Inteligencia Emocional

Emoción vs. Sentimiento

www.otrositio.net

Por Jon Berastegi:

En el proceso de formación de formadores del primer nivel del desarrollo de la Educación Emocional, surge un interrogante muy común: ¿Cuál es la diferencia entre emoción y sentimiento? Este post va dirigido a intentar aclarar ese difícil interrogante.

Emoción y sentimiento casi se utilizan como sinónimos en el lenguaje coloquial e incluso en el lenguaje científico diferentes autores utilizan diferentes atributos para diferenciarlos, de ahí su general confusión.

A lo largo de la Historia la utilización de los diversos términos emocionales no ha sido clara, precisa y delimitada de ahí su actual dificultad de definición. Según R. Bisquerra:

La emoción puede ser definida como un estado complejo del organismo caracterizado por una excitación o perturbación que puede ser fuerte. Son reacciones afectivas, más o menos espontáneas, ante eventos significativos. Implica una evaluación de la situación para disponerse a la acción. La duración de una emoción puede ser de algunos segundos a varias horas.

  

En cuanto a la definición de sentimiento, uno de los investigadores más reconocidos sobre las emociones, Richard. S. Lazarus, (1991), sugiere la teoría de incluir sentimiento en el marco de las emociones, ya que éstas se conciben en sentido muy amplio. Es decir, Lazarus considera sentimiento y emoción como conceptos interrelacionados, en el cual el concepto emoción englobaría al sentimiento.

Por ello Lazarus define sentimiento como el componente subjetivo o cognitivo de las emociones, es decir la experiencia subjetiva de las emociones. En otras palabras, la etiqueta que la persona pone a la emoción.

Pongamos un ejemplo: Un ser querido me hace un regalo.
La emoción nace de manera espontánea debido a un estímulo (el regalo), a continuación surge una valoración primaria o automática de ese estímulo: indiferente, dañino o beneficioso (en este ejemplo beneficioso). La emoción es aguda y pasa rápida… pero puede convertirse en sentimiento.

En el momento que tomamos conciencia de las sensaciones (alteraciones) de nuestro cuerpo al recibir ese estímulo, la emoción se convierte en sentimiento. Es decir, en el momento que notamos que nuestro organismo sufre una alteración (mariposas en el estómago,…) y somos conscientes de ello, etiquetamos lo que estamos sintiendo (la emoción) con un sello específico, en este ejemplo tendríamos un sentimiento de sorpresa, placer, alegría, satisfacción,… Aún así los sentimientos pueden persistir en ausencia de estímulos externos, cuando son generados por nosotros mismos. Por ello varios autores como Le Doux (1999) definen sentimiento como emociones voluntarias.

Otra de las diferenciaciones entre sentimiento y emoción la ofrece Frijda et al. (1991), la cual tiene su fundamento en la diferencia en la duración de cada concepto, ya que la duración de la emoción es menos duradera que la del sentimiento.

¿Qué opináis sobre la diferenciación entre emoción y sentimiento?


56 comentarios en “Emoción vs. Sentimiento”

  1. A ver si lo he entendido.Primero la emoción, a continuación el sentimiento y…

    ¿La actitud vendría a ser la cristalización de ese sentimiento?


  2. Muy clara la conceptualización, con respecto al comentario anterior ¿la actitud estaría relacionada con las acciones de la persona originadas por los sentimientos?


  3. De antemano…Gracias por vuestros comentarios!Considero que emoción, pensamiento y acción están totalmente relacionados, por eso los sentimientos y las emociones nos predisponen a la acción o a la asaptación del estímulo, con lo cual nuestra actitud estará condicionada a la valoración que hagamos sobre ese estímulo y por consiguiente a la emoción o sentimiento que ello genera. Gracias, geroarte.


  4. Yo considero que la diferencia la tenemos que buscar en las neurociencias. En este sentido, consideran la emoción como algo involuntario, una reacción a un estímulo que provoca, debido a la reacción neurofisiológica, un cambio en el estado del cuerpo (hormonal, peptídico, etc.) Cuando en cuerpo percibe ese cambio, manda las informaciones al cerebro y es en ese momento donde se forma el sentimiento, cuando en cambio fisiológico producido por la emoción tiene un “tratamiento” racional. Ese bucle cerebro/cuerpo/cerebro fue uno de los principales descubrimiento de Damasio. Un saludo a todos y felicidades por el blog!!!!


  5. la emocion es una reaccion fisica como lo que se siente cuando tenemos pena o verguenza, el rostro se pone rojo existe risa nerviosa,
    el sentimiento como el amor es el marco que siempre sucede cuando veo a la persona que amo…Mi madre, la veo y siento dif emociones como ternura, paz tranquilidad


  6. Acabo de leer la transcripción de una entrevista a Antonio Damasio en el programa de TVE redes. Eduardo Punset habla con él precisamente de emociones y sentimientos, así que me he permitido la licencia de importar el contenido de la conversación:

    Eduard Punset:
    Al principio de todo tenemos este estímulo…

    Antonio Damasio:

    Eduard Punset:

    …que desencadena una emoción, pero estamos todavía en el cuerpo, ¿verdad? Y afirmas que luego, a través de medios complicados, aparecerá un sentimiento.

    Antonio Damasio:
    …sí, surgirá.

    Eduard Punset:
    Y esto ya es un asunto de la mente.

    Antonio Damasio:
    Exacto.

    Eduard Punset:
    ¿Qué quieres decir, exactamente?

    Antonio Damasio:
    Bueno, esto es muy interesante, y por eso es tan importante distinguir entre la fase de la emoción y la fase del sentimiento.

