Inteligencia Emocional

Empezando a dar pasos

Hace unas semanas, y  tras analizar la repercusión social  que una noticia de impacto tuvo (un asesinato, adolescentes implicados,….), me pregunté, ¿qué hay en la base de tanta desgracia y dolor? Y no sólo eso, ¿qué hace que algunas personas sigan ciegamente ese tipo de  noticia?

Desgraciadamente recibimos muchas noticias sobre violencia, pero ¿qué se puede hacer para reducir esos índices de violencia? Según algunos, para que el problema desapareciera, sería suficiente con meter entre cuatro paredes a las personas implicadas. ¿Pero realmente se soluciona el problema o solo se deja  aparcado? Para encontrar una solución de verdad es necesario analizar el problema desde la base, analizar las dificultades que esas personas tienen (porque son PERSONAS) y buscar soluciones. Además, la solución no la deberían de dar o buscar las personas emocionalmente implicadas  en la situación (cuando una persona está implicada emocionalmente en una situación, la razón funciona de una manera muy distinta, no es momento para tomar grandes soluciones). (more…)


Más fuerte que el odio: El perdón

undefinedEn las relaciones interpersonales y sociales surgen conflictos que de no ser solucionados y cicatrizados suelen provocar heridas emocionales abiertas. Estas heridas sin cicatrizar a veces adoptan la forma de resentimiento, indignación crónica, odio… una emoción fuerte que nos atenaza y bloquea poniendo en serio riesgo nuestra salud y bienestar.

Las personas en ciertas circustancias, nos podemos sentir profundamente heridas o afectadas emocionalmente a causa de acontecimientos diversos, sobre todo los relacionados con la familia y el trabajo.

Por ejemplo, un despido laboral, una ruptura familiar, una discusión con un compañero de trabajo, un conflicto con tu pareja no resuelto de manera satisfactoria, una enfermedad grave, una crisis familiar financiera,… estas ocasiones extremas son vividas por las personas afectadas como una herida que aunque pase el tiempo no logra cicatrizar y por consiguiente no logra vencer ese estado emocional negativo en el que se encuentra envuelta. (more…)


La importancia de la sonrisa al teléfono

Cuando hablamos por teléfono creo que aunque no se nos vea físicamente trasmitimos una serie de emociones al interlocutor. Quizás sea más difícil o más lento de detectar que emoción estoy sintiendo que si nos estuvieran viendo físicamente, pero en una conversación telefónica se trasmiten muchas emociones por el tono de voz y la forma de hablar.

Todas las personas a lo largo del día sentimos diferentes emociones, tanto positivas como negativas y además tenemos derecho a sentirlas. Evidentemente, cuando estamos tratando con las personas hay emociones personales que no queremos trasmitir porque quizás esas personas ni siquiera tengan nada que ver. Podemos pensar por ejemplo en el caso de que en casa cuando te has levantado has tenido un problema con tu pareja y puedes estar enojado. Lo lógico es que luego en el trabajo no pagues tu enojo con un cliente si fuera el caso. Intentaremos esbozar nuestra mejor sonrisa aunque la emoción la sigamos sintiendo. Esto parece que en el trato directamente físico, cara a cara es lógico. Pero quizás pueda parecer que para las personas que trabajamos en la atención telefónica, no sea necesario que esbocemos una sonrisa aunque tenga un mal día, porque no nos pueden ver la cara. Os voy a contar mi experiencia. (more…)


Cultura y Neurología: sentimiento

En los últimos tiempos muchos han sido los esfuerzos para dar explicación científica a los fenómenos emocionales. Sabemos que las emociones tienen una repercusión directa en el cuerpo, e incluso hay quien afirma que la emoción no va más allá de esa perturbación fisiológica, que el cambio en los músculos, la piel, los órganos y el torrente hormonal es en sí la emoción. Sea como fuere, más allá de esta sutil disquisición, hoy me gustaría prestar atención a lo que algunos autores definen como “la interfaz entre la biología y la cultura”. Aquello que Descartes situaba, hace ya cuatro siglos, en la glándula pineal, el punto de encuentro entre el cuerpo y el alma, hoy de forma menos poética y con mucho más rigor científico, podemos situarlo en la emoción. Es decir, el mundo interno, incomunicable sin el lenguaje del sujeto, se encuentra con toda la cultura en la emoción, y ésta la cambia. Lo trataré de explicar con detenimiento.

