Inteligencia emocional

Running y Desarrollo Personal

Durante los últimos 15 años de mi vida, me he dado cuenta que he ido desarrollando dos pasiones, de dos disciplinas muy diferentes, pero con muchas cosas en común.

Siempre me ha inquietado el comportamiento humano, el conocer más a las personas, sus comportamientos, sus motivaciones, su forma de pensar, su forma de actuar…..y de ahí mi decisión de estudiar Psicología para profundizar en todos estos aspectos.

Por otro lado, siempre me ha gustado el deporte y lo he practicado en diferentes disciplinas, futbol, ciclismo, atletismo en su vertiente de lanzamientos (peso, martillo…);  y ya desde hace bastantes años practico con asiduidad esto que se ha venido a denominar Running.

 

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En el deporte, como en la vida, proyectamos lo que somos y recorremos los  caminos de la vida de diferente manera, acorde con nuestra forma de pensar y de sentir.

Hay personas que salen a correr con el objetivo de ser los mejores,  de mejorar cada día sus  tiempos, de hacer cada vez carreras más largas, de correr cada día más rápido. Y en consecuencia entrenan, se apuntan a carreras, compiten con sus compañeros, compiten contra sí mismos desde el inconformismo y el afán de superación. Pero también hay personas que salen a correr para disfrutar, para encontrase mejor con ellos mismos,  porque el deporte es salud, porque lo hacen con amigos, o simplemente porque se sienten bien haciéndolo. También tienen un punto de afán de superación, pero su espíritu es otro.

De un modo u otro, correr debe de ser un ejercicio adaptado a tu ritmo de vida, integrado como un elemento más de tu día a día, de tu rutina habitual. De otra manera sería difícil disfrutar de la actividad.

Pero además de todo eso, correr posee una gran carga simbólica y metafórica. Para mí,  correr supone visualizar que avanzo, que me muevo, que lucho por lo que me importa, que me esfuerzo por cambiarlo y por ser mejor persona día a día.

 

jaizkibel-camino_optEl running y el desarrollo personal son una misma carrera. Un mismo modo de avanzar en el camino de la vida, que está lleno de dificultades.  Hablo de desarrollo personal en el sentido de hacer un esfuerzo consciente por crecer como persona, y cambiar hábitos y comportamientos  personales, para sentirnos más felices. Aspecto este que también conseguimos con el deporte.

Además en la mayoría de los casos, es una carrera interna, es decir, los corredores populares no luchamos por ganar a los demás, sino que luchamos por hacer la carrera que nos  gustaría hacer, en relación a sensaciones, tiempo final….etc. Es  una lucha interna, nos esforzamos por hacer una mejor carrera de la que habíamos hecho anteriormente. A nivel personal, tratamos de ser mejores personas de las que hemos sido anteriormente.

Todo este trabajo, requiere de un esfuerzo y una disciplina. En muchas ocasiones puede ser fácil encontrar una excusa para no cumplir con nuestro compromiso. Pero es ahí donde radica la verdadera satisfacción, en la superación de los retos y dificultades. Lo que se consigue de forma fácil, se valora menos.  Ya lo expresaba Haruki Murakami en su obra “De que hablo cuando hablo de correr” del año 2010, cuando señalaba que “el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”, depende de uno. Que algo sea o no duro, es inevitable, pero sentir que puedes más o no, depende de ti y de tu nivel de exigencia.

El cambio personal no es fácil, del mismo modo que no es fácil correr un maratón, pero una de las principales satisfacciones en ambos casos es el camino recorrido y los aprendizajes del mismo.

Tener ambiciones y retos, sentirnos vivos, luchar, esforzarse, disfrutar…..es lo que nos hace vivir más plenamente, sentir  de cada momento. Y lo mejor de todo, nunca es tarde para iniciar ese camino.

¿Te apuntas?

La segunda ola de la Psicología Positiva

Quienes me conocen personalmente saben que soy, por ejemplo, del Athletic, generador
permanente de ideas, corredor de largas distancias. También soy padre, goloso,ola-cristal un poco payaso y psicólogo vocacional. A toda la lista de las cosas con las que me identifico hay que añadir la Psicología Positiva. De hecho, siempre he tenido la necesidad de aplicar mis conocimientos para aumentar el bienestar de las personas, antes incluso de que se hablara formalmente de ello en el ámbito académico. Gracias a “Action for Happiness” he tenido conocimiento de que este movimiento de la Psicología está afrontando una segunda etapa, la segunda ola la llaman, de la que me gustaría hablaros hoy.

Han pasado casi 20 años del momento en el que se considera que nace la Psicología Positiva, es decir, el discurso de Martin Seligman cuando accede en 1998 a la presidencia de la APA (American Phychological Associaton). Todo este tiempo ha servido para poner muchos recursos de investigación, y de intervención a trabajar en pos del bienestar de los seres humanos. La Psicología Positiva se ha convertido en este tiempo en protagonista d
e una parte importante del debate de la Psicología, en parte por el impacto que ha cosechado, en parte por las críticas que ha recibido. Fruto de la evolución teorico-práctica se ha comenzado a hablar de una nueva etapa en la que destacan los siguientes principios:

 

EVALUACIÓN

La primera aportación hace referencia a la importancia de hacer una adecuada valoración de cada contexto para poder concluir sobre si se trata de un fenómeno positivo o negativo. No es cuestión de priorizar lo positivo por encima de lo negativo sin tener el cuenta el contexto en el que se produce, puesto que hay muchas ocasiones en las que lo más conveniente es sentir emociones negativas.

 

COVALENCIA

En este caso se trata de afirmar que en muchos fenómenos emocionales complejos es imposible separar los elementos positivos de los negativos, por lo que se considera imprescindible que ambos convivan. El amor, por ejemplo, se trata de una experiencia en la que emociones positivas conviven con otras negativas formando parte de una vivencia sana de la emoción y de las relaciones que a través de ella se puedan generar.

