Inteligencia emocional

SOLEDAD Y AISLAMIENTO SOCIAL: MENSAJES EN UNA BOTELLA.

Me encanta la música. Como dice Markel, no me puedo imaginar el mundo sin ella. “Message in a bottle” -The Police- está entre mis canciones favoritas. En ella, Sting, Copeland y Summers nos hablaban de un naúfrago perdido en una isla perdida que -cayendo en la desesperación- lanzaba al mundo un S.O.S. Para su sorpresa, el mar le devolvió millones de botellas lanzadas por millones de solitarios naúfragos implorando ayuda. No estaba sólo en su soledad. El mundo entero la sufría.

messagebottleheader“La soledad nos está matando” leía hace poco. “El aislamiento social se está convirtiendo en una epidemia” afirmaba “The New York Times” hace unos días. Algunas evidencias avalan la anterior afirmación:

  • Desde los años ochenta, el porcentaje de estadounidenses adultos que dicen estar solos se ha duplicado del 20 al 40%
  • Hoy, cerca de un tercio de los estadounidenses mayores de 65 años viven solos, así como la mitad de aquellos mayores de 85.
  • La prevalencia de la soledad entre mayores de 60 años en USA y UK oscila entre el 10 y 46%
  • La soledad es un factor de riesgo prematura tan importante como la obesidad y el tabaquismo. Cada vez se reconocen más sus nefastas consecuencias a nivel físico, mental y emocional.

Datos de la OMS, prevén que para el año 2030, la depresión será la principal causa de discapacidad, por delante de las enfermedades cardiovasculares, los accidentes de tráfico, la enfermedad pulmonar crónica y el VIH/SIDA.

Somos seres sociales. Nadie lo duda. Nuestras conexiones, nuestras relaciones sociales, son pilares donde se cimenta nuestro bienestar. Cada vez disponemos de más medios para relacionarnos. Paradojas de la vida, pareciera que cuanto mayor es nuestra capacidad tecnológica de interconexión, más lejanía construimos entre nosotros, menos interacción, más soledad.

“Nuestra comprensión del fenómeno de la comunicación y la existencia misma de unos medios inimaginables hace unos años, corren parejos, pero en proporción inversa, con la incomunicación fáctica que entre una persona y otra se verifica” (Castilla del Pino, La Incomunicación. 1970)

Son múltiples las iniciativas que se están lanzando para paliar este déficit. Muchas desde el voluntariado. Algunos ejemplos.

“Silver Line Helpline”, centro de llamadas telefónicas que trabaja 24 horas al día para atender a adultos mayores que buscan tener contacto con otras personas. https://www.thesilverline.org.uk

“LinkAges” servicio intergeneracional de intercambio de servicios inspirado en una idea simple: que todas y todos tenemos algo que ofrecer. http://innovation.pamf.org/linkages/

“La soledad tiene que ser asunto de todos” (Paul Cann, fundador de la Campaña para Terminar con la Soledad). Lo comparto. Debemos abordarlo como un reto social, y no como problema individual.

Millones de naúfragos en el XXI. Premonitorio el mensaje de The Police en los 70’s. Millones de mensajes arrastrados por el mar hacia la costa. ¿Podemos responderles desde este espacio?

Javier Riaño

 

 

 

¿Estaré educando bien a mis hijos?

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A raíz de varios artículos que he leído últimamente, como madre, que además lleva muchos años en el ámbito de la educación formal, me asalta una duda que es de lo más inquietante… ¿Estaré educando bien a mis hijos? Y por extensión, ¿estaré contribuyendo de una forma adecuada a la formación de mis alumnos y alumnas?

Simon Sinek, hablando de los milenials (también llamada generación Y), aquellas personas que nacieron entre principios de los 80 y el año 2000 aproximadamente, quieren un trabajo con sentido, quieren ‘aportar’ algo. Pero aunque lo consigan  no son felices, y no lo tienen fácil en palabras de Sinek por cuatro razones, que se retroalimentan:

  1. Crianza. Tuvieron unas ‘estrategias fallidas de crianza”: se les dijo todo el tiempo que eran especiales; que podrían conseguir cualquier cosa sólo con que se lo propusieran; tuvieron premios no siempre porque los merecieran (y está demostrado que un premio pierde valor si no se merece); etc. Esto es fruto de lo que Marta Michel, Directora de Yo Dona, hablando de los niños del ‘porque yo lo valgo’  llama “padres helicóptero (sobrevuelan la vida de sus hijos para atender cualquier eventualidad) o madres apisonadoras (les allanan el terreno para que nunca tropiecen); dos versiones de lo mismo: protección máxima hasta límites ridículos”. En cuanto estos jóvenes llegan al mundo real todo esto se desmorona y afecta a su autoimagen. Aparentan fortaleza pero no la tienen. Actúan como si lo supieran todo pero no es así. Tienen una autoestima baja y no saben gestionar el estrés y la ansiedad.
  2. Tecnología. Esta generación creció con las redes sociales y los móviles. Son muy buenos poniendo filtros a las cosas, mostrando lo buena que es la vida aunque no lo crean. Son adictos a los ‘likes’, ya que generan dopamina y les hacen sentir bien. Sin embargo, a través de los móviles y las redes sociales no se crean relaciones profundas y significativas.
  3. Impaciencia. Crecieron en un mundo de recompensa instantánea. No han aprendido los mecanismos sociales de supervivencia. Para ellos prácticamente todo se puede obtener de forma instantánea. Pero las cosas importantes en la vida: amor, satisfacción laboral, fortaleza en las relaciones, alegría… exigen tiempo y no son predecibles.
  4. Ambiente. Estos jóvenes están entrando en ambientes corporativos en los que priman el corto plazo y las ganancias frente a las personas y eso no les ayuda a construir confianza ni a desarrollar habilidades sociales y de cooperación.

En un reciente artículo de El País, que llevaba por título “Sin educación emocional, no sirve saber resolver ecuaciones”, se reivindicaba la formación del profesorado en este ámbito ya que muchos problemas de las personas adultas derivan de una mala gestión de las emociones y acabamos de ver que los milenials tienen importantes carencias en este campo. Como se señala en el artículo, “los jóvenes con un mayor dominio de sus emociones presentan un mejor rendimiento académico, mayor capacidad para cuidar de sí mismos y de los demás, predisposición para superar adversidades y menor probabilidad de implicarse en comportamientos de riesgo -como el consumo de drogas-, según los resultados de varios estudios publicados por el GROP [Grupo de Investigación en Orientación Psicopedagógica]”.

