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Entradas Etiquetadas ‘Comunicación’

Comunicación-incomunicación

Jueves, 16 de Julio de 2009 Karmele Gurrutxaga 1 comentario

Nuestra supervivencia físico-fisiológica depende totalmente de la ingesta de alimentos que nos aporten energía y nutrientes a la sangre. Además, dependemos del oxígeno para respirar y permitir que nuestro organismo funcione; lo mismo del agua … Y, ¿dependemos de algo más para sobrevivir en buenas condiciones? ¿Puede decirse quizá, que dependemos también de las personas que nos rodean, de mantener una relación con ellas?

Ya en la época griega recogemos la valoración de Aristóteles, quien nos definía como “zoos politikon“, es decir, animales sociales. Desde su punto de vista, nos diferenciábamos de los animales entre otras cosas, porque nos vamos haciendo, desarrollando, por medio de las relaciones con los demás. Ese grado de dependencia o de necesidad de contacto con los demás, va, desde cubrir nuestras necesidades de cuidado y atención más básicas, hasta desarrollar otros procesos emocionales más complejos como la autoestima, la socialización, la pertenencia … Y todo ello, no sólo en los primeros años, sino a lo largo de toda la vida.

Resulta paradójico ver cómo, en nuestras sociedades desarrolladas nuestros hábitos y ritmo de vida, van dejando al margen nuestras oportunidades o hábitos de comunicación espontánea y natural. Hoy por hoy, podemos mantener una conversación en tiempo real con el otro extremo del mundo; los medios de comunicación parecen no tener límite. Y sin embargo, la cantidad, y por supuesto calidad de nuestra comunicación, no van acorde a todas esas facilidades. El mundo de la comunicación sin límites, nos lleva a su vez a la incomunicación. Leer más…

Orden del Día: “Compartir emociones”

Miércoles, 11 de Febrero de 2009 Francisco Javier Bárez Cambronero Sin comentarios

Las personas somos animales sociales y hay quien dice haber visto algún espécimen “racional”. Como personas tenemos la necesidad vital de comunicarnos, y una de las formas más utilizadas en esta era nuestra, sobremanera en el mundo laboral, es a través de las reuniones.

En nuestras organizaciones la reunión no sólo se convierte, en muchas ocasiones en la mejor forma de atender algunas necesidades (comunicación, información, resolución de conflictos y problemas, fomentar el espíritu de equipo, presentar nuevos proyectos, definir criterios, etc..), ella misma es una necesidad profundamente sentida.

Existen diversas modalidades y muchos y variados motivos para llevarlas a cabo. Si no se celebrasen reuniones en los lugares de trabajo, el sentido de pertenencia de las personas a las organizaciones sería muy pequeño.

La reunión, no es sólo una importante herramienta de trabajo, es la forma física de representación del trabajo en equipo y cumple con unas funciones fundamentales; define al propio equipo, es el lugar de encuentro donde se revisan, actualizan y desarrollan los conocimientos del equipo. Sirve de ayuda para comprender los objetivos del equipo y de la organización, se genera compromiso con las decisiones que se toman en ellas, y también un momento de desarrollo de creatividad individual y de equipo. Son un entorno donde afloran, perciben y comparten, las emociones, individuales y de equipo. Leer más…

Cómo hablar a las personas mayores.

Lunes, 2 de Febrero de 2009 Arantza Echaniz Barrondo Sin comentarios

Acabo de leer un artículo muy interesante titulado “Guía 40-70: Cómo hablar con tus padres cuando se hacen mayores” en la Web de Mujer Hoy, suplemento dominical de El Correo Español.

Me ha resultado muy interesante porque vitalmente me he sentido plenamente identificada. Tengo 40 años, dos hijos de 10 años y 8 años y medio, y mi madre se acerca a los 70. Mi padre falleció hace poco más de un año. Una dificultad a la que me estoy enfrentando es a cómo abordar determinados temas con mi madre. Mis hermanas y yo hemos hablado más de una vez de cómo mi madre se está haciendo mayor, está bastante encerrada en su mundo, no atiende demasiado a lo que se le dice, se le olvidan las cosas, sufre despistes, etc. El problema está en cómo dirigirse a ella sin que ella se sienta herida o atacada. Yo ya sé cómo hablar con mis hijos, lo que no quiere decir que siempre lo haga de forma correcta, y a ellos les puedo y les debo tratar como a niños que son. Sin embargo, aunque a veces pueda parecerlo, mi madre no es una niña, ni puedo tratarle como tal. Es una persona adulta, aunque es determinadas cosas ya no esté al 100%. Muchas veces he observado a personas adultas que pierden los nervios al hablar con personas mayores, y más si son sus progenitores. He de reconocer que alguna vez yo también he saltado ante una pregunta o despiste de mi madre, y siempre me he arrepentido después.

La “Regla 40-70” está elaborada por la compañía mundial de cuidado a mayores Home Instead Senior Care, después de entrevistar a 1.500 hijos adultos en los EEUU y Canadá, preguntándoles cómo era la relación con sus padres mayores y cómo manejaban las cuestiones más delicados en sus conversaciones con ellos. Leer más…