 

COMPLEMENTARIEDAD

De alguna manera el principio anterior se relaciona de una manera íntima con esarbol-positivote, puesto que los elementos positivos y negativos se relacionan de forma complementaria. Las emociones evolucionan y ese viaje puede hacernos pasar de lo negativo a lo positivo. Es más, son muchas las ocasiones en las que no se puede llegar al bienestar sin haber conocido en algún momento lo negativo, y sin haber tenido la capacidad de enfrentarlo de manera positiva.

 

EVOLUCIÓN

Por último el principio de evolución hace referencia a la globalidad de las aportaciones de la nueva ola de la Psicología Positiva, también denominada SWPP (Second Wave Positive Psychology). Hay una perspectiva de proceso dialéctico en el que la tesis correspondería con las emociones negativas, la antítesis a las positivas y la síntesis al avance producido por la integración de ambas en la experiencia vital.

 

De alguna forma estos nuevos principios con los que trabaja la Psicología Positiva creo que permiten afrontar las críticas recibidas desde una posición mucho más fuerte. Ya no se trata de potenciar las emociones positivas como si fueran la solución mágica de todos los problemas, no se trata de ninguna tiranía de la positividad, sino de un mapa útil con el que transitar hacia un bienestar que nace de la integración sana de todas nuestras emociones.

 

Referencia:

Dr Tim Lomas, School of Psychology, University of East London . “The British Psychological Society“. Vol 29, Julio 2016.

“MACHÁCALO, HUMÍLLALO, DESTRÓZALO Y SI NO GANAS, AL MENOS TE SENTIRÁS MEJOR”

Este post finaliza la trilogía sobre algunos de los elementos esenciales de la salud mental y que empezó con el artículo de Los padres y madres conseguidores, al que siguió La autoestima y que concluye con este: La agresividad y la conducta violenta.

Tanto el primero como el segundo están íntimamente relacionados con este tercer elemento del que escribo hoy. Unos niños y niñas consentidos, con el umbral del manejo adecuado de la frustración muy bajo van a desarrollar una baja autoestima y es mucho más probable que sean violentos. En este post no voy a entrar a diseccionar los aspectos más profundos, a nivel psicológico, que tienen que ver con la conducta violenta, sino los aspectos más visibles y que podemos manejar mejor.

Hay que empezar aclarando que un niño puede ser agresivo, sin ser violento, aún cuando estos dos aspectos están íntimamente relacionados.

Podríamos decir que la agresividad es una actitud y la violencia es una conducta. Hay miradas o gestos agresivos que no acaban en una pelea o en una acción violenta. La pelea es la conducta violenta que manifiesta una agresividad no  resuelta.prevencion-violencia-g

También hay que mencionar que la actitud agresiva que puede manifestarse como fastidio o malestar ante algo que deseamos y que por las causas que sea, no conseguimos,   se puede considerar natural y sana. Eso implica que sentimos de forma correcta, que nos interesa conseguir ese objeto o llegar a esa meta y tenemos una disposición para lograrlo. El problema aparece cuando no “admitimos” ese impedimento y desarrollamos una conducta negativa (violenta) para conseguirlo.

No hay que olvidar cuando se analiza una conducta violenta la influencia que también pueden ejercen estos factores:

  • los modelos de influencia.
  • la carga genética.
  • la edad en la que se produce la conducta violenta.
  • El factor cultural (asimilación de la violencia como elemento normalizado).
  • el consumo de sustancias.
  • la falta de reflexión.
  • el no aprendizaje de habilidades correctas para la resolución de conflictos.
  • la percepción errónea de la comunicación o acciones de los demás.
  • que se haya sufrido cualquier hecho traumático.
  • Lesiones neurológicas.

Independientemente de estos factores, podemos decir que este tipo de conducta posee 2 componentes principales y generales que aparecen en cualquier tipo de violenta ya sea de género, entre iguales, a lo diferente, a las cosas, filio-parental, etc.: la frustración y la defensa.

La frustración (adaptativa) es la capacidad de asumir de forma correcta que no podemos conseguir algo, o hacerlo en el momento que lo deseamos.

Un niño con poca tolerancia a la frustración mostrará una actitud agresiva para conseguir su objetivo y por lo tanto mayor probabilidad de desarrollar una conducta violenta.

Por otro lado, el componente defensivo de una situación determinará también la intensidad de esa actitud agresiva.

Si el niño percibe una orden, una norma o una petición como ofensiva (que le “ataca”) su actitud agresiva y posible respuesta violenta estará determinada como defensa ante esa supuesta “agresión”: pegar, insultar, romper cosas, etc. También hay que aclarar que la defensa ante una agresión es una respuesta natural (instintiva) de protección. El problema surge cuando se utiliza la violencia como respuesta ante algo que no es un “ataque” o lo hago de manera desproporcionada. Veamos unos ejemplos:

Cuando un niño desea un juguete y los padres deciden no comprárselo aparece la actitud agresiva: una mirada de rabia o tensión corporal, (por ejemplo) y la conducta violenta: insultar, pegar, etc.

 En este caso podemos decir que aparece una conducta violenta donde el principal factor que la provoca seria la poca tolerancia a la frustración seguida, en menor medida, por el componente defensivo, es decir los padres son los “malos” por que me quieren fastidiar y “atacan” al niño por que no le quieren comprar ese juguete. Se podría establecer un porcentaje de influencia mayor del primer factor frustrante sobre el defensivo.  Por lo general, esta preponderancia es habitual en la infancia más que en la adolescencia.

Un segundo ejemplo: cuando a un adolescente no le dejan salir más tarde de la hora asignada. La percepción de que lo hacen para fastidiarle y que no le dejan salir mas tiempo porque no les da la gana hace que el factor defensivo adquiera mas importancia que el de la frustración ya que se ve en muchas ocasiones a los padres como “enemigos” que le impiden hacer algo por que les fastidia verle disfrutar. Siendo el componente de la frustración en este caso secundario. El factor defensivo, en líneas generales, es mayor en la adolescencia que en la infancia.

