Inteligencia emocional

Crecimiento personal ¿Cuándo es el mejor momento?

Hola gente del mundo.

Que responderías si te preguntase si quieres ser más feliz, mejorar tu vida social, acabar con el estrés… supongo que dirías que sí. Nadie podría negar querer estar mejor en todos los aspectos de su vida salvo que ya lo estés o sepas como hacerlo. Pero dicho así resulta un tanto demagogo, es fácil obtener una respuesta sobre algo que casi nadie podría negar.

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¿Quieres X millones de euros?

Supongo que tampoco serian muchas las personas que los rechazarían.

Sin embargo me gustaría llegar un poco más allá sobre estos temas, todos deseamos como fin último ser felices y a pesar de disfrutar de cierta felicidad en ocasiones y en determinados ámbitos esto no sucede tanto como nos gustaría. Entonces… ¿por qué no hago nada? Podíamos hablar de la ya famosa zona de confort, lugar emocional donde nos sentimos a salvo de posibles frustraciones u otros inconvenientes emocionales y de donde no nos gusta salir, sin embargo si no hacemos nada se debe también a otros aspectos…

  1. Riesgo vs ganancia, el vértigo de salir de esa zona sin saber que nos depara el futuro.
  2. Expectativas… ¿seré capaz de quitarme esa espinita y si me la quito de verdad que estaré mejor?
  3. Racionalización, yo ya estoy bien. Si es así esto no es para ti. Si no te estas intentando convencer de algo.
  4. Miedo a lo desconocido, que a su vez está asociado a la seguridad y confianza que tenemos en nosotros.

 

Hay una frase que a mí me dice mucho y no sé quién es el autor;

El maestro llega cuando el alumno está preparado.”

Entonces ¿cuándo es el mejor momento?… cuando estés preparado. Tomar la decisión de hacer cambios en tu vida no se debe hacer a la ligera ya que esto podría acarrear lo que se llama “la profecía autocumplida” si no estoy preparado cambiar, podría boicotear el proceso para confirmar la creencia que no puedo estar mejor o que los esfuerzos no valen para nada…

Otra situación es cuando ya no podemos más y la necesidad del cambio es imperiosa, para entonces ya hemos pasado por distintas etapas y soluciones que no han sido las satisfactorias y ya no podemos perder más, todo lo que pase es ganancia así que asumimos el “riesgo”.

Dar el paso hacia el crecimiento personal no solo va a mejorar tu vida sino que te a permitir realizar todas aquellas metas que tienes aplazadas y vivir de una manera más consciente y feliz contigo y con tu entorno.

 

un abrazo.

Política y emociones*

¿Por qué no? ¿Por qué no un análisis de la situación política actual desde las emociones?, ¿qué emociones mueven/nos mueven –todas y todos somos sujetos políticos- para llegar dónde estamos? Gracias, Karitte, por tu sugerencia. ¡Busquemos respuestas!

Las emociones, comparten con la política actual algo básico: las primeras no pueden dimitir, siempre están ahí. La política, todo lo tiñe, todo lo matiza, siempre está ahí. Y –por lo visto- tampoco soporta el verbo dimitir (en particular su primera persona).

Podríamos comenzar por la sorpresa. Antes de descubrir Australia, en Europa no teníamos motivos para pensar que podía existir un cisne negro. Hasta que llegamos allí, y descubrimos un ave que acabó con siglos de evidencia. Hasta escrutar el 100% de los votos emitidos el pasado diciembre no teníamos clara la pluralidad de nuestra sociedad, diversa, compleja, a veces rara. Evidencia de que nuestra comunidad es infinitamente más rica en matices que los anteriores colores del congreso

Continuaríamos por el miedo encargado de la supervivencia, que decide dónde está el límite entre lo seguro y el peligro, real o imaginario. Muchos intentan dar miedo. Lo encuentro en los comentarios de un obispo -caricatura moderna de Torquemada- que ve en la pluralidad síntoma de enfermedad. Lo veo en quienes predicen terribles catástrofes si las cosas cambian. ¡Caerá la economía! ¡Se romperá la convivencia! Vaticinan terribles holocaustos si no cumplimos sus preceptos. Pretenden asustar, amedrentar, para limitar.

 ¿Y qué me dices del asco? Esa emoción que se encarga de que no cometamos el error de ingerir/participar en algo que puede sentarnos mal. Emoción protectora ¿Has sentido? Estoy convencido de que sí. Hemos demostrado que existe. También es cierto que en múltiples ocasiones ha hibernado, miraba hacia otro lado. Tenemos una tarea pendiente: ¡afilar el asco para que nos avise anticipadamente de riesgos, corruptelas y demás!

También la tristeza participa aunque, como decirlo, se sienta marginada, no está de moda.
Lo guay es estar eternamente happy. Pero, es muy útil para pensar, para meditar. Y creo que todas, todos, sentimos que en comandita, estamos produciendo un resultado que nadie quiere. Y ¿Nos entristece? Durante demasiado tiempo hemos analizado, evaluado, criticado y nos hemos atrincherado en la parálisis por análisis, en la procrastinación. Hemos aprendido indefensión: hagamos lo que hagamos el resultado será el mismo; todos son iguales ¡desperecémonos!

