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El deporte emocional y nuestra salud mental

Viernes, 29 de Enero de 2010 David González Pujana Sin comentarios

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¿Que motiva a una persona a realizar una actividad deportiva?

Muchas veces es solo un motivo y otras un conjunto de varios. Entre algunos de los motivos podemos encontrar:

  • Los ganadores reciben muchas atenciones. Galones y medallas, el clamor del público, la admiración de los demás y las felicitaciones de todos los aficionados. Nos puede ayudar muchas veces a aceptar las caricias y atenciones de los demás, pero como educador / entrenador deberemos ayudar a nuestros alumnos a ser ellos mismos y  desde su ser más profundo,  sus propias fuentes de aprecio y cariño. Después si llegan los elogios y cariño de los demás, bienvenido sea.
  • La pertenencia a un grupo, la  aprobación del mismo, los elogios y la atención de los compañeros. Las sesiones grupales puede motivar enormemente. Es por eso que realizar un deporte de forma dirigida y en compañía de compañeros, motiva mucho más que realizarlo de forma autodidacta. Podemos desarrollar valores como el trabajo en grupo, respeto, solidaridad, mayor disciplina, etc.
  • Simplemente el notar el auto-mejoramiento que da la práctica deportiva. Notarse uno mucho más ágil, más rápido, tener más destreza o fuera muscular, nos puede ayudar a aumentar la confianza en nosotros mismos.
  • La práctica produce un gran estímulo sensorial como sensaciones visuales, táctiles y auditivas que pueden ser muy gratificantes. Seremos más conscientes de nuestro cuerpo y mente. Nos va a ayudar en definitiva a conocernos mejor.
  • Simplemente muchos deportistas adoran la competición. Se sienten muy motivados en ganar a su adversario. Pero ese espíritu competitivo mal dirigido puede llevar a un deportista a la ruina. La competición actual social en cualquier sector o profesión muchas veces se entiende como ser mejor que otro a cualquier costa. Pasando por encima de cualquier valor ético. Un deportista sobre todo debe competir contra si mismo, es decir, aumentado las facultades (correr, saltar, velocidad, equilibrio, etc.) pensando y reflexionando lo siguiente: “hoy soy mejor que ayer y mañana seré mejor”. Primero deberíamos aprender a ganarnos a nosotros mismos y después a un adversario respetándole tanto o más como lo deberíamos hacer hacia nosotros mismos. Leer más…
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REGULACION EMOCIONAL PRÁCTICA para Nosotros y Nuestros Hijos

Martes, 29 de Diciembre de 2009 David González Pujana 5 comentarios

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La imitación es la clave fundamental para trasmitir de forma correcta la regulación emocional a los niños. Como todo en la vida, se necesita primero de un desarrollo y práctica personal antes de involucrarnos en la enseñanza a terceros. No es lo mismo decir a tu hijo nervioso/a a gritos que se controle o tranquilice, a que tu hijo lo vea y aprenda por imitación. Vamos a descubrir que en este campo como en muchos otros el efecto de la teoría no es suficiente.

  • ¿Cómo podemos enseñar a nuestro hijo que este tranquilo, si no lo ve habitualmente en su progenitor o en su hogar?
  • ¿Podría enseñarle a respirar con el abdomen para conseguir disminuir la ansiedad o angustia, si yo no lo entreno como técnica de regulación?.
  • No podemos desear que nuestros hijos nos cuenten lo que han hecho durante el día y sean capaces de expresar sus emociones, si nosotros no lo hacemos nunca y no les contamos nuestras vivencias y sentimientos. Leer más…
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Deseos. ¡ Pasa a la acción!

Viernes, 11 de Diciembre de 2009 David González Pujana 8 comentarios

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Hoy en día, es muy triste ver en la prensa cada día más capítulos desafortunados protagonizados por nuestros jóvenes (10, 12, 15 años…). Una generación nueva realmente perdida, que no sabe que hacer en un mundo revuelto. Demuestran una falta clara de valores éticos, predisposición a la droga y una agresividad excesiva sin sentido (por suerte, no todos). Pero los porcentajes son muy alarmantes. Sin duda son el reflejo y una fotocopia de nuestro mundo, el de los adultos. La solución es muy complicada pero no imposible. Son muchas las personas desde todos los estamentos políticos e institucionales que tratan de dar soluciones centrándose solo en los cambios que deben realizar nuestros jóvenes. Se plantea el problema en una sola dirección.

