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Archivo para Abril, 2009

Educación Emocional en la distancia

Miércoles, 29 de Abril de 2009 Jose Antonio Gonzalez 2 comentarios

En la sociedad occidental actual quienes estamos dedicados a la Educación Emocional nos enfrentamos, como muchas otras personas en el ámbito educativo, a una situación paradójica, por un lado esperanzadora y por otro preocupante.  La proliferación de recursos educativos hace posible llegar a personas que en otras circunstancias, bien por su localización geográfica, bien por su disponibilidad temporal, no podrían acceder a una formación emocional de calidad. Ésta es la parte esperanzadora. Por otro lado, los receptores últimos de nuestros esfuerzos educativos, las nuevas generaciones, crecen y se desarrollan en un contexto caracterizado por lo individual, por una nueva manera de entender las relaciones con los iguales, que les coloca en una posición de tener que hacer muchas más cosas por sí mismos que en épocas anteriores. Esta es la parte que puede llegar a preocuparnos. Las condiciones laborales de muchas familias, que nos obligan a hacer un gran esfuerzo en cuanto a tiempo y dedicación, puede hacernos mucho más difícil la implicación en la educación de nuestros hijos.

Es algo que yo he podido comprobar en los centros educativos y los grupos de padres en cuya formación emocional he tenido el privilegio de participar. Es una frase repetida: “no tenemos tiempo”. Y digo que puede llegar a ser preocupante porque el resultado de la rutina puede ser el que nuestros hijos se sientan más solos y tengan que aprender a manejar sus emociones sin la presencia consistente de un progenitor. Las consecuencias de esto pueden ser lamentadas a corto plazo aunque hoy no las veamos, aunque nos dé la sensación de que todo “va tirando”. Leer más…

Ante el dolor y la muerte.

Lunes, 27 de Abril de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 3 comentarios

Creo que en la vida no hay apenas certezas, salvo la de que igual que nacemos, un día moriremos, nuestro paso por la vida tiene fecha de caducidad. Y si esto es así ¿por qué tenemos una relación tan mala con el dolor y la muerte? Esta claro que nadie quiere sufrir (todos funcionamos con la máxima de “buscar el placer y evitar el dolor”) y que pensar en la muerte asusta porque no sabemos qué nos espera (aunque en esto quienes tienen fe llevan ventaja).

Acabo de vivir la agonía de mi tío Antonio, enfermo de cáncer que ha luchado contra distintos “brotes” durante más de treinta años. A pesar de una vida superando el dolor y la incertidumbre siempre le han acompañado un arrojo y fortaleza envidiables (y también bastante genio, para ser fiel a la verdad). Por eso, los últimos momentos en los que la enfermedad, literalmente, le ha consumido han sido muy duros. Costaba reconocerle en esa imagen distorsionada postrada en una cama de hospital. Durante todos estos años, tuvo el primer “brote” cuando llevaban pocos años de casados, le ha acompañado mi tía Montse (hermana de mi padre). Mi tía pertenece a la misma generación que mi madre, el de esas mujeres que no han trabajado mucho de forma remunerada, que nunca cobran una pensión, pero que han hecho del cuidado una profesión/vocación y un ejemplo. Había que verle en el hospital atendiendo a mi tío en todo momento y hasta el último suspiro. Sin reproches y con constantes gestos amables y de cariño. El personal sanitario le decía que no estaban acostumbrados a ver lo que ella hacía, que normalmente la gente quiere tener al enfermo o enferma fuera de casa. Si mi tía no se llevó a mi tío a casa fue porque los médicos se lo desaconsejaron debido al gran deterioro que tenía y para asegurarle un final sin dolor, que era lo que más temía. Leer más…

El arte, ámbito de expresión emocional.

Jueves, 23 de Abril de 2009 Iñaki Beti Sáez 2 comentarios

El arte, en sus distintas manifestaciones (música, pintura, arquitectura, literatura, danza, teatro, cine, etc.), desde tiempos inmemoriales ha sido vehículo de comunicación y por tanto de expresión emocional. Lo mismo para los creadores – artistas que para los receptores, el arte ha supuesto y supone un instrumento que nos permite experimentar con el potencial de nuestras reacciones emocionales con la finalidad de lograr una mejor adaptación a la vida diaria. Los lenguajes simbólicos, por su apertura semántica, por su potencia connotativa, ensanchan los horizontes de percepción y conocimiento de lo real y lo posible haciéndonos más sensibles hacia el mundo que nos rodea y hacia nuestros movimientos internos de conciencia. La arquitectura, por ejemplo, trabajando las formas y los espacios, los materiales y estructuras, es capaz de transmitirnos emociones de exaltación, orden o desorden, equilibrio o desequilibrio, tranquilidad o desasosiego. La pintura, a través del color, la textura o el trazo, o la música, mediante el sonido, el ritmo o la melodía, nos pueden sugerir emociones de placidez, inquietud, armonía, tristeza o alegría. ¿Quién no ha reído o llorado, sentido melancolía, miedo o angustia leyendo poesía o viendo una buena película? Las manifestaciones estéticas nos ayudan, sin duda, a discriminar las emociones avanzando en el auto-conocimiento, nos ayudan a empatizar, a identificarnos con las demás y a afrontar nuestra relación con el mundo desde diversas perspectivas, desde distintas miradas. Leer más…

Síndrome Angelina.