Gracias a la ira nos defendemos, la sacamos a escena cuando “nos sacan de nuestras casillas”. Nos ayuda a luchar contra lo que consideramos injusto. Nos airamos pero –al encolerizarnos- volvemos a traer “aquí y ahora” viejos patrones, viejos modelos mentales basados en la revancha, en el enfrentamiento. Viejos esquemas para resolver situaciones que nada tienen que ver con el pasado. Líneas de colores, ámbitos no conversables, debate más obsceno que transparente, más orientado a la galería que diálogo empático. Si midiéramos la situación actual por la calidad de los titulares/conversaciones políticas…

Por último, la Alegría, con la que celebramos éxitos, nos energizamos, nos anima, nos proporciona buen humor y optimismo. Nos incita a repetir comportamientos que han sido gratificados en el pasado. Emoción que tenemos que recuperar. Alegría que debiéramos emplear para mejor percibir, presenciar y darnos cuenta.

Alegría para superar nuestros esquemas y abrirnos a descubrir, sin prejuicios, sin hipotecas. Para conectarnos con las oportunidades que ofrece el panorama actual. Sin miedos.

Con esperanza, confiar en nuestras posibilidades de mejorar, y dejarnos llevar por el optimismo de la voluntad. Experimentar, probar, equivocarnos, y rehacer.

*Este post fue publicado en este mismo blog el día 8 de febrero de 2016

Prejuicios: qué son y cómo evitarlos

Autoría: Equipo STRANA  (Universidad de Deusto – 3º Grado en Comunicación): Integrantes del grupo: Natalia Arizmendi, Alba Arreseigor, NaiaCambronero, Paula Díaz, Elena Ibarbia, Ane Iriberri

 Los prejuicios son una reacción natural del ser humano, que consisten en juzgar prematuramente a una persona por su apariencia o la primera impresión. Normalmente, esta palabra adquiere un significado negativo, ya que el hecho de tener prejuicios hacia una persona, sean buenos o malos –aunque normalmente son malos–, condiciona enormemente la manera en la que nos comunicamos con ella.

Estos pueden originarse de dos formas diferentes: adquiriéndolos desde pequeños a través del entorno –si una persona se cría en un entorno racista, es muy probable que tenga prejuicios hacia las personas de otras razas cuando sea un poco más mayor– (enfoque socio-cognitivo), o surgiendo como consecuencia de las propias relaciones sociales y como reflejo de la cultura y de la historia (enfoque socio-cultural).

Si buscamos entre las teorías sobre prejuicios, podemos distinguir dos grupos, siendo el primero el formado por las teorías tradicionales: la teoría de la patología basada en la personalidad autoritaria –los prejuicios son la expresión de la desconfianza de las personas–, la teoría de la frustración –los prejuicios son resultado de ciertas frustraciones que cada persona ha experimentado–, y la teoría del conflicto de intereses –los prejuicios como vía de acceso a más oportunidades.

El segundo grupo de teorías está formado por aquellas más modernas: el sesgo de grupo–tendemos a agruparnos con personas con gustos o habilidades similares a las nuestras, dejando de lado a quienes no compartan esas características. Si alguien ajeno al grupo genera cierta amenaza al status social del mismo, el prejuicio hacia dicha persona o grupo aumenta– y el pensamiento categórico–tendemos a “ordenar” la realidad en diferentes categorías.

En cuanto a los tipos de prejuicios, los hemos clasificado en 10 diferentes:

  1. Por el aspecto físico
  2. De género
  3. De edad
  4. Por la cultura o raza
  5. Por la orientación sexual
  6. Por la religión
  7. De nacionalidad
  8. Por discapacidad/enfermedad
  9. Por las tendencias ideológicas
  10. Por el nivel económico

 

Como hemos visto, los prejuicios están muy presentes en la sociedad en la que vivimos y se dan por muy variados motivos. Por ello, hemos apuntado algunas recomendaciones para evitarlos, ya que son un impedimento a la hora de relacionarnos con otras personas con total normalidad

  1. Tener una mentalidad más abierta.
  2. Tomarte el tiempo necesario para conocer a una persona antes de juzgarla o valorarla.
  3. Si tienes dudas respecto a algo relacionado con esa persona, pregúntale en vez de dar por hecho algo que tú has supuesto.
  4. Hablar las cosas de manera clara, evitando palabras o expresiones “destructivas”.
  5. Ser consecuente y no juzgar a las personas sin motivos contundentes, igual que no te gustaría que otra persona lo hiciese contigo.
  6. Tener una mentalidad de igualdad. Nadie es mejor que nadie por el mero hecho de ser diferentes.

Tener ciertos prejuicios a lo largo de nuestra vida es prácticamente inevitable, sin embargo, es posible ser consciente de que los estamos teniendo y de por qué los estamos teniendo una vez que alcanzamos cierto nivel de madurez y autoconocimiento. Por ello, podemos tratar de evitarlo adoptando ciertas actitudes que implican una mentalidad más abierta y relajada.

