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Archivo para Mayo, 2009

Percibir, ¿Desde dónde y para qué?

Viernes, 29 de Mayo de 2009 pena.rosalia 2 comentarios

Percibir es unos de los vocablos/ noción más recurrentes dentro de nuestro quehacer de la educación emocional.  Y no es fortuito, en toda actividad  humana subyace una percepción primaria del objeto, proceso, fenómeno del cual se trata. Hoy quiero compartir  2 ó 3 pistas que pueden servir de punto de partida para entender  el percibir como proceso de la IE.

En la percepción participan  nuestros sentidos. Ser consciente de ello nos ayuda incluso  a identificar cierta prevalencia por decirlo de algún  modo  de lo visual,  kinestésico, auditivo que  a manera de filtro interno va  reflejando y o expresando lo percibido  con matices diferentes. Si pides, por ejemplo,  a  un grupo de personas  que  te describa  brevemente  una película, un libro, un concierto recién  apreciados, podrás comprobar  a través de su expresión corporal ( no verbal) y verbal  utilizados hacia dónde  ese filtro interno focaliza su atención. Asimismo, unos centran más la atención en el todo;  otros, en las  partes, los detalles; en el quién, en el qué, en el dónde, cómo o cuándo.  Y todas son legítimas Así sucede con cualquier trozo de información.

En la percepción influye nuestra experiencia vital.  Abarcaría  desde qué emoción (es) se vive  lo percibido, hasta qué se evoca, a qué  se asocia,  cómo se integra dentro del sistema  de conceptos, creencias sobre las cosas. De modo que cada cual agregará matices, restará otros  y construirá su propio objeto por decirlo de alguna manera.

Lo percibido tiene un impacto en quien lo percibe. No sólo pensamos y sentimos sobre lo percibido, sino también actuamos. Por tanto,  es importante no sólo  lo que se siente, sino también cómo se expresa  y  qué  se hace  con ello. Leer más…

¡Mira con Atención! La soledad perjudica seriamente la Salud

Miércoles, 27 de Mayo de 2009 Francisco Javier Bárez Cambronero 14 comentarios

 

Este es el lema de una campaña de Cáritas en la que ha lanzado un sinfín de posavasos y trípticos. A través de ella trata de llamar la atención sobre la gran cantidad de personas que viven en soledad.

Y no es lo mismo que una persona viva sola, que viva en soledad. En soledad no querida.

Sentirse solo provoca malestar físico, desde insomnio hasta úlcera de estómago; también provoca malestar psíquico, tristeza, depresión; y malestar social, dificultad de relación.

En el folleto de la campaña, la organización nos plantea las siguientes cuestiones: ¿Se puede ver la soledad?. La respuesta es Sí. Ver, se hace con los ojos, pero mirar se hace con el corazón. Ya lo dice el refrán; “Ojos que no ven, corazón que no siente“.

Para ver la soledad hace falta sensibilidad, mirar con buenos ojos poniéndoles corazón.

Y la soledad no es cosa de mayores, de viejos que viven solos, que están solos.  En esta sociedad nuestra existen muchas personas que viven solas en medio de la gente.

En los últimos 10 años se ha duplicado el número de personas solteras, igualmente ha aumentado en un 50% el número de mujeres mayores de 65 años que viven solas, han aumentado los divorcios y el número de madres solteras. En cuanto a los hogares, uno  de cada cinco está formado por un solo miembro. Muchas de estas personas, no sólo viven solas, sino en soledad, no tienen quién se ocupe ni preocupe de ellas. Leer más…

Abrazo a un amigo

Lunes, 25 de Mayo de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 12 comentarios

Hoy quiero, con estas letras, mandar un gran abrazo y un mensaje de ánimo a un amigo que lo está pasando mal.