Además podemos sumar a lo anterior el hecho de que por la búsqueda de lo políticamente correcto parece que estamos incluso dispuestos a olvidar la historia, lo que supone no saber de dónde venimos y hace cuestionarnos el a dónde vamos. En palabras de Javier Marías en un estupendo artículo titulado “Cuando los tontos mandan”, “el problema no es que haya idiotas gritones y desaforados en todas partes, exigiendo censuras y vetos, sino que se les haga caso y se estudien sus reclamaciones imbéciles. (…) Hoy no es nadie quien no protesta, quien no es víctima, quien no se considera injuriado por cualquier cosa, quien no pertenece a una minoría o colectivo oprimidos. Los tontos de nuestra época se caracterizan por su susceptibilidad extrema, por su pusilanimidad, por su piel tan fina que todo los hiere”.

Y lo peor de todo es que muchas luchas no sabemos hasta qué punto están orquestadas, no sabemos hasta qué punto estamos siendo si no manipulados sí dirigidos intencionadamente en una dirección. Martin Hilbert, experto en redes digitales, a raíz del uso del Big Data en la últimas elecciones presidenciales da una información que asusta: “Teniendo entre 100 y 250 likes tuyos en Facebook, se puede predecir tu orientación sexual, tu origen étnico, tus opiniones religiosas y políticas, tu nivel de inteligencia y de felicidad, si usas drogas, si tus papás son separados o no. Con 150 likes, los algoritmos pueden predecir el resultado de tu test de personalidad mejor que tu pareja. Y con 250 likes, mejor que tú mismo”.

Volviendo a mi pregunta inicial, creo que la mejor vía para educar a mis hijos y contribuir a la formación de mis alumnos y alumnas es recuperar dos principios claros de la educación: Amor y límites. Es importante dirigir una mirada amorosa, con un profundo respeto y un interés genuino que ayude a construir confianza y relaciones. Y todo ello en un marco de responsabilidad. No todo vale. Hay principios que nunca podemos olvidar, hay fronteras que no se pueden traspasar y para ello es fundamental desarrollar una mirada crítica que vaya más allá de lo evidente y que se haga cargo de las decisiones tomadas.  Una mirada que vaya más allá del yo y se preocupe por el nosotros, por el todos (por el bien común).

Invito y me invito a aprender la siguiente lección para ser más humanos.

¿Cómo sería el amor emocionalmente inteligente?

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Amor inteligente

Para la mayoría de las personas que conozco el amor, las personas que aman, las relaciones significativas o sentirse amado forma parte de lo esencial de su vida. A lo largo de los años conocemos el amor de nuestros padres y el de nuestra familia, conocemos el amor de pareja, la amistad o el amor a nuestros hijos. Por eso las marcas comerciales celebran la festividad de “San Valentín” recordándonos lo importante de decir cuanto de importantes son nuestros amores, eso sí con un regalo cuanto más caro mejor.

En este contexto espero que los lectores me permitais aprovechar la atención que estos días centra el amor para compartir algunas reflexiones sobre cómo debería ser un amor desde el punto de vista de la inteligencia emocional.

 

Lo que está y lo que no está bajo nuestra responsabilidad en el amor.

El amor es un sentimiento complejo. Hay una parte que escapa de nuestro control que es la que tiene que ver con su nacimiento, es decir, con quien nos inspira amor y sus misteriosos porqués. No elegimos enamorarnos, sencillamente lo hacemos. Muchas veces ni son el tipo de las personas que querríamos para nosotros, ni nos convienen, ni las circunstancias son favorables…pero pese a todo caemos rendidos de amor.

Como al igual que en el resto de las emociones lo que sí está bajo nuestra responsabilidad es lo que hacemos con nuestro amor, cómo lo gestionamos, hacia donde lo dirigimos, como lo alimentamos o lo dejamos morir… En definitiva, las decisiones que tomamos que afectan al amor para hacerlo crecer o para matarlo.

 

Consejos para amar mejor.

Amar no solo es un sentimiento, es también una acción inspirada en éste. El amor nos vincula, nos hace conectar y buscar cómo mantener y/o aumentar el lazo de unión. Por ello es muy importante usar las competencias emocionales para hacerlo mejor, para amar de forma emocionalmente inteligente. Es evidente que no podemos dar lo que no tenemos pero si podemos preocuparnos de aumentar nuestra capacidad para tener más que dar y ser más eficaces a la hora de amar. Desde esta perspectiva propongo algunas ideas para lograrlo, o al menos ponernos en el camino de hacerlo:

  • Aprender a distinguir claramente el amor en sus distintas modulaciones: la amistad, la atracción, la admiración, la simpatía o el agradecimiento, por ejemplo. Muchas personas interpretan que es amor lo que sienten y esta es su primera equivocación. Aunque no solo se trata de conocer con detalle qué diferencias tienen los distintos sentimientos del universo del amor. También es muy conveniente saber cómo se está moviendo o transformando, por ejemplo, si se trata de un enamoramiento inicial, de un amor maduro, o de desenamoramiento.
  • Saber establecer los límites del respeto y de la libertad del uno y del otro. Tener paciencia y saber, por contra, cuando no hay que esperar más o cuando ya no hay que dar más oportunidades. Es tan complejo como importante mantener un equilibrio entre el amor por uno mismo y el amor por el otro.
  • Expresar las emociones positivas vinculadas a la relación y hacer un arte de ello basado en la honestidad. No aprovechar la comodidad de disponer de un espacio de intimidad para volcar reproches, enfados y otras emociones negativas no vinculadas con la relación. Saber manejar la escucha y el silencio necesario para que la otra persona pueda expresarse, así como conocer los momentos en los que es necesario hablar y la importancia de hacerse escuchar.
  • Disfrutar del amor sin depender de él ni en lo personal ni en lo emocional. Justo la semana pasada lo explicaba Igor en su post sobre “Amame tanto que no te necesite“. Saborear lo que nos permite estar unidos, lo que el vínculo va construyendo. Vivir el amor en el presente, deseando que perdure, pero sin necesitar que el futuro dibuje la misma figura de la que gozamos hoy.
  • Compartir proyectos con los que seguir construyendo la relación. Se nos olvida que hay que regar el amor cada día, lo que significa ser generoso, sumar tiempo miradas-amor-inteligentede calidad con la persona amada, así como ser hábil a la hora de dar apoyo.

 

Sinceramente más que un regalo caro lo que podemos hacer por quienes nos quieren y a quienes queremos, lo que podemos hacer por el amor que mueve nuestras vidas, es dedicarnos a hacerlo emocionalmente más inteligente, invirtiendo energías para aumentar nuestras competencias para amar mejor.

“AMAME TANTO QUE NO TE NECESITE”

El titulo refleja uno de los objetivos más importantes si no el más, en el proceso de la educación en general y más concretamente en lo que hace referencia a la educación emocional.