    Cuando experimentas una emoción, por ejemplo cuando te invade la emoción de miedo, hay un estímulo que tiene el poder, la capacidad de desencadenar lo que es, en esencia, una reacción automática. Y esta reacción, por supuesto, empieza en el cerebro, pero luego pasa a reflejarse en el cuerpo, ya sea en el cuerpo real o en nuestra simulación interna del cuerpo.

    Y entonces tenemos la posibilidad de tramar, proyectar esa reacción concreta según la percibimos con varias ideas que se relacionan con esas reacciones y con el objeto que ha causado la reacción. Cuando percibimos todo eso es cuando tenemos un sentimiento.

    Así que percibiremos simultáneamente que alguien ha gritado (y eso nos inquieta), que nuestra frecuencia cardiaca y nuestro cuerpo cambian, y que, cuando oímos el grito, pensamos que hay peligro, que podemos o bien quedarnos quietos y prestar mucha atención, o bien salir corriendo. Y realmente es todo este conjunto —el estímulo que lo ha generado, la reacción en el cuerpo y las ideas que acompañan esa reacción— lo que constituye el sentimiento.

    Sentir es percibir todo esto, y por eso vuelve a situarse en la fase mental. De modo que empieza en el exterior, nos modifica porque así lo determina el cerebro, altera el organismo y entonces lo percibimos.

    Eduard Punset:
    Es fascinante porque, en cierto modo, aunque afirmas que las emociones pertenecen al cuerpo de algún modo, y los sentimientos a la mente, cuando explicas los sentimientos, dices que… bueno, que cuando tu equilibrio metabólico, tu fisiología, tu química interna funcionan bien, entonces surge un sentimiento…

    Antonio Damasio:
    Sí, así es

    Eduard Punset:
    …de

    Antonio Damasio:
    …tranquilidad.

    Eduard Punset:
    Tranquilidad…

    Antonio Damasio:
    …de placer. Porque percibes que tu cuerpo funciona bien.

    Eduard Punset:
    Claro.

    Antonio Damasio:
    Y cuando tienes miedo, o estás enfadado, perturbas la fisiología normal, creas conflicto, creas falta de armonía, y es entonces, cuando esto pasa, cuando percibes que hay algo que no va bien y que ya no funciona.

    Eduard Punset:
    Para resumir un poco el tema, dices que para tener sentimientos es necesario un sistema nervioso, hay que partir de un organismo con un sistema nervioso…

    Antonio Damasio:

    Eduard Punset:
    …con la capacidad de proyectar en imágenes las emociones…

    Antonio Damasio:
    Sí, ciertamente.

    Eduard Punset:
    Y por último, aunque no por ello menos importante: hay que ser consciente de algún modo, de uno mismo, de nuestro yo.

    Antonio Damasio:
    Sí. Es una teoría muy interesante, aunque es un poco como lo del huevo y la gallina, ¿sabes? Todo lo que tiene que ver con la conciencia tiene muchísima importancia.

    Sospecho que nuestros sentimientos de emoción, especialmente los sentimientos más simples fruto de emociones del entorno, por ejemplo, suponen casi el principio de la conciencia. En cierto modo, no se puede tener un sentimiento propiamente dicho sin conciencia, ¡pero no creo que se pueda tener conciencia sin un sentimiento! Porque hay un punto en el que todo empieza.

    Eduard Punset:
    Esto me ha gustado…

    Antonio Damasio:
    Y luego las cosas entran en una espiral más complicada en la que aumenta la conciencia y el sentimiento, más y más… pero de algún modo, es necesario el inicio.

    Si no sintiéramos nuestro organismo, para empezar, si no notáramos sus cambios, ¡no podría haber conciencia! La conciencia está íntimamente vinculada con esta sensación inicial de uno mismo, y para tener una sensación de uno mismo es necesario sentir tu propio organismo y lo que cambia en él.

    PDT El programa redes no hay manera de pillarlo a las tantas de la madrugada. Pero el día 30 estará Damasio en Bilbao, en el Euskalduna. !Qué pena que yo estoy fuera en esas fechas!. Por cierto, que hay que reservar la invitción cuanto antes.

    Ya me contaréis


  7. Hola, más que comentario, tengo la siguiente interrogante:¿cuál es la diferencia entre emoción y actitud?
    Por su atención ¡gracias!


  8. Hola a todos y a todas. Gracias por seguir compartiendo inquietudes, ideas y opiniones en este nuestro blog.
    Respecto a la diferencia entre emoción y actitud, he de recular a lo que llamamos valores. La educación en valores está totalmente relacionada con las emociones. Ya que nuestras creencias, ideas y como no actitudes vienen refundadas de las emociones con las que vivimos y hemos vivido. Por ello, la acitud puede ser entendida como la respuesta que damos ante nosotros mismos y los demás según nuestros valores. Espero haberte ayudado! Gracias y hasta la próxima.


  9. Esta página está muy buena, ya que en realidad yo no sabía esa diferencia entre sentimiento y emoción. Felicito al autor.


  10. Interesante, ya pude comprender más sobre esto y llegar al fondo de toda esta duda que tenía, por fin pude darme una idea y poder establecer la diferencia entre emociones y sentimientos.
    Felicitaciones al autor


  11. HOla Jon, creo que es muy clara la diferencia.
    Muchas gracias por tu trabajo!

    Estoy haciendo mi tesis sobre Publicidad emocional, de casualidad tendrás algo que me pueda ayudar?

    Saludos.


