Entrevista con el Lehendakari
A continuación podéis leer una entrevista con el lehendakari Ibarretxe que sólo se publicará en Galicia. Nuestro compañero Luis Álvarez Pousa me pidió si le podría entrevistar para su revista TEMPOS Novos, una publicación mensual de gran rigor y calidad, centrada en temas de actualidad y de cultura. Se edita íntegramente en gallego y como su difusión no llega a Euskal Herria, me he tomado el trabajo de recuperarla para publicarla en el blog. Se la hice hace tres semanas, y los temas tratados siguen teniendo vigencia.
- ¿Cómo se encuentra ante el juicio que le aguarda por reunirse con Batasuna?
- Estoy bien. Es cierto que una acusación penal por dialogar es un sinsentido que causa un dolor inmenso desde el punto de vista de quien cree en la política y en la separación de la política y de la justicia en pleno siglo XXI, pero a pesar de eso yo non me voy e dejar arrastrar: mi obligación es hacer política, y a eso me dedicaré plenamente. Este tema me hiere, pero no me impedirá seguir buscando soluciones para este país.
- ¿Cree usted que es una víctima de una campaña política y judicial?
- No exactamente. Yo tengo la cabeza más en hacer cosas que en mi propio encausamiento. Estoy muchto más ilusionado con las propuestas políticas y, sobre todo, con el sentir de la sociedad vasca. Esta sociedad sufre y ha sufrido mucho con la violencia, con la falta de respeto a nuestro autogobierno, y estamos cansados. Por eso toda mi energía, más que nunca, está dirigida a hacer política. Ahora que ETA nos quiere llevar atrás de nuevo e que Zapatero ha anunciado que no negociará con el Lehendakari lo que negoció con ETA hace cuatro meses, no permitiré que este juicio me reste fuerzas.
- Los socialistas le acusan de hacer victimismo para sacar réditos electorales…
- Pues mire, si el Tribunal Supremo encausara a Zapatero por el mismo motivo tendrían muy bien los socialistas las próximas elecciones de marzo, no? Yo creo que ya basta de este tipo de acusaciones.
- ¿Cómo ve el estado de la Justicia en general? ¿Comparte la percepción de desprestigio que se extiende sobre ella?
- Actuaciones de esta naturaleza no generan confianza, y la justicia sin confianza es cualquier cosa menos juusticia. Esto está debilitando la confianza de los ciudadanos en la institución en general. Pero hay que precisar: yo reclamo herramientas para defendernos de lo que determinados jueces están haciendo. Yo no traslado una acusación global al conjunto de la justicia: hay quien hace cosas incomprensibles y parciales, y que actúa con criterios políticos. Pero eso no es generalizable. Hay muchas personas al servicio de esta administración que quieren hacer las cosas bien e que no se sienten identificadas con que hacen ciertos elementos.
- ¿Echa en falta algún gesto de solidaridad? ¿Ha recibido la llamada de algún presidente autonómico?
- No, pero yo no soy partidario de valorar ese tipo de cuestiones. Me ha llamado mucha gente, y lo agradezco. Y a quien no me haya llamado, también. Le doy poca importancia a este tipo de temas. Lo importante es el nivel de incredulidad que existe en la ciudadanía. Esto es una contradicción brutal: el Presidente español habla non sólo con Batasuna, sino con ETA y no pasa nada –y a mí me parece bien-, pero en Euskadi el lehendakari habla con Batasuna y comete delito. Eso no es aceptable. Mire, parece que en Euskadi todo es ilegal: Batasuna aquí está ilegalizada, pero en el otro lado de los Pirineos, en el Estado francés, es legal. Aquí proponer una consulta democrática sin validez jurídica pero con valor político es ilegal e inconstitucional, pero en Andalucía y en Catalunya eso se puede hacer. Hay diferentes escalas para medir.
- ¿Ve usted relación entre este encausamiento, que podría acabar con su inhabilitación, y la propuesta política de consulta?
