Inteligencia emocional

Una comunicación interpersonal: mi diario emocional

Hoy me he despertado con alegría. Al abrir la ventana, el sol brillaba en todo mi cuarto y al salir a la calle y ver las flores, los arboles… Todo era maravilloso.

Y bueno, por las caras que veo imagino que más de uno estaréis pensando… ¿pero este qué nos está contando? Pues lo que os voy a contar hoy es algo sobre lo que he estado reflexionando bastante desde que hemos comenzado con esta asignatura, y especialmente con el diario emocional, en el cual profundizamos en los sentimientos. Lo que hoy quiero destacar es la importancia de afrontar la vida con una actitud positiva.

Muchas veces vivimos el día a día quejándonos, que si qué pereza levantarse tan pronto para venir a clase, qué mierda hacer este curro… actitudes que muchas veces nos llevan a ser bordes, desagradecidos con familiares y amigos y a subestimar la importancia que tiene todo esto realmente en nuestras vidas.

Pero todo cambia si afrontamos estas pequeñas cositas del día a día con una actitud positiva. Por eso mencionaba antes el diario emocional, porque en ese empeño por buscar día a día dos sensaciones positivas dentro de nosotros, me he fijado en la belleza de muchas cosas que antes consideraba banales, y a las que no daba excesiva importancia.

Al fin y al cabo, nuestra actitud hacia las cosas condiciona nuestro humor y por tanto nuestra situación emocional para todo el día, de ahí la importancia de valorar los pequeños detalles de la vida, apreciarlos y mirarlos con alegría y de una forma positiva. Darnos cuenta de lo afortunados que somos por el solo hecho de estar aquí, en la universidad, disfrutar la simple compañía con tus amigos, cada conversación, mirada, caricia, beso… todas esas cosas que damos por hecho al tenerlas a diario, debemos apreciarlas más y deben convertirse en lo que nos dé animo de verdad.

Últimamente intento recordar esto siempre que tenga desgana hacia un trabajo, o hacia cosas rutinarias de la vida, siempre, siempre, intento recordarlo, para no perder el ánimo y ver el lado bueno de las cosas siempre que podamos. Y si queréis que os diga la verdad, me siento mucho mejor, con más plenitud y más lleno por dentro. Y, es más, al sentirme bien yo, también siento que contribuyo al bienestar de las personas con las que me relaciono, ya que todo se vuelve más fácil para todos. No sé muy bien cómo describir la sensación, pero sin duda es algo positivo.

Aunque claro, más de uno también estaréis pensando que así parece todo muy bonito, pero que la vida muchas veces nos pone obstáculos más complejos, que nos golpea duramente y nos hunde en una situación duradera de negatividad, frustración… de la cual es difícil salir.

Respecto a esto tengo una buena historia que contaros. Recién cumplido yo mi primer año de existencia… si, todavía sería así, algo chiquitito ¿¿no? Jejejeje algo terrible pasó en mi vida. Perdí a mi padre en un accidente de moto. Desgraciadamente, no pude ni conocerlo y nunca sabré lo que es tener un padre, nunca experimentaré esa relación tan importante que acompaña a muchos durante todas sus vidas… aunque peor fue la situación que le quedó a mi madre, ya que con un niño digamos que recién nacido, perdió a la persona con la que había decidido comenzar una nueva vida y se quedó sola, con un gran vacío en su interior y la tremenda carga emocional que esta pérdida supone.

Pero lejos de rendirse, ella reformó su vida, siguió hacia adelante, y se juntó con otro hombre con el que, a pesar de que no sea mi padre de verdad, trajeron ya hace catorce años a nuestras vidas a mi hermano pequeño, que es una de las personas que más quiero de este mundo. Mi madre podía haber tirado la toalla, podía haber tirado su vida y la mía por la borda en tan complicada situación, pero sin duda me demostró que lejos de rendirse, hay infinidad de cosas maravillosas por las que seguir luchando en esta vida.

Por eso, como tanto suele decirse, debemos apreciar lo que tenemos antes de perderlo, dar valor a las pequeñas cosas, ser agradecidos y, sobre todo, disfrutad de todo lo que nos rodea al máximo, ya que solo vivimos una vez y la vida es demasiado corta como para seguir lamentándonos.

¿Han escrito su diario emocional?

2 pensamientos sobre “Una comunicación interpersonal: mi diario emocional

  1. Adriana Gabriela Racca

    Precioso post, muchas gracias!
    Mientras lo leía he tenido un lapsus afortunado, al leer “Al fin y al cabo, nuestra actitud hacia las cosas condiciona nuestro HUMOR…” , en vez de humor, leí AMOR y dándole vueltas creo que también hay un poco de verdad en ello. Nuestra actitud condiciona nuestro amor hacia la vida, hacia quienes nos rodean, hacia nosotros mismos; y personalmente, creo que el amor y el humor generan espirales ascendentes que retroalimentan la actitud con la que nos movemos y enfrentamos la vida. Que tengas un precioso día!

  2. Pingback: El círculo de oro "La clave es el porqué"

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