  12. me encanto el tema es m uy explicito y explicativo a mas no poder, nunca habia entendido dicha diferencia entre sentimiento y emoción, espero nos brinden mas información compleja sobre este tema. gracias


  13. no entidi cual es la diferencia entre emocion y sentimiento me gustaria que fueran mas claros


  14. gracias me ha servido lo expuesto, para aclarar sobre esto que vagamente trataba de entender. ahora está mucho más claro


  15. Me he quedado como María, sigo sin ver la diferencia entre emoción y sentimiento, como ella pido por favor una explicación, definición más sencilla que podamos enterder tod@s. Las cosas explicadas de una forma sencilla las entiende todo el mundo y no se le olvidan nunca. Mi experiencia es que cuanto más sabe una persona o más conocimientos tiene de algo, menos consigue explicarlo, hacerse entender. Gracias


  16. Las EMOCIONES producen SENSACIONES CORPORALES (es un fenómeno fisiológico). Los SENTIMIENTOS producen AFECTOS (es un fenómeno psicológico).
    Las dificultades para identificar y verbalizar los afectos y emociones (o diferenciarlas), se denomina: ALEXITIMIA. Vocablo que deriva del griego: “A=falta” “LEXIS=palabra” “TIMOS=afecto” que podemos traducir como: “Ausencia de verbalización de afectos”. La alexitimia es una característica de psicopatologías como Anorexia, Bulimia, adicciones en general, psicosomáticas, etc donde “faltan las palabras” y hay una desvalorización del lenguaje como medio de expresión… Saludos a todos (soy de Rosario, pcia. de Santa Fe. Argentina)


  17. Ponerse en la piel del otro es la base para poder relacionarse con los demás de una manera más eficaz. Hay personas con mucha dificultad para empatizar y por lo tanto para relacionarse. Incluso las que tienen más facilidad… todavía les queda mucho por aprender (técncas por ejemplo)


  18. Ok…. A ver si entendi siendo lo mas objetivo posible

    SENTIMIENTO:LOS DIFERENTES ESTADOS DE ANIMO

    EMOCION:MANIFESTACION DEL SENTIMIENTO EN ALGUNA PARTE DEL CUERPO


  19. Es que por los sentimientos diarios se pueden ver las diferentes manifestaciones que tenemos y esas manifestaciones, las llamamos emociones…

    Bueno entonces un ejemplo aver si estoy en lo correcto si es posible que me respondan…

    Si yo amo a mi novia, y lo manifiesto por medio de palabras. Las palabras son una emoción?, o como le digo esas palabras es la emoción…

    Y para rematar….
    Quisiera escribir algo importante…

    TE AMO VANESSA GURUBEL….


  20. TE AMO VANESSA GURUBEL…


  21. TE AMO VANESSA GURUBEL.


  22. LA EMOCION ES UN SENTIDO ABSTRACTO DEL SENTIMIENTO QUE VIENE DESPUES? A MAYOR DEFINICIÒN, MEJOR ENTENDIMIENTO DE LAS PALABRAS.


  23. UN SALUDO PARA LA CHICA MAS GUAPA DEL H. AYUNTAMIENTO DE SAN MARTIN TEXMELUCAN, PUE. LA CHAVA MAS LINDA, DULCE, INOCENTE Y PRECIOSA QUE TRABAJA EN EL ÀREA DE REGIDURIA DE EDUCACIÒN.
    CHEQUEN NADA MAS QUE LINDURA DE MUJER ES.
    TODOS NOS LA PASAMOS ALELADOS POR ELLA.
    ES TREMENDAMENTE GUAPA.


  24. A veces es tan complicado definir o separa una y otra, pero lo que es real es que las emocines preceden al sentimiento y es la propia experiencia y la carga social la que va matizando cada una de las sensaciones vividas.


  25. A ver si me aclaro. Decís que las emociones dan paso a los sentimientos y que los sentimientos son más racionales. Entonces, los sentimietnos son capaces de regular las emociones ¿no es así? Y puesto que las emociones dirigen nuestra conducta, los sentimientos la regulan ¿no?


  26. Hola! Gracias por la info. !!!

    De la pregunta que hacía Gabriel, se me ocurre jejeje que es algo filosófica… No quiero decir que por ello sea mala. La pongo entre paréntesis (LA EMOCION ES UN SENTIDO ABSTRACTO DEL SENTIMIENTO QUE VIENE DESPUES?)

    Si entendemos por abstracto la estructura formal- psíquica del sentimiento, la pregunta tiene sentido.

    Con estructura formal, quiero decir, el simple molde operacional del sentimiento. En este caso serían las propias estructuras neuronales que tienen en sí, lo naturalmente significativo de las emociones, o sea, lo que le hacen ser lo que son. A la vez, necesitan de un estímulo ad extra, para exitarse y hacerse emoción, y luego, como lo han explicado, sentimiento.


  27. muy bien queridos amigos les comento sobre las emociones y los sentimientos, las emocienes son acciones no coeherentes, donde no se consigue afinidad de una persona o cosas, es manejada por el ego bien decir por lo que conoce como conocido o percibido por una creencia, paradigma o tabu. ahora bien los sentimientos biene de ser de sentir de espiritud mas limpio y congruente con todo lo que le genera pasion, umildad que significa amor universal, pues bien las emociones ego, egoismo, frustracion, temores, etc… viven en el cerebelo el archivo de memoria y los sentimiento viven en el espiritud donde radican los instintos por encima del bulbo raquideo… CONOCIMIENTO DE LAS PALABRAS PERO NO DE LA “PALABRA” A.CONTRERAS


  28. mi critero es que los sentimientos son algo muy importante para cada persona .
    pues cada una de ellos demuestran como es cada persona


  29. A mi humilde parecer no creo que la emoción englobe al sentimiento; simplemente creo, por lo expuesto al principio que el sentimiento es una consecuencia de la emoción trabajada por el cerebro, porque por ej. a pesar de que nosotros sentimos amor por alguien, en cualquier momento nos pueden embargar emociones y éstas pueden ser diferente que lo q sentiriamos por otra persona a la que no amamos. Es por eso que creo que el “concepto emoción englobaría al sentimiento”.


