Inteligencia emocional

Escucha activa

Serie IBETI

Equipo Bantú: Cecilia Charro, Maialen Gajate, Xabier Martinez de Antoñana, Elena Narbarte, Ana Luisa Rubio y Leticia Vicente

 La escucha activa es una manera de comunicarse con los demás, a través de la cual, quien está escuchando demuestra al emisor que ha entendido lo que ha dicho, pero sobre todo, le demuestra que le ha escuchado y le ha prestado atención obteniendo una conexión de respeto mutuo entre los dos participantes de la comunicación.

Escucha activa e inteligencia personal: La inteligencia emocional es la capacidad que poseen las personas para identificar y expresar las emociones y los sentimientos. Se trata de una habilidad socio-emocional que ayuda a la gestión de las emociones y a controlarlas en diferentes contextos. Aunque el estudio sobre la inteligencia emocional forma parte del campo de la psicología, en los últimos años ha determinado una gran ventaja en la comunicación.

Escucha activa en la comunicación: La escucha activa es uno de los principios básicos para lograr una correcta comunicación. Escuchar es un requisito importante y difícil al mismo tiempo y se cree que los seres humanos escuchamos de forma automática, pero no siempre es así.

Este mecanismo se da cuando el receptor está dispuesto y preparado para escuchar lo que el emisor tiene que decirle; identifica el contenido de lo que dice, los sentimientos que transmite y sus objetivos. Asimismo, el receptor debe tratar de evitar distraerse, no interrumpir ni juzgar al que habla, no contraargumentar y demás. De la misma manera, hechos como tener habilidades expresivas y encontrar formas no defensivas de expresarse, ayudan también en la comunicación mediante la escucha activa. Dependiendo del nivel de la comprensión del receptor se pueden alcanzar varios modelos de escucha activa: el parafraseo, el reflejo del estado emocional, el validar, el estar completamente de acuerdo y la cualificación de la información.

Escuchar de manera activa es de vital importancia para que se dé una buena comunicación. La escucha activa implica de la misma manera el esfuerzo físico como el esfuerzo mental. También es relevante que la escucha activa es la información que se consigue sobre el emisor demostrándole el interés que tenemos en él y sobre lo que habla, aumenta su autoestima y favorece la relación entre emisor y receptor. Esto es muy importante ya que hay veces que con el lenguaje corporal podemos estar comunicando todo lo contrario.

Gracias a la escucha activa disminuyen los malentendidos y con ello las disputas, se mejora la comprensión de las emociones hacia los demás y esto hace que en algunas ocasiones nos podamos poner en el lugar del otro, en este caso en el del emisor. En el papel del emisor, la escucha activa también es muy importante. Cuando se dispone de una buena escucha activa, es más fácil captar la atención de los demás.

Recomendaciones para su desarrollo y/o utilización: Es necesario crear un clima positivo para la comunicación. De esta manera, la comunicación será efectiva o por lo menos afectiva, puesto que tanto el emisor como el receptor se sentirán importantes en el acto comunicativo. Asimismo, tenemos que procurar captar a la perfección el mensaje del emisor, de lo contrario, podríamos malinterpretar la información que nos está dando.

Tenemos que intentar obtener una información relevante de lo que nos proporciona el emisor. Hay que demostrarle al emisor una mínima consideración por lo que nos está queriendo transmitir y a su vez, es necesario aprender de las experiencias del emisor y atender e identificar objetivos, sentimientos, experiencias y reflexiones que quizás nos sean de interés. Es de vital importancia mostrar interés por el emisor. Así podremos solicitar aclaraciones en caso de tener alguna duda sobre lo que nos están intentando explicar o transmitir; además de ganarnos la confianza del emisor

Algunos de los elementos que pueden facilitar de forma muy positiva, y que influyen en la escucha activa, pueden ser la percepción, las presunciones, los valores y el estilo comunicativo. No todas las personas tenemos las mismas habilidades, es por eso que hay personas que tienen como habilidad innata  la escucha activa, aunque hay que trabajarla de igual manera. Las habilidades que facilitan su entendimiento son estas: la empatía, la asertividad y la negociación.

Otros materiales pedagógicos o de gran ayuda para mejorar la escucha activa entre individuos pueden ser los siguientes:

  • Focalizar la atención en el tema del que se está hablando y concentrarse en el emisor y en lo que está diciendo.
  • Evitar distracciones, sentándose cerca del emisor es la mejor táctica para poder escuchar de una forma satisfactoria al hablante.
  • Dejar de lado los prejuicios también es una manera positiva de escuchar activamente al emisor.

Por otro lado, existen algunas actividades para garantizar una escucha activa satisfactoria, tanto en grupo como individualmente. Algunas de estas actividades son:

  • Expresarle al emisor su reconocimiento por el hecho de haber compartido conocimiento.
  • Realizar preguntas, sin resultar amenazantes, para construir su comprensión acerca del tema tratado.
  • Realizar un “feedback” sobre experiencias o ideas semejantes a las expresadas por el emisor
  • Expresar su aprecio de forma inmediata al emisor.

 

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