Hablamos en este blog de la inteligencia emocional, de educar en emociones y a veces puede dar la sensación de que esté muy alejado de la realidad, pero educamos en las emociones todos los días, a todas horas y con todo:: con lo que si decimos y con lo que no decimos, con lo que hacemos y no hacemos, con los juegos, con el día a día, con la noche a noche, con nosotros y sin nosotros, con los demás y sin los demás, con los niños y sin los niños…y entre otras cosas, ¿porque es importante aprender a educar emocionalmente? por evitar uno de los procesos más dañinos que puede vivir la persona: la dependencia emocional.

Vivimos en un mundo muy rápido, consumimos todo lo imaginable, incluso emociones. Vivimos en un mundo tan visual, tan interconectado que el desarrollo adecuado y productivo de las emociones está siendo engullido por este ritmo endiablado de vida. Escucharos y escuchar lo que se dice en la calle, a los niños y las niñas, a los adolescentes, a los padres y madres, lo que dicen los anuncios, los youtubers, los vídeos, los programas, los anuncios de clínicas de estética, de coches, las fotos de los chavales y chavales subidas de tono que envían por las redes sociales a la multitud, las consultas de los psicólogos llenas de cuarentones y cuarentonas con éxito profesional pero tristes, internamente tristes, las drogas… y ver cómo sin darnos cuenta, muchas veces sutilmente (y no tan sutilmente) son mensajes que nos generan miedo a no ser aceptados si no somos solo para los demás, a no ser querido (que es muy diferente a no ser amado, querido denota posesión), a no ser suficiente, no ser digno de orgullo y admiración…y lo hacemos incluso con los niños y niñas. Preguntaros si esto que llamamos educación emocional no es ahora más necesario que nunca.

Hace años, trabajando con un niño de ocho años, le pregunté, en un momento dado, si su padre y su madre le querían y su respuesta me dejó planchado: “sí que me quieren, pero no les gusto” ¡toma ya! Ahí lo dejo.

Educar con este objetivo no implica como pueda parecer, educar para no necesitar a nadie y  estar solo, significa y busca  todo lo contrario. Es alguien que puede recurrir a los demás sin miedo, ni inquietud, que su fuerza y su amor interno son tan fuertes que no puede depender emocionalmente de alguien, pero sí, querer sin complejos, sin sentirse mal si no gusta o es criticado.

Frases tan comunes como: si te portas bien vamos  a la calle, solo te querrá la gente si…, tienes que darle un beso a aitite y amama aunque no quieras, etc. Alimentan esa dependencia emocional.

Hoy en día nos hemos vuelto tan visuales, tan “hacía fuera” que nos hemos olvidado de mirar hacia dentro y sentirnos bien con nosotros mismos. Somos tan “sociales” que nuestro bienestar depende de las consideraciones de los demás. No hace falta esperar veinte años a que construyan robots humanoides con inteligencia artificial, ya estamos empezando a crear humanos robóticos con inteligencia artificial.capsula-de-corazones_800

Para fortalecernos ante la dependencia emocional solo necesitamos una cosa: que nuestras personas de referencia: padres, madres, tíos, tías, abuelos y abuelas nos hayan amado por encima de todo con el único objetivo de hacernos sentirnos orgullosos de nosotros mismos y como ya escribí en el post de los Padres y madres conseguidores esto  no significa dárselo todo.

En mi trabajo veo a niños y niñas, jóvenes y no tan jóvenes con una gran dependencia emocional.  Solo hay que ver las noticias, los problemas que hay en las relaciones de pareja de los adolescentes, de las humillaciones de las personas que acosan, de las violaciones que se graban  y se comparten en el grupo de “amigos” o en una red social. Del aumento progresivo de jóvenes que contratan prostitución. Consumo una emoción y la tiro. Me aburro de ella y la desprecio y cuando la vuelvo a necesitar la vuelvo a consumir porque seguramente nadie me enseño a quererme (perdón a amarme)  ni a mí, ni a los demás.

Queremos que nuestros hijos e hijas sepan idiomas, ajedrez,  gimnasia, que sean buenos y educados, pero ¿les enseñamos a quererse (perdón a amarse) a ellos mismos?, a que se ¿sientan bien con lo que son?, ¿a reflejar lo que sienten sin sentirse culpables?, ¿a ser valientes en sus emociones?, ¿los amamos tanto como para que no nos necesiten?

La naturaleza nos brindó una gran herramienta para superarnos como especie y que muchas veces despreciamos y banalizamos por tenerla cerca y no valorarla. Creo firmemente en que cuanto más sepamos de las emociones, más probable es que nos salven algún día de este mundo artificial y banal hacia el que parece que vamos.

Releyendo este post, creo que me ha salido bastante catastrofista, puede ser, pero me parece que mis emociones han sido arrastradas por las últimas noticias que están dando en los medios. Para compensarlo y no parecer demasiado pesimista también he de decir, que me alegra ver a esos jóvenes que ayudan e intentan que el mundo que les toca y nos toca vivir sea mejor. Les doy las gracias a esas familias que les amaron tanto para no necesitarles.

Para acabar, os pido que de vez en cuando os toméis un momento, un segundo, miréis a esos enanos y enanas que nos miran expectantes y transmitirles y hacerles sentir que nos gustan.

 

 

 

 

a qué huele la lluvia

aquehuelelalluviarecibo una meditación que relaciono con un proceso que en 7 emociones denominamos “pasar la puerta del orgullo”, una puerta que separa nuestro EGO, y nuestro mini-yo, de nuestro Yo Soy, sí, con mayúsculas, gracias, Joaquín,

una puerta que una vez pasada nos conecta con habitaciones de otra dimensión, con techos muy altos, en los que no nos vemos oprimidos por nuestra mismidad y los avatares de la existencia,

unos techos altos que nos permiten entrar en contacto con nuestro destino mayor, con nuestro objeto de estar aquí, con nuestro camino de vida y evolución, o lo que es lo mismo, con un destino mayor, del que somos parte contratante,

no soy yo, es una voluntad de la que formo parte, y a la que sirvo, en algún punto del camino voy a ver claro que el camino no es individual, sino un camino compartido, el camino de una comunidad,

porque lo que está por venir no lo hago yo sola, necesito de otras personas que vibran en mi misma energía, con la misma intención, y hay un momento en el que camino se hace vida compartida,

una gozada esto de coincidir.

aquehuelelalluvia   así lo vimos…

“Para salir de los límites de su conciencia, el discípulo de la Ciencia iniciática debe aprender a proyectarse muy alto, hasta el Ser sublime que abraza y alimenta a todas las criaturas: se pregunta cómo ese Ser ve el futuro de la humanidad, cuáles son sus proyectos para ella, para su evolución, no sólo en un futuro cercano, sino también y sobre todo en un futuro remoto. Y porque trata cada vez más aproximarse a este Ser inmensamente grande, luminoso y perfecto, consigue poco a poco salir de sí mismo. Se realiza un trabajo en su interior, en su subconsciencia, en su conciencia, y en su supraconciencia, y lo que entonces vive como sensaciones y experiencias es inexplicable.

