Respuesta a Luisa Etxenike
He invertido parte de mi tiempo libre en leer la columna que cada domingo firma Luisa Etxenike en El País del País Vasco y he recibido un sopapo en la cara ante el que no pondré la otra mejilla porque se trata de una crítica injusta, que no viene a cuento, y que además lleva el sello de alguien que hasta hace bien poco fue colaboradora de Radio Euskadi, del Boulevard, donde podía opinar libremente de todo. Como el resto de colaboradores. Por eso me sorprende lo que dice hoy (no tanto desde donde lo hace, pues para algunos el azote a EiTB es una constante): “No son precisamente normas de tráfico las que está dispuesto a infringir el lehendakari y, desde luego, no van a ser los informativos públicos de Euskadi los que pongan en entredicho su decisión; los que la coloquen en el aprieto de la argumentación, el debate o la crítica; los que midan su talla en la pluralidad o la abran a la duda. No, esas cosas no pasan de este lado de la muga. De sobra tenemos comprobado que los informativos públicos de Euskadi son informaciones privadas o privativas, controladas con un mando sin distancia, por quienes nos gobiernan”.
Ya dirá alguno que qué mal encaja las críticas el director de Ganbara. Pues a lo mejor sí, pero no respondo a todas, sólo a aquellas que me parecen especialmente ofensivas y, sobre todo, a las injustas. No debería yo justificar a todo el grupo en el que trabajo, porque las audiencias nos respaldan y la fidelidad de los consumidores de información también. Pero quizás debo decir que en nuestros programas de debate, tanto en radio como en televisión, ha habido críticas, y muy duras, a la propuesta de Ibarretxe. Quien se toma la molestia (y a veces también el placer) de seguirnos lo ha comprobado. Y también ha habido adhesiones, claro –¿Ha sido así en todos los medios? ¿A que no?-. Pero nuestro trabajo como periodistas de los medios públicos no es criticar nada, y menos porque alguien nos lo diga. Resulta que quien dice que a nosotros nos teledirigen intenta hacerlo igualmente. Vaya.
Insiste Etxekine: “Ningún Teleberri va a cuestionar el desafío del lehendakari a las comunes reglas del juego democrático; su plante a la legalidad de la que, sin embargo, derivan y sobre la que se sustentan no sólo sus atribuciones sino su función misma. Ni a preguntar por qué nuestro máximo dirigente va a poder atribuirse el derecho a una lectura libre de las normas, mientras al resto de los ciudadanos se nos reserva el simple acatamiento. O por qué esa prerrogativa de hacer con la capa del ordenamiento jurídico un sayo (de talla única) no se extiende al resto de los vascos y las vascas. Por qué la insumisión es sólo para Ibarretxe y sus colaboradores, y además en nombre de la democracia. Porque, naturalmente, él está encarnando la exquisitez, la pureza democrática cuando convoca un referéndum ilegal o cuando desafía al Estado; y, por las mismas, quienes a ello se oponen, se convierten -nos convertimos- en unos antidemocráticas de primera categoría y con todos los sinónimos”.




Salud, compañero!
No te diré que gastes mejor tu tiempo y tu ingenio, porque a los dos nos pusieron en el mismo taller ese instinto que nos hace imposible cabalgar cuando ladran -incluso cuando rebuznan- a nuestro paso.
¡Hay que ver! Nunca se acostumbra uno a ser sospechoso de oficio sólo por trabajar para un medio público. ¿Explicaría el segurata de una sucursal del Chase Manhattan Bank que no es un sicario de los tiburones financieros que oprimen a los parias de tierra?
Y luego está lo del ladrón creyendo que todos son de su condición (ver foto de El País en el blog de servidora), el resentimiento de quien estuvo y ya no está, y, vamos a decirlo claro, las ínfulas de los que no dejan de ser mediocres porque su nombre aparezca en letra impresa con cierta frecuencia, lo que escribo con plena conciencia de mi propia mediocridad, o sea, con conocimiento de causa.
Me debes desde hace tiempo un trago. Vale, y yo a ti otro.
“Pero nuestro trabajo como periodistas de los medios públicos no es criticar nada, y menos porque alguien nos lo diga. Resulta que quien dice que a nosotros nos teledirigen intenta hacerlo igualmente. Vaya.”
no entiendo nada
o si, la entrevista a Barrena…
o no era una entrevista y sólo publi gratis??? yo también quiero
No te pillo May, ¿Qué ocurre con la entrevista a Barrena? ¿Qué tiene esa de especial que no tengan las otras que hacemos a diario?
(con perdón)
si el modelo de entrevista que se perpetra con Barrena se la aplicas a Mao Zedong, y le dejas decir lo que quiera (en un medio público, ojo) puede quedar como un angelito (sirven para algo los medios de comunicación públicos???)
pd: mao el majo(fue responsable de la muerte de más de 70 millones de personas en tiempos de paz, más que ningún otro líder del siglo XX)
Procuro dar un trato semejante a todos los invitados, y delante del micrófono no diré si Barrena es Mao Zedong o Ghandi, eso te lo dejo para ti y para el resto de oyentes, quienes creo que tienen criterio suficiente para valorar lo que Barrena dice en un medio público.
Aún así, entiendo que no te guste.