Por lo tanto y siguiendo esta premisa el control de este tipo de conducta vendría principalmente determinado por el manejo adecuado de estos dos factores. Hay que analizar cuál de los dos es el que mas influye en la conducta violenta en concreto para abordarlo en primer término. Es decir, si vemos que esa conducta tiene como factor principal el defensivo conseguiremos que disminuya, la agresividad, creando una situación en la que el niño o adolescente no se sienta “atacado”.

Si el factor principal, en cambio, es el de la frustración, eliminaremos la conducta violenta creando una mayor tolerancia a la frustración y asimilación correcta de esa pauta o norma.

 Los niños o adolescentes con buena tolerancia a la frustración y que analizan e interpretan correctamente la comunicación o la situación y no se “sienten atacados”, de forma general solo reflejan, ante un deseo no satisfecho, una conducta agresiva de baja intensidad o adaptativa, como puede ser la tensión corporal, las miradas agresivas, verbalizaciones poco intensas (“vaya rollo”) etc., pero es muy poco probable que desarrollen finalmente una conducta violenta.

Por lo tanto para el control de la conducta violenta habrá que argumentar y aclarar  de forma natural y sincera (siempre teniendo en cuenta: la edad, su nivel de comprensión, etc.) porque no se le permite hacer eso en concreto que le hemos dicho, para que vaya asumiendo mejor la frustración que supone el no conseguir su deseo. Es importante hacerlo desde el inicio de la infancia (a partir de los 2 años) ya que es a esta edad donde empiezan a poner a prueba los límites educativos familiares.

Con el factor defensivo habrá que actuar de manera que el niño o adolescente no sienta que lo que se dice o lo que se le pide es un ataque hacia él y del que, por lo tanto, no se tiene que defender.   1438764181_034952_1438767931_noticia_normal

El titulo que ilustra el post se lo oí a un padre que hablaba a su hijo de 10 años antes de un partido de fútbol. Muchas veces nos escudamos en que vivimos en una sociedad violenta, pero ¿quién forma la sociedad?

 

Empatía como actitud

empatiaVivimos tiempos difíciles, ¿en algún momento no los ha habido? Tiempos en los que el tan ansiado crecimiento económico se logra a expensas de los que menos tienen, las clases bajas.

Tiempos en los que priman la codicia, la avaricia, el egoísmo, estados emocionales sociales que dan vida a la tan manida crisis.

Es por ello que debemos poner el acento en aquello que une a la sociedad, en la empatía, en las neuronas espejos que posibilitan la empatía y el bien común, porque la falta de identificación con los demás es la culpable de nuestros males.

Así nos lo recuerda Marco Iacoboni en su obra Neuronas espejo: Empatía, neuropolítica, autismo, imitación, o de cómo entendemos a los otros.  

 Cierto es que en este blog hemos invitado a la empatía en muchas ocasiones anteriores, pero creo que por muchas que sean las ocasiones que nos visite, no saturaremos sus intrincados misterios.

En esta ocasión viene a recordarnos que, probablemente, durante estas fechas navideñas que acabamos de pasar, junto a la solidaridad, es la palabra que más hemos escuchado. Al parecer crece la sensibilidad hacia los que más sufren, hacia los que más necesitan y algo nos impulsa a querer ayudarles.

¿Pero cuáles son los instintos sociales que hacen que nos preocupemos por los demás?

Franz de Waal en La edad de la empatía, nos plantea que la empatía es una respuesta automática sobre la que tenemos un control limitado, sin embargo, podemos desarrollarla, activarla, o reprimirla, bloquearla o resistirnos a ella mentalmente, pero salvo los psicópatas, nadie es emocionalmente inmune a la situación der los demás.

No podemos negar la importancia del vínculo social, y ello es debido a la necesidad de seguridad.

La empatía es el mecanismo que utiliza el cerebro (límbico) para conectar el mundo exterior con el mundo interior, conectar la dimensión social con la emocional e individual.

Ver a alguien sufriendo activa nuestros circuitos cerebrales, nuestro comportamiento se ajusta a la situación de la otra persona, la hacemos nuestra. Entran en juego las neuronas espejo. Nos ayudan a comprender los motivos que generan determinados estados emocionales en otras personas.

Ser empáticos significa ser capaces de comprender, sin prejuicios, la visión que tienen los demás de la realidad, su postura ante la vida.

Mediante la empatía podemos ayudar a otras personas, pero también a nosotros mismos. Estar interconectados emocionalmente tiene valor de supervivencia.

La empatía no es imaginar o reconstruir conscientemente cómo nos sentiríamos en el lugar de otros. Es mucho más que ponerse en el lugar del otro.

d525383812c12d2daeea689eab1c6a6fMediante la empatía experimentamos lo mismo, pero eso que sentimos mediante el contagio emocional, es nuestra emoción, no la del otro. Aunque se trate de la misma, cada cual la experimenta las emociones a su manera y con diferente intensidad.

El descubrimiento de las neuronas espejo ofrece la posibilidad de explorar los mecanismos biológicos que hacen posible la sociabilidad.

En La civilización empática,  Jeremy Rifkin, habla de que la compasión y el altruismo no ofrecen un significado previo de lo que expresa la empatía.

Es la habilidad tanto cognitiva como emocional mediante la cual el individuo es capaz de ponerse en la situación emocional de otro, es una capacidad que se desarrolla.

No se trata de reconocer las emociones de los demás a través de sus expresiones. Al parecer no es suficiente contagiarse emocionalmente para ayudar a otras personas, la sensibilidad ante el dolor ajeno no es condición suficiente para prestar ayuda. Se dan otros condicionantes relacionados con las normas culturales, que en gran manera condicionan nuestras emociones.  

También tiene su lado oscuro, puesto que, puede ser aprovechada para manipular las decisiones y conductas ajenas. Por ejemplo, determinadas personas, desde sus privilegiadas posiciones de poder, se autocontrolan o exacerban sus expresiones emocionales para manipular las reacciones emocionales y empáticas de la ciudadanía.

Según la teoría, disponemos de diferentes niveles de empatía:

La empatía afectiva/emocional nos capacita para responder emocionalmente de manera adecuada ante el estado emotivo de otros individuos.