Esta práctica es una de las más saludables para el discípulo; realizándola cada día, se aleja de su yo limitado para fundirse en ese océano de luz que es Dios. Es ahí donde recibe el verdadero conocimiento y descubre la libertad. ”


Omraam Mikhaël Aïvanhov (1900-86). Pensamientos cotidianos, Editorial Prosveta.

grupode5

en la reunión de ayer, al olor de la lluvia, 5 personas nos juntamos para explorar las posibilidades de un camino compartido, qué curioso, 5 personas pueden iniciar un movimiento, 5 personas podemos cambiar el mundo,

y compartimos una forma nueva de hacer acompañamiento personal al calor del grupo, con el concepto del diezmo, tithing, en inglés, comunidades de 10 personas en las que cada persona se hace cargo de otras 9, en un ejercicio de solidaridad interna,

déjame que la llame fraternidad,

pajitas

y nos preguntamos a qué huele la lluvia, y qué titulos le vamos a poner a las siguientes sesiones, compré una pala en IKEA para enterrar a papá, siguiente sesión, y metí a mamá en el freezer, otra más,

para trabajar ese mundo de creencias que nos tiene tan condicionados en nuestra vida actual, gracias, papá, gracias, mamá, que me diste lo que tenías, y que no me diste lo que no me podías dar, porque no lo tenías,

y empezamos a trabajar nuestra presentación digital, a la vez que escribimos nuestros primeros posts, con temas libres, temas sobre los que versa nuestra conversación inicial,

pajitas extensibles, que me devuelvan mi palmera, yo quiero ser la décima parte de algo nuevo, pintando la U, 5 años no son nada, dame paciencia, pero dámela ya, a mí también me divorciaron, me encanta el desierto, o qué necesario es naufragar.

aquehuelelalluvia

en el modelo de 7 emociones explicamos el mundo con 3 visiones, la visión diurna, con las emociones del miedo, la tristeza y la rabia, las necesidades, la luz del sol que se oscurece en contacto con el mundo, y la sombra, estamos en el mundo del TENER,

por medio de la visión nocturna, y esa oscuridad de infirnito que se hace clara en contacto con el Ser humano, negro que se convierte en violeta, azul índigo y azul claro, energías de la alegría, comprensión y el orgullo, que recorremos al revés,

pasando las 3 puertas, la puerta azul clara, la del orgullo humilde, puerta que da paso al EGO, que se TRANSforma en Yo Soy, la puerta azul índigo, el Yo Soy que se TRANSforma en Yo Soy Tú, o nosotras somos,

una puerta que nos abre la vía de la conciencia ecosistémica, me re-conozco yo, te reconoz-co a ti, y a otros elementos como parte de un todo, no somos seres aislados en el mundo, somos comunidades y relaciones, somos protagonistas que van a desarrollar un papel en el teatro de la vida,

y la puerta violeta, que nos lleva de esa comprensión del Nosotras, todavía incipiente, porque el Yo y el ombligo lo tenemos muy arraigado, a la capacidad de hacer cosas juntas, porque la compresión del nosotras no tiene caso si no nos lleva a la acción conjunta,

una acción guiada con un desde dónde común, por una intención que nos une y nos moviliza,

aquehuelelalluvia

si quieres puedes descargar el libro digital 7 emociones, bajo licencia CREATIVE COMMONS, el color como el baile de la oscuridad y la claridad con el órgano perceptor del ojo humano, un baile precioso a 3,

3 elementos son necesarios en la visión, 3 emociones en el mundo del TENER, 3 emociones en el mundo del Ser (el desarrollo personal y del grupo), 3 puertas que es necesario atravesar, sí, va a ser que evolucionamos con la energía del 3.

Coaching de Equipos e inteligencia socioemocional

0cf3aedddf4e3e0fde0665189ed584c3Recientemente he tenido la suerte de iniciar el Programa de Certificación en Coaching de Equipos, que camina ya por su séptima edición de la mano de Emana. Y escribo este post con la intención de conectar y enmarcar los conceptos, teorías y metodologías transmitidas y utilizadas en el coaching de equipos con las habilidades y competencias socioemocionales.

Pero lo haré desde una perspectiva sociológica que aúna fundamentos sociológicos de las emociones y de las organizaciones.

Entiendo que podemos identificar a una organización como una estructura (red) de relaciones sociales que se dan en un grupo de personas con creencias y orientaciones compartidas, con rutinas y rituales que dan forma a una cultura organizacional diferenciada. En realidad, y según las aportaciones teóricas de J.E.R. Olabuénaga, una organización no pasa de ser un objetivo colectivo imaginario.

Puesto que lo que aquí nos trae es el coaching y los equipos, conviene preguntarse ¿En qué consiste el coaching de equipos? En palabras de Alain Cardon, su finalidad es acompañar al desarrollo del rendimiento colectivo, de la autonomía, la responsabilidad y el rendimiento individual. Se centra en las relaciones entre las actividades y los retos de las personas que conforman un equipo en relación al entorno.

Es decir, pone el acento en la visión de conjunto con la intención de observar los patrones sistémicos de comportamiento. Por tanto, podemos atisbar que estamos hablando de respuestas (y silencios) emocionales, individuales y colectivas, de emocionalidad colectiva. Porque efectivamente, existen emociones colectivas. Podéis escuchárselo a Ovidio Peñalver.

Cabe pensar que hablamos de relaciones (de emociones) en el seno de un sistema. Un equipo funciona como un subsistema de un sistema mayor, la organización a la que pertenece.

 Sistema y función. Términos que me llevan a las teorías estructural-funcionalistas sociológicas de Emile Durkheim y Talcott Parsons (Si bien estas teorías han estado algo denostadas durante años, hoy recobran auge). Sus teorías están caracterizadas por el utilitarismo de las acciones orientadas a mantener el orden establecido en las sociedades. En nuestro caso, propongo que cambiemos, sociedades por equipos y organizaciones a las que pertenecen.

Así mismo, éstas teorías tienen una estrecha relación con el concepto de comunicación, como una de las características más relevantes de las sociedades modernas, y cuya función debe estar orientada a la estabilidad social.

Las sociedades, las organizaciones, los equipos, cuentan con mecanismos propios capaces de regular los conflictos y las irregularidades, así como las normas que determinan el código de conducta de los individuos. En sentido metafórico, entendamos a la sociedad como un “organismo”, un sistema articulado e interrelacionado, en el cual, cada una de sus partes, a su vez, tiene una función de integración y mantenimiento del propio sistema.

Según Parsons, la teoría de sistemas (se basa en la teoría funcionalista, establece que la sociedad se organiza como un sistema social que debe resolver cuatro imperativos fundamentales para subsistir:

  • Adaptación al ambiente.
  • Conservación del modelo y control de tensiones.
  • Persecución de la finalidad.
  • Integración mediante las diferentes clases sociales.

