¿De qué se alimenta Al Qaeda?
Los atentados de Al Qaeda en el Magreb, especialmente los del 11-A en Argel, han aumentado mucho la preocupación ciudadana. Ha sido una prueba de que el islamismo radical sigue ahí, que es un peligro real. Un informe británico afirma que la situación en Irak aumenta el riesgo de atentados tipo 11-S en todo el mundo. Pero Al Qaeda estaba ahí antes de los atentados contra Estados Unidos, y antes de la invasión de Irak. Y seguirá ahí después. Por tanto, ¿Qué es lo que nutre a esta organización? En Ganbara, decía Iñaki González que con los atentados de Argel se había cerrado el círculo.
Y Vicenç Villatoro insinuó que esta era la prueba de que Al Qaeda no sólo ataca a Estados Unidos o sus aliados, porque sus objetivos van mucho más allá de eso. Y es cierto que en Europa aún hay amplios sectores que creen que la organización de Ben Laden actúa como “salvadora” de aquellos que viven en situación de injusticia en los países musulmanes, y de ese modo “entienden” sus acciones. La invasión de Irak no ha hecho otra cosa que condimentar el caldo de cultivo para el crecimiento de Al Qaeda, pero no hay más que echarle un vistazo al comunicado de reivindicación de los atentados del 11-A para comprobar que Al Qaeda no es un movimiento popular o revolucionario. Bueno, revolucionario sí es, en tanto que pretende una república islámica supranacional.
Estos terroristas cometieron un brutal atentado en la turística zona egipcia de Sharm el Sheij el año pasado. Y en Internet lo justificaron como una acción contra intereses turísticos donde se bailaba o donde las mujeres no iban vestidas apropiadamente. Y en Europa todavía hay quien los ve como unos luchadores contra las injusticias que cometemos los occidentales, llámense Bush, Blair o Aznar, o llámense Zapatero o Merkel que están en Afganistán.

Se alimentan de las injusticias sociales, la pobreza y de este sistema en el que hemos creado una minoría inmensamente rica y que viaja y vive a velocidades de vertigo y una mayoría de pobres, analfabetos, discriminados, hambrientos que viven en otro mundo diferente y que se alimentan de las sobras de aquellos señores ricos. Mientras nosotros cada día tendremos que poner ballas más altas, satelites mejores, policias mejor armados y armas antidisturbios para poder parar esa marea de hambre y desesperación que hemos creado. Es la respuesta de los olvidados.