Martes, 21 de Abril de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 3 comentarios

En el XL Semanal del 22 de marzo de 2009 he leído un artículo, “El síndrome Angelina’“, que me ha causado gran impacto, aunque ya había oído hablar sobre el caso de Nadya Suleman de 33 años, soltera, en paro, con 6 hijos y que recientemente ha tenido octillizos. El artículo está acompañado de dos fotografías, una de cuando tuvo a su primer hijo y otra después que tuvo los octillizos, posteriormente de haber pasado por el quirófano para varias intervenciones estéticas que le han dejado un parecido razonable con Angelina Jolie. Del artículo me quedo con un párrafo: “Utilizó esperma cedido por un exnovio (quien, al parecer, no estaba informado) y encontró un médico lo suficientemente irresponsable como para colocarle varios óvulos fecundados, pese a que no tiene un problema de infertilidad. Contra todo pronóstico, los ocho bebés viven, aunque aún no se conocen los daños que pueden sufrir

Por curiosidad he mirado en Google y me he encontrado con numerosas entradas relacionadas con el caso. Los informaciones que aparecen me parecen espeluznantes. En Virus Alive  he encontrado lo siguiente: “La compañía pornográfica Vivid Entertainment le ofreció $1 millón de dólares a la madre de octillizos Nadya Suleman, de 33 años, para protagonizar una cinta erótica. (…) Nadya todavía no le contesta a Vivid si aceptará su oferta, pero una compañía rival, Pink Visual, le ofreció un año de pañales gratis si ella no acepta la propuesta“.

Al introducir su nombre en Youtube la primera entrada que aparece tiene cerca de 300000 visitas en el poco más de un mes que lleva colgado. En este vídeo aparece Nadya en una entrevista defendiéndose de diversas acusaciones. El tono, los gestos, las respuestas… parecen artificiales, estudiados, como si se tratara de una actuación. Resulta, como mínimo, extraño. Leer más…

La Ciudad despierta.

Martes, 14 de Abril de 2009 Francisco Javier Bárez Cambronero 1 comentario

 

Abril, días soleados, temperatura agradable, buen tiempo. entrada la primavera y ¿la sangre se altera?.

Existen numerosos estudios sobre la posible relación entre el clima y los estados de ánimo. Unos defienden que sí influye, y otros que no. Controversia y debate como en todos los órdenes de la vida.

Jon Berástegi en su buen post . ¿El clima afecta a la felicidad? hace alusión a ello.

Lo cierto es que la Ciudad despierta de su largo letargo invernal. Se transforma. Aparece con pleno esplendor su dimensión cromática. La luminosidad del Sol hace aparecer el contraste de la sombra, dando volumen y relieve a calles y edificios.

Las flores de temporada animadas por la luz y el calor primaveral convierten los jardines, plantas y árboles en animados mosaicos multicolores que alegran el paisaje urbano, y….a las personas.
Las terrazas de bares y cafeterías se llenan de gente que sientan sus prisas al calor del sol esperado tan ansiosamente durante los largos meses invernales.

Los parques se llenan de alegría y bullicio infantil, sus bancos se ocupan por padres y madres en paciente espera y animada charla, el final del juego de sus hijos una vez que el sol pierde su fuerza vespertina; y en algún que otro rincón, el amor juvenil se expresa en forma de “El beso” o “Los amantes” de Rodin.

El ambiente se caldea y las calles se perciben más alegres. La vida sale a la calle como explosión de emoción.

El ritmo de vida parece ralentizarse al mismo tiempo que la sonrisa pone expresión alegre en las caras de las personas.

Seguiremos sin saber si el clima influye en los estados de ánimo, en la felicidad de las personas, pero ¿necesitamos saberlo científicamente?. ¿No nos sirve experimentar y percibir alegría, buen humor, ilusión, ganas de hacer cosas para sentirnos felices?

Seguramente si el “Señor del Tiempo” nos pronostica un fin de semana lluvioso, nos enrabietamos, nos quejamos y nos sentimos un poco deprimidos.

Parece ser que estas sensaciones las experimentamos todas las personas y dedicamos largos ratos a la conversación sobre el tiempo. Es algo que nos ocupa y preocupa. Entonces….en ¿qué quedamos?, ¿el clima afecta a las emociones y felicidad de las personas?.

Inteligencia Ética.

