Inteligencia emocional

La gestión de las relaciones en el ámbito organizativo

 

El dinamismo de las organizaciones de hoy en día, hace que los líderes tengan que enfrentarse a situaciones imprevistas a la hora de gestionar las personas de sus equipos: Nuevos proyectos más ambiciosos, poco personal, tensiones con los trabajos, falta de implicación de las personas…etc. La gestión de las relaciones entre las personas es un aspecto más del trabajo que en muchas ocasiones puede facilitar o dificultar enormemente el desarrollo de los trabajos. Es por ello que los líderes o mandos intermedios de hoy en día, deben de saber cómo desarrollar de una forma eficaz relaciones de alta calidad.love-856201_1920

Desde mi punto de vista hay tres elementos que todo líder debe tener en cuenta para poder gestionar un equipo y las relaciones con las personas que trabaja.

  1. Conócete

¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades? ¿Qué estilo de liderazgo tienes? ¿Cómo respondes a los cambios? ¿Cómo te gusta actuar? ¿A qué le das más importancia?

Algunos aspectos que pueden ayudar a los líderes a conocerse más.

  • Desarrollar la inteligencia emocional, que incluye las competencias de autoconocimiento, autorregulación, autonomía emocional, conciencia social, gestión de las relaciones y habilidades sociales. Puedes preguntar en el Consorcio de Inteligencia Emocional sobre formación en este sentido.
  • Realiza algún test de preferencias de comportamiento como Myers-Briggs o la Metodología de Roles de Equipo Belbin. Si dicha herramienta puede incluir una evaluación 360º recibirás una información más completa.
  1. Gestiona tu atención

La atención es como una linterna en la oscuridad. Aquello que enfocamos es lo que vemos, y debemos ser conscientes donde ponemos nuestra atención, y en definitiva a qué dedicamos nuestro tiempo. Hay algunos trucos que nos pueden ayudar a gestionar nuestra atención:

  • Aprender a darse cuenta de donde está nuestra atención en un momento concreto
  • Desarrollar una capacidad de mantener la atención en algo concreto por más tiempo. Tratar de limitar los elementos que necesitamos para hacer un trabajo, evitando distracciones. Internet es un “vampiro” de la atención.
  • Aprender a hacer una cosa a la vez. Cuando la atención se desvía a otra cosa, aprender a volver a traer la atención a lo que estábamos.
  • Aprende a relajarse o realizar ejercicios de mindfulness, para tomar conciencia del aquí y ahora aunque sea durante un periodo breve de tiempo. Realizar un par de respiraciones profundas también ayuda, o prestar atención a nuestro cuerpo y las tensiones que tenemos en el mismo.
  1. Desarrolla relaciones sólidas

Como líder debemos cumplir unos objetivos, pero estos solo se pueden alcanzar con la colaboración de todas las personas del equipo. Si alguien percibe que solamente está para cumplir órdenes, no vamos a provechar todo su potencial. Deben de sentir que pueden contribuir y que se les tiene en cuenta.

Algunas ideas en este sentido:

  • Se auténtico. La gente confía en personas honestas y coherentes. Si exigimos a los demás, debemos exigirnos a nosotros mismos como líderes y no defraudar a la gente.
  • Se útil. Se debe proporcionar a las personas todos los recursos necesarios para alcanzar los objetivos. Intentar mantener el equilibrio entre la autonomía y el seguimiento de los planes acordados.
  • Se ambicioso. Identifica las fortalezas y debilidades del equipo para poder sacar lo mejor del mismo. Trata de apoyar pero también de poner retos para que la gente se motive.

 

Y tú, ¿Cómo actúas como líder en un equipo?

Un pensamiento sobre “La gestión de las relaciones en el ámbito organizativo

  1. Pingback: La emocionalidad como innovación social | Rogelio Fernández Ortea

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