Inteligencia emocional

Sentimientos adecuados e inadecuados

A lo largo de esta andadura en este Blog, las emociones han sido y son el eje de nuestras reflexiones. Han sido aportaciones sobre la existencia de las emociones, sobre su relación con la razón, sobre su tratamiento a lo largo de la historia, el arte u otras ciencias, etc. Y sobre todo hemos enfatizado sobre la importancia aprender a gestionar las emociones para que con ello nuestra toma de decisiones sea lo más inteligente posible.

En los Post publicados con anterioridad, hemos tratado una gran variedad de sentimientos, donde algunos son claramente agradables y otros son claramente desagradables. Agradables son la alegría y su “cluster” o relacionados, y además la esperanza, el optimismo, la valentía, la autoestima, etc. Desagradables son todos los sentimientos contrarios a estos: la tristeza, el desengaño, la desesperación, la vergüenza, el miedo, etc.En este sentido, que cabe subrayar la conocida afirmación empírica sobre la universalidad de los sentimientos. En todas las épocas de la historia humana, estos mismos sentimientos han sido percibidos como agradables o desagradables por todos, aunque las causas que producen por ejemplo, la alegría o tristeza, no sean las mismas en todas las culturas.

Sentimientos agradables o desagradables es uno de los criterios más conocidos para la clasificación de las emociones. Hoy nos gustaría añadir un criterio: sentimientos adecuados y sentimientos inadecuados.
Los sentimientos adecuados son los que proceden de pensamientos lógicos o racionales, y los sentimientos inadecuados son los que proceden de los pensamientos ilógicos o irracionales.

Ante una situación como por ejemplo, una entrevista de trabajo, el denominado pensamiento lógico que acompaña a esta situación podría ser: “Trataré de dar una buena imagen”; “Me gustaría que me diesen el trabajo, pues solucionaría parte importante de mis problemas”; “Si no me eligen me decepcionaré, pero al menos adquiriré experiencia en la realización de entrevistas”.

El sentimiento adecuado para esta situación y teniendo el cuenta el pensamiento lógico sería el nerviosismo. Este sentimiento nos permitirá abordar con garantías la entrevista de trabajo y nos acercará al objetivo de ser contratados.

Por otro lado, el pensamiento ilógico que puede acompañar a esta situación podría ser: “Necesito a toda costa conseguir este trabajo”, “No soportaría una nueva decepción”; “Es imprescindible para mis problemas actuales”.

Estos pensamientos ilógicos, generan un sentimiento inadecuado como es la ansiedad en un nivel alto de intensidad. Lo que, en consecuencia, puede conllevar a que nuestra toma de decisiones a lo largo de la entrevista, en forma de intervenciones, no sea correctamente gestionada debido a la gran influencia de este sentimiento.

Estos pensamientos ilógicos, provocan este sentimiento inadecuado, el cual nos aleja considerablemente del objetivo de ser contratados.

¿Conocéis más situaciones, pensamientos, sentimientos adecuados e inadecuados?

Un pensamiento sobre “Sentimientos adecuados e inadecuados

  1. Arantza Echaniz

    Creo que en la base de muchos sentimientos inadecuados estan pensamientos del tipo: “No me lo erezco” “No soy lo demasiado buena” “Siempre tengo mala suerte” “Todo me sale mal”. Y hay mucha gente que está atascada en este tipo de pensamientos y sentimientos.

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