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El cambio en la vida de las personas hará mas fácil afrontar el futuro

Martes, 23 de Junio de 2009 Jose Antonio Gonzalez 1 comentario

Una de las falsas creencias que muchas personas tienen es: “cada uno es como es y no se puede cambiar“. El cambio es posible, pero no es fácil, es complejo y a veces resulta muy difícil y nos puede a llegar a parecer imposible. No solo es cuestión de voluntad, sino que se requiere una serie de condicionantes para que ese cambio sea posible, solo querer no es suficiente  aunque si es uno de los requisitos más necesarios. Está claro que nadie cambia si no lo desea de verdad.

¿Qué requisitos son necesarios para producir una cambio en la vida de una persona?. Lo vamos a visualizar a través del triangulo de la 3Ps:

 

La P de PERMISO conlleva que la persona que quiere cambiar se crea que es capaz de cambiar que lo puede conseguir. Hay muchas personas que no tienen este permiso. Si la propia persona no se lo da, lo puede recibir de otra pero solo será efectivo si la persona que se lo otorga le ofrece un alto nivel de confianza y credibilidad. Tiene que ser una persona que ejerza un liderazgo moral fuerte sobre ella. Es por ello que las palabras cobran poder de influencia dependiendo de quién nos las diga. Leer más…

Nuevas palabras para la empresa

Lunes, 11 de Mayo de 2009 Rogelio Fernández Ortea 4 comentarios

Siempre me ha dado una especie de vergüenza dirigirme al mundo de la empresa en términos de compasión, esperanza y consciencia. Sin embargo sigo convencido que son las palabras que debemos utilizar cuando hablamos de liderazgo empresarial o simplemente de liderazgo. Y en esta ocasión lo hago sin casi pudor tras volver a leer el libro de Richard Boyatzis y Annie McKee Liderazgo emocional.

En este libro se habla de liderazgo pero le da un sentido diferente a otras teorías y libros que sobre este tema he leído, salvo Warren Bennis, centrándose fundamentalmente en tratar al líder como la persona que es y tratar también cómo puede mantener ese liderazgo, comenzando con su liderazgo personal.

Boyatzis y MacKee hablan  del estrés que conlleva el ejercicio del poder en una organización y más si además del poder se debe ejercer, como condición indispensable para ser un líder, una influencia clara.  El estrés es consustancial al ejercicio del puesto y por lo tanto debe ser regulado para no entrar en una espiral emocionalmente destructiva que conlleva la pérdida del liderazgo o lo que es peor a veces, que pueda convertirse en algo “toxico”.

Este estrés del poder al que se refieren los autores, genera, según los autores, un circuito neurofisiológico dañino que afecta al Sistema Nervioso Simpático (SNS) cuya activación excesiva y continuada en el tiempo provoca una caída del sistema inmunitario y otras enfermedades relacionadas como la hipertensión o la diabetes, teniendo también efectos en la conducta, el pensamiento y las emociones. Además tiene como efecto secundario la disminución del Sistema Nervioso  Para Simpático (SNPS) y cuya reactivación conllevará la superación de este tipo de estrés y provocará un cambio neurofisiológico, comportamental y emocional que renovará a la persona y renovará de esa forma su liderazgo. Leer más…

Hacia un nuevo paradigma emocional

Jueves, 11 de Diciembre de 2008 Eduardo Jubete Díez 1 comentario

Ha llovido mucho desde que el gran psicólogo norteamericano Paul Ekman comenzó a estudiar el fabuloso mundo de las emociones y a descifrar la respuesta emocional en el rostro de las personas.

En uno de sus estudios de mayor éxito, Ekman se dedicó a recopilar fotografías de personas pertenecientes a culturas tan remotas como la tribu de los “Fore”, localizada en Nueva Guinea. Estas fotografías reflejaban cómo los miembros de estas culturas aisladas de la civilización, compartían los mismos gestos faciales que se daban en el resto del mundo, en torno a unas emociones de primer orden. De esta forma, se pudo desbancar la teoría antropológica de Margaret Mead, la cual defendía que las personas adquieren sus expresiones en base a la cultura y al ambiente en el cual están sumergidos, saliendo fortalecida la teoría de Charles Darwin, que defendía la universalidad de las expresiones humanas, siendo estas innatas. Según el propio Darwin, esta universalidad no era más que “la evidencia troquelada por las fuerzas de la evolución en nuestro sistema nervioso central”.

Fue así como Ekman propuso, en base a ciertas expresiones faciales concretas y universales, las emociones primarias o básicas: la ira, el miedo, la aversión, la sorpresa, la alegría y la tristeza. Leer más…