Todos juzgamos, pero a nadie le gusta ser juzgado; acabemos con esta incongruencia.

 

 

Inteligencia emocional entre gominolas

Entre salitre y arena, desoyendo los consejos de El arte y la ciencia de no hacer nada me sumerjo en El  test de la golosina W. Mischel (Ed. Debate)

El test de la golosina: cómo entender y manejar el autocontrol se basa en los resultados de un experimento clásico de los años 60. En un sencillo estudio se sometió a alumnas y alumnos de preescolar (4-5 años) a un duro dilema: elegir entre una recompensa en forma de golosina que podían obtener de manera inmediata (una gominola) y otra recompensa mayor (dos golosinas) si esperaban –siempre en la soledad de una habitación y al resguardo de miradas inoportunas- unos veinte minutos.

Me he sentido cómplice de quienes cayeron en la tentación sin esperar los 20’ de rigor y sólo cosecharon “una gominola”. Yo también nací impaciente. Al parecer, y según sus comentarios, tampoco el autocontrol es natural en Mischel. Me tranquiliza.

También me he sentido esperanzado por sus conclusiones: el autocontrol se aprende. Todo un mensaje para impulsivos y buscadores de satisfacciones inmediatas. Hay alternativas a caer en la tentación. Hay futuro. Y es que “Sé paciente” “espera”, son verbos que soportan mal el imperativo.

Como la compasión, también la “capacidad de demorar satisfacciones” es difícil de practicar y tan necesaria como respirar. ¿Cómo convivir en comunidad sin autocontención? ¿Cómo mantener equilibrios entre 7,250 millones de personas que habitamos este planeta sin autocontrol? ¿Cómo alcanzar las metas que nos proponemos o desarrollar la empatía tan necesaria para unas relaciones humanas y de apoyo mutuo sin él?

En opinión de Mischel dos son los sistemas en estrecha interacción dentro del cerebro humano que explican los resultados: uno caliente –emocional, irreflexivo, inconsciente- y otro frío –cognitivo, reflexivo, lento y esforzado-. La forma en que interactúan ambos ante las tentaciones determina la manera en que las y los niños contemplan las golosinas y reaccionan ante ellas. Un botín con 1 o 2 golosinas, será la recompensa.

Me ha recordado a Daniel Kahneman y su best seller Pensar rápido, pensar despacio. Kahneman, tomando como materia prima algo menos dulce que las golosinas (Daniel prefirió emplear los errores y sesgos cognitivos a los que somos adictos), también nos propone dos sistemas para entender la toma de decisiones:

  • Sistema 1, esclavo de las emociones, que actúa “rápida y automáticamente, con pequeño o ningún esfuerzo y sin el sentimiento de un control voluntario.”
  • Sistema 2, por contra, que funciona como un agente racional que “concentra con esfuerzo la atención hacia las actividades mentales que así lo demandan, incluyendo las computaciones complejas.”

La mayoría de nuestras decisiones habituales son obra del Sistema 1, que actúa de forma automática, intuitiva y nos permite desenvolvernos normalmente, aunque –a veces- también genera todo tipo de intuiciones erróneas. Solamente cuando entra en juego el Sistema 2, podemos intentar resolver los problemas difíciles.

Algunas conclusiones del estudio de Mischel:

  • Los resultados obtenidos por estas/os niñas/os de 4-5 años en cuanto a su capacidad de demorar la recompensa es un importante predictor del comportamiento futuro. Cuanto más tiempo resistían a la tentación, mejor se demostró su puntuación en aptitud académica y funcionamiento social y cognitivo en la adolescencia. Y mayor tolerancia a la frustración y eficacia mostraban en la adultez.
  • Desde muy temprano en la vida podemos observar diferencias respecto al autocontrol, pero casi todas pueden encontrar maneras de hacerlo más fácil, de aprenderlo. La capacidad de demorar la satisfacción inmediata por las consecuencias que pueda tener en el futuro es una capacidad cognitiva que puede adquirirse. Es una capacidad susceptible de desarrollo y modificación. La paciencia (como la compasión) también puede modificarse y aprenderse.

¿Aplicaciones? Si queremos explicar el comportamiento emocional para mejorar el bienestar, la capacidad de demora de satisfacciones es una variable clave; condición del organismo que hace más probable o dispone a favor o en contra de la ocurrencia de muchos tipos de interacciones (tolerancia a la frustración, capacidad de esfuerzo, “el mundo a un clic”). Y –a su vez- es resultante de todas las interacciones entre la persona y sus entornos significativos.

 

Celebra la vida*

Un día como hoy, la vida y la muerte se encuentran…
Hoy ha sido un día muy peculiar, de esos que quedan grabados en la memoria y en el corazón.

Hoy al despertar, una de las primeras frases que se vinieron a mi mente fue “celebra la vida”. Es que hoy es el cumpleaños de una de las personas más divertidas que conozco, de esas que siempre tienen el don de poder sacarte una sonrisa.
Hoy, entonces, una de las primeras cosas que hice fue saludarla, y en ese saludo incluí un deseo: “Celebra la vida”.