  30. Emoción es lo que sientes en ese momento y sentimiento es el nombre que le pones a esa emoción!!!!


  31. Bravo por Lazarus!!!! quedó súper claro


  32. por lo tanto si amas a dos personas(lo cual es posible aclaro,si no investiguen)debes guiarte para tomar una decisión por las emociones, no por los sentimientos. Ya que compartes un mismo sentimento con las dos personas me refiero a que es mejor guiarte con quien manifiestes mejor tus sentimientos osea con quien tengas las mejores emociones.

    SENTIMIENTO:LOS DIFERENTES ESTADOS DE ANIMO

    EMOCION:MANIFESTACION DEL SENTIMIENTO EN ALGUNA PARTE DEL CUERPO


  33. me parece sumamente interesante el artìculo, puesto que con dificultad las persdonas logran diferenciar o entender lo que es una emocion o un sentimiento. la diferencia entre ambas cosas es mìnima pero existe o mejor aùn yo dirìa que no existe diferencia sino mas bien que se encuentran intimamente relacionadas; es decir una emociòn existe porque existe un sentimiento. una cosa lleva a la otra; ambos tèrminos se relacionan entre sì.


  34. ¿quien inventó estas dos palabras: emoción y sentimiento?. Por qué deben ser cosas diferentes?, ¿Quién lo ha establecido como tal?.
    si recapacitais, una de las dos acepciones seria totalmente suprimible. Lo que no podríamos suprimir es la acepción “estado de animo”.
    En mi humilde opinión estamos intentando diferenciar algo que no se puede porque en el fondo es lo mismo.
    Primero surge el estado de animo como consecuencia de una actitud ante una situación y porterirmente surgen emociones relacionadas con ese estado de animo, es decir, si me levanto por la mañana a trabajar y mi estado de animo es tristón o alicaido, la mayoria de las emociones que me surgirán ese dia van a ser la tristeza, la desidia, la falta de motivacion, la pena, etc…
    En definitiva, el estado de animo de una persona provoca un tipo de emoción u otra.
    Saludos.


  35. Inteligencia Emocional, es el titulo del libro que me ha abierto las puertas de este blog tan interesante, lo recomiendo ampliamente a mis amigos y familiares, aunque para entenderle por completo tuve que releerlo un par de veces mas.
    Me encantaria que me recomendara mas libros sobre el mismo tema, mientras, reciba mis mas afectuosos saludos, y un gran abrazo.


  36. Hola, Joaquín.

    Me gustaría aclarar algunas cuestiones sobre las que te preguntas, con razón.

    Una de ellas, fundamental y de la que derivará la segunda, es la necesidad de no asimilar o igualar “diferenciar” una cosa a “disociar”. Es decir, puedo distinguir perfectamente entre sentimiento y emoción como dos aspectos indisociables de la realidad afectiva de un organismo sin caer en la trampa de la “separación” y consideración de ambos como dos realidades aisladas e independientes que, de algún modo, interactúan. Hay que tener mucho cuidado con este asunto porque las confusiones que se derivan de esto son enormes.

    Damasio, que es quien más claramente los distingue, deja clara esta cuestión en sus libros “El error de Descartes” y “En busca de Spinoza”:

    NOTAS “El error de Descartes”:

    «En conclusión, la emoción es la combinación de un proceso evaluador mental, simple o complejo, con respuestas disposicionales a dicho proceso, la mayoría dirigidas hacia el cuerpo propiamente dicho, que producen un estado corporal emocional, pero también hacia el mismo cerebro (núcleos neurotransmisores en el tallo cerebral), que producen cambios mentales adicionales. Adviértase que, por el momento, dejo fuera de la emoción la percepción de todos los cambios que constituyen la respuesta emocional. Como el lector pronto descubrirá, reservo el término sentimiento para la experimentación de dichos cambios.» P.167

    «Un ejemplo de mi experiencia personal ayudará a clarificar las ideas que se acaban de comentar. No hace mucho tempo, uno de nuestros pacientes con lesión prefrontal ventromediana estaba visitando el laboratorio en un frío día de invierno. Había caído una lluvia glacial, las carreteras estaban heladas y la conducción era peligrosa. Me preocupó esta situación y le pregunté al paciente, que había venido conduciendo él mismo, cómo había ido el trayecto, lo difícil que había sido. Su respuesta fue rápida y desapasionada: había ido bien, no distinto de lo habitual, excepto que había exigid un poco de atención a los procedimientos adecuados para conducir sobre hielo. A continuación el paciente siguió resaltando algunos de dichos procedimientos y describiendo que había visto automóviles y camiones patinando y saliéndose de la calzada porque no seguían estos procedimientos adecuados y racionales. Relató incluso el caso concreto de una mujer que conducía delante de él y que, al entrar en un tramo helado y patinar, en lugar de salir del mismo lentamente con la tracción posterior, se asustó, pisó el freno y fue deslizándose hasta caer en una zanja. Un instante después, aparentemente impertérrito por esta escena espeluznante, mi paciente atravesó la placa de hielo y siguió conduciendo con calma y seguridad. Me explicó todo esto con la misma tranquilidad con la que, evidentemente, había presenciado el incidente.

