Inteligencia emocional

Ornamentación en la comunicación interpersonal

Serie IBETI

Grupo: Girls Power: Jana Cantero,    Nora Cantero, Leyre Ceberio, Cristina Martínez

La comunicación no verbal ocupa un gran espacio dentro del ámbito de la comunicación interpersonal. Mucho de lo que comunicamos lo hacemos mediante los gestos, posturas o miradas, ¿pero ¿qué hay del aspecto exterior? A la hora de iniciar una conversación con una persona desconocida, sin querer lo primero en lo que nos fijamos es en su aspecto exterior; en lo que lleva puesto, en cómo lo lleva… en definitiva, en toda su ornamentación exterior ya que nos dice mucho sobre cómo es a priori y de los gustos que tiene. En el área de la comunicación no debemos olvidar de que estamos continuamente comunicando.

Pero, ¿qué es entonces la ornamentación? es todo aquello que conforma nuestro aspecto exterior, es decir, la primera imagen que nuestros interlocutores reciben sobre nosotros. De ahí proviene la importancia e influencia de la ornamentación en la comunicación interpersonal. Es una herramienta a nuestro alcance para comunicar a nuestro interlocutor todo lo que queramos mediante nuestra imagen personal. Sí esto es así, entonces, ¿qué uso podemos darle a esta herramienta dentro del mundo laboral?

Es esencial que cada individuo tenga constancia sobre las normas básicas que hay en la sociedad sobre la forma de vestir y saber a su vez, que se deben aplicar a cualquier entrevista laboral. En primer lugar, hay que tener presente la ropa que uno va a elegir para presentarse, ya que debe de ser cómoda ante todo, limpia, discreta y que adecue a la empresa para causar una buena imagen al respecto, ya que dependiendo de la empresa decantaremos más por un estilo más formal o informal. Y ésta a su vez debe de ser adaptada a nuestro estilismo, es absurdo ir vestidos de una manera contraria a nuestra personalidad, ya que no concuerda con nosotros y causa una sensación de incongruencia. (Por ejemplo, si acudimos a un despacho de abogados será muy importante acudir a ella con traje. En cambio, si vamos a acudir al gabinete de una revista de moda no tendría mucho sentido acudir a ella con traje, sino que con algo más informal sería suficiente e idóneo).

Por ello, uno de los aspectos que se suele aconsejar suele ser el de primeramente observar en cómo van vestidos los empleados de la empresa que queremos acudir, ya que hoy en día tenemos infinitas posibilidades para investigar sobre ello con las nuevas tecnologías, bien sea mediante su página web en fotos que puedan tener de los empleados de la empresa, a través de redes sociales como facebook o incluso simplemente con una imagen única a través de una red profesional como puede ser Linkedin nos podemos hacer una idea acerca de la persona o empresa, a continuación cuando tenemos más o menos clara la idea de la imagen de los empleados y se adecúa con nuestro estilismo, es cuando tenemos la opción de copiar aproximadamente el estilo de alguno de los empleados, para no correr ese riesgo o simplemente para no pasar ese miedo que nos puede causar este aspecto y acudir de este modo con mayor tranquilidad.

Por otro lado, otros factores que no debemos olvidar y que requieren el mismo grado de importancia son: un pelo limpio y sano, las uñas limpias y si es posible pintadas en colores claros, un perfume suave, precaución con el exceso de los complementos y colores llamativos, atención también a todo lo que conlleva al aspecto de piercings y tatuajes ya que por lo general en el ámbito del trabajo no son muy bien vistos ni considerados por los mismos.