Por su parte, la empatía cognitiva tiene la función de ayudarnos a comprender ese estado, el punto de vista y la opinión de los demás.

Existe vinculación emocional con el otro cuando activamos la capacidad de escucha, de generosidad y solidaridad, que en definitiva son emociones sociales.

Pero bien es cierto que no puede activarse constantemente. Debemos seleccionar en qué momento activarla o no hacerlo.

Por ejemplo, cuando percibimos una situación de peligro potencial que están viviendo los demás, cuando alguien de los nuestros está en peligro. Es decir, tenemos la capacidad de activar o no la respuesta empática, somos empáticos selectivos.

Las emociones nos igualan, nos conectan, aprendemos a expresarlas y experimentarlas de manera vicaria. Imitamos las reacciones corporales, por ejemplo, ante la sonrisa, los músculos se activan de inmediato y sonreímos.

Podemos captar los procesos mentales, la reacción emocional y por tanto el estado en que se encuentra la otra persona. Pero no cómo experimenta e interpreta lo que siente.

Sé que alguien está triste, percibo que sufre, puedo sentir la tristeza, interpreto qué está sintiendo, pero cada cual siente su emoción a su manera, sin olvidar que percibimos la emoción ajena en función de la propia.

Pero es mi emoción. Tendemos a comentar aquello de: sé cómo te sientes, pero si yo no he vivido nunca esa situación, ¿cómo lo voy a saber?

¿Cómo voy a saber qué se siente en situación de desempleo, si nunca he perdido el trabajo?, No puedo saber qué tipo de experiencia emocional siente una madre que no puede dar de cenar a sus hijos. No puedo saber cómo se siente alguien que lucha día a día con el cáncer si yo no he vivido nunca esa experiencia.

Empatizo cuando entiendo lo que está pasando, no necesito haberlo vivido, empatizo si comprendo la experiencia, sé qué se siente cuando se está triste, cuando se tiene miedo, cuando se está indignado, porque yo también he vivido esas emociones y porque sé qué son, cómo y cuándo se producen.

Empatizar es comprender, aceptar y respetar los motivos de una determinada reacción emocional, conectar con esa experiencia.

Pero, como podéis leer en Nerea Bárez. Piscología y Neurociencia, no por más emocionarse se empatiza más y mejor.

Creemos empatizar cuánto más afligidos nos sentimos al ver mal a otros, pero hemos de tener cuidado con no caer en el secuestro emocional.

Mediante la empatía podemos evaluar las razones de la respuesta emocional ante una situación. Identificamos lo que necesitan los demás y lo que les hace daño, permite detectar necesidades tanto fisiológicas como emocionales.

Por tanto, facilita la conexión fundamental para regular las interacciones sociales, coordinar y ajustar actividades y objetivos comunes con nuestros semejantes.  Ajustar las reacciones entre sujeto y contexto.

Empatizar, lo hacemos o no lo hacemos, tenemos esa facultad que podemos utilizar para la resolución creativa de problemas y conflictos sociales.  Se trata de una actitud y capacidad de descubrimiento, de exploración empática.

Luis Muiño finaliza un artículo sobre la empatía en la revista Muy Interesante, 408, mayo 2015  de esta manera: Quizá no importe de donde provenga la llamada de los demás, tal vez lo único importante sea que estemos dispuestos a escucharla.

Y tú, ¿cómo entrenas tu empatía?

 

Eres lo que haces: si quieres cambiar, cambia lo que haces.

Permíteme estrenar este recién inaugurado 2017 con la última lectura de nuestra tertulia emocional: “Diseña tu felicidad” de Paul Dolan (Paidos Contextos 2015).

No fue su título quien nos motivó en la selección (demasiado pretencioso, muy cercano a la literatura de Autoayuda Serie B) sino los comentarios de gente como D. Kahneman (“Pensar rápido, pensar despacio”), Nassim Nicholas Taleb (“El cisne negro”), y lo atrevido de su dolan_bookpropuesta que sintetiza en el subtítulo: cambia lo que haces, no lo que piensas. Toda una provocación en un momento en el que predomina el discurso “yo evaluador” sobre el “yo experimentador”

Frente a la visión dualista, maniquea, que estudia la felicidad y el bienestar subjetivo como “búsqueda de placer” vs “búsqueda de virtud”, Paul Dolan se muestra más interesado por las experiencias vitales de las personas que por las evaluaciones que éstas hacen de sus vidas. Ambos componentes, placer y propósito, tradicionalmente tratados como antagónicos, son componentes básicos de la felicidad. Si aspiramos a ser felices, participemos, involucrémonos en actividades a la vez placenteras y significativas. El conjunto de experiencias de placer y propósito a lo largo del tiempo son la materia prima en el proceso de producción de la felicidad.

“El modo en que nos sentimos está determinado –en gran medida- por lo que hacemos; lo que hacemos está en buena parte motivado por el previsible impacto en nuestra felicidad; y la felicidad es el feedback que recibimos en función del impacto de lo que hacemos”

Su receta para diseñar tu felicidad: atiende más a tus sensaciones que a tus reflexiones sobre lo feliz que eres o debieras ser. Afila tus sentidos. Presta más atención a tus sentimientos de placer y propósito asociados a una experiencia, no sólo a las emociones. Maximiza estos sentimientos a lo largo y ancho de tu vida, por ti y por quienes te importan. Esa debiera ser tu/nuestra principal ocupación.

Para conseguirlo DECÍDETE a reenfocar tu atención en aquellos inputs que te dan placer y/o propósito; DISEÑA contextos que te ayuden a seguir ese patrón atencional; y ACTÚA de manera consecuente. Simplicidad. Y lo ilustra con dos ejemplos de la vida cotidiana: el hábito de dejar para mañana lo que podrías hacer hoy y cómo ayudarte a ti mismo ayudando más a los demás.

“Eres lo que haces, tu felicidad es aquello de lo que te ocupas y debes ocuparte de lo que te procura felicidad, a ti y a quienes te importan. La felicidad perdida se pierde con carácter definitivo. No hay mejor momento que el actual para ponerse manos a la obra y buscar placer y propósito en la vida cotidiana”

Tienes, tenemos, un 2017 sin escribir. Por estrenar. ¡Probemos!