En nuestra experiencia cotidiana, mientras leemos por ejemplo este post, nuestro cuerpo, de manera autónoma está procesando miles de estímulos sin que siquiera nos percatemos. Desde el oxígeno que estamos respirando, a la comida o bebida que podamos haber ingerido hace unas horas, pasando por la temperatura, las formas de las letras o el sonido ambiente. Y como consecuencia de esta vivencia, tenemos sensaciones. Sentimos dentro de nuestro cuerpo cosas, a las cuales hemos aprendido a darle un sentido a lo largo de la vida. ¿cómo puede un niño interpretar como “vértigo” lo que le sucede en el estómago cuando mira hacia abajo desde una altura? Sólo a través de alguien que le acompañe en esa experiencia y le ayude a dar significado, podrá ir formando una idea clara de un concepto que represente en su cabeza esa sensación y por tanto le permita hacer algo con ella.

Con las emociones pasa algo similar. El niño tiene que aprender a identificar, a sacar del maremagnum de sensaciones físicas, aquellas que implican emoción, para poder manejarlas desde el pensamiento, desde la voluntad. Para poder ser dueño de sus reacciones y mediar conscientemente entre el estímulo y la respuesta. Para que un niño pueda autorregularse, es preciso que antes pueda identificar lo que siente, lo cual es imposible sin la tutoría de una persona adulta que le ayude a dar sentido. (more…)


Prevenir la violencia: Enseñar a convivir en las aulas

La conviencia escolar es un reflejo de la convivencia ciudadana. La forma que el alumnado percibe la convivencia escolar genera modelos de comportamiento que se transfieren a la convivencia ciudadana. Es por ello que los sistemas educativos se convierten en elemento esencial para la convivencia en democracia y en consecuencia para la prevención de la violencia.

Aunque los estudios sobre la violencia escolar señalan que, afortunadamente, en nuestro país no tiene una incidencia frecuente y realmente preocupante, hemos vivido lo sucedido con Jokin y vivimos a diario en mayor o menor medida las situaciones de conflicto, indisciplina, acoso, comportamientos disruptivos, peleas, violencia diversa, etc. (more…)


Sensibilidad ante las injusticias

Escribo esta líneas porque he sido testigo mudo de una situación que creo encierra una injusticia y no he hecho nada ante la misma. Situación: Un sábado por la tarde, 18.00 horas, en la cola del supermercado con mi hijo de 10 años. Delante de nosotros estaban una pareja de rumanos que llevaban un paquete gigante de pipas. Cuando han ido a pagar, 87 céntimos, lo han querido hacer con monedas de 1, 2 y 5 céntimos, sobre todo las dos primeras. La cajera se ha puesto muy dura y no les ha dejado pagar con esas monedas. Ha estado dos o tres minutos repitiéndoles frases como: “Sabéis que no se puede pagar con monedas tan pequeñas“, “Id al banco a que os las cambien“, “Os lo hemos dicho muchas veces“, “Ahora no hay cola, pero yo no puedo ponerme a contarlas“, etc. Además, lo hacía en un tono muy alto. Ellos muy educados y sin alzar la voz ni perder los nervios le decían: “Es dinero, ¿no?”. Al final la mujer ha sacado una moneda de un euro y ha pagado diciendo: “¿Esto sí es dinero y lo otro no? ¿No sabes contar?”, a lo que la cajera ha respondido: “Y tú no sabes ir al banco“. Cuando se han marchado me ha empezado a pedir disculpas, y a decir algunas cosas en alto como si quisiera que las demás cajeras y el resto de la clientela le oyeran. Yo no he dicho nada ni tampoco le he mirado porque, lejos de sentir simpatía hacia ella, lo que estaba era indignada.

