Pedir el voto entre el aparente inmovilismo
En 48 horas se han publicado dos noticias que, sin cambiar radicalmente el panorama del país en plena campaña electoral, sí dan munición al Partido Popular y a quienes sostienen que, por encima de todo, hay que intentarlo. Me refiero, en primer lugar, a la noticia de ABC el domingo de que el Gobierno español y ETA se habían reunido a principios de abril para tratar la presencia de la izquierda abertzale en las elecciones, y en segundo lugar a la que hoy firma Óscar López Fonseca en elconfidencial.com asegurando que vuelve el espíritu de Txillarre, porque a finales del mismo mes de abril Eguiguren y Otegi retomaron los contactos.
Seguramente, de estas dos noticias tuvo conocimiento antes que los periodistas el portavoz del Euskadi Buru Batzar, Íñigo Urkullu, y por eso dijo aquello de que esperaba que la presencia en las urnas de la izquiertda abertzale no fuera fruto de un pacto entre ambas partes. Rodríguez Zapatero hablará mañana en el Congreso de estas reuniones a preguntas de Rajoy, y lo cierto es que estoy ansioso por escucharle ya que ha seguido, como si de una obsesión se tratara, su máxima de que siempre informará ante el Congreso.
En las dos informaciones que citamos, hay detalles que merece la pena reproducir, por ejemplo, lo que señala López Fonseca: Fuentes políticas vascas han destacado a este diario que precisamente esta lectura tan divergente les lleva al convencimiento de que los encuentros entre el presidente de los socialistas vascos y el líder de Batasuna son “voluntaristas” y “a título personal”, y que sus consecuencias en la situación vasca serán “nulas”. “Eguiguren ha acudido por iniciativa propia, sin el aval del PSOE, y Otegi ya demostró en su momento que no tiene ninguna capacidad de decisión. Con estos mimbres, poco cesto se puede hacer”, añaden. En el caso de ABC se entra en el terreno de las especulaciones al final de la información sobre la reunión que trató de la posibilidad de que ANV estuviera en las elecciones: ¿Por qué ANV accedió entonces a incluir en su candidatura a Aranzazu Santesteban, integrante de la «comisión negociadora» de Batasuna, si estaba «cantado» que iba a ser motivo suficiente para anularla? Las fuentes de la lucha antiterrorista no tienen, de momento, una respuesta clara. Eso sí, no descartan que de lo dicho por los emisarios del Gobierno en la cita de abril, en el sentido de que no era mala idea la participación de ANV, Batasuna sacara la conclusión de que iba a tener «bula» para hacer las candidaturas a su antojo. Ese exceso de confianza le pudo llevar al «comité electoral» de la coalición a intentar colar a la «negociadora» Santesteban en la lista al Parlamento foral. Los asesores del Gobierno temen ahora que la banda se haya tomado la anulación de estas candidaturas como una «traición», tras lo oído en la cita de abril, y emprenda represalias.
Es casi seguro que los rumores de días pasados que apuntaban a un posible pacto socialistas-izquierda abertzale provengan de ahí. En todo caso, y palpando las caravanas electorales en estos primeros días de campaña se extraen varias cosas:
a) Los representantes del PSE no prestan atención a otra cosa que no sean los comicios. Preguntados por este tipo de temas la respuesta viene a ser "hoy estamos con el candidato a esta alcaldía y el resto no nos interesa".
b) Conde-Pumpido lanzó el viernes a ANV la amenaza de que iba a vigilar de cerca a los dirigentes de la izquierda abertzale para ver si en el futuro se pudiera comenzar un proceso de ilegalización contra el histórico partido, aunque luego dio marcha atrás. En el entorno de Acción Nacionalista Vasca se da por seguro que el trámite ilegalizador no comenzará en ningún caso antes del día 27, pero que a posteriori llegará. Otros tenemos más dudas si recordamos el precedente de EHAK. En 2005 Batasuna pidió el voto para ellos, incluso en la noche electoral Otegi apareció en el pabellón de La Casilla para abrazarse a las dirigentes del partido tras haber obtenido 9 escaños al Parlamento y luego no pasó nada incluso a pesar de la presión del PP, que llevó la petición ilegalizadora a todas las instituciones.
c) En sectores del PNV y de EA se interpretan estos detalles como una posible pinza preelectoral, dado que les ha cogido en medio, y como blanco de las iras y críticas de unos y otros. La izquierda abertzale está basando su campaña de criticar durísimamente al PNV. Ayer mismo, una candidata de ANV decía en un mitin que los de Imaz están dispuestos a todo para salvaguardar sus cotas de poder, "están dispuestos a vender a su madre", dijo.