- No quiero verlo así. Por eso as mis energías están destinadas a sacar adelante una iniciativa política. No quiero pensar que eso sea así, pero le digo que si alguien piensa así fallará en el objetivo. Yo cumpliré la palabra que le he dado a la sociedad vasca, que es la de buscar soluciones.
- ¿A consulta es lo más importante de su propuesta o es lo más mediático, y sólo se trata de algo accesorio?
- Son cinco pasos y todos se entienden unos con otros. Hay quien ha querido ver en la consulta una especie de tótem, un desvarío o un desafío. Pero eso es porque no han leído la propuesta en su conjunto. Es legítima, democrática e integral, que se entiende como un todo.
- ¿Cuales son sus puntos?
- El primero, oferta de pacto al Presidente español con el mes de junio de 2008 como tope, y debate en el Parlamento (2), bien para hacer una consulta en octubre para ratificar el acuerdo alcanzado entre las instituciones vascas y las españolas, o si no es así, para ratificar el acuerdo que alcancen las propias instituciones vascas. 25 de octubre de 2008 sería la fecha de la consulta (3) democrática que abriría la puerta sobre dos bases: (4) un principio ético para decirle a ETA que su violencia se ha acabado, y un principio democrático para obligar a los partidos para lograr un acuerdo en torno al derecho a decidir que debe ser ratificado por los ciudadanos en referéndum (5), este sí con validez jurídica, antes del año 2010.
- ¿Esta propuesta qué supone?
- Un cambio metodológico total. Ya se lo he dicho a Zapatero. Hasta ahora los distintos procesos de diálogo en Euskadi se basaban en un esquema Gobierno español-ETA, que siempre comenzaban cuando ETA declaraba un alto el fuego. Es decir, ETA siempre tenía en su mano el interruptor para encender la posibilidad de debate entre los partidos políticos. Pero cando ETA apagaba el interruptor la esperanza se desvanecía. Por eso le dije a Zapatero: “yo no admito que para que nosotros negociemos, debamos tener la autorización de ETA. Y yo no me puedo resignar a que te niegues a negociar con el representante legítimo de los vascos lo que estuviste negociando hace cuatro meses con ETA”. ¿Cómo se puede defender argumentalmente esa posición? Nunca comenzará de nuevo un proceso cuando ETA quiera ni terminará cuando ETA imponga.
- ¿Y eso cómo se hace? ¿Qué garantías hay de que ETA vaya a aceptar esto?
- A partir de ahora será la sociedad vasca la que ponga en marcha el interruptor. Lo hacemos porque mayoritariamente pensamos así, y seremos nosotros, y no ETA, la que diga que esto ha terminado.
- El día del “interruptor” es el 25 de octubre…
- Sí…
- ¿Está definida la pregunta de la consulta? ¿Cuál sería? Y físicamente, ¿La consulta cómo será?
- Tendrá que ser el pleno del Parlamento el que defina las preguntas, pero están perfectamente apuntadas en la propia propuesta. Y la consulta se hará como se hacen siempre, con plena normalidad, empleando censos, etc. Este país lleva ejerciendo la democracia en los últimos 25 años sin problemas, hemos votado para los ayuntamientos, votaremos dentro de unos meses para las generales… hay quien intenta sembrar miedos democráticos o administrativos: antes eran los miedos legales –“ilegal, anticonstitucional…”- pero no hay ni un sólo argumento para abonar esas tesis. Luego vinieron los miedos económicos –“las empresas se van a marchar, esto es la ruina…”-, pero no, este país con más autogobierno tiene más bienestar. Si en el año 2001 éramos el noveno país en renta de la Unión Europea hoy somos el tercero. Por tanto, una vez alejados los miedos vienen las sinrazones, por ejemplo, que os alaveses no voten: yo soy alavés. Quién me va a quitar a mí el derecho a votar?
- Pero hablamos de una consulta sin validez jurídica…
- Pero hemos hecho consultas que unas veces han tenido validez y otras no. La propia Constitución española reconoce que el referéndum le corresponde autorizarlo al Gobierno español. Pero el Presidente español no es un órgano jurisdiccional. Ni siquiera la solicitud del referéndum sería ilegal. Otra cosa es que el Ejecutivo español debe autorizarlo, pero no siendo un órgano jurisdiccional decide estrictamente de manera política, porque si no sería un tribunal.