 

Autor: Javier Riaño.

Unos pintxos emocionales para cerrar el año…

El 2016 está llegando a su fin, un nuevo año nos aguarda al cruzar este fin de semana festivo… Y como siempre es un buen momento para agradecer, aprovecho esta oportunidad para dar las GRACIAS a cada uno de los bloggers que han participado y participan de este espacio. Que el recordatorio de este post (publicado el 15 de abril de este año) sirva de homenaje para quienes comparten sus emociones en cada publicación.

Ayer he estado de pintxos por Donosti… pero no de esos que deleitan el paladar y alimentan el estómago. He estado de “pintxos emocionales” de esos que deleitan el alma y alimentan el corazón.
Ayer he tenido la fortuna de poder participar en la presentación de nuestro libro “50 Emociones Compartidas”, un libro que surge de este blog, del trabajo y la ilusión puesta por cada uno de los autores: Olaia Agirre, Javier Bárez, Yovanni Castro, Pablo Cueva, Arantza Echaniz, Igor Fernández, Rogelio Fernández, Roberto López, Maribel Navascués, Iñaki Pérez, Raúl Rodríguez, Itziar Urquijo y quien escribe estas líneas. Un libro que surge gracias al esfuerzo y dedicación de Rogelio y Arantza, que fueron capaces de recopilar, coordinar y editar este libro.
50pintxos
Ayer pudimos probar una variedad de pintxos muy interesantes. En esta ocasión hemos podido apreciar distintos matices y sabores de la mano de Rogelio, Pablo, Olaia, Roberto y quien les escribe. Hemos intentado ofrecer una pequeña degustación de algunos de nuestros platos preferidos (nuestros posts). En esta ocasión el menú fue bastante variado:

Ya veis, las emociones nos permiten poner sabor a nuestra vida. Aceptamos los miedos para superarlos y crecer. Nos ilusionamos con el futuro, descubriendo lo que queremos. Podemos sentir a quien está a nuestro lado e intentar ponernos en sus zapatos para desarrollar nuestra empatía. Somos seres sociales y emocionales que desarrollamos emociones compartidas. Y desde ese compartir buscamos un sentido que trascienda y transforme nuestras realidades.

Tomen estas líneas como un breve menú de lo que pueden encontrar en las páginas de nuestro libro, y en los posts de este, nuestro blog.

Contamos en nuestra carta con una amplia variedad de sabores y platos. Y lo más importante, contamos con personas maravillosas que con estilos muy distintos intentan sorprendernos y deleitarnos en cada post.

Aprovecho la ocasión para agradecerles a cada una de ellas por la generosidad, esfuerzo y ganas de llevar adelante este blog. Personalmente, aprendo y disfruto de cada una de sus creaciones y espero seguir nutriéndome de sus platos para seguir mejorando los míos.

Y en este 2017 que pronto se acerca esperamos continuar compartiendo, saboreando y descubriendo nuevas emociones.

Zorionak eta urte berri on!!! ¡¡¡Feliz y próspero año nuevo!!!

Y On Egin!! A seguir compartiendo y degustando emociones…champagne-glasses-162801_1280

Ética y cooperación para construir juntos*

teatro-arriagaÉtica y cooperación para construir juntos.

Estos últimos post del año repiten entradas anteriores como contábamos en fiestas, festivos y lo mejor de todo… En mi caso el título y el contenido de esta entrada me parecen adecuados como deseo a cumplir para el año 2017 que tenemos a la vuelta de la esquina. Cooperación si, aunque con la ética como compañero de viaje. Como imagen os dejo la de un teatro muy querido para mi, ya que ese espacio de realidad que se crea ante nuestros ojos durante la representación supone uno de los ejercicios de cooperación y trabajo en equipo más increíbles.

Un debate propiciado por la Fundación Novia Salcedo, al que acudo el pasado mes de Junio, da lugar a estas notas con ideas, reflexiones y lecturas que quiero compartir con vosotros

El debate entre Victoria Camps y Sabino Ayestarán, moderados por Antonio Casado se inicia con el interrogante sobre que es Innovación Social.

Etica 5

Victoria Camps afirma que se puede innovar desde la filosofía, que a la democracia le falta una manera inequívoca de ser reconocido como bueno, puesto que hoy dia no tenemos referentes.

Aunque todo el mundo aboga por los equipos multidisciplinares, necesarios para la Innovación Social, lo cierto es que hoy en día todas las carreras pecan de excesiva especialización, incluida la Filosofía. Ya Ortega advertía de ello.

Sabino Ayestaran añade que la Innovación Social proviene de escuchar a personas con perspectivas diferentes.

Y nos recuerda un concepto que ya conocemos bien los que trabajamos en el Consorcio de Inteligencia Emocional, el CIE,  con Sabino Ayestarán en el proyecto  Equipos de Innovación, es el de Memoria Transactiva, algo decisivo para el trabajo entre personas diferentes: saber qué hace bien cada miembro del equipo.

Apostilla que hay que apelar a la necesidad de trascendencia, ser consciente de que para conseguir mis objetivos los demás tienen que lograr los suyos. La Psicología positiva trabaja la trascendencia. Hay que aprender a lograr tus objetivos propiciando la felicidad de los demás.

 

Victoria Camps aprovecha para hablar de Hobbes y como su conocida proclama “el hombre es un lobo para el hombre”  que ha determinado en buena parte muchas corrientes de pensamiento, y como desde esa perspectiva, una sociedad sin leyes sería una guerra de todos contra todos.

El ser humano se debate entre su lado racional: “lo que quiero hacer”, y su lado razonable: “soy capaz de entender lo que quieren otros”.

En la sala podemos ver el último libro de Victoria Camps “El elogio de la duda” que ahonda en las ideas expuestas y Antonio Casado cita un ejemplo de otro de sus libros “ Una vida de Calidad”, que Victoria nos explica se titulaba en realidad, Vivir en la incertidumbre, aunque su editor pensaba que así no hubiera vendido ningún ejemplar. Un título que a día de hoy nos parece muy propicio.