Miércoles, 8 de Abril de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 3 comentarios

Voy a compartir algunas ideas y reflexiones surgidas a partir de la conferencia que tuvo lugar el 31 de marzo de 2009 en el Kursaal de San Sebastián, en la que José Antonio Marina y José Félix Martí Massó (www.neuparkinson.net/MartiMasso) dialogaron sobre “Inteligencia emocional e inteligencia ética”, en el marco de los “Diálogos de Ética, Humanismo y Ciencia“, promovidos por la Diputación de Gipuzkoa, Osakidetza y Caja Laboral: http://www.diariovasco.com/20090401/al-dia-sociedad/separar-exito-etica-poco-20090401.html

El concepto de inteligencia ha evolucionado mucho. Hace no demasiado se consideraba mayor demostración de inteligencia el ser capaz de resolver ecuaciones diferenciales que el tener buenas relaciones afectivas, construir una sociedad justa u organizar una familia feliz. Según el profesor Marina la inteligencia tiene que ver con la capacidad de resolver problemas teóricos, aquellos que se resuelven cuando conozco la solución, pero tienen más que ver con resolver problemas prácticos, aquellos que se resuelven cuando los pongo en práctica y esto es lo realmente difícil ya que entran en juego los miedos, las dudas, las inseguridades, etc. Y contaba un ejemplo realmente ilustrativo. A mediados del siglo pasado en China tenían un grave problema con las ratas. A los dirigentes se les ocurrió una solución teórica que parecía buena. Si cada ciudadano mataba 2 ó 3 ratas podían acabar con el problema. A todo el que llevara un cadáver de rata se le gratificaría. ¿Qué ocurrió? Que los campesinos llegaron a la conclusión de que les resultaba más rentable criar ratas y luego matarlas que cultivar arroz. Los fracasos vienen por no ser capaces de resolver los problemas prácticos. Todos conocemos personas que dan resultados muy buenos en los test de inteligencia pero que no son capaces de desenvolverse con normalidad en su vida cotidiana o que tienen serias dificultades para relacionarse con los demás ¿Realmente son tan inteligentes? Leer más…

Adolescencia: donde la I.E. no llega

Lunes, 6 de Abril de 2009 Ígor Fernández 2 comentarios

La adolescencia as el caballo de batalla de padres y madres a lo largo y ancho del mundo occidental. Esta época parece no tener límite en cuanto a incomodidades parentales. Los chicos y chicas de esta edad hacen lo que consideran, no atienden a razones, y si atienden, lo hacen a aquellas que “les convienen” y no a las que los padres quieren que les convengan o quieren que elijan. La responsabilidad parece estar ausente y lo que dice el grupo de amigos es lo que el adolescente considera más acertado. De lejos mucho más que lo que pueda decir unos de sus progenitores, abuelos o tíos. ¡Menuda locura!

¿Y si todo esto fuera lo normal?

Son muchos los padres que tratan a diestro y siniestro influir en sus hijos como buenamente pueden para evitar lo que serían escenas temidas de futuro, como que se convierta en drogadicto, que termine tirado en la calle, o con un trabajo sin futuro, en resumen, que se convierta en un adulto sin límites. Esto trae de cabeza a muchos padres en esta etapa. Leer más…

¿Puede la Inteligencia Emocional no hacernos más felices?

Miércoles, 1 de Abril de 2009 Rogelio Fernández Ortea 8 comentarios

Llevo mucho tiempo escribiendo acerca de la Inteligencia Emocional y siempre pensando que su desarrollo nos va a conducir a un mayor bienestar subjetivo, que nos va a conducir a la felicidad, pero… ¿eso es cierto? El otro día, leyendo el libro de José Antonio Marina (La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez), me planteé por primera vez esta cuestión.

Marina asegura que el gran objetivo de la inteligencia es la felicidad y la define como una capacidad práctica que sirve para que el ser humano se ajuste a la realidad y poder así resolver los problemas afectivos, sociales, etc. con lo que la mejor utilización de nuestra inteligencia sería conducir bien nuestra conducta… pero muchas veces no es así como funciona. El fracaso de la inteligencia conduce a la desdicha de las personas y me temo que también el fracaso de esta inteligencia que llamamos emocional.

Este autor nos dice que la inteligencia se ha ido desarrollando a lo largo del tiempo creando una serie de módulos autónomos que producen respuestas concretas y rápidas, como pueden ser las emociones o los hábitos que generalmente se producen en las vías inferiores del cerebro, es decir, a nivel inconsciente. Estos módulos a veces entran en conflicto unos con otros por lo que se han creado una especie de sistemas superiores, como el habla o la razón, capaces de gestionarlos. Estas capacidades, aunque precisas, son más lentas en su resolución que los módulos de las vías inferiores. Por ello, una mayor relevancia de uno de estos módulos podría entorpecer el fin último de la inteligencia: nuestra felicidad. Esta cuestión avalaría el hecho de la necesidad de reforzar nuestra inteligencia emocional para que a través de la razón pudiésemos gestionar mejor nuestras emociones. Leer más…