    No hay duda de que, en este caso, no disponer de un mecanismo marcador somático especial supuso una enorme ventaja. La mayoría de nosotros, presas de pánico o acongojados por la suerte de la infortunada conductora que nos precedía, hubiéramos necesitado emplear una decisión deliberada y dominante para evitar pisar el freno. Esto ejemplifica de qué manera los mecanismo automáticos de marcador somático pueden ser perniciosos para nuestro comportamiento y cómo, en determinadas circunstancias, su ausencia puede ser una ventaja.

    Ahora la escena pasa al día siguiente. Yo estaba comentando con el mismo paciente cuándo tendría lugar su próxima visita al laboratorio. Sugerí dos fechas alternativas, ambas del mes siguiente y separadas entre sí por sólo unos pocos días. El paciente sacó su agenda y empezó a consultar el calendario. El comportamiento que siguió, que fue presenciado por varios investigadores, resultó notable. Durante media hora larga, el paciente enumeró razones a favor y en contra de cada una de las dos fechas: citas previas, proximidad a otras citas, posibles condiciones meteorológicas, prácticamente todo lo que uno pudiera imaginarse razonablemente en relación a una simple cita. De la misma manera calmada con la que había conducido sobre el hielo y había relatado después dicho episodio, nos estaba espetando ahora un aburrido análisis de coste/beneficio, un resumen inacabable y una comparación estéril de opciones y de posibles consecuencias. Hizo falta una gran cantidad de disciplina para oír todo esto sin pegar un puñetazo sobre la mesa y decirle que terminara, pero finalmente le dijimos, tranquilamente, que debería venir en la segunda de las dos fechas alternativas. Su respuesta fue igualmente calmada y rápida. Dijo, simplemente: «Me parece bien». Devolvió la agenda al bolsillo y se fue.

    Este comportamiento es un buen ejemplo de los límites de la razón pura. También es un buen ejemplo de la consecuencia calamitosa de no poseer mecanismos automáticos de toma de decisiones. Un mecanismo automático de marcador somático habría ayudado al paciente de varias maneras distintas. Para empezar, habría mejorado el encuadre general del problema. Ninguno de nosotros habría pasado el tiempo que el paciente le dedicó a este tema, porque un dispositivo automático de marcador somático nos habría ayudado a detectar la naturaleza inútil e indulgente del ejercicio. Cuando menos, nos hubiéramos dado cuenta de lo ridículo que era el esfuerzo. A otro nivel, al sentir el enfoque que en potencia suponía una pérdida de tiempo, habríamos optado por una de las fechas alternativas con el equivalente de echar una moneda al aire o basándonos en algún tipo de sentimiento visceral pro una fecha u otra. O, simplemente, podríamos haber dejado la decisión en manos de la persona que planteaba la pregunta y contestar que en realidad no importaba, que decidiera él.

    En resumen, nos habríamos imaginado la pérdida de tiempo y la habríamos señalado como negativa; y habríamos imaginado las mentes de los que estaban mirándonos, y esto lo habríamos marcado como embarazoso. Hay razones para creer que el paciente formó efectivamente algunas de estas «imágenes» internas, pero que la ausencia de un marcador impidió que se prestara la atención y la consideración debidas a tales imágenes.»

    Capítulo 2 de “En busca de Spinoza” titulado “De apetitos y emociones”:

    «Demos crédito a Shakespeare por haber estado allí antes. Hacia el final de Ricardo II, con la corona perdida y la perspectiva de la prisión cada vez más cerca, Ricardo le comenta inconscientemente a Bolingbroke una posible distinción entre la idea de emoción y la de sentimiento. Pide un espejo, se observa la cara y estudia el espectáculo de devastación. A continuación observa que «estos modos externos del lamento» expresados en su cara son simplemente «sombras del dolor que no vemos», una aflicción «que, en silencio, crece en mi alma atormentada». Su dolor, dice, «está dentro de mí». En sólo cuatro versos, Shakespeare anuncia que el proceso de afecto, unificado y aparentemente singular, que con frecuencia designamos de forma casual e indiferente como emoción o sentimiento, puede analizarse por partes.

    Mi estrategia para dilucidar los sentimientos saca partido de esta distinción. Es cierto que el uso común del término emoción tiende a englobar la idea de sentimiento. Pero en nuestro intento por comprender la compleja cadena de acontecimientos que empieza con la emoción y termina en el sentimiento, puede ayudarnos una separación de principios entre la parte del proceso que se hace pública y la parte que permanece privada. Para los fines de mi trabajo, denomino a la primera parte emoción y a la segunda sentimiento, por seguir con el significado del término sentimiento que subrayé anteriormente [No es necesario ir hacia atrás porque en el capítulo queda suficientemente clara la distinción]. Le pido al lector que me acompañe en esta elección de palabras y conceptos por la buena razón de que puede permitirnos descubrir algo acerca de la biología subyacente. Al final del capítulo 3, prometo que pondré de nuevo juntos emoción y sentimiento.

    Así pues, en el contexto de este libro las emociones son acciones o movimientos, muchos de ellos públicos, visibles para los demás pues se producen en la cara, en la voz, en conductas específicas. Ciertamente, algunos componentes del proceso de la emoción no se manifiestan a simple vista, pero en la actualidad pueden hacerse «visibles» mediante exámenes científicos tales como ensayos hormonales y patrones de ondas electrofisiológicas. Los sentimientos, en cambio, siempre están escondidos, como ocurre necesariamente con todas las imágenes mentales, invisibles a todos los que no sean su legítimo dueño, pues son la propiedad más privada del organismo en cuyo cerebro tiene lugar.