Etica 3

Para Victoria el tamaño del grupo es decisivo para la cooperación, si en pequeños grupos es fácil, cuando hablamos de grandes sociedades la cosa se complica. En Europa podemos comprobar que no hemos sido capaces de cooperar para solucionar la crisis, ni para buscar opciones a los refugiados. El liberalismo ha propiciado sociedades demasiado grandes y las personas en ellas son demasiado abstractas. Hablamos continuamente de derechos, pero ¿quién se hace cargo de ellos?¿El estado? Si en nuestra sociedad el individuo no coopera esto no es posible.

Victoria adopta en este debate una postura más pesimista con ejemplos de conflictos no resueltos, que la de Sabino, que afirma que es fácil y posible cooperar. Para Sabino la base está en la educación, y es importante recordar nuestra identidad personal y nuestra identidad social, apostilla el hecho de que casi ninguno de los políticos tengan conciencia de ninguna de ellas hoy en día.

Para Victoria Aristoteles ya nos advertía de la akrasia : tenemos buenas leyes pero no se cumplen. No nos sirve saber que es la virtud si no logramos personas virtuosas.

Tenemos un problema de voluntad. La ética se enseña practicando, con el ejemplo, necesitamos ejemplos, tiene que ser una educación práctica. Encontrar un Ethos, aquella forma que todos reconozcan como excelente.

Para Sabino la Innovación social es cooperación, es emprendedurismo, es cambio organizacional, cambio en las relaciones. Los Equipos de Innovación son un ejemplo de ello, la aplicación de la memoria transactiva, cada miembro del equipo tiene que asumir más responsabilidad. El reto es el liderazgo transformacional, lograr el empoderamiento de las personas de verdad, la cooperación se aprende con la experiencia. Y cita el libro “La sabiduría de los equipos” de Katzenbach y Smith.

Etica 4

Victoria nos recuerda que la educación debe ir siempre contracorriente, tiene que ser capaz de inculcar aquello que no aparece en la sociedad de forma espontanea.

Durante todo el debate se alude a las dificultades actuales de los jóvenes y no tan jóvenes para encontrar y mantener el empleo. Ambos coinciden en un mundo más complejo que el que ellos vivieron cuando podían cambiar y acceder a un mejor trabajo de forma sencilla. Para Sabino las condiciones han cambiado de manera radical, serán necesarios niveles cada vez más altos de creatividad y conocimiento para acceder al empleo. Ambos citan el trabajo de Ulrich Beck, que vaticinó que el trabajo fijo ha terminado.

Sabino insiste en que tenemos que recuperar la confianza de las personas, que se basa en la potencia que entendemos tiene el equipo, y la seguridad, el hecho de poder exponer libremente nuestras ideas sin miedo a represalias. La tecnología juega en ello un papel decisivo para poner a disposición del empleado el conocimiento de la empresa y permitirle al equipo participar y crear nuevo conocimiento. Insiste en la necesidad de transparencia.

Podemos profundizar más en sus propuestas con el libro “Facilitación de equipos de Innovación”

Victoria recuerda que en muchos casos se pone a disposición de la sociedad una cantidad ingente de información, no necesariamente la que necesita o la que pide el usuario, el empleado.

De nuevo hace alusión Victoria a al dicotomía del ser humano entre la racionalidad y la irracionalidad, esta vez con el trabajo de Jon Elster y su libro “Ulises y las sirenas”

Victoria había empezado la jornada diciendo que la filosofía no atrae multitudes y que el reto está en acercar la filosofía a la sociedad.

Tendremos que cambiar el futuro de abajo a arriba, los gobernantes no se mueven si no hay una exigencia.

¿Qué papel juegan la Etica y la cooperación en nuestros proyectos?

¿Somos capaces de construir juntos?

Ser uno/a mismo/a

[En esta época de fin de año, es una época de cambios, donde cerramos un periodo de tiempo y comenzamos otro. Son días en los que es habitual hacer propòsitos y promesas para el nuevo año, y muchos de ellos tienen que ver con el avanzar hacia ser mejores personas, y vivir más felices y satisfechas con nosotros mismos. Por ello he seleccionado este post publicado el 27 de Enero porque, cada día, y cada año, supone una nueva oportunidad para vivir la vida que queremos vivir, siendo más “nosotros/as mismos/as”]

 

Aunque puede parecer algo sencillo, no siempre vivimos la vida que queremos vivir. Es fácil dejarse arrastrar por “lo que debemos hacer”, “lo que está bien visto”, “lo que es oportuno a ojos de todo el mundo”. La influencia social ejerce su poder y nos atrapa en una forma de comportamiento que no siempre no satisface.

Ser uno mismo supone vivir desde nuestra esencia, la vida que queremos vivir, eliminar el personaje. Es ser como somos cuando nos encontramos sin miedos, o con personas de mucha confianza. Tiene mucho que ver también con la Autenticidad, con una vida acorde a nuestras creencias y valores.

Partiendo de este planteamiento, son muchas las personas que se acercan a procesos de coaching individual o a formaciones que lo permitan avanzar hacia una vida más plena y satisfactoria.

Y me gustaría hacer mención en este sentido a un psicólogo de referencia para todas aquellas personas y profesionales que acompañan en estos procesos de cambio a las personas. Se trata de Carl Rogers, el creador de la llamada “Psicología Humanista”. Rogers fue capaz de ver más allá de un enfoque psicoanalítico que es lo que predominaba entre los psicólogos de los años 50, y el enfoque conductista, demasiado centrado en el “Hacer” o en la “manifestación conductual visible”. Rogers señala que toda persona tiene una potencialidad innata dirigida a desarrollar sus potencialidades hasta el mayor límite posible. Es decir, todo el mundo desea vivir la mejor vida posible. Además, considera al hombre en los siguientes términos: positivo, se mueve hacia adelante, constructivo, realista y digno de confianza. Tiende hacia el desarrollo, es sensible, responsivo (que da respuestas), creativo y adaptable.