Hoy también, cumpliría años una de las personas más importantes de mi vida, mi abuelo.
Un acontecimiento que se transforma en un recuerdo agridulce: celebrando los momentos felices vividos junto a él y añorando que ya no esté con nosotros después de tantos años y de haber luchado largo tiempo contra una dura enfermedad.

Y ya transcurridas las horas, hoy también, tomo conciencia de lo efímera y frágil que es la vida.
Hoy ha muerto una amiga de la que hace mucho tiempo no tenía noticias. Esta vez la muerte llegó de repente, sin esperarla…
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Es curioso lo mucho que nos mueve y nos conmueve estos momentos, no entiendes las razones que se esconden tras este tipo de sucesos. De repente, sin más, una vida se apaga… (y deseo que llegue el momento en que su recuerdo ilumine la vida de su familia, como si fuera una estrella).

Cuando la muerte toca de golpe la puerta de alguien cercano, te vuelven a la cabeza reflexiones, preguntas de las que no siempre es fácil encontrar una respuesta:
¿Qué estoy haciendo con mi vida?
¿Celebro y aprovecho cada momento?
¿Cuál es el sentido de trascendencia que doy a mi vida?

La vida es frágil, es breve, pero a su vez, es bella y maravillosa.

Hace poco, encontré una viñeta de Snoopy, en ella, su amigo Charly le dice:
– “Un día nos vamos a morir Snoopy”
A lo que el sabio perrito responde:
– “Cierto Charly, pero los otros días no”

Deseo que esos otros días (los tuyos, los míos, los de todos…) sean vividos con plenitud, que puedan saborearse los minutos y las horas, que pueda trascender nuestra existencia en el recuerdo de quienes cruzaron por nuestro camino.
Al final de cuentas, “la muerte está tan segura de vencer que nos lleva toda una vida de ventaja”… El tema está en cómo la aprovechemos.
 
La vida es un regalo que merece ser honrado diariamente, y tú, y yo, y quienes estamos aquí debemos celebrarlo.

Hoy, 12 de enero de 2016, no puedo decir “Todo Bien”. Hoy dejo entrar a la tristeza, pero también quiero dejar un espacio que me permita celebrar y agradecer los momentos vividos con aquellos que ya no están, y sin olvidar también, a aquellas personas con quienes hoy tengo la fortuna de poder seguir creando nuevos recuerdos, compartiendo y abriendo nuevos caminos…
…..

Mientras termino de escribir este post, ha pasado ya casi un mes de ese día, ese que me movió y que aún me conmueve. Y me doy cuenta que, ese día tan particular con algunas luces y muchas sombras, me regaló un saludo de despedida en forma de deseo que utilizo desde entonces: “Que tengas un precioso día”.
Gracias Valeria, gracias abuelo… 

Y hoy, 4 de febrero de 2016, más que una pregunta, sólo me nace regalarte un deseo:
Que puedas, que te permitas, celebrar cada día la vida…
Y que tengas un precioso día

*Este poste fue publicado en este mismo blog el día 5 de febrero de 2015

Imagen y ornamentación

Equipo MATILTI (Universidad de Deusto – 3º Grado en Comunicación): Integrantes del grupo:ANA ÁLVAREZ, MIRANDA CERVANTES,  ADRIANA HORNER, LIDIA JIMENEZ, MAIALEN JORDAN

¿Qué es ornamentación?

La ornamentación puede ser definida como el conjunto de cosas que son utilizadas para adornar a las personas. Estos ornamentos pueden tener un significado diferente en cada cultura, tanto negativo como positivo dependiendo de su contexto o época.

Además se pueden distinguir dos tipos de ornamentación:

Por un lado está la ornamentación corporal que hace referencia al peinado, tatuajes, piercings, maquillaje… Es un tipo de ornamentación más secundaria, pero que da una información muy concreta de cómo somos y qué gustos tenemos. Gracias a esto, podemos englobar a una persona en un determinado grupo o tribu urbana o detectar que tipo de gustos posee.

Por otro lado está la ornamentació
n externa, que se refiere a la vestimenta y ropa, además de relojes, bolsos y demás complementos. Acentúan la imagen que queremos presentar de nosotros mismos y acompaña a la ornamentación corporal.

¿Cómo afecta ésta en el orador?

Hay cada vez más investigadores que estudian este campo. Algunos lo llaman “psicología de la moda”, otros “cognición investida”, pero todos ellos hablan de la influencia que ejerce la ropa sobre los procesos psicológicos  de quien la lleva puesta.