Así pues, en definitiva, la clave está ante todo en presentarnos tal y como somos, es decir, ser siempre y en todo momento nosotros mismos ante cualquier circunstancia, pero pretendiendo transferir siempre una imagen profesional y leal. De este modo, a continuación, expondremos algunas recomendaciones útiles para dar una buena imagen en dichos lugares: Es aconsejable no ir todo de negro, ya que se considera un color triste y apagado y su totalidad en negro puede transmitir energía negativa ya que genera excesiva seriedad, y los excesos siempre son considerados negativamente. En el caso de que decidamos optar por vestir de negro (ya que no podemos olvidar que, ante todo, siempre se ha considerado un color que transmite elegancia y discreción), podríamos añadir un complemento que llame la atención bien sea por su color o por su tamaño, para quitarle ese aspecto de “seriedad” que genera, como puede ser un bolso elegante, un pañuelo estampado, un collar llamativo, un cinturón con logo de la propia marca o una combinación de ambas. Tanto para hombres como para mujeres es preferible llevar una camisa en vez de una camiseta. Además, se recomienda usar pantalones largos en vez de cortos y unas faldas largas. La largura mínima es hasta las rodillas, ya que corremos el riesgo de transmitir una sensación de provocación. Lo mismo pasa con los escotes, ante todo discreción. En el caso de los complementos, debemos tener en cuenta no abusar de ellos. El conjunto de pulseras, anillos, collares, pendientes… es un aspecto a tener en consideración. Si decidimos optar por una falda, se recomienda llevar medias. Por último, en el caso del calzado, no conviene optar por sandalias, chanclas o zapatillas de deporte. Es preferible optar por un zapato como podría ser el mocasín por ejemplo que da un aspecto más formal y elegante.

Por último, destacamos el hecho de que la ornamentación exterior varía según el país en el que nos encontremos, ya que se adapta a las diferentes culturas como una parte más de ellas. La ornamentación es un elemento que ha sido utilizada por los seres humanos en todas las culturas desde la prehistoria, definiendo así el estilo y las costumbres ornamentales de cada cultura. El estilo de estas culturas también ha ido variando a lo largo de los siglos, evolucionando y adaptándose al entorno cambiante que rodeaba a las diferentes culturas. Dentro de la cultura occidental muchas épocas de la historia son distinguibles por su ornamentación característica.

 

ES LA EMPATÍA, …

Oyendo las noticias, recuerdo una frase muy utilizada en la política estadounidense durante la campaña electoral de Clinton –Bill- contra Bush –padre-, que llevó al primero a convertirse en el 42º presidente de EE.UU. «Es la economía, idiota»

En la campaña presidencial de 1992 todo pronosticaba la victoria de Bush debido a sus “éxitos” en política exterior, como el fin de la Guerra Fría. Según los analistas de la época, su popularidad había llegado al 90% de aceptación. ¡Inaudito!

Sin embargo, en esas circunstancias, el estratega de la campaña electoral de Bill Clinton, viró el rumbo del discurso comprendiendo que éste debía enfocarse sobre cuestiones más relacionadas con la vida cotidiana de las personas y sus necesidades más inmediatas. El resultado desmintió todos los pronósticos.

«Es la economía, idiota» se popularizó desde entonces para destacar los más diversos aspectos que se consideran esenciales. Este es el caso al ver en las noticias una relacionada con el terrible y devastador incendio de la Torre Grenfell en Londres el 14 de Junio pasado https://internacional.elpais.com/internacional/2017/06/23/actualidad/1498211257_235698.html

79 muertos o desaparecidos. Otra tragedia evitable. Otra vez, las desigualdades en la raíz de un desastre. Infinita tristeza. Rabia.

Me veo atrapado por la sinceridad del comentario de una de las damnificadas. Una mujer. Sensatez joven. Habla del siniestro. Desde su dolor acusa a Theresa May –a la sazón primera ministra británica- de su absoluta falta de empatía con quienes han perdido a los suyos en el incendio.

Algunas crónicas la describen así: …” El día después del incendio Theresa May tardó en comparecer. Cuando fue a visitar el edificio, despachó con los responsables de los equipos de emergencia, pero no se acercó a hablar con las familias de las víctimas. Exhibió la misma actitud fría y distante, desacompasada con la realidad, que ha erosionado su imagen durante la reciente campaña”

¡Qué torpeza, Theresa May! No ha sido sólo la “incapacidad política para gestionar una situación dramática” la causa de su ira. Tampoco la “falta de rigor” el motivo de cólera. No ha sido sólo el fuego quien ha encendido su rabia. Ellas, ellos, han perdido todo. Incluso sus zapatos, esos que tú has sido incapaz de calzarte para entender su dolor.

Las emociones, siempre está ahí. Todo lo tiñen, todo lo matizan. En todos los ámbitos. También en el político.

It’s about empathy, stupid!

