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Entradas Etiquetadas ‘miedo’

Emociones con cuernos

Miércoles, 8 de Julio de 2009 Francisco Javier Bárez Cambronero 2 comentarios

No descubriré nada si digo que las emociones se contagian y se comparten. Y una de las ocasiones en que estos hechos se materializan con más intensidad es en las fiestas patronales de cualquier localidad, de cualquier ciudad.

En todas ellas se produce una fuerte explosión de emociones: alegría, entusiasmo, felicidad,…

Son reflejo de ello todas nuestras fiestas cercanas, qué no diremos de la Bajada de Celedón, del recibimiento de Marijaia, del Cañonazo Festivo, y de tantas y tantas otras.

Sin querer menospreciar a ninguna de ellas, si alguna fiesta es conocida y emblemática es San Fermín  (A San Fermín venimos,….)

Al igual que el resto,  tiene su Chupinazo, su multitud de personas cantando, saltando, bailando de alegría. Son unos minutos mágicos en los que parece pararse el mundo, y la gente se desborda en una alegría incontenible, como guardada durante mucho tiempo. Todo se torna bonito.

Sin embargo, las fiestas de San Fermín tienen algo especial, algo diferenciador:   “Los encierros”. Leer más…

El arte, ámbito de expresión emocional.

Jueves, 23 de Abril de 2009 Iñaki Beti Sáez 2 comentarios

El arte, en sus distintas manifestaciones (música, pintura, arquitectura, literatura, danza, teatro, cine, etc.), desde tiempos inmemoriales ha sido vehículo de comunicación y por tanto de expresión emocional. Lo mismo para los creadores – artistas que para los receptores, el arte ha supuesto y supone un instrumento que nos permite experimentar con el potencial de nuestras reacciones emocionales con la finalidad de lograr una mejor adaptación a la vida diaria. Los lenguajes simbólicos, por su apertura semántica, por su potencia connotativa, ensanchan los horizontes de percepción y conocimiento de lo real y lo posible haciéndonos más sensibles hacia el mundo que nos rodea y hacia nuestros movimientos internos de conciencia. La arquitectura, por ejemplo, trabajando las formas y los espacios, los materiales y estructuras, es capaz de transmitirnos emociones de exaltación, orden o desorden, equilibrio o desequilibrio, tranquilidad o desasosiego. La pintura, a través del color, la textura o el trazo, o la música, mediante el sonido, el ritmo o la melodía, nos pueden sugerir emociones de placidez, inquietud, armonía, tristeza o alegría. ¿Quién no ha reído o llorado, sentido melancolía, miedo o angustia leyendo poesía o viendo una buena película? Las manifestaciones estéticas nos ayudan, sin duda, a discriminar las emociones avanzando en el auto-conocimiento, nos ayudan a empatizar, a identificarnos con las demás y a afrontar nuestra relación con el mundo desde diversas perspectivas, desde distintas miradas. Leer más…

Coreografías emocionales.

Últimamente suelo ver el programa televisivo “Fama a Bailar” (a costa de algunos minutos de siesta). Y lo veo sólo por una potente razón. Es una buena demostración artística, baile, música, mover el cuerpo de forma artística conforme lo que se siente por la música. Pero más allá de todo esto, lo veo porque las clases son verdaderas demostraciones de Inteligencia Emocional aplicada.No opino sobre el programa, su formato, sus objetivos, su audiencia, no opino sobre los profesores, su estilo personal y de enseñanza, sino sólo la utilización en sus métodos pedagógicos (sin mencionarla en ningún momento) de la Inteligencia Emocional para que sus alumnos sean capaces de dar el máximo rendimiento artístico posible y se sobrepongan a las dificultades y a lo reveses emocionales que la dureza del programa provoca.

Son jóvenes sometidos/as a una gran presión, separados de sus familiares y amigos/as, se juegan el poder alcanzar el sueño de sus vidas.

Una de las alumnas tuvo que enfrentarse a la posibilidad de abandonar la Academia por una grave lesión, buen momento de trabajo emocional. Leer más…

Innovadores en gestión.

Lunes, 23 de Febrero de 2009 Rogelio Fernández Ortea 1 comentario

¿Cómo se puede innovar en gestión?

Ésta es una pregunta que se hacen muchos profesionales del managemet y quizás la respuesta, o una de las respuestas posibles, puede estar en el ámbito de la Inteligencia Emocional (IE). La Inteligencia Emocional, el paradigma que propugna y que fue popularizado por Daniel Goleman, propone la necesaria unión de razón y emoción para que los procesos del ser humano, como la toma de decisiones, se produzcan con mayor acierto. Entonces… ¿por qué no aplicarlos a la dirección de empresas?

Estamos cansados de oír que las personas son lo más importante de nuestras organizaciones; que son la principal fuente de ventaja competitiva con la que cuentan las mismas; que son la fuente de la innovación; que en la sociedad del conocimiento en la que estamos inmersos son el nicho más importante para extraer, generar y socializar el nuevo conocimiento que nutra a nuestras empresas, pero… ¿comprendemos, tratamos a las personas como lo que somos, esa maravillosa mezcla de razón y emoción?

Muchos de los procesos que más valor generan hoy en día en las organizaciones modernas tienen su sustrato en las emociones. La ilusión, la esperanza y la frustración son elementos consustanciales al emprendizaje, bien sea externo o interno. El miedo subyace a los procesos de cambio con su contrapunto en el anhelo y en la confianza de llevarlo a buen puerto entre todos. La innovación en producto, servicio, marketing u organizativa es imposible si sólo se nutre de la razón para su desarrollo: necesita alimentarse de emociones positivas como la alegría para iniciar el proceso creativo que da lugar al pensamiento expansivo, así como de un adecuado control emocional posterior que acompañe al pensamiento analítico necesario para tamizar las ideas y apostar por un itinerario de innovación que augure resultados empresariales con un nivel de riesgo medido. El liderazgo, es una de las cualidades y situaciones más buscadas por las empresas y que, precisamente por su constante relación con las personas, descansa en la inteligencia emocional y en la generación de emociones positivas en los seguidores, que no son quiénes harán cosas… sino quiénes querrán hacerlas con confianza, con ánimo, con creatividad, con sentido y ,por qué no decirlo, con alegría también. Entonces… ¿ por qué no unir las dos cosas?… ¿Por qué no unir razón y emoción en el management? ¿Por qué no innovar en la manera en la que concebimos la gestión de nuestras empresas sean micro empresas, pequeñas, medianas o grandes?… ¿sean del sector que sean? Leer más…