Como psicólogo son muchos los padres que te piden asesoramiento y a veces, es realmente complicado dar una respuesta. La televisión es uno de los medios más dañinos de manipulación.  Muchas veces es mejor apagarla. Programas que deberían estar muchas veces penados por la ley o por lo menos eliminados de la programación. Personajes “ populares “ abanderando un modelo enfermo para todos nosotros (jóvenes y adultos), siendo alabados, encumbrados o galardonados. Educamos a la sociedad en el DESEO de ganar dinero y fama sin esfuerzo y a costa de cualquier cosa. Programas realmente violentos y ofensivos en sus contenidos. Vivimos también en el DESEO de tener la figura más perfecta, la ropa más cara, la casa más grande y el coche más elegante. Nos miramos los unos a los otros muchas veces por encima del hombro. Valoramos a la gente por sus títulos y posesiones. Vivimos en la cultura del chismorreo, la crítica y nuestra sociedad se jacta del caído. Muchas veces el que expresa sus sentimientos es tachado de sensiblero. Creamos guerras y nos matamos solo por el único propósito de DESEAR y POSEER MAS RIQUEZAS. No nos conformamos con nada. Realmente triste. Nos entristecemos en la intimidad y dudamos de nuestra valía, cuando esto no se cumple y sentimos que no estamos dentro de esos patrones . A veces lo hacemos de forma inconsciente y otras sin más aceptamos como es la sociedad con resentimiento. Simplemente DESEAMOS que nuestra suerte cambie. Leer más…

Regulación emocional: Un alto en el camino

Martes, 25 de Agosto de 2009 David González Pujana 2 comentarios

Los últimos acontecimientos dramáticos ocurridos en nuestro país como son la violación salvaje de unos menores de edad a una niña de 13 años y la muerte por descuido de un bebe por su madre en un coche, nos tienen que hacer reflexionar sobre nuestro modo de vida.

Es indudable que el estrés acumulado y los malos hábitos de vida generan frustración, dolor, descuidos fatales y también agresividad y violencia. Cuando se dice que el estrés puede acabar con tu vida no es ninguna broma. Es decir, las consecuencias físicas que genera traducidas en drama personal como un ataque al corazón, no son las únicas. El estrés junto a falta de empatía y valores puede generar conductas violentas que se traducen en lo sucedido con ese grupo de jóvenes. Pudiendo también en otros casos bloquear nuestra mente, hasta tal extremo de olvidar lo más importante de nuestra vida, como nuestro bebe en el asiento trasero del automóvil a 40 º de temperatura.  O bien decidir por exceso de presión que unas horas no supone ningún riesgo (es un hecho que un nivel de estrés elevado te hace no ver la realidad y sus consecuencias tal como son). En cualquier caso y ante esa desgracia y error fatal, solo podemos consolar y apoyar a esa madre y familia para que su dolor sea el mínimo posible. Por no nombrar cuantos homicidios se han producido en una discusión de tráfico por que alguien ha perdido el control.

Es el momento de hacer ya una vez por todas una reflexión sobre nuestra vida y nuestros hábitos. Debemos sentarnos tranquilamente en nuestra casa o en la cafetería de costumbre y realizar un simple ejercicio interno, intentando determinar en nuestra vida si dedicamos tiempo y cultivamos las siguientes áreas como son: el trabajo, la amistad, la familia, ayuda a los demás, la salud y la relajación. Leer más…

Menos mal que te aprecio

Martes, 11 de Agosto de 2009 David González Pujana 2 comentarios

Es más que evidente que un acto de violencia es un reflejo de una falta de control y de regulación emocional. Podemos ser violentos físicamente golpeando a alguien o también violentos verbalmente. El estrés, la ansiedad y los problemas los puedo expulsar de esta forma si carezco de otras herramientas en mi interior.

Debemos concentrarnos en tres áreas de análisis para detectar la violencia. Podemos ser violentos en el pensamiento, en la palabra y en la conducta. Muchas veces esta suele ser la secuencia. Primero pienso mal de alguien, segundo insulto o soy grosero y tercero demuestro una conducta violenta o de rechazo. Pero no siempre seguimos esta secuencia  puesto que muchas veces pienso mal de alguien y no digo nada o hago nada ( ” por que somos educados ” )

Toda manifestación de violencia no es buena y como he mencionado antes, es un reflejo de falta de regulación y control emocional. Pero quizás la peor es la reflejada en el pensamiento. Pensar de esta forma y ser violento en mi mente es catastrófico. Se pudre tu alma y tu interior. El cerebro y la mente se convierten en una fábrica de negativismo y violencia que nos puede llevar a nuestra destrucción interna y a la enfermedad psíquica o física.