 

Comunicación interpersonal: una masterclass

Todos los años están con nosotros, pero nunca son las mismas personas. La asignatura es la misma, Comunicación Interpersonal, los contenidos también, pero la forma de integrarlos no. El alumnado siempre es diferente, su generosidad no. Son las personas que tienen en la foto, sus emociones y sentimientos se quedan para las personas que compartimos espacio y tiempo: segundo semestre de 3º del Grado en Comunicación de la Universidad de Deusto, campus de San Sebastián.

Todo empezó hace años como un homenaje a Iñaki Beti, un profesor de la Universidad, un gran amigo, un gran tipo, que falleció hace años y que fue el profesor de dicha asignatura. Desde entonces, se publica en este blog unos posts resumen de los trabajos que se realizan en la misma.  Este año no iba a ser menos y con este escrito les presentamos los informes que vendrán en este verano cada viernes y que empezamos ya la semana pasada con el título La asertividad y la comunicación interpersonal.

La temática de la asignatura de la aplicación de la teoría de la Inteligencia Emocional aplicada al proceso de comunicación interpersonal. La función que tienen las emociones en todo proceso comunicativo, su función social, más aún, cuando esa relación se establece persona a persona, es la base de conocimiento sobre la que se sustenta la parte teórica. Teoría que se amplía a habilidades tales como la retroalimentación, la asertividad, saber dar y recibir críticas, la persuasión, la realización de un buen elevator ptich, la empatía y la escucha activa entre otras. Todo ello aplicado a procesos comunicativos interpersonales como son el trabajo en equipo, la negociación, las entrevistas de trabajo, las relaciones interpersonales, etc.

Como les decía las temáticas son siempre parecidas, el contenido teórico similar, pero la grandeza de la universidad es que las personas, los y las alumnas, son siempre diferentes y son estas personas las que hacen la clase ya que gran parte del tiempo lo utilizamos hablando, hablando y emocionando. Esto se debe a que cada persona tiene que hablar cinco minutos, con un tema libre, pero con la consigna de emocionar, de utilizar una o un conjunto de emociones de forma consciente para trasmitir un mensaje con una carga emocional gestionada. Posteriormente dicha exposición quedaba abierta a los comentario y análisis del resto de la clase para practicar las habilidades antes descritas … y es ahí donde comenzaba la magia, la magia de la comunicación.

Este año, durante las exposiciones, han llorado, han reído, se han dicho cosas únicas, se han levantado algunos para abrazar a la persona que hablaba, otros han dicho cosas increíblemente bellas a toda la clase, otras personas han confesado lo inconfesable. Ha habido historias de amor y desamor, de celos, de malas compañías, de lucha, de pasiones, de amistad, de buenas y malas vidas, de reconocimiento por lo bueno y por lo no tan bueno que tiene la vida. Todo ello ha sido posible por su generosidad, por un compromiso de respeto y de silencio sobre lo que se decía en el aula y por su convencimiento que cuando las cosas salen del corazón siempre se comunica mejor. También ha habido alguna historia de “abuelitas” y de “mascotas”, pero las menos ya que su entrega e implicación ha sido memorable en esta promoción. El resultado fue una compenetración, un conocimiento mutuo, un reconociendo de la diversidad, un espíritu de grupo que fue un placer sentir y compartir.

Como ustedes no pueden disfrutar de ello, créanme que es una pena, les dejo con el vídeo del último día de clase, cuando, por sorpresa, salió ese grupo de personas extraordinarias a cantar una canción que compusieron y ensayaron para la ocasión. Lo dicho, un grupo de personas extraordinarias. Me siento un privilegiado por haberlo vivido.

 

De círculos y proyectos

Llega el periodo estival por estas tierras y es tiempo de cierres de ciclo, de descanso, de reflexión y, por qué no, de imaginar, pensar, planificar y emprender nuevos proyectos para el siguiente curso.

Hace unas semanas, un buen amigo me recordó un video muy interesante de Simon Sinek sobre el Círculo de Oro. Un planteamiento muy enriquecedor, donde se explica desde dónde surgen los negocios exitosos, aquellos que marcan una diferencia. En esa charla, S. Sinek expone  que para ello se debe responder a tres preguntas básicas: Why? – How? – What? Y en este caso el orden sí altera el producto: desde el conocimiento y la convicción del para qué voy a desarrollar éste o aquel proyecto, encontraré las respuestas a cómo llegar y finalmente qué ofrecer.