Podemos apreciar, sin mucho esfuerzo, que son cuestiones que deben cumplir los equipos y las organizaciones.

Sigamos. De acuerdo al rol que asuman los subsistemas para resolver estos problemas fundamentales, actuarán como funcionales o disfuncionales. Las teorías funcionalistas tienen una visión biologicista de la sociedad, es decir, entienden a la sociedad como una entidad orgánica cuya normalidad viene postulada por fenómenos que se repiten regular y sistemáticamente.

 Valga la utilización de la metáfora como posible y potente herramienta de intervención en coaching de equipos. En concreto, en este proceso de certificación se utiliza la metáfora de “las etapas de la vida humana” para ayudar a visualizar las “etapas de vida de un equipo”.

Desde este punto de vista sistémico y funcionalista, un sistema está formado por un conjunto interrelacionado de elementos. Para llegar a comprender lo que ocurre en el seno de un equipo, hay que prestar atención a que cada persona del equipo tiene una función, pero también, un sentido y actúa como una de las voces del equipo que expresa necesidades, que no olvidemos, están por detrás de los estados emocionales.

 En el coaching y en el trabajo en equipo, se torna fundamental abrir espacios de diálogo para indagar sobre las expectativas, intereses, y sentidos que le da a la acción cada una de las partes del equipo. Estos espacios y tiempos, facilitan la concreción y construcción de objetivos comunes, que recojan, incorporen y complementen las diferentes necesidades.

Considerando las organizaciones como sistemas sociales, el tipo ideal se sitúa en que se caracterice por ser un sistema abierto, preocupado por las relaciones entre equipo, organización y entorno. Un importante detalle que convierte, tanto a los equipos, como a las organizaciones, en “no tan racionales”, sino “más emocionales”. Algo que también supone un sobreesfuerzo para la supervivencia.

 En este sentido, la función del coach es regular y encadenar conversaciones que lleven a generar y consolidar la confianza, emoción que enfoca al equipo hacia las soluciones y consecución de objetivos. Es cuando conseguimos aumentar nuestra productividad personal y profesional.

curso-superior-liderazgo-empresarial-coaching-direccion-equipos-trabajo La confianza empodera, aporta seguridad y podemos captarla mediante una pregunta valiosa; ¿Qué habéis hecho para que esto sucediera de esta manera?  La respuesta ayuda en la activación de la automotivación y de la autoestima. Lo cual genera cohesión e identidad de equipo. Es decir, regula emociones y estados emocionales.

Saber escuchar el campo emocional del equipo, ésa es precisamente una de las grandes habilidades que se debe desarrollar para ser coah de equipos, además de saber escuchar su propio campo emocional, ser capaz de entrenar al equipo a escuchar el suyo, lo que nos sitúa en un nivel de escucha 360º. Algo que ocurre no solo cuando la gente está en sintonía con lo que dice otra persona, sino también con cómo lo está diciendo.

Escuchar tiene que ver con observar, con mirar a la gente a los ojos, y con permitir tiempo para la reflexión, para garantizar que cuando hable con alguien, pueda darle toda su atención. Escuchar, también es saber hacer preguntas y antes de responder, hacer una nueva pregunta. Clarificar, entender y respetar lo que la otra persona necesita, escucha empática.

¿A qué suena todo esto? Estoy de acuerdo con vuestra respuesta, a habilidades relacionadas con la gestión de las relaciones y por tanto de las emociones, propias y ajenas.

Por tanto, un buen proceso de coaching de equipo, ha de llevarse a cabo mediante una buena dosis de inteligencia emocional. Han de estar presentes, la conciencia emocional propia y ajena, regulación y autonomía emocional, así como una buena conciencia social y habilidad para mantener y facilitar unas saludables relaciones sociales y afrontar los retos y dificultades de forma positiva.

El coaching de equipos se enfoca a ayudar a que el equipo genere un campo emocional de energía positiva, una emocionalidad colectiva que facilite la tarea. Que la emocionalidad se exprese mediante una adecuada regulación emocional, para lo cual, tanto el coach como las diferentes personas que componen el equipo han de ser capaces de detectar cuáles son las emociones en cada fase del equipo, saber cómo se sienten, qué está pasando en el presente, cuáles son las sensaciones que perciben, cuáles son las necesidades del equipo en cada momento y cómo puede contribuir cada integrante del equipo a esa necesidad.

Así mismo, el equipo ha de tener un para qué, un propósito, ya que las personas para que nos movamos y hagamos cosas, éstas tienen que tener un sentido para nuestras vidas.

Es decir, en el coaching de equipo, quien sea coach o líder, ha de ser capaz de enfocar las actitudes, según las nuevas teorías, las conductas y comportamientos son las que ayudan a generar las actitudes que ayudan a conseguir los resultados.

Además de algunas de ellas como compromiso, respeto, curiosidad, consciencia, apertura consciente a los demás, colaboración y democracia profunda, se han de incorporar y escuchar incluso las más críticas o impopulares, todo el potencial del sistema debe estar representado con aceptación de la diversidad.

Porque todos los equipos tienen sus disfunciones. Según la teoría de Patrick Lencioni, estas son 5, que casualmente se relacionan con 5 miedos.

Relación con las cinco disfunciones de un equipo, con los cinco miedos,

Falta de atención a los resultados Miedo sobre el EGO. Al menoscabo de reconocimiento y del estatus
Evitación de la responsabilidad Miedo a ser juzgado, vergüenza
Falta de compromiso Miedo a la marginación,
Temor al conflicto Relaciones falsas, miedo a que no se me quiera
Problemas de confianza Miedo a “desaparecer”, al ninguneo, a la vulnerabilidad

A la luz de este cuadro, veamos cómo el análisis desde la sociología de las emociones cobra sentido en este post.

Según Theodore Kemper la mayor parte de las emociones humanas se nutren y tienen sentido en el marco de nuestras relaciones sociales. Esto es, la naturaleza de las emociones está condicionada por la naturaleza de la situación social en la que los hombres sienten.

El autor, en concreto, relaciona dos conceptos clave de la sociología, el estatus y el poder, con cuatro emociones depresión, vergüenza, culpa y miedo, dando lugar así a una explicación sociológica de las mismas. Sin atender a la perspectiva relacional, clave de la perspectiva sociológica, no pueden entenderse la mayor parte de las emociones humanas

Para Thomas Scheff, la vergüenza y el orgullo son las emociones sociales básicas porque ambas señalan al individuo el estado del vínculo social.

Sentimos orgullo cuando nuestra relación con el otro es segura, no corre el riesgo de perderse o fallar, el lazo es firme, y hace que nos sintamos tranquilos y confiados. Podemos sentir vergüenza en dos casos. Cuando nuestro vínculo está amenazado o es inseguro, o cuando nos sentimos rechazados, esto es, distanciados de los demás, o cuando decrece nuestra valoración en la autoimagen. Es la emoción que regula el estado de nuestros lazos sociales.