- Sólo hay una posibilidad de que la consulta se celebre, por tanto, y sería con apoyo da izquierda abertzale (EHAK). ¿Eso le da garantías?
- No es así, yo espero que a apoyen el PP y el PSE. Pretendemos que el pueblo vasco dé su opinión, somos sinceros. Será difícil que el Partido Socialista les diga a sus votantes que no se les puede consultar, porque seis de cada diez votantes del PSE, según las encuestas, piensan que el pueblo vasco tiene derecho a decidir su futuro, y que no podemos ser otra cosa que los que queramos ser quienes aquí vivimos y trabajando. Y cuatro de cada diez votantes do PP piensan lo mismo. PSE, PP y EHAK me dijeron en el pleno de septiembre que no compartían la consulta. De acuerdo, respondí, mírenle a los ojos a sus votantes y díganles: “No, ustedes no tienen derecho a votar, decidiremos por ustedes en Madrid, con Rajoy y Zapatero”. Que se lo digan. Por cierto, PP y PSOE se llevan a matar en todos los temas, pero el único acuerdo adoptado esta legislatura entre ambos fue para decir “no” al nuevo Estatuto Político aprobado por mayoría absoluta en el Parlamento vasco.
- El PP y el PSOE, cuando se ponen de acuerdo en este tema, es porque les acusan de ser desleales, de no querer compartir un proyecto común de Estado. El Lehendakari, en qué Estado español estaría cómodo?
- ¿De qué desleldad nos pueden acusar un PSOE que defendió el derecho de autodeterminación de los pueblos de España hace poco más de 30 años? No es cierto que defender el derecho a decidir sea de abertzales. Ezker Batua defiende ese derecho sin ser una fuerza nacional vasca. Ese derecho es clave. A partir de ahí vienen s proyectos de cada cual: uno querrá la independencia, otro el Estatuto, otros menos Estatuto… Esa acusación tiene poco sentido. Yo entiendo al PP. Alianza Popular votó contra el Estatuto de Gernika, con Herri Batasuna. AP creía que el Estatuto era un paso intermedio de cara a la independencia. Qué ocurre con el PSOE? Que hace treinta años defendía el derecho de autodeterminación, que logo pasó a defender el Estado plurinacional y ahora defiende el Estado uninacional. Tenemos 37 transferencias pendientes de transferir del Estatuto de Gernika, eso es deslealtad. Nos ofrecen las materias de empleo si renunciamos a la Seguridad Social, eso cómo se califica? Parece chantaje, no? Pero si nos corresponde la Seguridade Social en virtud del Estatuto que ellos tanto dicen defender! El PP y el PSOE mantienen posiciones siamesas.
- ¿Le da igual que gobierne el PP o el PSOE?
- Unos tienen la boca más grande y los otros más pequeña, pero ambos niegan la existencia del pueblo vasco y su capacidad para decidir. No digo que sea indiferente la manera de gobernar de unos y otros, pero depende de lo que hagan. A nosotros la última transferencia nos la cedió Aznar. No tuvimos ninguna por parte de Zapatero. Del talante hemos pasado al plante. Al margen de quién esté, la cuestión radica en qué nivel de compromiso se tiene. Nosotros hemos hecho una oferta e ya veremos que dan de sí los nuevos tiempos.
- Hay quien no entiende que su propuesta se plantee ahora, a pocos meses de las elecciones. Especialmente porque creen que le está poniendo las cosas difíciles a Zapatero. ¿Por qué ahora?
- La propuesta no se hace, como dicen algunos, pensando en esquemas electorales. En los próximos años habrá muchos procesos electorales, y si fuera por eso nunca haríamos propuestas políticas. Esto surge como consecuencia de la ruptura del alto el fuego de ETA, que nos quiere llevar atrás, pero yo no estoy dispuesto porque considero que la sociedad no quiere retroceder a un pasado destructivo. Insisto, ETA no puede marcar la agenda y decidir cuándo y de qué vamos a hablar los políticos. Pienso que en este momento no es aceptable que el Gobierno español niegue el diálogo en términos democráticos. Existan o no acuerdos políticos, la violencia de ETA debe desaparecer: la sociedad vasca se ha cansado de sufrir, y exige de la clase política soluciones. Además de un diagnóstico, precisamos soluciones.