Ya en casa hemos comentado la situación en familia. El hijo que había presenciado la situación decía: “Igual es una norma del supermercado…”. Mi marido comentaba que era perfectamente legal, que deben aceptar el dinero que les den aunque sean monedas pequeñas, y recordaba el caso de Ruiz Mateos cuando pagó una multa de forma similar. Al intentar buscar esa noticia me he encontrado con una parecida y más cercana en el tiempo (julio de 2008). Un ciudadano belga decidió pagar su factura de la luz con 215 kilos de monedas de un céntimo para protestar por la subida de los precios de la energía en los países europeos. Noticias como estas despiertan la solidaridad y la simpatía y aparecen en numerosos medios. Sin embargo, nadie hemos hecho ni dicho nada en el supermercado. (more…)


La agresividad no gestionada: Violencia

La violencia está presente en nuestra sociedad, en las calles, en los centros escolares, en la radio, en las noticias, en los programas televisivos, etc. El ejemplo de los mass media es ilustrativo de la violencia en la sociedad.

Tal y como refleja un estudio (Lamberg, 1998) un joven puede haber visto en los mass media 16.000 asesinatos y 20.000 actos de violencia, lo que en consecuencia en numerosos casos tiende a desensibilizar al espectador e incluso en ocasiones favorece la identificación positiva con el agresor.

Es por ello que la violencia se ha convertido en un factor importante de preocupación, para el profesorado, familias, autoridades políticas y la sociedad en general.

Inicialmente conviene distinguir entre agresividad y violencia. La agresividad es cosustancial al ser humano y remite a impulsos defensivos a fin de salvaguardar la integridad de uno mismo. En cambio la violencia es una actitud o comportamiento que constituye una violación o un arrebato al ser humano de algo que le es esencial como persona.

Aunque se acepta que la agresividad no tiene por qué derivar en violencia, no debemos obviar que para ello, las emociones que se generan en la agresividad, como la ira o la rabia deben ser autocontroladas, reguladas, es decir gestionadas. En consecuencia la ira, experimentada de forma frecuente e intensa por una persona impulsiva, puede ser altamente peligrosa ya que en numerosas ocasiones se encuentrará en riesgo de sufrir un secuestro amigdalar o emocional. (more…)


Educación Emocional en la distancia

En la sociedad occidental actual quienes estamos dedicados a la Educación Emocional nos enfrentamos, como muchas otras personas en el ámbito educativo, a una situación paradójica, por un lado esperanzadora y por otro preocupante.  La proliferación de recursos educativos hace posible llegar a personas que en otras circunstancias, bien por su localización geográfica, bien por su disponibilidad temporal, no podrían acceder a una formación emocional de calidad. Ésta es la parte esperanzadora. Por otro lado, los receptores últimos de nuestros esfuerzos educativos, las nuevas generaciones, crecen y se desarrollan en un contexto caracterizado por lo individual, por una nueva manera de entender las relaciones con los iguales, que les coloca en una posición de tener que hacer muchas más cosas por sí mismos que en épocas anteriores. Esta es la parte que puede llegar a preocuparnos. Las condiciones laborales de muchas familias, que nos obligan a hacer un gran esfuerzo en cuanto a tiempo y dedicación, puede hacernos mucho más difícil la implicación en la educación de nuestros hijos.

Es algo que yo he podido comprobar en los centros educativos y los grupos de padres en cuya formación emocional he tenido el privilegio de participar. Es una frase repetida: “no tenemos tiempo”. Y digo que puede llegar a ser preocupante porque el resultado de la rutina puede ser el que nuestros hijos se sientan más solos y tengan que aprender a manejar sus emociones sin la presencia consistente de un progenitor. Las consecuencias de esto pueden ser lamentadas a corto plazo aunque hoy no las veamos, aunque nos dé la sensación de que todo “va tirando”. (more…)


La Ciudad despierta.

 

Abril, días soleados, temperatura agradable, buen tiempo. entrada la primavera y ¿la sangre se altera?.

Existen numerosos estudios sobre la posible relación entre el clima y los estados de ánimo. Unos defienden que sí influye, y otros que no. Controversia y debate como en todos los órdenes de la vida.

