Inteligencia emocional

falso positivo

observo como mi pareja, Silvia, llora desconsolada, en medio de su última mudanza, y digo en medio porque ayer trajimos toda la ropa de verano, y pasado mañana movemos sus muebles,

e intento hacer un espacio en esta mañana de sábado para su estado emocional, que corresponde con una tristeza profunda, de alguna forma está dando cierre a una etapa de su vida, a su anterior matrimonio,

y a la separación de Paula, su hija mayor, su hija pequeña, porque sólo tiene una niña, que ya ha cumplido los 19, y se marcha a vivir con su padre, quién sabe si sólo busca una cota más alta de libertad,

e intento sintonizar con esa energía que le mueve, un ejercicio siempre complejo éste de la empatía, no es tan fácil como pensamos calzarnos y pisar con zapatos ajenos, porque,

¿cómo puede un hombre, normalmente más racional, más frio, más mental, acercarse a este mundo tan profundo, tan intuitivo, tan, hasta cierto punto de vista, visceralmente instintivo de una mujer?,

¿cómo podemos acompañar el dolor profundo de una persona, la tristeza por la pérdida no realizada, en profundo proceso, el miedo que no se atreve a expresarse?, claro, ¿cómo va a expresarse el miedo, acongojado como está, ante lo que teme?

En eso estoy,

y me doy cuenta de que hay veces, muchas, más de las que pensamos, en las que de poco o nada sirve conectar con esa actitud positiva, tan de moda, que nos han vendido, sí, actitud positiva a nivel personal y en las organizaciones,

tenemos que estar bien, y todo es cuestión de actitud,

un enfoque bien simple éste de la actitud.

Porque a veces nos toca conectar con el miedo profundo, que se pierde en las entrañas de nuestra propia vida, o de una vida más allá de nuestra vida, en forma de transgeneracional,

quién sabe si este miedo entronca con el de mi madre, con el de mi abuela, con el de una estirpe de mujeres desposeídas, o maltratadas, quién sabe si lo más sensato hoy es hacerse presente, y acompañar esta emoción,

¿toca miedo?, ¿toca tristeza profunda?,

sea lo que sea estoy aquí,

y siento no poder ponerme tus zapatos, que sólo son tuyos, Silvia, y sólo tú puedes sentir en la profundidad que sientes hoy, ojalá que mañana puedas comprender el origen de esas emociones,

muchas veces comprender nos libera,

espero que mañana, o la semana que entra, o en la próxima primavera, te encuentres mejor.

   así lo vimos…

falso positivo es ese proceso en el que no nos dejamos vivir un proceso, normalmente negativo, nos gustaría estar bien pero lo tapamos, hoy no vemos la salida al túnel, pero hacemos como si nada, yo estoy fenomenal,

y anidamos un miedo nuevo dentro de otro más profundo, y alargamos de forma eterna un duelo, hace 7 años que me divorcié, 5 que perdí el trabajo, 4 desde que mis hijos se fueron,

3 desde que no te dije que te quiero,

hagas lo que hagas, y estés como estés,

y hoy toca miedo profundo, o tristeza, quién sabe por qué.

 

Un pensamiento sobre “falso positivo

  1. Javier Bárez

    Gracias Mikel por expresar y compartir tu estado emocional, una emocionalidad por la que tantas y tantas veces transitamos los humanos, y también gracias por poner claridad en lo que es empatía y lo que no es.
    Desde mis miedos y mis tristezas, os deseo lo mejor.

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