Os dejo algunas de sus enseñanzas de este autor de modo muy resumido:

  • En la relación con las personas resulta beneficios comportarse como uno es: “no es útil tratar de aparentar, ni actuar exteriormente de cierta manera, cuando en lo profundo de mi mismo siento algo diferente”. Nada de esto ayuda a tener relaciones positivas. Por lo tanto la congruencia, o coherencia es una de las actitudes claves para establecer una buena relación interpersonal.
  • Se logra ser más feliz cuando uno puede escucharse con tolerancia y ser uno mismo. “Cuando me acepto como soy, puedo modificarme”; “No podemos cambiar, no podemos dejar de ser lo que somos, en tanto no nos aceptemos como somos”. La aceptación de sí mismo permite que las relaciones se tornen reales.
  • En la relación interpersonal tiene un gran valor el poder permitirse comprender a la otra persona. Se trata de enjuiciar menos y tratar de entender más. “Si me permito comprender, tal comprensión podría modificarme, y todos experimentamos temor ante el cambio”.
  • Es enriquecedor abrir canales de comunicación que permitan a los demás expresar mis sentimientos. En la medida que se logra reducir el temor o la necesidad de defensa, las personas pueden comunicar sus sentimientos libremente.
  • Es gratificante aceptar a las personas como son. No es fácil aceptar pensamientos o sentimientos diferentes, pero estas diferencias son una de las potencialidades más importantes de la vida.
  • Cuanta más apertura experimente hacia las propias realidades y hacia las de los demás, menos deseará “arreglar las cosas”. Es paradójico que cuando más nos centramos en ser nosotros mismos, más cambios pueden suceder no solo en uno mismo, sino también en los demás.

Soy de la creencia, igual que Rogers, que las personas somos como un río en constante cambio, y no como un bloque sólido no modificable. Esto nos permitirá ir siendo cada vez mejores personas día a día, viviendo más plenamente.

Referencia:

CARL Rogers. El proceso de convertirse en persona: Mi técnica terapéutica Buenos Aires, Paidós, 1961

Mi esperanza lleva tu nombre

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Estamos en Navidad, hoy es Nochebuena, días de deseos de paz y felicidad, de amor y solidaridad, pero también de ñoñez, de cursilería y sensiblería que busca de manera hipócrita un desmesurado consumo. Es lo que cuenta.

He elegido este post a modo de homenaje y recuerdo a esa enorme cantidad de niños y niñas que van a vivir estos días navideños, sufriendo. Sin juguetes, sin ilusiones. Por eso salpicaré el artículo con algunas caras que nos miran, que nos piden explicaciones, sin comprender por qué les ha tocado vivir esa miserable vida.

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Miles de personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares, sus lugares de origen, sus raíces, y correr todo tipo de peligros para conseguir el triste estatus de refugiadas, con el sueño de conseguir una mejor vida. Miles de personas que han dejado atrás sus vidas, sus amistades, sus familiares muertos.

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Son seres humanos extremadamente vulnerables, desnudos de todo, menos de su esperanza, de su tesón en lograr un futuro para sus familias.

Ya he escrito sobre esta cuestión en otras ocasiones, en mi blog personal, El Faro de las emociones  cuando presentaba el libro de Pati Blasco, La piel desnuda, allá en el año 2011, y en éste mismo blog, el pasado mes, en el post titulado Vomitona emocional.

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Y escribo de nuevo sobre ellas porque creo que tenemos un compromiso moral y ético de velar por los ideales de libertad, igualdad y justicia, y denunciar, al menos, con nuestras palabras, una situación que hoy sigue agravándose, porque nos estamos olvidando de todas estas miles de personas, las estamos haciendo invisibles.

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Mi intención ahora, con un mensaje más sereno, reflexivo y sin dramatismo, es la de provocaros, a vosotros y vosotras quienes leías estas líneas, algunas emociones, porque cada uno y cada una de nosotros y nosotras, somos también extranjeros, quizás lo fuimos, quizás lo seamos.

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Recordando algunas de los pasajes del libro de Pati, tal vez, si fuésemos capaces de arrancarnos el miedo, la ignorancia, la violencia y mirarnos con el alma despierta y ver más allá de este indecente fenómeno de la inmigración y de los refugiados, de ver más allá del color de la piel o de la tierra de origen, más allá de las fronteras, nos encontraríamos cara a cara con seres humanos sufriendo.

Por qué a tanta gente le molesta, ¿o le asusta? que el mundo sea de todos y todas, al fin y al cabo, ¿qué es una frontera?, ¿qué finalidad tiene?, ¿qué culpa tiene nadie de haber nacido a un lado u otro de cualquier frontera?

A scene from Save the Children's Still the Most Shocking Second a Day film, which imagines a young British girl fleeing war in the UK and embarking on a dangerous journey.

Y quienes se llevan la peor parte, si podemos decirlo así, son los niños y niñas. En realidad este post está inspirado por un tremendo reportaje fotográfico publicado en el suplemento Semanal de El Correo, sobre dónde y cómo duermen, mejor dicho, intentan dormir, los niños y niñas en los campos de refugiados. Una manera de darles visibilidad.

Son niños y niñas que han tenido que dejar allá, de dónde huyeron, sus juguetes, rotos por las bombas;

El reportaje muestra a Shed, 7 años, le encanta dibujar, al huir tuvo que dejar sus papeles y sus lápices de colores, ahora su única preocupación es qué comerá mañana.

Amir, con veinte meses de vida, nació ya como refugiado. Lamar, de cinco años, duerme en el bosque. Radia de siete años y su hermano Rahaf de trece, duermen con su padre entre cartones, soñando con su madre asesinada.

Abdullah, está enfermo, pero su madre un puede comprar las medicinas que necesita, todas las noches tiene pesadillas. Ahmed, seis años, su cama es la hierba, salió de Siria con su tío cuando asesinaros a sus padres. ¡Sólo llora por las tardes!. Fara de dos añitos, sólo tiene un balón de trapo. Mahdi, también dos añitos, no ha conocido otra vida que la guerra, en las fotos aparece dormido, agotado, tras un día en el que la policía húngara había usado gas lacrimógeno contra ellos. Fátima de nueve años, tardaron dos años en llegar de Libia a Suecia, donde viven ahora, pero no puede dormir.