Yo hace no mucho tiempo viví una situación parecida a la que está viviendo él. No sé si el origen, porque no creo que haya factores únicos, pero la gran fuente del problema fue el trabajo. El trabajo, para mí, es una gran fuente de satisfacciones que contribuye a la autorrealización, pero reconozco que es un arma de “doble filo”. Asumí, sin demasiado convencimiento, una tarea de gestión y responsabilidad que suponía un esfuerzo y dedicación desmedida. No soy persona a la que le asuste trabajar, es más, a veces asumo muchas cosas aunque no tengan recompensa alguna. Tampoco me asustan las responsabilidades. Sin embargo, aquella tarea me minó física y psicológicamente. Lo que me resultó más duro fue la soledad y la falta de apoyo (hay quien lo llama la “soledad del cargo”‘). Lo que nunca me hubiera imaginado es que la organización no iba a apoyar mis decisiones y que me iban a dejar sola. No entiendo el que se den responsabilidades pero no se den recursos, que se pidan resultados pero se pongan cortapisas. Nunca pensé que con quien más iba a tener que pelear fuera los de dentro. Además, se sumó un problema en el que se mezclaba lo personal y lo profesional. Una compañera, y amiga, no se sentía valorada y lanzó un “órdago” diciendo que se iba si no se le mejoraban las condiciones, que ciertamente no respondían a su contribución a la organización. Al final se fue y descargó en mí, su jefa, toda su furia, frustración o qué se yo. Decía que no le había dado el respaldo suficiente y que no había sabido distinguir lo personal y lo profesional. Para mí aquello fue el detonante. En aquel instante decidí que iba a dejar aquella responsabilidad, que no estaba dispuesta a sufrir más por el trabajo, que no iba a dejar que afectara a mi vida. Y para entonces ya afectaba, y mucho. Tenía problemas para dormir, el carácter se me había agriado, estaba irritable… Recuerdo un día que mi hijo mayor me dijo: “Ama, ¿por qué siempre estás enfadada?”. Leer más…

La Inteligencia Emocional como una forma de vida

Viernes, 22 de Mayo de 2009 Eduardo Jubete Díez 3 comentarios

Si os acercáis a cualquier librería o quiosco  en busca de poder mitigar esa sed  de conocimiento que todos y cada uno de vosotros, fieles lectores de este blog , lleváis dentro, no tardareis en cercioraros de la gran cantidad de libros o revistas que afirman sin ningún reparo tener la fórmula de la felicidad, como si esta se tratara simplemente de una mera ecuación donde despejando un par de incógnitas se pudiese obtener el tan ansiado resultado.

Ante este comentario, no pretendo atentar contra los  libros de autoayuda u otras publicaciones similares, que tanto abundan hoy en día, entre otras cosas porque  son pocas las personas que no hayan tenido uno de estos libros entre manos a lo largo de toda su  vida.

De todas formas, sí que me gustaría incidir en el hecho de que  a pesar de que muchos, todavía a día de hoy, se resistan a separar la Inteligencia Emocional de todas esas publicaciones, existe una distancia considerable entre el percibir, comprender y regular las emociones propias y ajenas para que estas jueguen a nuestro favor y no en nuestra contra,  con el  mero hecho de decir a los demás solamente lo que quieren oir. Leer más…

Autoestima óptima, Inteligencia Emocional y Liderazgo

Miércoles, 20 de Mayo de 2009 Rogelio Fernández Ortea 3 comentarios

Siempre he pensado que tenía una autoestima baja. Sin embargo, un día comiendo con un buen amigo, compañero de trabajo, antiguo profesor mío y psicólogo para más señas me dijo: Tú tienes una autoestima alta… si no podrías estar haciendo todo lo que haces….

A mí esa observación me gustó ya que veía que podía tener ciertos visos de ser cierta puesto que en esos momentos estaba metido en cien mil cosas y estaba, estoy,  entregado a ellas en cuerpo y alma. No obstante, en mi interior, había algo que no me cuadraba y creo que hoy tengo una respuesta a aquellos avisos de mi intuición.

En las lecturas que había realizado sobre Inteligencia Emocional (IE) había encontrado que muchos autores hacían referencia a un exceso en la importancia que se estaba dando en nuestra sociedad a que las personas tuviéramos una autoestima alta. En nuestros días, tenemos que reconocer, que si nuestra autoestima es baja, o por lo menos no es alta, tendemos a correr a buscar un libro de autoayuda para conseguir subirla, mejorarla, para así ser la persona, el trabajador o la trabajadora “estrella”. Pero esto no es lo que recomiendan algunos autores como Richard Boyatzis o Annie McKee.