Una investigación realizada por la doctora Karen Pine, psicóloga de profesión, indicaba que los niños que iban disfrazados de Super Man se sentían superiores al resto, y con más confianza en sí mismos. Según la autora la razón de que eso ocurra es debido a que adoptamos las características que asociamos a esa prenda, y recibe el nombre de “cognición investida”. Otra investigación del estilo realizada en la Universidad de Northwestern estudiaba la forma de trabajar de los médicos, dejando que algunos trabajasen con la bata blanca y quitándosela a otros. Y el resultado obtenido fue que los médicos vestidos con bata blanca cometían la mitad de errores que los que no la llevaban. Esto es debido al  «efecto» de concentración que les otorga el “uniforme”, en ese caso de los médicos. Por lo tanto, se ha concluido que la cognición investida está condicionada tanto por los atributos simbólicos que otorgamos a las prendas, como por la experiencia física de llevar esa prenda puesta, y por los recuerdos con los que conectamos a través de esa prenda, dice la profesora de psicología Barbara Fredrickson.

¿Qué influencia tiene sobre la sociedad?

La manera de vestir que tenemos comunica, es decir, la primera impresión que un desconocido tendrá sobre nosotros la construirá a través de lo que nosotros comunicamos con nuestra apariencia, pues la forma en que vamos vestidos transmite información. Por ello, es importante que nuestra vestimenta se adapte a las circunstancias, por ejemplo, al ir a una entrevista de trabajo lo correcto sería que nuestra vestimenta inspire confianza y vaya acorde con el puesto al que nos gustaría aspirar (no es lo mismo solicitar un puesto de trabajo como jardinero que como abogado).

La ropa conlleva una búsqueda de identidad o de diferenciación con los demás. Por ello, adquiere tanta importancia para algunos jóvenes que encuentran en ella su identidad personal y su pertenencia a un grupo.

¿A qué se le llama tener una imagen profesional, y cómo se transmite?

Todo aquel que quiera transmitir profesionalidad debe aprender a desarrollar una imagen integral, que abarque factores desde la vestimenta, hasta la identidad y el compromiso.

Beatriz Pereira, psicóloga laboral y miembro de la Federación Latinoamericana de Coaching, explica que la forma de vestir es una de las piezas que conforman la carta de presentación de los profesionales y una de las más determinantes a la hora de triunfar en una compañía. De todas formas, argumenta que ni siquiera el vestuario más exclusivo tiene sentido si la actitud de quien lo porta no proyecta liderazgo y personalidad.

Pine ha llevado a cabo investigaciones orientadas a obtener respuesta acerca de “cómo vestir para el éxito”. En este sentido, influye tanto el cómo nos sintamos con la ropa, como los rasgos que nos atribuyan los demás. Pero en este ámbito se habla más de las mujeres, ya que estas todavía no están consideradas al mismo nivel que los hombres en muchas ocasiones. Algunos estudios han revelado que cuando una mujer lleva traje de chaqueta se siente más segura. Al final, Karen Pine dice que cuando alguien viste profesionalmente, se siente profesional.

Por otro lado, Lola García, asesora de Comunicación e Imagen Integral para Microsoft Empresas, afirma que la imagen y actitud que un profesional puede llegar a proyectar es fundamental a la hora de imponer un grado de superioridad. Y ella misma dice que todos proyectamos nuestra personalidad a través de la imagen que ofrecemos al exterior. Es por ello que si no hay una actitud de liderazgo será difícil dar una imagen profesional.

 

 

 

 

 

Un cofre lleno de estrellas

Tiempo estival, días de sol, calor, en los que muchas personas tenemos la oportunidad de tomar un descanso, de disfrutar de unas vacaciones.
En estos momentos del año, suele ser más fácil apreciar la belleza de los lugares que visitamos, ya sea en la naturaleza o en las ciudades. Tiempo, también,  de apreciar el arte y los espectáculos.

Son momentos que nos permiten desarrollar la apreciación de la belleza y la excelencia, una de las 24 fortalezas que Seligman y Peterson (2004) definieron en su clasificación VIA (Values in action), para describir el buen carácter como una instancia importante del óptimo funcionamiento humano.
¿Y qué es entonces una fortaleza? Definimos a una fortaleza: “como una capacidad pre-existente para comportarse, pensar o sentir de una forma específica que sea auténtica y que llene de energía al poseedor, permitiendo un rendimiento, desarrollo y funcionamiento óptimos”. (Page, Govindji, Carter, Linley, 2008, p. 437)
Pero, volviendo al tema inicial de este relato, ¿qué podemos decir sobre la apreciación de la belleza y excelencia? Podemos decir que esta fortaleza consiste en notar y apreciar la belleza, la excelencia y/o el desempeño hábil en diversos ámbitos de la vida, desde la naturaleza hasta el arte, las matemáticas, la ciencia y la vida cotidiana” (www.viacharacter.org).

post12_eitbCreo que, en general, es en esta época del año en donde la mayoría de nosotros encontramos más oportunidades de poner en práctica esta fortaleza.

Disfrutamos y nos maravillamos de los nuevos lugares que conocemos o a los que volvemos a descansar. Nuestra mente y nuestro cuerpo parecen estar más predispuestos a encontrarlos.  Un cóctel de emociones positivas nos invade y nos hace sentir bien. Y en muchas ocasiones nos invita a compartir con otros lo que sentimos, generando un contagio emocional que proporciona espirales ascendentes de bienestar.
Apreciar la belleza nos permite saborear el presente, vivir con más intensidad cada momento e incluirlos en nuestro cofre de recuerdos, al cual podemos recurrir cuando lo deseemos.