Si te pones a pensar, para pasar por estos círculos, la inteligencia emocional es un soporte clave. Ya sea pensando en el modelo de competencias de Goleman (autoconciencia, autogestión, conciencia social, gestión de las relaciones) o el de habilidades de Salovey y Mayer (identificar, usar, comprender y manejar las emociones), ser emocionalmente inteligentes marcará una diferencia a la hora de llevar adelante y con éxito un proyecto.

Y si este verano estáis pensando en ello, aquí os dejo una serie de reflexiones nacidas desde las vivencias, conocimientos y experiencias profesionales acompañando a otra/os emprendedore/as:

  • La mochila: Es importante conocer los recursos con los que contamos (externos e internos) para utilizarlos de la mejor manera posible en pos de los objetivos propuestos. Conocer nuestros recursos nos permite tomar decisiones y generar ideas.
  • Dejar espacio para lo nuevo: El aprendizaje continuo es fundamental para alcanzar nuestras metas y adaptarnos con mayor facilidad a los cambios constantes del entorno y el mercado.
  • Paso a paso para alcanzar la meta: Procuremos visualizar la meta y tomar cada pequeño logro como un escalón que nos permite llegar hacia ella. A medida que el negocio evolucione, las metas pueden evolucionar y modificarse.
  •  Salir de la noria: Si bien es importante conocernos y reflexionar sobre la situación en la que nos encontramos. Ese proceso debe servirnos para generar acciones que lleven al cumplimiento de las metas propuestas.  Centrarnos en un problema y dar vueltas sobre él sin ver otras perspectivas nos impide obtener soluciones creativas y eficaces.
  • Puentes que construyen: Construir alianzas con otros emprendedores potencia la generación de ideas y posibilita la obtención de resultados sinérgicos favoreciendo el crecimiento y reduciendo esfuerzos individuales.
  • Equilibrio: Emprender implica tiempo y esfuerzo, implica responsabilizarse de cada acción o inacción que se produzca (es ser tu propio jefe). Sin embargo, debemos recordar la importancia de las relaciones personales (la familia, los amigos) y trabajar en pos de un equilibrio entre el negocio y la vida personal.
  • La voz de la experiencia: Son muchos quienes han pasado por este proceso, que han tenido aciertos y errores. Pedir opiniones, escuchar experiencias nos permite aprender. Contactar y pedir consejo a personas que admiramos o creemos que nos pueden aportar conocimientos es un recurso que debe estar siempre presente (“el no ya lo tenemos”).

Que tengáis un estupendo y fructífero verano, del que puedan nacer nuevos e ilusionantes proyectos para el próximo ciclo.

Sobre la asertividad y la comunicación interpersonal  

 Autoras: Ilaria Depari, Haizea Furones, Inés Gortari, Ane Piñeiro, Patricia Puértolas

El objetivo de este post es presentar la información básica sobre el concepto de asertividad. Se dará una definición del término y se indicará la manera de desarrollarlo en varios pasos, para terminar con una serie de conclusiones.

La RAE define la asertividad como: “dicho de una persona que expresa su opinión de manera firme”. Se puede decir que se trata de la habilidad que tiene una persona para expresar lo que siente o desea sin perjudicar a los demás.

La asertividad es el estado de equilibrio entre la actitud pasiva y la agresiva. Entendemos pasiva como la actitud que tiene una persona que se somete a las órdenes de los demás; y la agresiva como la actitud que tiene una persona que intenta aprovecharse de la otra persona y dejarla en ridículo.

Técnicas para la comunicación asertiva

Existen una serie de técnicas establecidas para saber cómo desarrollar la asertividad. Se trata de recomendaciones de actuación que permite a la persona que las aplica comportarse de manera asertiva en diferentes situaciones. Tenemos por ejemplo la técnica del disco rayado o del banco de niebla.

Aconseja a la persona cómo posponer una conversación cuando la otra persona está alterada, cómo mantenerse firme en una decisión sin ofender al otro ni que se sienta menospreciado, a poner lidiar con una actitud agresiva del contrario y a admitir nuestros errores para que la gente no los vea como parte de nuestra personalidad, entre otras cosas.

