La Inteligencia Emocional como una forma de vida
Si os acercáis a cualquier librería o quiosco en busca de poder mitigar esa sed de conocimiento que todos y cada uno de vosotros, fieles lectores de este blog , lleváis dentro, no tardareis en cercioraros de la gran cantidad de libros o revistas que afirman sin ningún reparo tener la fórmula de la felicidad, como si esta se tratara simplemente de una mera ecuación donde despejando un par de incógnitas se pudiese obtener el tan ansiado resultado.
Ante este comentario, no pretendo atentar contra los libros de autoayuda u otras publicaciones similares, que tanto abundan hoy en día, entre otras cosas porque son pocas las personas que no hayan tenido uno de estos libros entre manos a lo largo de toda su vida.
De todas formas, sí que me gustaría incidir en el hecho de que a pesar de que muchos, todavía a día de hoy, se resistan a separar la Inteligencia Emocional de todas esas publicaciones, existe una distancia considerable entre el percibir, comprender y regular las emociones propias y ajenas para que estas jueguen a nuestro favor y no en nuestra contra, con el mero hecho de decir a los demás solamente lo que quieren oir. Leer más…



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