Como vemos un equipo no es diferentes a la sociedad, su funcionamiento no es diferentes al de cualquier sistema social, grupo o institución.

 Seguiré hablando de este ilusionante proceso.

 

Cerrando el circulo…

Hola gente del mundo

Os voy a contar la historia de un joven cuya lucha le llevo a encontrarse a sí mismo y de cómo transformo su vida, transformando sus pensamientos.

Todos podemos ser de alguna manera protagonistas de esta historia…

Era aún muy joven cuando los acontecimientos que vivía le sobrepasaban por todos lados, la separación de sus padres, las continuas peleas entre ambos, la falta de amor filio paternal le hizo buscar fuera la seguridad, la aprobación, el cariño que no encontraba en casa.

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Sin embargo ni su entorno, ni sus amigos ni sus parejas eran las personas más adecuadas para darle aquellas necesidades sin cubrir y que pertenecían al ámbito familiar. Al no encontrar una respuesta adecuada a sus demandas este joven empezó a sentir rechazo por lo demás, lo que le llevo al rencor y al resentimiento frente aquellos que él consideraba que le habían traicionado.

Este estado de malestar generalizado le evitaba disfrutar de la vida, todo tenía un mismo prisma, un mismo color, oscuro de emociones desagradables, promesas y expectativas sin cumplir… frustrado y deprimido, pensó en más de una ocasión en acabar con su vida…

La inseguridad, el miedo, la baja autoestima, le impedían observar otro futuro distinto…

Sin embargo y dentro de ese todo caldo de cultivo emocional había una llama de esperanza, lucha y fuerza por creer que eso no tenía por qué ser el fin ni que esa tenía que ser la única manera en la que podía vivir.

Sabía que tenía que haber algo más… el mundo, su mundo podía ser distinto, sino no tendría ningún sentido seguir viviendo.

Tenía que demostrarse a sí mismo que su vida podía ser diferente

Solo el mero hecho de tener algo por lo que luchar avivo la llama de la esperanza, no tenía nada que perder y así de esta manera comenzó el camino hacia su recuperación.

Probó a que los demás le ayudasen en sus ganas de aprender sobre uno mismo y recibió todo tipo de comentarios unos más favorables y otros crueles, esto le hizo más fuerte para soportar las críticas injustificadas.

Aprendió a observarse a sí mismo como el ogro que fue y a perdonarse por errar, a dejar de sentirse culpable por lo que paso, a comprender la vulnerabilidad humana, a entender que las personas lo hacemos lo mejor que podemos con lo que tenemos, aprendió a no juzgar con tanta ligereza y a ver en cada mala cara o mala contestación un sufrimiento interno sin resolver y saber que todos tenemos derecho a equivocarnos y que nadie tiene derecho decirnos que hacer con nuestra vida.

Fueron muchos años de pelea sin cesar, con momentos malos y menos malos, donde encontró a grandes personas que le ayudaron a aprender a volver a quererse.

Comprendió que todo tenía un razonamiento, cada comportamiento, cada palabra, cada lágrima derramada tenía un significado.

Cambio el rencor y el resentimiento por el perdón,

La vulnerabilidad y fragilidad por fortaleza,

El juicio rápido por la empatía,

Dejo de escucharse a sí mismo y permitió hablar a los demás,

La vergüenza por la autoestima,

Que no hay nada ni bueno ni malo, que todo depende desde donde lo mires….

La venganza por la gratitud,

La frustración por la paz interior,

El miedo por la seguridad,

Que la valía de uno no está en los resultados sino en el interior de cada uno.

 

El día que ya no le quedo nada por lo que pelear es cuando se dio cuenta que el círculo se había cerrado, toda tenía sentido… todo cuadraba.

Fue entonces cuando se dio cuenta que era el dueño de su vida y que podía hacer con ella lo que quisiera. Ni el miedo, niaids-1886383_640 la vergüenza, ni el rencor le iban a impedir disfrutar.

Se dio cuenta que no es necesario el dinero para ser feliz, que eso solo suple otras necesidades.

Se dio cuenta que la paz y la felicidad están dentro de cada uno, que no hay que irse a buscarlas a ningún sitio.

Se dio cuenta que todas las experiencias por muy desagradables que sean forman parte de la vida y que no hay que huir de ellas, sino aprender a convivir con unas y superar otras.

Esta historia que puede ser la tuya es la historia de un joven que se dio una oportunidad y consiguió dejar atrás una forma de vivir para vivir otra vida, la que él se atrevió a vivir.

 

Un abrazo a todos.

Hormigas en la cabeza

18_image00001Hace un precioso día de sol, la naturaleza se manifiesta en todo su esplendor y decides tomarte un tiempo para disfrutar de ese momento. Encuentras un rincón especial, casi mágico, en el que decides parar. Extiendes tu manta de picnic, y te sientas a la sombra de un precioso roble. Estás dispuesta a tomar un delicioso bocadillo que sacas de tu canasta mientras disfrutas de la lectura de uno de tus libros preferidos…

Todo fluye… pero de repente, una pequeña hormiga distrae unos segundos tu atención. Pasados unos minutos, cientos de hormigas comienzan a invadir tu espacio. Molestan y te desconectan completamente de tu propósito inicial. Ya el día no te parece tan atractivo, el bocadillo no sabe tan bien y del libro ya te has olvidado…

18_image00002Cuando hablamos de cambios, del proceso de cambiar, sin darnos cuenta en más de una ocasión nos encontramos con muchas de esas “hormigas” que invaden nuestra mente y nos bloquean.
Uno de los últimos libros que he leído se adentra en este tema tan interesante: “En Cambio” es un libro de Estanislao Bachrach que profundiza en la manera en que funciona nuestro cerebro ante el cambio y cómo es posible que podamos cambiar.
Es allí donde me encontré con esta breve analogía que da inicio a este post y que Daniel Eman utiliza para explicar los Pensamientos Automáticos Negativos / Automatic Negative Thougts (ANT, que en inglés significa hormiga). Cuando estos ANTs aparecen magnifican las situaciones de modo que parezcan más graves de lo que en realidad son.
Podemos formular propósitos e intenciones de cambio, imaginarnos una situación ideal e incluso iniciar ese proceso. Sin embargo, de repente aparecen esas “hormigas” que dificultan el camino hacia ese cambio.
Un paso importante para evitar este tipo de obstáculos y restarles poder es reconocerlas. Para ello, Daniel Amen describe nueve maneras distintas en las que este tipo de pensamientos suelen aparecer y que transcribo en forma resumida del libro de E. Bachrach:

