Inteligencia emocional

Sobre la asertividad y la comunicación interpersonal  

 Autoras: Ilaria Depari, Haizea Furones, Inés Gortari, Ane Piñeiro, Patricia Puértolas

El objetivo de este post es presentar la información básica sobre el concepto de asertividad. Se dará una definición del término y se indicará la manera de desarrollarlo en varios pasos, para terminar con una serie de conclusiones.

La RAE define la asertividad como: “dicho de una persona que expresa su opinión de manera firme”. Se puede decir que se trata de la habilidad que tiene una persona para expresar lo que siente o desea sin perjudicar a los demás.

La asertividad es el estado de equilibrio entre la actitud pasiva y la agresiva. Entendemos pasiva como la actitud que tiene una persona que se somete a las órdenes de los demás; y la agresiva como la actitud que tiene una persona que intenta aprovecharse de la otra persona y dejarla en ridículo.

Técnicas para la comunicación asertiva

Existen una serie de técnicas establecidas para saber cómo desarrollar la asertividad. Se trata de recomendaciones de actuación que permite a la persona que las aplica comportarse de manera asertiva en diferentes situaciones. Tenemos por ejemplo la técnica del disco rayado o del banco de niebla.

Aconseja a la persona cómo posponer una conversación cuando la otra persona está alterada, cómo mantenerse firme en una decisión sin ofender al otro ni que se sienta menospreciado, a poner lidiar con una actitud agresiva del contrario y a admitir nuestros errores para que la gente no los vea como parte de nuestra personalidad, entre otras cosas.

Ventajas de la comunicación asertiva

La principal ventaja de la comunicación asertiva es que facilita la comunicación en muchas diversas situaciones. La asertividad permite que una persona sea capaz de expresar lo que siente o desea sin que sus emociones se interpongan. Así puede decir lo que no le gusta o con lo que no está de acuerdo, sin sentirse culpable; se puede equivocar sin sentirse culpable; si tiene que aceptar un cumplido, no se sentirá incómodo.

Esta habilidad permite a la persona expresarse sin alterarse. A su vez, este comportamiento supondrá actitud de respeto y de escucha por parte de los demás y que lo tengan en cuenta. Ayuda a la autoestima, aumenta la confianza y la seguridad en uno mismo, y la empatía con los demás.

Emociones que dificultan la comunicación asertiva

Así como la asertividad nos genera autoconfianza y buena autoestima, si no tenemos estas emociones controladas, es decir, si no nos valoramos adecuadamente, pueden suponer una dificultad a la hora de desarrollar nuestra asertividad.

Nuestro ambiente en el que nos movemos, nuestra situación también puede ser un impedimento para un buen desarrollo de la asertividad, así como el ambiente en el que hemos crecido. Si todos a nuestro alrededor tienen una conducta pasiva, será eso lo que aprendamos y si son agresivos, también.

A modo de conclusión diremos que la asertividad es una parte fundamental del proceso de comunicación y sobretodo de la comunicación interpersonal porque nos permite dar nuestra opinión y hablar sobre cualquier cosa sin perder la educación y el respeto. Permite a su vez mantener un buen clima en el lugar en el que se aplica y que las personas que participan en un proceso comunicativo se sientan cómodas. Actuar de manera asertiva no significa no tener emociones, sino saber controlarlas para que la comunicación fluya y no haya ruido que se interponga.

 

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