A pesar de todo, ellos y ellas han tenido suerte, porque entre toda esta enorme cantidad de personas refugiadas, según Europol, más de 10.000 mil niños y niñas han desaparecido. Y esta cuestión, no nos es lejana, en España, entre la población inmigrante y refugiada, desaparecen 100 niños y niñas al año.

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Son personas, de diferentes culturas, diferentes costumbres, otras vidas, ahora desnudas. Algunas de las pieles que más sufren son las de esos cientos de miles pieles infantiles, pieles inocentes. Pieles a las que nadie tiene derecho a negar sus opciones de futuro, pieles ahora desnudas, rasgadas, ensangrentadas por tantas vallas dañinas y excluyentes.

Vallas y muros impunes, reflejo vergonzoso de la intolerancia, del miedo a los diferentes, recordando a Zigmun Bauman en su obra La postmodernidad y sus descontentos, a los considerados, por algunos y algunas, como suciedad en nuestra “limpia sociedad”.

Perversos discursos que buscan la construcción de determinadas emociones sociales contra los inmigrantes, contra los refugiados, contra personas que huyen del horror.

En el mismo sentido de denuncia Francesc Serés en su libro “La piel de la frontera”, nos muestra diversos relatos sobre la realidad de precaria supervivencia de individuos que huyendo del hambre, de la miseria, de las guerras, intentan sobrevivir mientras se enfrentan al rechazo la xenofobia y la incomprensión.

Y yo me pregunto, y os pregunto, ¿Dónde están los valores de solidaridad, igualdad y altruismo?, ¿Dónde está la ética?, más allá de en vacías palabras de las peroratas políticas.

A pesar de todo, quiero acogerme al mensaje de esperanza e ilusión, de tener presente el amor como refugio para el dolor.6e5ffcd21a7bf476dadb13ccbea79f46

Propongo seguir soñando con que todo irá bien, es demasiado terrible pensar que no será así, con esperanza, con confianza en que ocurra, en que todos estos niños y niñas puedan lograr sus sueños y deseos. Las pieles desnudas, son todas iguales, desnudas.

Mi esperanza lleva tu nombre, el nombre de todos y todas esos y esas niñas.

un whisky más te puede matar

whiskyson navidades, tiempo de reuniones con amigos y familiares, días preciosos para muchas personas, días de colapso para otras, ¿por qué ocurre esto?, ¿será normal?

pues sí, queremos animarte si estás en el segundo grupo, en ése en el que las navidades, y los encuentros obligados, son una especie de tortura por la que preferirías no tener que pasar, ni siquiera una vez al año,

si eres de ese grupo puedes seguir leyendo, en caso contrario no vas a encontrar en las siguientes líneas ninguna clave que te sea de ayuda, o tal vez sí,

porque este tiempo, el de las reuniones obligatorias, es buen momento para empezar a entender el para qué de la energía del miedo,

todas sabemos las 3 reacciones típicas del miedo, sí, la de salir corriendo, cuanto más rápido mejor, la estrategia guepardo, la de mimetizarse con el paisaje, en la estrategia camaleón, yo no estoy, o yo simplemente pasaba por aquí, y la tercera, más agresiva, ponerse tensa para defender el territorio y luchar, aunque sea a cabezazos, la estrategia berrea,

pero hay una estrategia que a veces no aplicamos, y es la estrategia sanadora del miedo, que tiene todo que ver con el para qué existe en este mundo.

Si somos sensatos, muchos de los problemas que tenemos en la vida se deben a que decimos sí cuando deberíamos haber dicho NO.

Me explico, tenemos problemas de relación con ciertas personas, tóxicas, tal vez mamá, tal vez aita, tal vez mi hermano o mi cuñada, tal vez mi sobrina moderna o nerz, cuando deberíamos evitarlas de raíz.

¿por qué decimos que sí cuando deberíamos decir NO?

¿por qué nos juntamos con quien deberíamos evitar?

Si no tenemos la capacidad para mantener una relación y florecer es mejor no tener relaciones.

Y esto a plica a todos los ámbitos de nuestra vida, incluyendo el trabajo, porque cuando el trabajo se convierte en tortura es algo que ha perdido su sentido.

Y esto aplica a las reuniones familiares de navidad, si no nos van a ayudar a sentirnos mejor es que han perdido su sentido.

hoy, día 23 de Diciembre, puedes conseguir que te toque la lotería sin haber jugado los 20 €uros de rigor, multiplicados por el número que quieras, si decides decir NO donde antes acostumbras a decir sí.

No me junto con tal o cual persona, una amiga, un padre, una cuñada o cualquiera que sea su parentesco conmigo, y lo decido de forma consciente, ese es el ejercicio positivo, el para qué positivo del miedo.

Que no entre en mi casa interior quien no tiene que entrar.

whiskyasí lo vimos…

y si no te queda más remedio que juntarte (no te creo, siempre hay otras posibilidades), puedes graduar la dosis, ya sabes, un traguito de whisky, o un vasito de vinito, qué más da, es casi bueno, pero 3 litros te matan.


Si quieres conocer más de emociones, con una mirada contra-cultural, puedes descargarte de regalito de navidades 7 emociones, bajo licencia Creative Commons, es más, se lo puedes regalar a aita, padre o madre, a mami, papito y a ama, un regalo espectacular para esta navidad.


y si quieres seguir profundizando, el 13 de enero, viernes, curioso día, te puedes acercar a innobasque, donde compartimos contigo desde la comunidad CIE el primer paso de 3 para conocer mejor nuestro precioso mundo emocional, empezando con la visión diurna,

y las 3 emociones básicas en nuestras vidas, el miedo, la tristeza, la ira, las 3, como te puedes imaginar ya, tienen un para qué positivo, que podemos explorar… si es que el whisky no ha hecho su trabajo esta navidad.