    Las emociones se representan en el teatro del cuerpo. Los sentimientos se representan en el teatro de la mente.»

    «Emociones y sentimientos están tan íntimamente relacionados a lo largo de un proceso continuo que tendemos a pensar en ellos, de forma comprensible, como si fueran una sola cosa. Sin embargo, en situaciones normales podemos entresacar distintos segmentos a lo largo del proceso continuo y, bajo el microscopio de la neurociencia cognitiva, es legítimo disociar un segmento de otro. A simple vista y con un montón de investigaciones científicas, un observador puede examinar de manera objetiva los comportamientos que constituyen una emoción. Efectivamente, puede estudiarse del preludio al proceso del sentimiento. Convertir la emoción y el sentimiento en objetos de investigación separados nos ayuda a descubrir por qué sentimos.»

    «En sentido estricto, las emociones son exterioridades. Pero «principal» no significa «primero» ni tampoco «causativo». La posición central del sentimiento oscurece el asunto de cómo surgen los mismos y favorece el punto de vista de que, de alguna manera, éstos ocurren primero y a continuación se expresan las emociones. Esta idea es incorrecta, y hay que echarle la culpa, al menos en parte, al retraso a la hora de encontrar una explicación neurobiológica de los sentimientos plausible.»

    «Llegados a este punto, es legítimos preguntar por qué las emociones preceden a los sentimientos. Mi respuesta es sencilla: tenemos emociones primero y sentimientos después porque la evolución dio primero las emociones y después los sentimientos. Las emociones están constituidas a base de reacciones simples que promueven sin dificultad la supervivencia de un organismo, y de este modo pudieron persistir fácilmente en la evolución.»

    «Todos los organismos vivos, desde la humilde ameba hasta el ser humano, nacen con dispositivos diseñados para resolver automáticamente, sin que se requiera el razonamiento adecuado, los problemas básicos de la vida.»

    Damasio tiene una visión claramente evolutiva o desarrollista y con buen criterio habla de “precedencia” sin asociarlo necesariamente a “causación”. De hecho, en nuestra vida afectiva la causación es tanto ‘descendente’ como ‘ascendente’. Pero evolutivamente la emoción precede al sentimiento, siempre según Damasio.


  37. La segunda cuestión, derivada, nos llevaría a la razón por la que usamos esos dos términos y qué nos quieren contar cada uno.

    Si tomamos la etimología de ambos términos veremos que no apuntan a un mismo proceso. Te dejo un apunte etimológico de “sensación” que, en cierto sentido, se relaciona con sentimiento:

    Sensación

    Del acusativo “sensationem” de la palabra latina “sensatio” (compárese con el it. “sensazione”, fr. “sensation”, ingl. “sensation”, pr. “sensação”). Ésta proviene del verbo “sentire” (perf. “sensi”, participio “sensum”) “pecibir, discernir por los sentidos, escuchar”. Proviene de la raiz indoeuropea *sent- “ir”, como en alemán antiguo “sinnan”-”ir, viajar, anhelar”, anglosajón “sið“, irlandés antiguo “set” o galés “hynt”. Podría estar emparentado también con el inglés “send” o alemán moderno “senden”-”enviar”. En latín podría haber obtenido su significado figurativamente como en “ir y encontrar su camino [usando los sentidos]“, reduciéndose finalmente como al solo hecho de usar los sentidos. En alemán moderno “Sinn” significa también “sentido, mente” o “sinnen”-”pensar”, derivado probablemente de la acepción “anhelar” o “tener en mente”.

    Palabras relacionadas en el castellano: “sentir”, “sentido”, “sentimiento”, “sensible”, “seso”

    “Tener en mente”, “percibir (con la mente”, “pensar”. Todos estos procesos nos hablan del sentido que le otorga Damasio al término sentimiento, asociado al “teatro de la mente”.

    En cambio, el término emoción, etimológicamente hablando, alude a un “movimiento hacia afuera” (ex-moción) en el sentido de una intensificación de una determinada expresión. El DRAE nos proporciona la siguiente acepción:

    “Alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañada de cierta conmoción somática.”

    Alteración intensa y pasajera (expresión intensificada, hacia afuera), acompañada de cierta conmoción somática. Es algo eminentemente fisiológico, se representa en el “teatro del cuerpo”.

    Imagínate el ánimo como un fuego e intentemos ver los diferentes estados en los que podemos encontrárnoslo. Si el estado de ese fuego es “semiapagado” (como un rescoldo), no puede llamarse a ese estado anímico emoción propiamente dicha. Ese fuego tiene que “animarse” de forma intensa y en poco tiempo para que se ‘exprese’ de un modo más evidente. Entonces el fuego pasa de calentar a quemar, sus llamas son mucho más poderosas en el estado ‘animado’ que en el estado ’semiapagado’. Digamos que la emoción sería un “estado de ánimo” intensificado.

    Ahora fíjate en ti. En ambos casos, eres capaz de percibir los efectos de los diferentes estados de ánimo (semiapagado o enfatizado). Y los percibes de modo distinto, aunque el fuego sea uno. Son los estados diferentes los que te proporcionan sensaciones diferentes.

    Damasio denominó a ese estado del fuego semiapagado pero que percibimos ligeramente “sentimiento de fondo”. No podía llamarlo emoción porque ese fuego no se expresaba con fuerza, pero su latencia nos permitía ’sentir’ que estamos vivos.

    Obviamente, este uso metafórico no debe tomarse literalmente porque tú estás separado de la chimenea e interactúas con ella, lo que nos llevaría al error descrito en la anterior respuesta. Hay que tener mucho cuidado con las literalizaciones.