En mi cofre de este verano, ya llevo acumulados unos cuantos tesoros:

  • Observar el firmamento nocturno: descubrir la vía láctea y atrapar con mis pupilas el paso fugaz de una perseida apreciando la belleza del universo concentrado en un instante.
  • Contemplar un atardecer sobre el mar, donde parece que el sol pinta el cielo con una paleta multicolor.
  • Internarse en el bosque, admirar la majestuosidad de los árboles y disfrutar del sonido del agua corriendo entre las rocas, descubriendo pequeñas cascadas.
  • Emocionarme con la obra de artistas maravillosos en un museo. Disfrutar de sus creaciones y admirar su talento…

Afortunadamente, para descubrir la belleza y disfrutar de estas experiencias no son necesarios grandes recursos ni grandes viajes. Basta con poner en acción nuestra curiosidad, nuestra capacidad de asombro, atender al presente y observar la belleza en las pequeñas cosas:

  • El canto de los pájaros por la mañana,
  • El aroma a café,
  • Una buena película,
  • Las fotografías de nuestros seres queridos, donde podemos descubrir sonrisas y miradas cómplices que nos cuentan historias,
  • Los artistas callejeros,
  • El otoño y sus múltiples colores…

De cara al inicio de un nuevo ciclo os planteo (y me planteo) un desafío,  ¿y si esta vez, al volver a la rutina diaria, a las prisas, nos proponemos diariamente hacer una pausa para el asombro y el descubrimiento de las pequeñas cosas bellas que la vida nos regala?, ¿si recurrimos más a menudo a nuestro cofre de recuerdos?
Porque al final de cuentas, en cada día de nuestra vida, estamos ante una lluvia de perseidas, sólo hay que estar atentos y dispuestos a descubrir esos fugaces y mágicos momentos.

Y tú, ¿qué tesoros has guardado en tu cofre este verano?,

¿cuántas estrellas fugaces has atrapado?

Una cura de lectura: la biblioterapia*

Una cura de lectura, ¿Biblioterapia?

Esta vez y para comenzar mi andadura de este año en el blog, quiero hablaros de libros. Durante la presentación del libro Emociones compartidas, una selección de artículos de este blog, daba vueltas a la importancia que tiene para mi la lectura.

Leo esta semana en prensa digital algo que a mi me parecía evidente, y es que la lectura es un magnifico ejercicio para desarrollar nuestra Inteligencia Emocional.

Siempre he sentido que la verdadera realidad aumentada existe cuando me acerco a las páginas de un libro. Que son los libros los que me eligen a mi y no al revés. Aún me sorprendo comprobando subrayados en libros leídos hace muchos años y como esas ideas dejaron en mi una huella muy profunda.

Estoy convencida de que los libros hablan entre sí. En mis años de lectora empedernida he probado todas las estrategias, entrega única a un texto, inmersión absoluta y búsqueda de todo tipo de referencias en base a un libro, a una época, a unos personajes de los que uno no quiere despedirse cuando el libro está terminando. Pero también leer varios libros a la vez. A medida que otras lecturas, ensayos, de ámbito profesional aparecen en mi foco, compruebo que el tener varios libros abiertos a la vez hace que la historia me ofrezca conexiones increíbles. Los libros hablan entre ellos.

 

El estado de ánimo es el mejor prescritor para elegir libro, o para cerrarlo. En otro foro, con blogueros apasionados de la lectura, hablábamos de libros medicina, ojo, nada que ver con ese feo concepto de autoayuda, sino esos magníficos textos que sabemos nos han acompañado, estimulado nuestra curiosidad, que nos ayudan a ser más ágiles a la hora de identificar emociones ajenas, nos han enseñado a ponernos en los pies del otro.

Siento una envidia sincera cuando veo que otras personas se inician por primera vez, cuando descubren a uno de mis escritores favoritos. Es verdad que la esa lista se ha desarrollado mucho con los años, que ha consolidado a unos pocos en mis estanterías, compruebo que si he leído más de 8, 10 obras, es que entran en esa categoría, y veo que allí están Carmen Martin Gaite, Jose Luis Sampedro, Antonio Muñoz Molina, Orhan Pamuk, Gabriel García Marquez, Paul Auster, Sandor Marai, Philip Roth, Andrea Camilleri, Petros Markaris

Mi pasión viajera es un vicio que se inicia o se completa con la lectura, bucear, comprender, conocer otras culturas, otros escritores, otras maneras de pensar o narrar es algo que me lleva a ampliar mi lista de pendientes cada año. Leer me hace comprender que muchas veces la buena literatura, incluida la buena literatura negra o de intriga contiene muchas más pistas para acercarme a un país, a una sociedad, que las noticias sesgadas encontradas en los medios de comunicación o los estereotipos repetidos en las conversaciones y las campañas turísticas.