Ventajas de la comunicación asertiva

La principal ventaja de la comunicación asertiva es que facilita la comunicación en muchas diversas situaciones. La asertividad permite que una persona sea capaz de expresar lo que siente o desea sin que sus emociones se interpongan. Así puede decir lo que no le gusta o con lo que no está de acuerdo, sin sentirse culpable; se puede equivocar sin sentirse culpable; si tiene que aceptar un cumplido, no se sentirá incómodo.

Esta habilidad permite a la persona expresarse sin alterarse. A su vez, este comportamiento supondrá actitud de respeto y de escucha por parte de los demás y que lo tengan en cuenta. Ayuda a la autoestima, aumenta la confianza y la seguridad en uno mismo, y la empatía con los demás.

Emociones que dificultan la comunicación asertiva

Así como la asertividad nos genera autoconfianza y buena autoestima, si no tenemos estas emociones controladas, es decir, si no nos valoramos adecuadamente, pueden suponer una dificultad a la hora de desarrollar nuestra asertividad.

Nuestro ambiente en el que nos movemos, nuestra situación también puede ser un impedimento para un buen desarrollo de la asertividad, así como el ambiente en el que hemos crecido. Si todos a nuestro alrededor tienen una conducta pasiva, será eso lo que aprendamos y si son agresivos, también.

A modo de conclusión diremos que la asertividad es una parte fundamental del proceso de comunicación y sobretodo de la comunicación interpersonal porque nos permite dar nuestra opinión y hablar sobre cualquier cosa sin perder la educación y el respeto. Permite a su vez mantener un buen clima en el lugar en el que se aplica y que las personas que participan en un proceso comunicativo se sientan cómodas. Actuar de manera asertiva no significa no tener emociones, sino saber controlarlas para que la comunicación fluya y no haya ruido que se interponga.

 

La puerta 50

Puerta 13

Si la vida fuera un paseo por un largo pasillo lleno de puertas cada una de ellas podrían ser las opciones que se abren o se cierran para nosotros. Unas serían señales del trecho recorrido, otras las de las personas o las de los proyectos con los que nos vinculamos o no. Hoy abro una nueva puerta, la 50. Y es que hoy cumplo 50 años. Estoy en Montignac, en Francia, disfrutando de unos días de vacaciones. Aprovechando el “suceso” y la casualidad de tener que escribir en este espacio me lanzaré a compartir algunas de las cosas que veo desde esta atalaya en este momento. Advierto que se trata de reflexiones derivadas de observaciones totalmente personales que no estoy completamente seguro de que tengan que ver con la meta volante que cruzo hoy. Pero, de alguna manera, espero que, en cualquier caso, puedan ser útiles a otras personas que vivan en estas u otras circunstancias parecidas.

Los hitos

Puerta 6

Seguir vivo es un hito que se renueva cada día. Posiblemente damos por hecho que la vida nos pertenece y, por tanto, lo natural es tenerla. Ahora, al pasar los 50, veo nítidamente la conveniencia de dedicar tiempo a ser conscientes de lo vivido cada día. Imagino que esa es una de las principales causas de las míticas crisis que algunas personas sufren al cambiar de década. Es un momento de balance consecuencia de cierta reflexión. Llegar es un logro al igual que lo es disfrutarlo. También soy capaz de identificar momentos que me han permitido ser quien soy: acompañar en la vida a mis tres hijos, haberme dedicado a la psicología, haber amado intensamente, haber corrido 7 maratones… Acumulo hitos, muchos, y siento el hambre de sumar muchos otros más.

 

 

El tiempo no es ilimitado.

¿Puerta 50?

No se si es exactamente ahora pero desde no hace mucho tiempo me he dado cuenta de que la vida que se nos da no es ilimitada en el tiempo. Y, por ello, resulta importante decidir a qué dedicarnos, con qué personas compartirlo. Siempre hemos sabido que un día la vida acaba pero, tal vez por la percepción de que nos queda mucho por delante, gastamos nuestro tiempo como si no fuera a acabarse nunca. Hacerme consciente de ello me ha ayudado a dar importancia a mis elecciones y a decidir más en función de ello. Además, por si no lo hiciera antes lo suficiente, encuentro muchas más razones para vivir lo más intensamente posible cada instante. Y con ello la capacidad de saborear todos los instantes que me sea posible.

Capacidades e incapacidades.

