Inteligencia emocional

Ser uno/a mismo/a

 

Aunque puede parecer algo sencillo, no siempre vivimos la vida que queremos vivir. Es fácil dejarse arrastrar por “lo que debemos hacer”, “lo que está bien visto”, “lo que es oportuno a ojos de todo el mundo”. La influencia social ejerce su poder y nos atrapa en una forma de comportamiento que no siempre no satisface.IMG_9711

Ser uno mismo supone vivir desde nuestra esencia, la vida que queremos vivir, eliminar el personaje. Es ser como somos cuando nos encontramos sin miedos, o con personas de mucha confianza. Tiene mucho que ver también con la Autenticidad, con una vida acorde a nuestras creencias y valores.

Partiendo de este planteamiento, son muchas las personas que se acercan a procesos de coaching individual o a formaciones que lo permitan avanzar hacia una vida más plena y satisfactoria.

Y me gustaría hacer mención en este sentido a un psicólogo de referencia para todas aquellas personas y profesionales que acompañan en estos procesos de cambio a las personas. Se trata de Carl Rogers, el creador de la llamada “Psicología Humanista”. Rogers fue capaz de ver más allá de un enfoque psicoanalítico que es lo que predominaba entre los psicólogos de los años 50, y el enfoque conductista, demasiado centrado en el “Hacer” o en la “manifestación conductual visible”. Rogers señala que toda persona tiene una potencialidad innata dirigida a desarrollar sus potencialidades hasta el mayor límite posible. Es decir, todo el mundo desea vivir la mejor vida posible. Además, considera al hombre en los siguientes términos: positivo, se mueve hacia adelante, constructivo, realista y digno de confianza. Tiende hacia el desarrollo, es sensible, responsivo (que da respuestas), creativo y adaptable.

Os dejo algunas de sus enseñanzas de este autor de modo muy resumido:

  • En la relación con las personas resulta beneficios comportarse como uno es: “no es útil tratar de aparentar, ni actuar exteriormente de cierta manera, cuando en lo profundo de mi mismo siento algo diferente”. Nada de esto ayuda a tener relaciones positivas. Por lo tanto la congruencia, o coherencia es una de las actitudes claves para establecer una buena relación interpersonal.
  • Se logra ser más feliz cuando uno puede escucharse con tolerancia y ser uno mismo. “Cuando me acepto como soy, puedo modificarme”; “No podemos cambiar, no podemos dejar de ser lo que somos, en tanto no nos aceptemos como somos”. La aceptación de sí mismo permite que las relaciones se tornen reales.
  • En la relación interpersonal tiene un gran valor el poder permitirse comprender a la otra persona. Se trata de enjuiciar menos y tratar de entender más. “Si me permito comprender, tal comprensión podría modificarme, y todos experimentamos temor ante el cambio”.
  • Es enriquecedor abrir canales de comunicación que permitan a los demás expresar mis sentimientos. En la medida que se logra reducir el temor o la necesidad de defensa, las personas pueden comunicar sus sentimientos libremente.
  • Es gratificante aceptar a las personas como son. No es fácil aceptar pensamientos o sentimientos diferentes, pero estas diferencias son una de las potencialidades más importantes de la vida.
  • Cuanta más apertura experimente hacia las propias realidades y hacia las de los demás, menos deseará “arreglar las cosas”. Es paradójico que cuando más nos centramos en ser nosotros mismos, más cambios pueden suceder no solo en uno mismo, sino también en los demás.

Soy de la creencia, igual que Rogers, que las personas somos como un río en constante cambio, y no como un bloque sólido no modificable. Esto nos permitirá ir siendo cada vez mejores personas día a día, viviendo más plenamente.

Referencia:

CARL Rogers. El proceso de convertirse en persona: Mi técnica terapéutica Buenos Aires, Paidós, 1961

 

 

 

Un pensamiento sobre “Ser uno/a mismo/a

  1. Pingback: Cómo ser Uno Mismo, según Carl Rogers – Irene P. Rojas

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