Hay escritores que me acompañan hace años, soy condescendiente con ellos, cuando un libro me parece flojo me pregunto ¿son ellos los que no están a la altura o soy yo la que estoy en un momento diferente?, siempre vuelo a ellos como a un viejo amigo, un amigo al que vemos cambiar, al que apreciamos y en el que encontramos destellos de momentos mágicos vividos juntos.

Para los antiguos griegos las bibliotecas eran un lugar de cura para el alma. En 1920 Christopher Morley en The haunted bookshop, nos presentaba al librero Roger Mifflin, que prescribía el libro adecuado para cada cliente. Era de profesión: biblioterapeuta.

¿Leer te ayuda?¿te recomiendan o recomiendas libros?¿Practicas bilbioterapia?

*Este post fue publicado en este mismo blog el día 1 de febrero de 2016

La lectura de los pequeños detalles, una gran lectura de nuestro cuerpo

Equipo InterCom  (Universidad de Deusto – 3º Grado en Comunicación): Integrantes del grupo: Marco di Paolo, Helena Elizburu, Tamara Errazquin, Julen Gorosabel, Leiden de las Heras, Maitane Rodríguez

La mayoría de las veces no somos conscientes de todo lo que comunicamos mediante pequeños gestos, movimientos o con un simple pestañeo. Estamos hablando sobre  la comunicación no verbal. Comunicamos mucho más de lo que llegamos a imaginar, más incluso de lo que transmitimos con nuestras palabras. ¿Alguna vez nos hemos parado a pensar en la distancia que debemos respetar al hablar con una persona? A lo largo de la vida, mediante la interacción con las personas y la sociabilización con éstas, vamos adquiriendo poco a poco el conocimiento para medir la postura y la distancia adecuada al establecer conversación con alguien. Fijamos una distancia adecuada inconscientemente, independientemente de a quién nos estemos dirigiendo y en el contexto en el que establece la acción comunicativa. En resumidas cuentas: no debemos obsesionarnos pero sí estar alertas a las pequeñas señales del cuerpo.

¿Y qué ocurre con nuestra conducta cuando nos sentimos agobiados? En este caso, la distancia pasa a un segundo plano y lo que la mayoría de todos necesitamos en ese preciso momento es privacidad; estar solos, hablar con nosotros mismos, pensar en nosotros, analizar la situación… Existen diversas situaciones que influyen en el comportamiento y en la postura que adoptan normalmente las personas: la aglomeración y la territorialidad. En el primer caso las personas tienden a comportarse de una manera agresiva, en la que no controla lo que dicen o hacen, mientras que en el segundo caso éstas controlan o ejercen un derecho en algo que es de su propiedad o no llega a serlo del todo.

La sonrisa es otra fuente informativa de las emociones y de los sentimientos. Es que una sonrisa puede tener un gran impacto sobre nuestro
s intercambios, ya que puede suavizar un rechazo, comunicar emociones positivas y negativas e incluso animar al resto.

La comunicación no verbal ha tenido una gran evolución en el ámbito digital

La comunicación entre las personas mediante estos soportes ha ido incrementándose, teniendo la posibilidad de hablar con personas que están a miles de kilómetros y a cualquier hora del día, ya que los mensajes son a tiempo real. De esta manera tienes la posibilidad de crear nuevas amistades, pues gracias a los avances con los que cuenta esta tecnología, hace que las personas que se encuentran a miles de kilómetros se sientan cerca.

Sin embargo, el uso excesivo de estos soportes puede causar en los internautas una gran dependencia, consiguiendo que dejen de la lado sus quehaceres e involucrándose solamente en la vida que han creado en el mundo virtual. Por todo ello, los individuos se dirigen hacia un aislamiento social y hacia una ruptura de la comunicación interpersonal mediada. También hay muchas personas que a través de las redes sociales tienden a mentir, ya que es mucho más fácil crear el estereotipo de persona que quieres ser, pues internet es un entorno que favorece la proliferación de mentiras verosímiles que son difíciles de verificar si son verdad o no.  De ahí nace la importancia de seguir comunicando off-line, pues esa es la comunicación que nos hace humanamente singulares.

 

Ética y cooperación para construir juntos

Ética y cooperación para construir juntos.

Un debate propiciado por la Fundación Novia Salcedo, al que acudo el pasado mes de Junio, da lugar a estas notas con ideas, reflexiones y lecturas que quiero compartir con vosotros

El debate entre Victoria Camps y Sabino Ayestarán, moderados por Antonio Casado se inicia con el interrogante sobre que es Innovación Social.

Etica 5

Victoria Camps afirma que se puede innovar desde la filosofía, que a la democracia le falta una manera inequívoca de ser reconocido como bueno, puesto que hoy dia no tenemos referentes.

Aunque todo el mundo aboga por los equipos multidisciplinares, necesarios para la Innovación Social, lo cierto es que hoy en día todas las carreras pecan de excesiva especialización, incluida la Filosofía. Ya Ortega advertía de ello.

Sabino Ayestaran añade que la Innovación Social proviene de escuchar a personas con perspectivas diferentes.