  • Los pensamientos siempre / nunca: asociados a conceptos como siempre, nunca, nadie, todos. Suelen aparecer cuando crees que algo que te sucedió volverá a repetirse o que nunca obtendrás lo que deseas.
  • Focalizar siempre en lo negativo: cuando tus pensamientos reflejan sólo lo malo de una situación, ignorando todo lo bueno. Es muy difícil cambiar si sólo te concentras en lo negativo.
  • Predecir el futuro: cuando predices el peor resultado posible de una situación. Acuérdate que cuando predices cosas malas, ayudas a que sucedan. Este tipo de ANT daña tus oportunidades de sentirte bien.
  • Leer la mente: cuando crees saber lo que otros están pensando, aún cuando no te lo dijeron. Leer la mente es una causa común de conflicto entre las personas. En general, es una proyección de lo que tú crees. Chequear estas suposiciones es esencial para una buena comunicación.
  • Desteñir tus pensamientos: cuando tus sentimientos previos negativos tiñen los nuevos pensamientos. Estos sentimientos, si vienen de situaciones del pasado, pueden mentirte.
  • Golpe de culpa: pensar en palabras como debes, tienes que, es necesario, es obligatorio. La culpa no es una emoción que ayude a cambiar. La culpa no es productiva. Elimina la turbulencia emocional que te abstiene de lograr tus objetivos.
  • Etiquetar: ponerte una etiqueta negativa a ti mismo o a otros. Cada vez que lo haces, frenas tu habilidad de mirar con claridad una situación.
  • Personalizar: cuando les agregas un significado personal a eventos inofensivos. Nunca sabes exactamente por qué los otros hacen lo que hacen. No personalices el comportamiento de los otros.
  • Culpar: culpar a otros por tus problemas es el pensamiento más tóxico de los negativos automáticos. Cuando culpas a alguien o a algo por tus problemas, te transformas en una víctima pasiva de las circunstancias. Cada vez que culpas a alguien por tus problemas, pierdes poder para transformarlos y cambiar. Tienes que hacerte cargo de tus problemas antes de creer en poder cambiarlos.

 

18_pexels-photo-103569Y en este final de enero, donde los propósitos del año tienen la intención de cobrar forma, es
importante detectar y reconocer
esas hormigas para sacarlas de nuestra mente y pasar a la acción y, finalmente, al cambio que queramos conseguir. Recuerda que estos ANTs tienen una lógica retorcida y que si los examinas a nivel consciente verás qué poco sentido tienen.

Que en este inicio de año, cargado de buenos propósitos, apartemos las hormigas y, en lo posible, disfrutemos del camino hacia el cambio que hemos elegido.


** Bachrach E. (2014), En Cambio. Aprende a modificar tu cerebro para cambiar tu vida y sentirte mejor.
Argentina: Editorial Sudamericana.
*** Amen, D. (2013), Use your brain to change your age: secrets to look, feel and think younger every day.

Los culpables de que no funcione el cambio siempre son los otros

escalera-vaticano

De un tiempo a esta parte tengo la sensación de escuchar ideas repetidas, de leer textos con propuestas de cambio y transformación para las organizaciones que ya han estado en boca de otros autores. Será que me hago mayor, o será que a veces uno tiende a etiquetar aquello que surge dentro de los marcos y contextos que conoce.

Cuando me enfrasco en las lecturas de manuales, modelos, lenguajes varios de Gestión o Management, desde el Marketing, la Comunicación, los RRHH, la Calidad, la Innovación… me doy cuenta de la insatisfacción generada en las empresas y en las personas por tanta teoría mal llevada a la práctica.

Gurús presuntos o reconocidos, inspiradores de formas de hacer diferentes, en las que vamos a ser más transparentes, participativos, integradores con las expectativas, opiniones y deseos de clientes, proveedores, empleados, compañeros… y la realidad es un MATRIX en el que no queremos asomarnos a ver que pasa debajo.

El sistema parece alimentarse sólo, son los otros, malos ejecutivos, jefes, trabajadores no comprometidos, el mercado, los competidores, la situación económica, financiera… la mal llamada crisis, los culpables de esta carrera hacia ninguna parte, donde no tenemos tiempo para escuchar que hacen, que sienten, que quieren, que hago, que siento, que quiero.

 

Howard Gardner me ha ayudado a reflexionar sobre el papel de los líderes y el liderazgo, de los creativos y la mente flexible, del buen trabajo, de nuestras múltiples inteligencias Tal vez como muy bien dice el propio Gardner, su éxito solo se deba a que las llamo así en lugar de hablar de talentos. Generó una pregunta nueva, una controversia, y con eso puso la base para repensar la forma en la que medimos la inteligencia y la forma en la que la educación tiene que relacionarse con las personas para que estás puedan no sólo ser fotocopias de modelos anteriores sino desarrollarse para futuros que aún no hemos definido.

Ken Robinson me ha enseñado a mirar de otra manera, siento que escucho cosas que ya he pensado, experimentado y probado en mis formaciones, tanto con alumnos en busca de primeras o nuevas oportunidades, como con empresas. Alimenta mi rebeldía hacia un sistema anclado en antiguos hábitos que forman en competencias que no sólo ya no aseguran un empleo, sino que nos preparan para estar siempre frustrados o insatisfechos.

Por el contrario el llama a reinventar la educación, a trabajar aquello en lo que soy bueno, “mi elemento”, aquello que me va a permitir desarrollar mis talentos, y en cualquier caso a componer un sistema educativo que no mate la creatividad.

Los trabajos de grandes gurús del Management como Philip Kotler, Tom Peeters, Peter Drucker, Peter Senge, se han trasladado, o así me lo parece, de forma incompleta, simplificada, dando lugar a potentes presentaciones, grandes citas y frases celebradas orientadas fundamentalmente a hombres poderosos en las organizaciones. Trabajos que quieren hacerse eco entre aquellos que tienen un lugar más alto en la jerarquía. Sus ideas, sus modelos, todo su trabajo académico y de consultoría apoya y empuja el cambio en las organizaciones desde arriba.

Una anécdota que me viene a la memoria es que en un congreso de marketing en 2007, uno de los ponentes tuvo que disculparse por no haber utilizado ninguna frase de Einstein, que de una forma u otra estuvo presente en todo el congreso, desde entonces he visto y leído una variedad inimaginable de esas “citas” en eventos de otras disciplinas, Recursos Humanos, Innovación, Turismo, Emprendizaje….

Incluso toda la propuesta de cambio de Peter Senge de La quinta disciplina encuentra dificultades cuando hemos de trabajar, colaborar, cooperar entre iguales en lugar de competir.

¿Cómo estar seguros cuando queremos cambiar en la organización de que estamos buscando un referente, un modelo, y unas herramientas que son las más adecuadas para nosotros?

Nos movemos de una a otra etiqueta, Calidad, Innovación, Gestión del Cambio… sin saber muy bien cuales son las diferencias con otros modelos que están muy interiorizados en la Cultura de la empresa y en las Creencias de las personas que las componen.