    Espero haberte aclarado algo de esto.

    Un saludo


  38. Clarificador el razonamiento.He aprendido a reconocer que las sensaciones que no alteran mi ritmo cardíaco son sentimientos,en tanto las que lo alteran son emociones.Me pregunto cual es la utilidad de este conocimiento.Agradeceré me informeis.Saludos.


  39. Buena pregunta, josetxo.

    En principio diría que es bueno “despejar el bosque” de árboles para ver más claro con lo que has de lidiar: las emociones. Dado que los sentimientos de fondo no suelen ser problemáticos (su falta sí lo sería, naturalmente), los distinguimos y los “apartamos mentalmente” de nuestras consideraciones.

    En ese sentido, es importante para ir conociendo y discriminando tus emociones.

    Nunca vienen mal este tipo de distinciones básicas.


  40. Ok la consideración final.Entiendo que aparcamos los sentimientos para poner el énfasis en el conocimiento de nuestras emociones.¿Con el objeto de controlarlas?.¿Podemos plantear que si algún sucedido nos produce una alteración (emoción) que interpretamos hace que nos sintamos airados,podemos llegar a controlar esta emoción con el objeto de evitar una respuesta airada?¿Algo así como aquel “por favor serénate,reza un padrenuestro antes de…”?.
    Entiendo que si logramos lo anterior estamos (reproduzco como lo plantea Jon en otro post) educándonos en un proceso de alfabetización emocional,pero ¿podemos concluir que este proceso necesariamente nos conduce a ser emocionalmente inteligentes?.Saludos.


  41. Tal y como interpreto lo que describes, no. El objetivo no es controlar las emociones sino gestionarlas, que es algo muy diferente. Controlar, tal y como solemos usarlo, se concreta en “limitar” las expresiones emocionales. Pero no siempre es conveniente hacerlo. Éstas tienen que expresarse, tal cual, para poder en primer lugar comprenderlas y comprender el trasfondo desde donde se manifiestan. Si las retenemos no sabremos nunca la profundidad de ese trasfondo y ese movimiento es poco inteligente.


  42. ¿Gestionar las emociones para ser emocionalmente inteligentes?.Entiendo que gestionar las emociones supone percibirlas,diferenciarlas de otras sensaciones,comprenderlas y regularlas ya sea para liberarlas o expresarlas o reprimirlas o… siempre en función de nuestra propia circunstancia y la de los demás en su caso.
    Evidentemente desde el puesto de observación que nos procura la IE y que nos ha conducido al análisis anterior no es posible de ser sistematicamente aplicado en tanto no sepamos cómo percibimos y comprendemos nuestras emociones y cómo y en base a qué tomamos la decisión de expresarlas etc… ¿el razonamiento quizás?¿algún automatismo?¿otra u otras causas?.
    Pues bien,por muy razonable que pueda parecernos todo lo antedicho choca frontalmente con la naturaleza de las cosas.Lo cierto es que la mujer y el hombre emocionalmente inteligentes gestionan correctamente sus emociones sin necesidad de saber lo que son las emociones ni si las gestionan.Esto es tan real como falsa la creencia de que la mujer y el hombre emocionalmente inteligentes lo son porque gestionan bien sus emociones.La correcta gestión de las emociones es sólo una consecuencia,nada más.Son emocionalmente inteligentes por una causalidad anterior y de otro origen que de ningún modo puede visualizarse desde el (los) paradigma (S) que la IE propone.Saludos.


  43. La analogía del Fórmula 1 nos podrá servir para desentrañar lo que planteas en sus propios términos.

    Imaginemos las emociones como ese bólido y a nosotros como un POSIBLE conductor (gestionador) de ese bicharraco. Huelga decir que no todo el mundo estaría preparado para subirse y conducir ese coche, por lo que cierto potencial para hacerlo tiene que estar presente. A este potencial podemos llamarle TALENTO natural o INTELIGENCIA natural. Todavía no se ha actualizado, todavía no se ha ‘concretado’ en INTELECTO, pero el potencial está ahí, presente aunque latente. Si nunca te montas en el F1 ese potencial no se actualiza y de cara a un descriptor externo no eres etiquetado como un “conductor de F1″. Ese es el sentido que tiene generalmente el constructo “competencia emocional”. Hasta que no eres capaz de “competir” con ese vehículo, no se te denomina “conductor”, aunque tengas un talento descomunal aún sin explotar.

    Cuando al final de tu reflexión dices que: “Lo cierto es que la mujer y el hombre emocionalmente inteligentes gestionan correctamente sus emociones sin necesidad de saber lo que son las emociones ni si las gestionan.Esto es tan real como falsa la creencia de que la mujer y el hombre emocionalmente inteligentes lo son porque gestionan bien sus emociones.La correcta gestión de las emociones es sólo una consecuencia,nada más.Son emocionalmente inteligentes por una causalidad anterior y de otro origen que de ningún modo puede visualizarse desde el (los) paradigma (S) que la IE propone.”, no estás teniendo en cuenta esa distinción anterior.

    Un hombre o mujer con potencial para conducir NO conduce sin necesidad de saber qué es un F1 ni cómo se gestiona. Al contrario. Tiene que montarse en el vehículo y ‘probarlo’ para que ese potencial se actualice. Si no lo hace, e ignora qué es un F1 y qué requiere este bicho para que funcione correctamente, no podrá gestionarlo de ninguna forma. Cuando le dé por acelerar posiblemente se estampe contra la pared o no sepa cómo frenarlo a tiempo. Es muy ingenuo creer que el potencial nos dirá cómo hacerlo sin instrucción alguna, sin conocimiento alguno. Sin instrucción no hay aprehensión (aprendizaje), y no se desarrolla esa “sensibilidad contextual” necesaria para saber qué le pasa al F1 y qué necesita para funcionar correctamente, para sacarle todo el provecho.