Jon Berástegi en su buen post . ¿El clima afecta a la felicidad? hace alusión a ello.

Lo cierto es que la Ciudad despierta de su largo letargo invernal. Se transforma. Aparece con pleno esplendor su dimensión cromática. La luminosidad del Sol hace aparecer el contraste de la sombra, dando volumen y relieve a calles y edificios.

Las flores de temporada animadas por la luz y el calor primaveral convierten los jardines, plantas y árboles en animados mosaicos multicolores que alegran el paisaje urbano, y….a las personas.
Las terrazas de bares y cafeterías se llenan de gente que sientan sus prisas al calor del sol esperado tan ansiosamente durante los largos meses invernales.

Los parques se llenan de alegría y bullicio infantil, sus bancos se ocupan por padres y madres en paciente espera y animada charla, el final del juego de sus hijos una vez que el sol pierde su fuerza vespertina; y en algún que otro rincón, el amor juvenil se expresa en forma de “El beso” o “Los amantes” de Rodin.

El ambiente se caldea y las calles se perciben más alegres. La vida sale a la calle como explosión de emoción.

El ritmo de vida parece ralentizarse al mismo tiempo que la sonrisa pone expresión alegre en las caras de las personas.

Seguiremos sin saber si el clima influye en los estados de ánimo, en la felicidad de las personas, pero ¿necesitamos saberlo científicamente?. ¿No nos sirve experimentar y percibir alegría, buen humor, ilusión, ganas de hacer cosas para sentirnos felices?

Seguramente si el “Señor del Tiempo” nos pronostica un fin de semana lluvioso, nos enrabietamos, nos quejamos y nos sentimos un poco deprimidos.

Parece ser que estas sensaciones las experimentamos todas las personas y dedicamos largos ratos a la conversación sobre el tiempo. Es algo que nos ocupa y preocupa. Entonces….en ¿qué quedamos?, ¿el clima afecta a las emociones y felicidad de las personas?.


Inteligencia Ética.

Voy a compartir algunas ideas y reflexiones surgidas a partir de la conferencia que tuvo lugar el 31 de marzo de 2009 en el Kursaal de San Sebastián, en la que José Antonio Marina y José Félix Martí Massó (www.neuparkinson.net/MartiMasso) dialogaron sobre “Inteligencia emocional e inteligencia ética”, en el marco de los “Diálogos de Ética, Humanismo y Ciencia“, promovidos por la Diputación de Gipuzkoa, Osakidetza y Caja Laboral: http://www.diariovasco.com/20090401/al-dia-sociedad/separar-exito-etica-poco-20090401.html

El concepto de inteligencia ha evolucionado mucho. Hace no demasiado se consideraba mayor demostración de inteligencia el ser capaz de resolver ecuaciones diferenciales que el tener buenas relaciones afectivas, construir una sociedad justa u organizar una familia feliz. Según el profesor Marina la inteligencia tiene que ver con la capacidad de resolver problemas teóricos, aquellos que se resuelven cuando conozco la solución, pero tienen más que ver con resolver problemas prácticos, aquellos que se resuelven cuando los pongo en práctica y esto es lo realmente difícil ya que entran en juego los miedos, las dudas, las inseguridades, etc. Y contaba un ejemplo realmente ilustrativo. A mediados del siglo pasado en China tenían un grave problema con las ratas. A los dirigentes se les ocurrió una solución teórica que parecía buena. Si cada ciudadano mataba 2 ó 3 ratas podían acabar con el problema. A todo el que llevara un cadáver de rata se le gratificaría. ¿Qué ocurrió? Que los campesinos llegaron a la conclusión de que les resultaba más rentable criar ratas y luego matarlas que cultivar arroz. Los fracasos vienen por no ser capaces de resolver los problemas prácticos. Todos conocemos personas que dan resultados muy buenos en los test de inteligencia pero que no son capaces de desenvolverse con normalidad en su vida cotidiana o que tienen serias dificultades para relacionarse con los demás ¿Realmente son tan inteligentes? (more…)