Esta vez no miente nadie: es cierto que todos han ganado
Uno de los clásicos tras las elecciones es la retahíla, a veces ciertamente patética, de todos los líderes políticos desfilando ante los micrófonos para decir que han ganado. A veces, incluso dándole la vuelta a los datos de manera descarada. El marketing político impide en las noches electorales decir la verdad. La gente se pregunta si acaso es tan difícil reconocer que a un partido le ha ido mal cuando realmente le ha ido mal, y sí, lo es. Pero creo que el domingo por la noche todos tenían razón: nadie se llevó un batacazo. Me explico:
1- El PNV volvió a ganar en la CAV. Y no es algo normal, aunque a algunos se lo parezca. Desde la llegada de la democracia, el PNV es el partido hegemónico en las urnas, y cada legislatura que pasa es más difícil mantenerla. El poder también desgasta y los jeltzales lo notan, pero no tanto como a sus rivales les gustaría. En tres décadas el PNV ha pactado con casi todos los partidos vascos y los votantes siempre han valorado su capacidad de gestión. Ha sido decisivo para aprobar dos estatutos y la Constitución europea. No hay proyecto estratégico que no salga adelante si Sabin Etxea no quiere. Esta vez se ha enfrentado a dos casos sensibles para la ciudadanía en plena campaña: el caso Jauregi y el de la Hacienda de Irun; con un debate interno intenso. Llevaba ocho años fuera de las instituciones alavesas y se enfrentaba a duras críticas de ANV, PSE y EA. Y ha aguantado. O sea, que ha ganado a pesar de todo.
2- El PSE logra una implantación muy notable. Gana en votos en Gipuzkoa, mantiene Donostia y roza las más importantes plazas alavesas. Además, si tiene el arrojo suficiente, que aún ha de probarse, el PSN presidirá Navarra. Será el efecto Zapatero, el de López o lo que usted quiera, pero va hacia arriba. O sea, que también ha ganado.
3- La izquierda abertzale, vía ANV, ha logrado sobreponerse a la ilegalización durante cuatro años y a una anulación parcial de listas. Ha superado el k.o. que le supuso el atentado de Barajas en poco tiempo y, con la movilización al máximo de su militancia, muchas veces con estrategias censurables, recupera algunos de sus feudos históricos y demuestra que es un sector político importante en el país. O sea, que también han ganado.
4- El caso del Partido Popular es otro digno de análisis. Pierde implantación, votos y lo que se quiera; pero ha ganado en Álava; son segundos en Gasteiz sólo por un puñado de votos. Bajan en Bilbao pero siguen de segundos, el mismo puesto que en Donostia. Su franquicia navarra, UPN, no tiene mayorías absolutas ni en Iruña ni en la Comunidad Foral, pero han ganado con holgura. Además, alcanza en concejales al PNV en Getxo y se mantiene en una posición digna en varias comarcas. Y eso que se ha opuesto al proceso de paz y ha renunciado a pactar con el resto de partidos. Pero ni mucho menos se ha hundido.
5- Ezker Batua/Aralar tenía depositadas muchas esperanzas en su nueva fórmula y, si bien no han alcanzado el techo de votos con los que soñaban, muerden en casi todas las instituciones importantes, y podrían tocar gobierno en Bilbao, Bizkaia y Gipuzkoa. Y son el socio prioritario favorito del PNV.
6- De EA se esperaba el desastre, y ciertamente han estado cerca de la ruina, pero han salvado los muebles con unos datos nada desdeñables en Gipuzkoa. Desaparecen en Bilbao y sólo sacan un juntero en Bizkaia, pero quienes creían que desaparecería de Álava se equivocaron. Pierde algunas alcaldías pero da la sorpresa en otras (Gernika). EA hizo una apuesta arriesgada pero lo hizo asumiendo las consecuencias. Seguro que muchos se temían algo peor.
7- Nafarroa Bai podría formar parte del Gobierno navarro y Uxue Barkos podría ser alcaldesa de Pamplona. Sólo tiene un "pequeño" problema: que no depende de ellos. Pero esta coalición sube como la espuma y ya está presente en las instituciones más importantes. Si los socialistas son capaces de entender lo que han votado los navarros -cambio- NA-BAI deberá ser recompensada como lo que ha sido, el motor de ese cambio. Sin duda, ganador.
8- Zapatero ha perdido por algo más de 150.000 votos en unas elecciones que se planteaban como primarias, pero el PSOE amplía su red de alcaldes y mantiene bastiones de poder local aun sin algunos de sus líderes carismáticos: Vázquez, Bono o Ibarra. Es un desastre en Madrid y Valencia, pero ha ganado en número de concejales y gracias a pactos gobernará en muchos más sitios que hace cuatro años. Tiene una ventaja: los peajes de la opinión pública ya los ha pasado (Catalunya, el asesinato de dos personas por parte de ETA en pleno proceso de paz, Ley de Memoria Histórica…).
9- Rajoy está en la soledad más absoluta y si la gaviota no gobierna en más sitios es por su extremismo: nadie quiere firmar nada con él. Pero su mensaje llega a una parte importante de la ciudadanía y, a pesar de los pesares, ya cuenta con ventaja: en España, el partido que gana las municipales gana siempre las siguientes generales. O sea, que nunca ha estado tan cerca de llegar a La Moncloa como ahora.
En diez meses veremos si estas tendencias se confirman. En las generales sí habrá derrotados.