- Hay una mayoría social en Euskadi que demanda el derecho a decidir, en Catalunya hay una corriente de fondo que camina en ese sentido, incluso empleando términos semejantes a los que se emplean en Euskadi, y todo esto parece articular unas reivindicaciones importantes para cambiar la estructura del Estado. Incluso parte de la intelectualidad baraja ideas como la federación de pueblos ibéricos que planteó Saramago, e que ya había sido expuesta por Galeusca. ¿Qué reformas son precisas para que Ibarretxe y el PNV estén cómodos?
- Esto no sólo pasa en el Estado español, hay que levantar la vista y mirar a Escocia, a Flandes, o a Valonia. Nelson Mandela decía que un conflicto prolongado en el tiempo resta la capacidad de buscar soluciones, pero si levantamos la vista veremos también a Quebec, Montenegro o Puerto Rico. Qué vemos en el mundo? Lo mismo que observó en octubro de 2007 el Consejo de Europa: que además de Estados, hay naciones que tienen derecho a profundizar en sus identidades políticas y culturales y proyectarse al mundo como son. Y esto se resuelve consultando a la ciudadanía, y eso no nos saca de Europa, al revés, así ayudan a construir políticamente el continente. Esto lo dijo el Consejo de Europa y yo comparto esa tesis. No es posible mantener una relación de confianza y respeto si se parte de la base de que Euskadi es una parte subordinada de España, porque no lo es.
- ¿Entonces es posible un proyecto común?
- Sí, pero debemos ser capaces de acordar un mecanismo que nos permita respeto mutuo entre Euskadi y España, respeto a nuestro idioma, a nuestra cultura. Esto es la clave.
- ¿Su proyecto era incompatible con Josu Jon Imaz?
- No, el proyecto político sigue adelante. Estamos renovando el Euskadi Buru Batzar (EBB) del PNV en diciembre. El PNV, como una sola persona, estará detrás de estas posiciones políticas. Yo digo “juntos, no detrás”. Pero no está sólo el PNV en esas posiciones, está también Eusko Alkartasuna, y está Ezker Batua. Y Aralar camina en la misma senda. Nosotros decimos alto y claro “no a la violencia de ETA” y un sí como una casa al derecho a decidir. Sobre esos dos pilares no tengo ninguna diferencia ni con Josu Jon Imaz, ni con Begoña Errazti ni con Javier Madrazo. Ninguna. Que nadie se equivoque. Somos el cauce central de esta sociedad.
- ¿Y los demás dónde están?
- Pues Batasuna defiende el derecho a decidir pero no acaba de reconocer que los derechos humanos son universales, y que la violencia no es el camino. No se puede decir que los crímenes de ETA son consecuencia del conflicto y después reivindicar los derechos de las personas presas. Los derechos son para todas las personas. Por otra banda, el PP y el PSOE rechazan la violencia de ETA, pero no respetan la existencia del pueblo vasco.
- ¿Sigue usted hablando con Batasuna?
- Sí. Yo sigo hablando con la izquierda abertzale porque creo que es necesaria para buscar una solución. Como lo son los demás. Yo me comprometí a hablar con todos para buscar soluciones y seguiré haciéndolo. Creo que soy honesto diciéndolo con claridad. Di mi palabra.
- ¿Le consta si el Gobierno español mantiene contactos con ETA?
- No. No tengo ninguna información al respecto. Sólo tengo las informaciones que publican los medios. Sé que hace cuatro meses, antes de las elecciones municipales, hubo negociaciones entre el Gobierno de Zapatero y ETA y, paralelamente, entre el PSOE y Batasuna. Ahora desconozco si existen, pero aceptaría que los hubiera porque son necesarios esos contactos. Para solucionar esto, el diálogo es fundamental. No hay otro camino.
