka.com
Con esta maravillosa fotografía, nos despedimos por hoy; en dos semanas, como hemos prometido, volveremos a pasear por las calles de la ciudad, y es que, Donostia, nuestra maravillosa Donostia, dispone de calles con mucha historia. ¡Nos vemos en breve en este blog! Besarkada bat guztioi eta pozik bizi!






Tu opinión