Deberíamos hacer una reflexión o meditación sobre nuestra forma de comunicarnos hacia los demás y que pensamos sobre los demás. Estamos acostumbrados por desgracia a sacar las faltas, a la crítica gratuita y a disfrutar de los chismorreos (la proliferación de programas del cotilleo esta a la orden del día en nuestras televisiones) y por desgracia hay gente que cree que se trata de programas de entretenimiento y que pueden llegar a ser divertidos. Son programas muy violentos en sus contenidos y en las formas de los periodistas e invitados. Lo peor y más triste es que nuestra sociedad lo permite, confundiendo la diversión con la grosería y violencia. Leer más…

La conciencia-técnica de la regulación emocional

Viernes, 24 de Julio de 2009 David González Pujana 2 comentarios

Nuestra forma de pensar y en consecuencia nuestro comportamiento provocan estrés, ansiedad y muchas veces angustia. Somos nosotros mismos la fábrica de la tensión emocional. Cualquier persona con un mínimo de conocimiento sobre Inteligencia Emocional sabe que un acontecimiento determinado (conflicto, muerte de un familiar, problemas de comunicación, laborales, etc.) no provoca nuestras emociones, sino nuestra forma de pensar e interpretar el hecho. En definitiva nuestra mente.

Toda la tensión que se produce en nuestro interior por esta elección ante los acontecimientos provoca además directamente tensión en nuestro cuerpo. Tensamos muchas veces el rostro, cuello, hombros, brazos, espalda, caderas, piernas, etc. No somos conscientes de ello pero ocurre. Está demostrado que la mayoría de los problemas y lesiones físicas que padecemos en estas partes del cuerpo podrían curarse con un estudio consciente de nuestros hábitos, entrenamiento en la relajación y un aprendizaje y mayor dominio de nuestro cuerpo. Podríamos ahorrar mucho dinero y tiempo en médicos y fisioterapeutas.

No te olvides que emocionalmente podemos ser represivos/as: tenemos miedo a expresar y demostrar nuestras emociones por lo que dirán o pensarán de nosotros; o bien por miedo a que nos hagan daño. Pero además transmitimos un lenguaje verbal y no verbal determinado. Nuestro tono y volumen de voz suele ser más bajo de lo normal, como si tuviéramos miedo de molestar a nuestro interlocutor. Nuestro lenguaje no verbal se traduce en hundimiento de hombros, lo que obliga a forzar nuestra espalda y en definitiva nuestra columna y sistema nervioso. De ahí lo mencionado anteriormente, si no soy consciente de ello o pongo remedio lo puedo traducir en serios problemas de espalda y columna tras el paso de los años (desviaciones, pinzamientos, etc.) Leer más…

La eficacia de la regulación emocional.

Miércoles, 4 de Marzo de 2009 David González Pujana 6 comentarios

El primer paso para una buena regulación emocional sería conseguir una disminución de la sobre activación fisiológica. Tenemos que concentrarnos en disminuir el stress y la ansiedad que generamos a lo largo del día, que como es bien sabido, puede venir de estímulos externos o internos. Pero sobre todo nos tenemos que centrar en los estímulos internos producidos por nuestra mente y nuestras emociones. La regulación emocional nos va a enseñar a vaciar la mente. Conseguir controlar y detener nuestros pensamientos, nos ayudará a controlar nuestras emociones.

Una herramienta clave para todo esto es el dominio de la respiración. Se dice que poseemos dos cerebros, uno de ellos localizado en nuestra cavidad craneal y otro localizado en nuestro abdomen. Debemos inspirar aire por la nariz lentamente y expirar también con la nariz. Inflando el abdomen como si fuera un balón o fuelle. Si observaríamos a un bebe o de alguna forma pudiéramos retroceder en el tiempo a esa época, podríamos observar que respiramos de esta forma en nuestros primeros periodos de vida. Con el tiempo perdemos esta capacidad. De hecho si respiramos por la nariz, las fosas nasales harán su función de no dejar pasar las impurezas a nuestro interior gracias a los pelos de esta zona que hacen de filtro. Cuando respiramos por la boca todas las impurezas y virus entran con más facilidad a nuestro cuerpo. Pero no nos confundamos, necesitamos respirar por la boca si necesitamos una mayor demanda de oxigeno, como por ejemplo cuando corremos. Está comprobado científicamente que respirar de esa manera es la forma más saludable para nuestro organismo. Por lo tanto el primer paso para el control de las emociones y su regulación sería aprender a respirar correctamente. Se debe respirar por la nariz tanto al inspirar como al expirar. Debemos coger el aire un 80 % con el abdomen y un 20% con los pulmones. Con este porcentaje y con el movimiento del abdomen provocamos que nuestros músculos abdominales muevan también nuestros órganos internos, se friccionen y segreguen sus sustancias (hígado, los riñones, etc..) produciendo una limpieza interna de nuestro organismo. Nuestra boca debe estar completamente cerrada sin fuerza y nuestra lengua tocando el paladar. A partir de ahí debemos alargar la respiración y respirar de forma profunda y suave alargando todo lo que podamos la misma, sin tener la sensación de ahogo. Esto nos va a ayudar a relajar nuestro sistema nervioso. Leer más…