Estos investigadores, en su libro Liderazgo Emocional hablando de la concienciación como elemento fundamental de la Inteligencia Emocional y del liderazgo resonante hacían una referencia a la autoestima frágil y al síndrome del impostor. Su tesis, fundamentada en el artículo de Michael H. Kernis en su artículo “Toward a Conceptualization of Optimal Esteem” (Psychological Inquiry, 14, nº 1 (2003): 1-26) venía a decir que lo que necesitamos las personas y en concreto los líderes es una autoestima optima. Leer más…

Prevenir la violencia: Enseñar a convivir en las aulas

Lunes, 18 de Mayo de 2009 Jon Berastegi 5 comentarios

La conviencia escolar es un reflejo de la convivencia ciudadana. La forma que el alumnado percibe la convivencia escolar genera modelos de comportamiento que se transfieren a la convivencia ciudadana. Es por ello que los sistemas educativos se convierten en elemento esencial para la convivencia en democracia y en consecuencia para la prevención de la violencia.

Aunque los estudios sobre la violencia escolar señalan que, afortunadamente, en nuestro país no tiene una incidencia frecuente y realmente preocupante, hemos vivido lo sucedido con Jokin y vivimos a diario en mayor o menor medida las situaciones de conflicto, indisciplina, acoso, comportamientos disruptivos, peleas, violencia diversa, etc. Leer más…

Nuevas palabras para la empresa

Lunes, 11 de Mayo de 2009 Rogelio Fernández Ortea 4 comentarios

Siempre me ha dado una especie de vergüenza dirigirme al mundo de la empresa en términos de compasión, esperanza y consciencia. Sin embargo sigo convencido que son las palabras que debemos utilizar cuando hablamos de liderazgo empresarial o simplemente de liderazgo. Y en esta ocasión lo hago sin casi pudor tras volver a leer el libro de Richard Boyatzis y Annie McKee Liderazgo emocional.

En este libro se habla de liderazgo pero le da un sentido diferente a otras teorías y libros que sobre este tema he leído, salvo Warren Bennis, centrándose fundamentalmente en tratar al líder como la persona que es y tratar también cómo puede mantener ese liderazgo, comenzando con su liderazgo personal.

Boyatzis y MacKee hablan  del estrés que conlleva el ejercicio del poder en una organización y más si además del poder se debe ejercer, como condición indispensable para ser un líder, una influencia clara.  El estrés es consustancial al ejercicio del puesto y por lo tanto debe ser regulado para no entrar en una espiral emocionalmente destructiva que conlleva la pérdida del liderazgo o lo que es peor a veces, que pueda convertirse en algo “toxico”.

Este estrés del poder al que se refieren los autores, genera, según los autores, un circuito neurofisiológico dañino que afecta al Sistema Nervioso Simpático (SNS) cuya activación excesiva y continuada en el tiempo provoca una caída del sistema inmunitario y otras enfermedades relacionadas como la hipertensión o la diabetes, teniendo también efectos en la conducta, el pensamiento y las emociones. Además tiene como efecto secundario la disminución del Sistema Nervioso  Para Simpático (SNPS) y cuya reactivación conllevará la superación de este tipo de estrés y provocará un cambio neurofisiológico, comportamental y emocional que renovará a la persona y renovará de esa forma su liderazgo. Leer más…

Sensibilidad ante las injusticias

Viernes, 8 de Mayo de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 6 comentarios

Escribo esta líneas porque he sido testigo mudo de una situación que creo encierra una injusticia y no he hecho nada ante la misma. Situación: Un sábado por la tarde, 18.00 horas, en la cola del supermercado con mi hijo de 10 años. Delante de nosotros estaban una pareja de rumanos que llevaban un paquete gigante de pipas. Cuando han ido a pagar, 87 céntimos, lo han querido hacer con monedas de 1, 2 y 5 céntimos, sobre todo las dos primeras. La cajera se ha puesto muy dura y no les ha dejado pagar con esas monedas. Ha estado dos o tres minutos repitiéndoles frases como: “Sabéis que no se puede pagar con monedas tan pequeñas“, “Id al banco a que os las cambien“, “Os lo hemos dicho muchas veces“, “Ahora no hay cola, pero yo no puedo ponerme a contarlas“, etc. Además, lo hacía en un tono muy alto. Ellos muy educados y sin alzar la voz ni perder los nervios le decían: “Es dinero, ¿no?”. Al final la mujer ha sacado una moneda de un euro y ha pagado diciendo: “¿Esto sí es dinero y lo otro no? ¿No sabes contar?”, a lo que la cajera ha respondido: “Y tú no sabes ir al banco“. Cuando se han marchado me ha empezado a pedir disculpas, y a decir algunas cosas en alto como si quisiera que las demás cajeras y el resto de la clientela le oyeran. Yo no he dicho nada ni tampoco le he mirado porque, lejos de sentir simpatía hacia ella, lo que estaba era indignada.

