Archivo

Entradas Etiquetadas ‘dedicación’

Abrazo a un amigo

Lunes, 25 de Mayo de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 12 comentarios

Hoy quiero, con estas letras, mandar un gran abrazo y un mensaje de ánimo a un amigo que lo está pasando mal.

Yo hace no mucho tiempo viví una situación parecida a la que está viviendo él. No sé si el origen, porque no creo que haya factores únicos, pero la gran fuente del problema fue el trabajo. El trabajo, para mí, es una gran fuente de satisfacciones que contribuye a la autorrealización, pero reconozco que es un arma de “doble filo”. Asumí, sin demasiado convencimiento, una tarea de gestión y responsabilidad que suponía un esfuerzo y dedicación desmedida. No soy persona a la que le asuste trabajar, es más, a veces asumo muchas cosas aunque no tengan recompensa alguna. Tampoco me asustan las responsabilidades. Sin embargo, aquella tarea me minó física y psicológicamente. Lo que me resultó más duro fue la soledad y la falta de apoyo (hay quien lo llama la “soledad del cargo”‘). Lo que nunca me hubiera imaginado es que la organización no iba a apoyar mis decisiones y que me iban a dejar sola. No entiendo el que se den responsabilidades pero no se den recursos, que se pidan resultados pero se pongan cortapisas. Nunca pensé que con quien más iba a tener que pelear fuera los de dentro. Además, se sumó un problema en el que se mezclaba lo personal y lo profesional. Una compañera, y amiga, no se sentía valorada y lanzó un “órdago” diciendo que se iba si no se le mejoraban las condiciones, que ciertamente no respondían a su contribución a la organización. Al final se fue y descargó en mí, su jefa, toda su furia, frustración o qué se yo. Decía que no le había dado el respaldo suficiente y que no había sabido distinguir lo personal y lo profesional. Para mí aquello fue el detonante. En aquel instante decidí que iba a dejar aquella responsabilidad, que no estaba dispuesta a sufrir más por el trabajo, que no iba a dejar que afectara a mi vida. Y para entonces ya afectaba, y mucho. Tenía problemas para dormir, el carácter se me había agriado, estaba irritable… Recuerdo un día que mi hijo mayor me dijo: “Ama, ¿por qué siempre estás enfadada?”. Leer más…