A medida que pasan los años he experimentado un aumento de mis capacidades. Algo así como la cristalización de las potencialidades que percibía de joven, junto con el hallazgo de otras que no sospeché nunca poseer. Es agradable ver que tareas complejas se me hacen fáciles. Pero también comienzo a vivir un proceso opuesto: el de las cosas que antes hacía y ahora me cuestan o, sencillamente, no puedo hacer. Envejecer incluye un apartado de aceptar que no eres quien fuiste. Esto suele doler puesto que se trata, en muchas ocasiones, elementos que has perdido de entre lo que valoras de ti. Para mi, afortunadamente, aun la balanza parece inclinarse del lado de las capacidades pero creo que mi miopía no me impide darme cuenta que poco a poco girará hacia el otro lado.

 

Puerta de la vulnerabilidad

Más vulnerable.

El peligro o el riesgo siempre está presente en la vida pero cuando uno es joven se acepta de forma mucho más natural. También es cierto que la falta de experiencia hace que no siempre seamos conocedores de las consecuencias reales de los peligros que afrontamos y, de una forma u otra, esa ignorancia nos ayuda a enfrentarlos sin demasiado temor. Hoy esta sensación ha cambiado. Puedo darme cuenta del valor de lo que tengo, de lo que disfruto, de lo que hace que mi vida sea digna de ser vivida. Tal vez eso o la toma de conciencia de los riesgos reales hacen que me vea más fácilmente alcanzable que en otras etapas de la vida. El hecho es que vivo la paradoja de poder enfrentarme a problemas como nunca pero pagando un coste emocional mayor que nunca también. Siento mucha fuerza personal exterior pero mucha más fragilidad en mi intimidad.

Necesito de mi gente mucho más que nunca antes.

Siempre he sido muy independiente y supongo que sigo siéndolo. Pero algo ha cambiado en la manera de vivirlo. Se trata del papel de las personas de mi vida en mi propio bienestar. Me veo mucho más necesitado de ellos, de compartir tiempo, de sus caricias o cualquier otro tipo de demostración de afecto. Afortunadamente, hoy por hoy, tengo la suerte de estar muy bien rodeado. Me veo menos dispuesto a abrirme a nuevas personas y a la vez más demandante de mi entorno actual.

Agradecimiento.

Pese a los claros y oscuros que dibujo a mis recién cumplidos 50 el resabor que queda es dulce. Puedo verme más limitado y gastando la segunda parte de mi vida, puedo encontrarme más frágil pero creo que el conjunto es armónico, bello. Veo con optimismo el futuro desde un sentimiento de agradecimiento por lo pasado. ¡¡¡Un secreto!!! He de reconoceros que la idea de la muerte ha comenzado a rondarme. Pero, hoy por hoy, bien por creerla lejana, bien por la sensación de haber disfrutado intensamente del camino recorrido, no me resulta molesta. Un día tras una de las puertas mi vida se apagará pero, de mientras, seguiré abriendo y cerrando puertas en el siempre interesante y, a veces, divertido camino del vivir.

Cómo prevenir el Acoso Escolar en los centros escolares

El pasado 31 de mayo el Dr. Iñaki Piñuel, reconocido experto en Acoso y Violencia Escolar, impartió una conferencia en la Universidad de Deusto con el título que lleva esta entrada (que se corresponde con el de uno de sus libros). El acto estaba organizado por Deusto Alumni. Voy a recoger aquí algunas de las ideas presentadas.

El acoso escolar es un problema muy serio al que recientemente se le ha empezado a dar la importancia que tiene. Una actitud muy habitual es la que se refleja en comentarios como: “son cosas de niños”, “es algo que siempre ha habido”, etc., que pueden provenir tanto del alumnado, como del profesorado, las familias o de los responsables educativos. En el sistema educativo hay una especie de ‘síndrome de negación’. Cuando evaluaron (Estudio Cisneros) en 2005 y 2007 se encontraron que el acoso y violencia escolar (AVE) superaba el 23%, frente a la incidencia ‘oficial’ que hablaba de entre un 2 y un 4%. Además, cerca del 11% de los afectados tenían daño severo (que podría incluso llevar al suicidio). Sorprendidos por el dato buscaron otras fuentes y vieron que en el informe Bullying among Irish schoolchildren (HBSC IRELAND, 2002), la cifra para España era del 24%.  Véase también Unesco (2017).

