Inteligencia emocional

Las tres preguntas

Por  Arantza Echaniz Barrondo

“No se puede empezar a recorrer el camino de la felicidad hasta que sean mis pies los que marquen mi huella, hasta que no sea mi corazón el que decida el rumbo, hasta que no sea yo quien corra los riesgos de mis decisiones, hasta que no sepa quién soy y quién no soy” (Bucay, 2008, p.63)

Hace unos meses leí un libro de Jorge Bucay que lleva por título Las tres preguntas: ¿Quién soy? ¿Adónde voy? ¿Con quién? (Barcelona, RBA, 2008). Voy a hacer aquí mi lectura personal del mismo. Para Bucay esas tres preguntas suponen tres retos, tres desafíos a los que hay que hacer frente en ese orden.

¿Quién soy? Supone enfrentarse al encuentro con uno mismo, mirarse cara a cara en el espejo, con paciencia y cariño infinitos. Requiere el esfuerzo del autoconocimiento, de volverse hacia dentro, de contrastar los propios deseos, las fortalezas y las debilidades. Exige comprometerse con la construcción de la propia vida a través de las decisiones que vamos tomando, elegir y rechazar opciones, discernir nuestros deseos de las expectativas que otros han vertido sobre nosotros, responsabilizarse, hacerse cargo, saberse protagonista de la propia vida (que no actor único). En palabras de Bucay, avanzar en el camino de la autodependencia… Y esto cuesta en los tiempos que nos ha tocado vivir que invitan a la superficialidad, la rapidez y la desresponsabilización.

¿Adónde voy? “La felicidad es la tranquilidad de quien sabe con certeza que está en el camino correcto” (Bucay, 2008, p.125). Lo importante es saber el rumbo, conocer mi norte, para así encaminar mi energía hacia la acción adecuada, desde un optimismo realista. Hay quienes equivocan el rumbo y optan por el éxito o el poder como único objetivo, la persecución del placer instantáneo, la huida sistemática del dolor y los problemas, etc. Si hay rumbo es posible encontrar el sentido a las distintas experiencias que vamos teniendo.

¿Con quién? “Las semejanzas llevan a que nos podamos encontrar. Las diferencias permiten que nos sirva estar juntos” (Bucay, 2008, p.250). En el camino de realizarnos como personas iremos teniendo encuentros que no siempre acabarán siendo relaciones íntimas; pero sólo éstas últimas cobran verdadero sentido en dicho camino. Para que se dé intimidad debe existir, independientemente de que hablemos de un amigo, una pareja o un hermano: amor (cariño, afecto), confianza (un grado de sinceridad que excluye la mentira) y atracción (me tiene que gustar lo que el otro es).  Y estas relaciones pueden durar toda la vida o tener fecha de caducidad por lo que será muy importante aprender a elaborar los duelos, aprender a desprenderse y no aferrarse ni a nada ni a nadie.

Tres grandes desafíos que hay que enfrentar por ese orden. Necesito saber quién soy para poder elegir mi rumbo y una vez en el camino estar abierto a encuentros que puedan convertirse en relaciones íntimas y aportar sentido a mi existencia.

¿Te has enfrentado a estas tres preguntas?… ¿A qué esperas?

Bibliografía:

Bucay, Jorge (2008): Las tres preguntas: ¿Quién soy? ¿Adónde voy? ¿Con quién? Barcelona: RBA.

Un pensamiento sobre “Las tres preguntas

  1. Ricardo Garcia Morales

    Hola Arantza.
    Muchas gracias por compartir el apredizaje de tu lectura. Jorge Bucay es uno de los maestros que a partir de cuentos y de reflexiones como esta, nos ayudan precisamente a encontrar las preguntas adecuadas. Aunque generalmente estamos buscando la respuesta a las preguntas que nos vamos haciendo en la vida, creo que tener las preguntas correctas, es estar a un paso de encontrar las respuestas adecuadas, el conocimiento que nos acerca a saber mas acerca de como vivir mejor cada día, de hacer de nuestra vida una experiencia diaria de aprendizaje.
    Un abrazo cargado de cariño desde Coatza, ¡Feliz 14 de febrero!
    Ricardo García Morales

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