Y nos recuerda un concepto que ya conocemos bien los que trabajamos en el Consorcio de Inteligencia Emocional, el CIE,  con Sabino Ayestarán en el proyecto  Equipos de Innovación, es el de Memoria Transactiva, algo decisivo para el trabajo entre personas diferentes: saber qué hace bien cada miembro del equipo.

Apostilla que hay que apelar a la necesidad de trascendencia, ser consciente de que para conseguir mis objetivos los demás tienen que lograr los suyos. La Psicología positiva trabaja la trascendencia. Hay que aprender a lograr tus objetivos propiciando la felicidad de los demás.

 

Victoria Camps aprovecha para hablar de Hobbes y como su conocida proclama “el hombre es un lobo para el hombre”  que ha determinado en buena parte muchas corrientes de pensamiento, y como desde esa perspectiva, una sociedad sin leyes sería una guerra de todos contra todos.

El ser humano se debate entre su lado racional: “lo que quiero hacer”, y su lado razonable: “soy capaz de entender lo que quieren otros”.

En la sala podemos ver el último libro de Victoria Camps “El elogio de la duda” que ahonda en las ideas expuestas y Antonio Casado cita un ejemplo de otro de sus libros “ Una vida de Calidad”, que Victoria nos explica se titulaba en realidad, Vivir en la incertidumbre, aunque su editor pensaba que así no hubiera vendido ningún ejemplar. Un título que a día de hoy nos parece muy propicio.

Etica 3

Para Victoria el tamaño del grupo es decisivo para la cooperación, si en pequeños grupos es fácil, cuando hablamos de grandes sociedades la cosa se complica. En Europa podemos comprobar que no hemos sido capaces de cooperar para solucionar la crisis, ni para buscar opciones a los refugiados. El liberalismo ha propiciado sociedades demasiado grandes y las personas en ellas son demasiado abstractas. Hablamos continuamente de derechos, pero ¿quién se hace cargo de ellos?¿El estado? Si en nuestra sociedad el individuo no coopera esto no es posible.

Victoria adopta en este debate una postura más pesimista con ejemplos de conflictos no resueltos, que la de Sabino, que afirma que es fácil y posible cooperar. Para Sabino la base está en la educación, y es importante recordar nuestra identidad personal y nuestra identidad social, apostilla el hecho de que casi ninguno de los políticos tengan conciencia de ninguna de ellas hoy en día.

Para Victoria Aristoteles ya nos advertía de la akrasia : tenemos buenas leyes pero no se cumplen. No nos sirve saber que es la virtud si no logramos personas virtuosas.

Tenemos un problema de voluntad. La ética se enseña practicando, con el ejemplo, necesitamos ejemplos, tiene que ser una educación práctica. Encontrar un Ethos, aquella forma que todos reconozcan como excelente.

Para Sabino la Innovación social es cooperación, es emprendedurismo, es cambio organizacional, cambio en las relaciones. Los Equipos de Innovación son un ejemplo de ello, la aplicación de la memoria transactiva, cada miembro del equipo tiene que asumir más responsabilidad. El reto es el liderazgo transformacional, lograr el empoderamiento de las personas de verdad, la cooperación se aprende con la experiencia. Y cita el libro “La sabiduría de los equipos” de Katzenbach y Smith.

Etica 4

Victoria nos recuerda que la educación debe ir siempre contracorriente, tiene que ser capaz de inculcar aquello que no aparece en la sociedad de forma espontanea.

Durante todo el debate se alude a las dificultades actuales de los jóvenes y no tan jóvenes para encontrar y mantener el empleo. Ambos coinciden en un mundo más complejo que el que ellos vivieron cuando podían cambiar y acceder a un mejor trabajo de forma sencilla. Para Sabino las condiciones han cambiado de manera radical, serán necesarios niveles cada vez más altos de creatividad y conocimiento para acceder al empleo. Ambos citan el trabajo de Ulrich Beck, que vaticinó que el trabajo fijo ha terminado.

Sabino insiste en que tenemos que recuperar la confianza de las personas, que se basa en la potencia que entendemos tiene el equipo, y la seguridad, el hecho de poder exponer libremente nuestras ideas sin miedo a represalias. La tecnología juega en ello un papel decisivo para poner a disposición del empleado el conocimiento de la empresa y permitirle al equipo participar y crear nuevo conocimiento. Insiste en la necesidad de transparencia.

Podemos profundizar más en sus propuestas con el libro “Facilitación de equipos de Innovación”

Victoria recuerda que en muchos casos se pone a disposición de la sociedad una cantidad ingente de información, no necesariamente la que necesita o la que pide el usuario, el empleado.

De nuevo hace alusión Victoria a al dicotomía del ser humano entre la racionalidad y la irracionalidad, esta vez con el trabajo de Jon Elster y su libro “Ulises y las sirenas”

Victoria había empezado la jornada diciendo que la filosofía no atrae multitudes y que el reto está en acercar la filosofía a la sociedad.

Tendremos que cambiar el futuro de abajo a arriba, los gobernantes no se mueven si no hay una exigencia.

¿Qué papel juegan la Etica y la cooperación en nuestros proyectos?

¿Somos capaces de construir juntos?