Si se actúa pronto el proceso puede ser detenido. Cuando interviene la inspección educativa ya suele ser demasiado tarde y no queda otra solución que la salida de la víctima. El bullying no es un mal necesario, no es una situación ante la que resignarnos. Es una verdad incómoda, porque es molesto intervenir y romper el proceso. Para ello el primer paso es medir, enfrentarse a la realidad de que, según su experiencia, en todas las aulas se da.

Uno de los problemas radica en que no se tiene una buena definición de lo que es al AVE y habitualmente se reduce a los casos más graves, a aquellos en los que la violencia se ve porque ha ocurrido una agresión física (aquí es donde se suele avisar a la inspección).

Según el Dr. Piñuel estos son los elementos presentes en el acoso escolar:

  • Una o más conductas de hostigamiento.
  • Maltrato repetido.
  • Proceso continuado en el tiempo (lo que hace posible que se pueda anticipar y prevenir).
  • Estigmatización de la víctima, fragilidad social y aislamiento.
  • Sensación de impunidad del agresor y refuerzo social (obtienen reconocimiento, éxito y poder). Si no se les frena a tiempo llegan a la edad adulta repitiendo conductas, ejerciendo algún tipo de violencia sobre otras personas.

Como consecuencia de lo anterior se acaba dando en la víctima la ansiedad anticipatoria. Gota a gota van siendo destruidos psicológicamente y su salud física también se ve afectada.  Desarrollan un relato culpable, no entienden lo que les pasa y empiezan a creer que han tenido que hacer algo muy grave.

Es importante entender que el AVE es un proceso. En el mismo se pueden diferenciar cuatro fases.

Fase I: Incidentes críticos. A lo largo de nuestra evolución como especie hemos aprendido que la forma más rápida de unirnos y cooperar es ir contra un chivo expiatorio, un enemigo común, que funciona como pararrayos de nuestra violencia. En esta primera fase la violencia es indiferenciada, de todos contra todos. En este momento va a ocurrir el efecto señal; algo que se va a interpretar como negativo va a servir para estigmatizar: algún rasgo, la forma de ser, la conducta, tener las mejores/peores notas, etc. Es importante insistir en que no hay perfiles previos. Cualquiera puede ser victimizado por razones banales, frívolas, e incluso aleatorias. Algunas personas tienen más probabilidades de sufrirlo: quienes vienen de situaciones en las que han sido victimizadas, ya que su capacidad de resistencia es menor y suelen carecer de redes de apoyo. Es como si los grupos ‘olfatearan’ esa vulnerabilidad.

Fase II: Repetición. Se han dado los primeros incidentes y hay impunidad hacia los agresores; no hay sanción (ingenuamente algunas personas piensan que es retrógrado poner sanciones); no se protege a la víctima; se frivolizan los hechos (“a ver si se arreglan entre ellos”); se refuerza la conducta del agresor (hostigar hace que otros le sigan en lugar de defender al débil); y al final se acaba normalizando (“es lo que hay”, “el mundo es una selva”, “tienen que hacerse fuertes”, “algo habrá hecho”, etc.). Las víctimas sufren miedo, terror, somatización. No se inventan enfermedades, no exageran, sus males tiene origen psicológico. A partir de este punto, si se pasa de esta fase, ya no hay prevención posible, la única posibilidad es la salida de la víctima del centro.

Fase III: Chivo expiatorio. Empiezan a agregarse personas al gang de agresores en un proceso más mimético que deliberado. Van todos contra uno (unanimidad persecutoria). Se da un error básico de atribución en los orientadores, psicólogos, familias, etc.: se empieza a justificar lo que le pasa a la víctima por alguna característica, conducta u otro motivo; se carga la responsabilidad sobre la víctima. Quienes defienden a la víctima son atacados (victimización secundaria). En la víctima empiezan a aparecer daños psicológicos similares a los producidos por un estrés postraumático.

Fase IV: Victimización. En esta fase la víctima internaliza la culpabilidad. Ya está completamente excluida del grupo. Es aquí donde algunas personas empiezan a pensar en el suicidio como la única forma de terminar con el problema, “si yo soy el error…”. Hay muchas personas que creen que es aquí cuando se produce el acoso, pero ésta es la última fase. Cuando se llega aquí no hay otra solución que apartar a la víctima, que sale a otro centro. Cuando llega a ese centro puede repetirse el patrón, no porque haya un perfil previo, sino porque es más vulnerable, tiene menor resistencia y eso es percibido por el grupo. Además, una persona recién llegada no cuenta con apoyos.