Hasta que no sentimos la amenaza, no nos ponemos definitivamente en marcha, y aún en ese momento, lo hacemos motivados por creencias limitantes, buscamos la solución allí donde creemos que está el origen…

La Gestión por procesos, la cultura de Mejora continua, el EFQM nos ha acostumbrado a visualizar la información, a ordenarla, clasificarla. Diagramas de flujo, PDCA, Agentes y Resultados, Causa-efecto, Cuadro de Mando Integral… pero ¿nos damos cuenta de que estos “espacios” en muchas ocasiones son tan ajenos a las personas de nuestra empresa como los espacios vectoriales en una clase para adolescentes?¿Hemos encontrado de verdad indicadores adecuados?

Son afortunadamente muchos los ejemplos de referentes cercanos en el País Vasco, que han desarrollado propuestas y han contribuido a traducir y adaptar modelos a nuestro trabajo diario. “El Cambio son las personas” “Modelo de Innovación”, “Mentefactura”, de Juan José Goñi, NER, nuevo estilo de relaciones de Koldo Saratxaga, Eugenio Moliní y Sabino Ayestarán en el Consorcio de Inteligencia Emocional, Julen Iturbe y Consultoría Artesana, Ricardo Antón y Colaborabora, son algunos de ellos.

Aunque de nuevo el trabajo muchas veces proviene de la erudición, la experiencia y el carisma de estas personas, y en ocasiones ese “lenguaje” sólo funciona en el trato directo, no en la lectura de sus manuales, que a la manera de el Estudio de Casos de Éxito corre el riesgo de quedarse en la estantería, en el despacho del directivo, en la mente del que acude al curso de formación. En ningún caso es extrapolable al 100% la forma en la que hemos incorporado soluciones de una organización a otra. ¿Cómo contagiamos?

En lo que parece que logramos pocos avances es en la transferencia de conocimiento.

Si de verdad queremos, necesitamos, el cambio en la organización, tendremos que tener en cuenta que enfrentados a un nuevo modelo, vamos a cuestionar, a contrastar con nuestras creencias y valores todo aquello “nuevo” antes de aceptarlo y dar lugar a nuevos hábitos. Tenemos que experimentar, traducir, generar un lenguaje común, cuidar las emociones en cada etapa del proceso, encontrar la complementariedad de las personas que constituyen un equipo, encontrar tiempo para escuchar.

.Abrumados por la búsqueda de la Vaca purpura, de Seth Godin y cuál es la tribu en la que nuestro producto va a ser un éxito, intentando saltar a un Océano Azul trazando saltos en nuestra estrategia, probando una y otra vez Canvas y modelos de negocio con Alex Osterwalder y llenando nuestros discursos de propuestas de valor, comprobando si somos capaces de avanzar con la Teoría U de Otto Scharmer , tal vez estemos olvidando el que nosotros creemos origen de nuestros problemas, y quizá, solo quizá, estemos más cerca de perdernos para encontrar el camino a las soluciones.

Quiero creer que el viaje iniciado en Equipos de Innovación va en esta dirección.

¿Crees que la culpa de que no funcione el cambio es de “los otros”?

Running y Desarrollo Personal

Durante los últimos 15 años de mi vida, me he dado cuenta que he ido desarrollando dos pasiones, de dos disciplinas muy diferentes, pero con muchas cosas en común.

Siempre me ha inquietado el comportamiento humano, el conocer más a las personas, sus comportamientos, sus motivaciones, su forma de pensar, su forma de actuar…..y de ahí mi decisión de estudiar Psicología para profundizar en todos estos aspectos.

Por otro lado, siempre me ha gustado el deporte y lo he practicado en diferentes disciplinas, futbol, ciclismo, atletismo en su vertiente de lanzamientos (peso, martillo…);  y ya desde hace bastantes años practico con asiduidad esto que se ha venido a denominar Running.

 

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En el deporte, como en la vida, proyectamos lo que somos y recorremos los  caminos de la vida de diferente manera, acorde con nuestra forma de pensar y de sentir.

Hay personas que salen a correr con el objetivo de ser los mejores,  de mejorar cada día sus  tiempos, de hacer cada vez carreras más largas, de correr cada día más rápido. Y en consecuencia entrenan, se apuntan a carreras, compiten con sus compañeros, compiten contra sí mismos desde el inconformismo y el afán de superación. Pero también hay personas que salen a correr para disfrutar, para encontrase mejor con ellos mismos,  porque el deporte es salud, porque lo hacen con amigos, o simplemente porque se sienten bien haciéndolo. También tienen un punto de afán de superación, pero su espíritu es otro.

De un modo u otro, correr debe de ser un ejercicio adaptado a tu ritmo de vida, integrado como un elemento más de tu día a día, de tu rutina habitual. De otra manera sería difícil disfrutar de la actividad.

Pero además de todo eso, correr posee una gran carga simbólica y metafórica. Para mí,  correr supone visualizar que avanzo, que me muevo, que lucho por lo que me importa, que me esfuerzo por cambiarlo y por ser mejor persona día a día.

 

jaizkibel-camino_optEl running y el desarrollo personal son una misma carrera. Un mismo modo de avanzar en el camino de la vida, que está lleno de dificultades.  Hablo de desarrollo personal en el sentido de hacer un esfuerzo consciente por crecer como persona, y cambiar hábitos y comportamientos  personales, para sentirnos más felices. Aspecto este que también conseguimos con el deporte.

Además en la mayoría de los casos, es una carrera interna, es decir, los corredores populares no luchamos por ganar a los demás, sino que luchamos por hacer la carrera que nos  gustaría hacer, en relación a sensaciones, tiempo final….etc. Es  una lucha interna, nos esforzamos por hacer una mejor carrera de la que habíamos hecho anteriormente. A nivel personal, tratamos de ser mejores personas de las que hemos sido anteriormente.

Todo este trabajo, requiere de un esfuerzo y una disciplina. En muchas ocasiones puede ser fácil encontrar una excusa para no cumplir con nuestro compromiso. Pero es ahí donde radica la verdadera satisfacción, en la superación de los retos y dificultades. Lo que se consigue de forma fácil, se valora menos.  Ya lo expresaba Haruki Murakami en su obra “De que hablo cuando hablo de correr” del año 2010, cuando señalaba que “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, depende de uno. Que algo sea o no duro, es inevitable, pero sentir que puedes más o no, depende de ti y de tu nivel de exigencia.

El cambio personal no es fácil, del mismo modo que no es fácil correr un maratón, pero una de las principales satisfacciones en ambos casos es el camino recorrido y los aprendizajes del mismo.

Tener ambiciones y retos, sentirnos vivos, luchar, esforzarse, disfrutar…..es lo que nos hace vivir más plenamente, sentir  de cada momento. Y lo mejor de todo, nunca es tarde para iniciar ese camino.

¿Te apuntas?