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IBETI: Alegría

Jueves, 3 de Mayo de 2012 Rogelio Fernández Ortea 1 comentario

Serie IBETI

AUTORAS: Irati Aldaz Mujika, Amaia Arriarán Etxarri, Irati Garikano Mujika, Irati Karrera Arruti e Iratxe Pérez de Mendiguren

Según la definición del autor Johnmarshall Reeve la alegría es:

“[…] el sentimiento positivo que surge cuando la persona experimenta una atenuación en su estado de malestar, cuando consigue alguna meta u objetivo deseado (cuyo logro no necesariamente tiene que ser esperado), o cuando tenemos una experiencia estética (por ejemplo, la visión de un rostro agraciado o la contemplación de una bella escultura)”.1

Según Reeve, la alegría causa efectos en los siguientes aspectos fisiológicos: afecta a la actividad respiratoria y a la musculatura esqueletal; también influye en la actividad cardiovascular, en la actividad electrodérmica, y en la actividad endocrina.

La expresión de la alegría se acompaña fundamentalmente de los gestos faciales provenientes de los ojos y de los labios. En cuanto a la zona de los ojos, se elevan los pómulos y se estrecha la apertura palpebral (perteneciente o relativa a los párpados). En la zona de los labios destacan la elevación y retraimiento bilateral de la comisura labial así como la separación de los labios. Por otra parte, la expresión de alegría varía en función de la intensidad de la emoción: de más suave, con un gesto sonriente, hasta llegar a la carcajada, acompañada de diversos cambios posturales.

Las emociones positivas como la alegría actúan como señales que ayudan a recordar la información positiva. Cuando estamos bajo un estado emocional alegre, tendemos a ser más cautelosos porque queremos preservar este estado de ánimo, desatendiendo así la información negativa. Generalmente, las emociones positivas nos inducen a llevar a cabo conductas y actividades que nutren el gozo y el mantenimiento de este afecto.

Según Reeve las emociones como la alegría proporcionan muchos beneficios cognitivos:  “Además de los efectos sobre la memoria, aumenta la flexibilidad cognitiva, promoviendo una mayor ductilidad y amplitud en la organización y delimitación de las categorías mentales y facilitando así la génesis de soluciones creativas e innovadoras a los problemas.” Leer más…

IBETI – Emociones: una clasificación

Miércoles, 25 de Abril de 2012 Rogelio Fernández Ortea 1 comentario

Serie IBETI

Autores: Iosu Arriola, Josu Fernández, Imanol Larrea y Joseba Pascual                     (Equipo: Insurreccionistas Emocionales)

Para definir la emoción, hay unas palabras que todos los que la han estudiado las han tomado como base y, dependiendo del autor, hay matizaciones, ampliación de información etc. Todas coinciden en que la emoción es un estado afectivo, una respuesta del organismo ante una determinada situación mediante las diferentes dimensiones emocionales, que son la neurofisiológica, la expresiva, la comportamental y la cognitiva. Algunos autores inciden en que hay tres tipos de emociones: las primarias, como el miedo, la alegría o la tristeza; las de fondo, que son el entusiasmo y el desánimo; y las sociales, que son la vergüenza, el desprecio… En total, se asimilan como emociones básicas las siguientes ocho: miedo, sorpresa, aversión, ira, alegría tristeza, amor y vergüenza.

Se mencionan varios autores, entre los que se encuentra Daniel Goleman, el cual analiza, entre otras cosas, el poder de las emociones, capaces de hacer olvidar la individualidad de una persona para dar la incluso la vida por otra. Por otra parte, se hace referencia a la investigación no sólo psicológica, sino que también a la química y más a la física, que presta especial atención en las vibraciones que emiten las personas según sus emociones, las cuales hacen que todas las individualidades estén interconectadas a través de ellas.

Como se ha mencionado, hay cuatro dimensiones de la emoción: la neurofisiológica, la expresiva, la comportamental y la cognitiva.

La dimensión neurofisiológica trata sobre las respuestas involuntarias que tiene el cuerpo ante una determinada situación, lógicamente debido a una emoción. Dependiendo de la emoción, surgen diferentes respuestas, pero algunas son básicas para todas. Algunas de estas respuestas pueden ser el rubor, la sudoración, la taquicardia, la alteración de la respiración, de la presión sanguínea etcétera. Leer más…

Responsabilidad Social Corporativa: implicaciones para las organizaciones y para la comunicación

Lunes, 16 de Abril de 2012 Rogelio Fernández Ortea 4 comentarios

Autora: Joana Frigerio

En la clase de Fundamentos de Organización de Empresas del pasado lunes, 26 de febrero, recibimos a Yovanni Castro Nieto – PhD en Economía y Dirección de Empresas por la Universidad de Deusto. Yovanni impartió una charla sobre RSC (Responsabilidad Social Corporativa) exponiendo, a través de reflexiones con los alumnos, los conceptos, las dimensiones y las perspectivas que engloban la RSC. Ante todo sintetizaré las principales ideas de la exposición, asimismo haré una breve reflexión personal sobre el tema y por ultimo citaré empresas comprometidas con la RSC en la CAPV.

La corporación es una institución cuyo principal objetivo es el beneficio económico de sus propietarios. Es la institución dominante en la actualidad y su máxima paradoja es: tiene la capacidad de generar riqueza y a la vez causar daños a la sociedad. En otras palabras, la organización genera empleo  y servicios a la comunidad, pero  a costa de la mala explotación de los recursos naturales y de la mano de obra barata en países lejanos −la explotación del COLTAN en la RD del Congo es un claro ejemplo. La solución a esa paradoja desde el punto de vista de la RSC es la generación de riqueza por medios sostenibles y socialmente responsables.

Una perspectiva que ayuda a la hora de entender una organización es pensar que es formada por seres humanos. Al contrario de ser una institución aislada, su funcionamiento es posible gracias a las personas que trabajan en ella, en los diferentes niveles de jerarquía. Como los seres humanos, ninguna empresa es perfecta, existen principios distintos que rigen cada una de las empresas, configurando así, su manera de actuar ante la sociedad. Luego podemos encontrar empresas más responsables y empresas que no están implicadas socialmente y que son capaces de cualquier actitud para cumplir sus objetivos a corto plazo. Leer más…