La OMS (2016), en una Nota descriptiva sobre la violencia juvenil, señala como programas prometedores, entre otros: a) “programas de aptitudes para la vida y desarrollo social concebidos para ayudar a niños y adolescentes a controlar su agresividad, resolver conflictos y a adquirir las aptitudes sociales necesarias para resolver problemas”; b) “programas de prevención contra la intimidación en las escuelas”.

El Dr. Piñuel lidera un equipo de experto que ha desarrollado el programa AVE© de Prevención del Acoso y la Violencia Escolar, que se caracteriza por parar el proceso en las fases 1 y 2. Para esto no hay más remedio que medir.  Lo que no se mide no se puede gestionar. Cuentan con una herramienta psicométrica que es el TEBAE© (Test de Evaluación Breve del Acoso Escolar). En la mayoría de los protocolos que tienen los centros y las comunidades autónomas se empieza a actuar cuando hay una queja o una denuncia, pero, como ya hemos visto, eso es demasiado tarde. Existe un ‘pacto de silencio’ ante la realidad del acoso, es más conveniente “no enterarnos”.

Trivializar y banalizar el acoso escolar significa extender y propagar el problema. Actuemos para que no haya niños y niñas que sufran daños severos y para evitar que haya niños y niñas que lleguen a la edad adulta comportándose como auténticos psicópatas.

BIbliografía

que tus sueños sean más grandes que tus miedos

hay días en la vida en los que sentimos que nada avanza, que todo se ha parado, es más, no somos capaces de salir de esa sensación de fracaso, es un regusto que nos ha dejado un acontecimiento en la vida,

un regusto extremadamente presente, cierto, ocurrió hace ya unos cuantos años, pero la sensación me embarga, no es vieja, me acompaña en tiempo absolutamente presente, no lo puedo evitar,

es como si intentase conducir mi vida con el espejo retrovisor,

y si lo pienso, es lo que estoy haciendo desde hace unos días, en los que me he centrado en intentar ser bueno en lo que demostré ser malo, en hacer las cosas que no me gustan y que no me mueven,

días en los que de alguna forma conecto con el pasado y la adversidad, con el NO tan grande que encierra el pasado, y des-conecto de mis ilusiones y mis sueños presentes, de ese proyecto que me da la vida, la alegría, la energía de hacer ese algo,

diferente, fresco, nuevo,

hasta que soy consciente y desatasco ese gesto del cuello, y dejo de mirar al espejo retrovisor, al pasado, y al no, y me sacudo ligeramente, para empezar, esa sensación de miedo, y el regusto que ya no es tan fuerte,

empezando por una acción, pequeñita, sólo una acción, sólo una curva, a la que a buen seguro va a seguir una segunda, y cuando la segunda está hecha la tercera es cierta, volvemos a estar en la senda de nuestros sueños,

con la carretera por medio.

   así lo vimos…

y busco una foto en internet relacionada con el retrovisor, no, es mentira, la intento sacar en el coche, pero estando aparcado como está, frente a una valla negra, vaya, vaya, no consigo la imagen que busco,

por lo que busco en internet una imagen que ilustre la idea de los sueños, sí, mejor si giramos el miedo al positivo, hoy he vuelto a re-contactar, por medio de pequeñas acciones, con mi sueño más grande,

y observo una frase que se repite aquí y allá, “que tus sueños sean más grandes que tus miedos”, creo que puede ser, y elijo una que no tiene forma de póster, más bien tiene forma de edificio con ojos,

unos ojos que parecen decir “te veo”,

como los ojos de Mario Benedetti, tan tiernos, o el ojo de la imaginación de Pablo Picasso.

Que tus sueños sean mas grandes que tus miedos

intento describir la sensación de miedo, esa sensación que personalmente he negado tanto, qué difícil se me hace convivir con el miedo, mi mamá lo tenía cuando yo era bebé, qué le voy a hacer,

y pienso cómo sería una vida sin miedo.

la energía del miedo es fundamental, es una energía que nos ata a la vida, que nos pemite estar vivos, la primera de 7 emociones fundamentales, sobre las que puedes leer más cuando tengas un rato, 7 emociones, creative commons, miedo y mucho más.