Inteligencia emocional

La inteligencia emocional de los vascos*

71tzWurSMCLLo reconozco, he estado buscando pero no he encontrado nada. Y esto no significa que no los haya, pero después de unos días con ello no he localizado ninguna investigación publicada sobre la inteligencia emocional de los vascos. Mi experiencia me dice que, seguramente, no habrá diferencias relevantes con otras comunidades pero me ha seducido la idea de reflexionar en voz alta sobre el asunto y compartirlo en este foro.

Un punto de partida podría ser el reciente éxito de la película “8 apellidos vascos” en la que se abordan algunos tópicos desde el punto de vista de la comedia. Tengo que reconocer que vi reflejadas algunas características de personas que conozco. Me divertí mucho con el juego de teatralización que me permitía identificar claramente rasgos del estereotipo vasco. En esa misma línea Oscar Terol publicó “Todos nacemos vascos”, una versión en papel del exitoso programa de sketches “Vaya semanita” de la ETB.

Veamos si tienen alguna utilidad las reflexiones que comparto hoy sobre los tópicos sobre los vascos y la inteligencia emocional…

1.- Expresión de emociones y autocontrol emocional.

El tópico dice que el vasco es rudo, brusco, poco dado a expresar emociones. Y si nos ponemos a analizar es verdad que hay expresiones coloquiales muy usadas que parecen hechas para concentrar mensajes. “Epa!”, “aupa!”, “txo!”, “ia”, “¡qué!! no son meros saludos. Creo que son giros de expresión que incluyen información emocional como “cuenta conmigo”, “aquí me tienes”. “me alegro de verte”… Hombres y mujeres no acostumbramos a mostrar nuestras emociones, ni siquiera en los círculos más íntimos. Es evidente que hay un importante factor cultural. ¿Pero de dónde viene? Tal vez pueda tener que ver con cierto aislamiento, con una necesidad de supervivencia con la que hemos convivido muchos siglos. La hostilidad del entorno hace que el individuo se proteja de los riesgos de la exposición ante los demás. Para mi tiene sentido que esa falta de expresión emocional tenga que ver con un excesivo autocontrol emocional vinculado con la percepción de riesgo.

2.- Autonomía emocional.

Otra etiqueta que se nos cuelga es la de independientes, autónomos, y con ello cierta cabezonería y terquedad relacionada con la insistencia a seguir nuestra propia senda hasta el final. El caserío ha sido siempre una unidad bastante autosuficiente y puede ser origen de esta orientación que sigue estando presente en nuestra cultura y en nuestra educación emocional. Nos gustan los retos, las gestas. Una victoria épica vale doble que una normal, un “a que no hay…” activa nuestra necesidad de demostrar que no nos quedamos atrás. Para mi tiene coherencia pensar que ese recogimiento sobre uno mismo mencionado en el punto anterior ha supuesto adquirir importantes niveles de autonomía emocional que está en la base de poder sostener posiciones singulares contra la mayoría, la fuerza o la propia lógica.

3.- Competencia social.

Por último habría que hablar de la tendencia del vasco a la cuadrilla, a lo social. El encuentro con los amigos adquiere un valor especial, supone estar en un contexto de total confianza. Si soy navegante solitario llegar a puerto, a casa, supone un relajo. La confianza es un valor fundamental, por eso la palabra ha llegado a tener rango de compromiso firmado. Pero esto no significa que se vayan a tener conversaciones trascendentales o catarsis emocionales, que va!!! El grupo de iguales, la familia, el círculo de confianza adquiere un valor adicional cuando percibo el entorno como hostil o, cuanto menos, amenazante. Puede que haya una tendencia a ser cerrados en unos primeros compases de las relaciones sociales, pero en el momento que confiamos y abrimos nuestra intimidad nos comportamos con una fidelidad inspirada en la percepción de la necesidad de alianzas. Por esto la tendencia a la cooperación nunca me ha parecido ideológica sino una consecuencia organizacional coherente a la forma de relacionarnos.

Poca expresión emocional y mucha autonomía con esa peculiar tendencia a un fuerte apoyo sociales en círculos bastante cerrados. Seguro que esto no representa a la diversidad de la gente de este país, pero si puede identificar a algunos. Visto desde fuera puede resultar paradójico, pero bien mirado tiene sentido…

*Este post es una reedición y se publicó por primera vez en febrero de 2016

¿Qué competencias emocionales crees que destacan entre los vascos?

Un pensamiento sobre “La inteligencia emocional de los vascos*

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