    La correcta gestión es consecuencia de la actualización de ese potencial, pero esa actualización no se produce espontáneamente sino que requiere de un trabajo específico, aunque tú no seas consciente de esos movimientos. Se trata de una habilidad como otra cualquiera, aunque sus ‘objetos’ sean algo más ‘líquidos’ y esquivos. Por este mismo motivo necesitan de mayor “sensibilidad contextual” que los ‘objetos funcionales’. Pero uso la analogía de un objeto funcional para que se entienda, no porque la gestión sea la misma.

    Un saludo


  44. El “tú” es genérico, josetxo, no me refiero a tu persona.


  45. Querido José Luis.Créeme que yo tambien se irme por los cerros de Ubeda.De hecho (casualidades de la vida) ahora mismo salgo precisamente hacia los cerros de Ubeda.Por cierto tu nota final es una gozada que te redime.Saludos.


  46. la emocion es el umbral a los sentimientos, es decir, si no hay emocion no se generaria los sentimientos.


  47. Pero es que la intención no era irme sólo sino que me acompañaras a los Cerros. Y para eso las metáforas suelen ser excelentes herramientas porque nos ‘obligan’ a salir de un surco prefijado. Valoras lo mismo desde otra perspectiva, estés o no de acuerdo con ella.

    Que te lo pases bien allí.


  48. Buenos días José Luis y Joaquín.Todo bien.Vagando por aquellos pagos he topado con los sesudos doctores en economía que incapaces no ya de prever sino tan solo de olerse el crak que nos venía encima,nadie sabe por qué oscura razón se mantienen en sus nunca suficientemente bien pagados puestos antaño de vigía de la economía mundial para hoy y visto el éxito de su gestión sentirse autorizados a predecir el futuro de un mundo…mucho más capaz que todos ellos.
    Puede que tenga que ser así.Sea como fuere y volviendo a lo nuestro os ruego mediteis sobre lo que hemos convenido es “gestionar las emociones”.¿Realmente creeis que puede ser practicable?.¿No visualizais la contaminación?.
    Mis muy queridos amigos,la cuestión no es cómo gestionamos “las emociones” secuenciadas a partir de incidencias,sino cómo evitamos que las mismas se produzcan o en todo caso cómo reducimos estas incidencias…Saludos.
    Nota para Joaquín.Los valientes perdeis algunas batallas pero ganais las guerras.Por el contrario,a los prepotentes/feroces su obsesión por tener razón no les posibilita visualizar que pierden las batallas y es por ello por lo que pierden las guerras.


  49. Es curiosísimo observar cómo una y otra vez las emociones nublan el entendimiento.

    Si uno afirma que sabe gestionar una hoja de cálculo y otro dice que no, por lo general el que no sabe hacerlo acepta de buen grado la enseñanza o los consejos. Sin embargo, si a alguien se le ocurre la osadía de decir que sabe gestionar emociones y otro sabe a ciencia cierta que no, no acepta precisamente de buen grado los consejos, al contrario.

    Y la única diferencia es que el primero es un “objeto funcional” y los segunos son “objetos emocionales”. Sin embargo, podemos aceptar nuestra torpeza con los primeros pero no toleramos ni un leve atisbo de que fallemos clamorosamente con los segundos. Es más, cualquier señalización al respecto es vista con los ojos de la sospecha, con los ojos de la contaminación, con los ojos de la ferocidad o con los ojos de la prepotencia.


  50. José Luis.Lamento haber sido tan torpe como para haberte inducido a esta interpretación.En ningún momento he pretendido decir nada que pueda molestarte.Todo lo contrario.Tengo el sentimiento de que te manejas muy bien en el campo de los sentimiento,y ten por cierto que te has ganado mi respeto.Otra cosa muy diferente es que sigamos discutiendo…Un abrazo.


  51. Estoy trabajando las emociones en una “escuela de madres y padres” ,para detectar las emociones en nuestros hijos ,y estas orientaciones me han sido de gran provecho.
    Gracias a todos


  52. haber..

    si esta informacion me ha servido de mucho ( ¿me emocione?)
    y si visito siempre su blog por toda la gran informacion que dan ( la emocion se hizo mas fuerte….y se ha convertido en un ¿sentimiento de confianza y gratitud?….ahmm se podria decir que es algo asi?…


  53. realmente importante para conocer acerca de la psicología para trabajar con estudiantes


  54. me enrede mas de lo que estaba


  55. mmm…… creo que fue tan fuerte la emocion que no entendi lo escrito anteriormente


  56. ESTÍMULO (externo o interno)–>PROCESO MENTAL (instantáneo)–>EMOCIÓN(reacciono, tomo conciencia de que percibí algo que me perturba, no se que es)–>SENSACIÓN (se manifiestan en mi cuerpo diversas alteraciones)–>SENTIMIENTO (identifico mi emoción y le pongo nombre la etiqueto)–>NECESIDAD (surge aquello que requiero atender)–>ACCIÓN (me pongo en marcha)–>CONTACTO (hago lo ncesario para satisfacer mi necesidad)–> CIERRO (me despido y agradezco el haberme satisfecho a mi mismo)… INICIO DE NUEVO UNA NUEVA EXPERIENCIA.
    Y así va, voy cerrando ciclos… “Círculos de la experiencia diaria”
    SALUDOS.


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