Ya en casa hemos comentado la situación en familia. El hijo que había presenciado la situación decía: “Igual es una norma del supermercado…”. Mi marido comentaba que era perfectamente legal, que deben aceptar el dinero que les den aunque sean monedas pequeñas, y recordaba el caso de Ruiz Mateos cuando pagó una multa de forma similar. Al intentar buscar esa noticia me he encontrado con una parecida y más cercana en el tiempo (julio de 2008). Un ciudadano belga decidió pagar su factura de la luz con 215 kilos de monedas de un céntimo para protestar por la subida de los precios de la energía en los países europeos. Noticias como estas despiertan la solidaridad y la simpatía y aparecen en numerosos medios. Sin embargo, nadie hemos hecho ni dicho nada en el supermercado. Leer más…

La agresividad no gestionada: Violencia

Miércoles, 6 de Mayo de 2009 Jon Berastegi 4 comentarios

La violencia está presente en nuestra sociedad, en las calles, en los centros escolares, en la radio, en las noticias, en los programas televisivos, etc. El ejemplo de los mass media es ilustrativo de la violencia en la sociedad.

Tal y como refleja un estudio (Lamberg, 1998) un joven puede haber visto en los mass media 16.000 asesinatos y 20.000 actos de violencia, lo que en consecuencia en numerosos casos tiende a desensibilizar al espectador e incluso en ocasiones favorece la identificación positiva con el agresor.

Es por ello que la violencia se ha convertido en un factor importante de preocupación, para el profesorado, familias, autoridades políticas y la sociedad en general.

Inicialmente conviene distinguir entre agresividad y violencia. La agresividad es cosustancial al ser humano y remite a impulsos defensivos a fin de salvaguardar la integridad de uno mismo. En cambio la violencia es una actitud o comportamiento que constituye una violación o un arrebato al ser humano de algo que le es esencial como persona.

Aunque se acepta que la agresividad no tiene por qué derivar en violencia, no debemos obviar que para ello, las emociones que se generan en la agresividad, como la ira o la rabia deben ser autocontroladas, reguladas, es decir gestionadas. En consecuencia la ira, experimentada de forma frecuente e intensa por una persona impulsiva, puede ser altamente peligrosa ya que en numerosas ocasiones se encuentrará en riesgo de sufrir un secuestro amigdalar o emocional. Leer más…

Una charla, un amigo y la inteligencia emocional.

Lunes, 4 de Mayo de 2009 Rogelio Fernández Ortea 17 comentarios

El otro día, en una charla que amablemente ofreció Juan Mari Uzkudun a los alumnos e 4º de Humanidades: Empresa de la Universidad de Deusto en San Sebastián, en un momento de su intervención y dirigiéndose a mi dijo:  [...] y perdona Rogelio, lo que algunos consultores propugnan con la IE (Inteligencia Emocional) es que las empresas sean como mermelada… “todos somos amigos… “todos nos queremos”…. Y esto fue lo que me dio la idea de escribir este post.

Muchas veces se confunde la Inteligencia Emocional como una forma de “aplacar a las fieras”,  de conseguir personas más dóciles  que sepan regular mejor sus comportamientos de tal forma que da la sensación de que se pretende aquietar sus emociones, sus sentimientos, sus comportamientos, más aún cuando hablamos de organizaciones, de empresas…. y eso no es así, o no es así como yo lo entiendo.

La IE trata de conseguir que las emociones no te manejen a ti sino que tú gestiones tus emociones para poder conseguir así mejor tus objetivos. Se trata de saber qué emociones estás sintiendo para comprender qué te quieren decir y desde ese momento poder usarlas para gestionar mejor tu pensamiento e incluso para poder facilitar un pensamiento más positivo, más creativo. En definitiva, se trata de saber gestionarlas, vivirlas para cumplir mejor tus objetivos, tanto los relacionados contigo mismo como los referidos  a las otros, a los demás. Leer más…