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Entradas Etiquetadas ‘personas’

“Neuronas espejo o la soledad de las paralelas”

Miércoles, 10 de Marzo de 2010 Javier Riaño 2 comentarios

naissant.files.wordpres.com

Releo la definición de neuronas espejo, esas células que se activan en nuestro cerebro al observar acciones, emociones y sentimientos en los demás para sentirlos como propios.

¡Qué importantes son para aprender de modelos, para el aprendizaje vicario, en el contagio emocional, en la empatía, en la compasión! ¡Qué necesario su concurso en el proceso de convertirnos en personas!

Releo la definición y me asaltan algunas preguntas. ¿Cómo andamos hoy en día de neuronas espejo? ¿Cómo anda nuestra cuenta de explotación neuronal? ¿Cuál es nuestro balance? ¿Necesitaremos acudir a la “nueva clínica” a solicitar implantes que aumenten su cantidad para hacernos más humanos? ¿Será su presencia en nuestros evolucionados cerebros tan escasa como el menos común de los sentidos? Leer más…

Cómo enseñar a aprender el liderazgo

Lunes, 8 de Febrero de 2010 Rogelio Fernández Ortea Sin comentarios

Daniel Goleman, Richard Boyatzis y Annie McKee hablan en su libro El líder resonante crea más de cómo de deben aprender las competencias emocionales del liderazgo. Estos autores dan unas pistas de cómo se debe orientar el aprendizaje del liderazgo y en concreto de sus componentes más emocionales. En este post voy a presentar algunas de ellas para que nos permitan comprender mejor cómo se debe actuar en los procesos de formación y desarrollo.

La primera idea es que cada uno de nosotros aprende solo lo que quiere con lo que el proyecto de aprendizaje debe estar confeccionado en función de los sueños y expectativas del destinatario, de sus aspiraciones personales ya que es la mejor manera de evitar las resistencias y alentar la voluntad de aprender. El sistema es más eficaz cuando se centra más en el aprendizaje que en el rendimiento. Además, los  criterios de éxito que se marcan deben ser los del propio líder ya que estos serán realmente significativos para él o para ella. También es necesario que se focalicen en el yo ideal que nosotros tenemos y no en el que tienen otros para.

En el caso de formación para personas adultas normalmente lo que se pretende es modificar ciertos hábitos. Los hábitos son pautas de conducta automáticas y debemos ser plenamente conscientes de ellos para poder modificarlos con éxito, más aún cuando sabemos que el cambio vendrá dado tanto a nivel perceptual como neuronal. Para conseguir ese cambio es necesario prestar atención, que la parte prefrontal del cerebro esté activada ya que ésta dirige la atención a lo que va a pasar que no es otra cosa que la realización de una respuesta desacostumbrada y que habrá que repetir una y otra vez hasta que la nueva conducta remplace a la otra. Leer más…

El valor es la persona…

Jueves, 26 de Noviembre de 2009 Rogelio Fernández Ortea 1 comentario

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… o las personas son el activo más importante de la organización, o las personas son nuestra principal fuente de ventaja competitiva o trabajamos con modelos de transformación empresarial basados en las personas o tantas y tantas formas que se están empleando últimamente en conferencias, discursos institucionales lemas organizacionales y demás foros en los  que se habla de empresa de situar a la persona en el centro del devenir económico… sin embargo… cada vez creo menos en ese discurso… o mejor dicho… cada vez creo más en él pero me da la sensación de que se está devaluando de tanto usarlo en la prédica y tan poco en la práctica… me da pesar, o quizás temor, de que se esté desvalorizando algo que es vital para nuestra sociedad, para nuestras organizaciones e instituciones y sobre todo para nuestro futuro.

Es la sensación que tengo después de estar y hablar con diferentes personas en diferentes entornos de la sociedad, es que esta idea se está quedando solo en el discurso. Digo esto porque muchas organizaciones que acuñan esta idea como lema de trabajo en estos tiempos de crisis se están refugiando en sus antiguos “cuarteles de invierno” representados por la forma taylorista o weberiana de manejar su empresa… ordeno yo y obedeces tu porque para eso tengo el poder y te pago. Organizaciones que a la menor de cambio hacen valer no ya la inteligencia emocional que aprenden en los curso de formación sino la “razón de empresa” que sigue siendo “hay que hacer lo que yo diga porque para eso tengo el pode”r. Empresas que están siendo más que cicateras a la hora de hacer contratos, de pagar lo que corresponde a las personas por el trabajo que realizan, de reconocer sus méritos no solo dando una palmada en la espalda sino reconociéndolos económicamente o con algún tipo de mejora laboral; de hacer contratos fijos en lugar de contratos de becarios o mileuristas. Organizaciones que mienten pero que siguen diciendo… lo mejor activo que tenemos son las personas. Leer más…

CEIG: Personas y empresas emocionalmente inteligente

Lunes, 23 de Noviembre de 2009 Eduardo Jubete Díez Sin comentarios

www.consorcioointeligenciaemocional.org

CEIG: Grupo de Innovadores en Gestión.

El papel de la persona en el entramado organizacional ha evolucionado enormemente a lo largo de la historia.  No hace mucho tiempo, las personas eran consideradas como meros instrumentos productivos a los cuales se exprimía durante jornadas de trabajo maratonianas donde los trabajadores carecían, en la mayoría de los casos, de cualquier derecho que hoy en día sería considerado básico.

Hemos tardado en darnos cuenta  que una organización donde no se gestionan adecuadamente las emociones es una organización enferma en la que tarde o temprano las personas que trabajen en la misma  acabarán tan  desmotivadas o  quemadas que estarán muy lejos de poder cumplir sus objetivos.

¿Cuántas veces habremos oído la típica frase de “hay que dejar las emociones en casa para venir a trabajar”? Seguramente en más de una ocasión alguien se nos habrá acercado cuando teníamos que tomar una decisión importante y nos habrá dicho: “Piénsalo en  frío”.  Leer más…

CEIG: Personalidad de las organizaciones

Viernes, 18 de Septiembre de 2009 Igor Unanue 8 comentarios

 

CEIG: Grupo de Innovadores en Gestión.

Las personas son parte fundamental de nuestra organización“, “gestionamos las personas“, “las personas son uno de los activos más importantes“, estas son algunas de las frases que más se escuchan en los últimos años cuando a las organizaciones se les pregunta por sus valores o cultura. No cabe duda que las organizaciones son personas, y por tanto si se cuida una organización se cuidan las personas. Lo malo de todo esto es que no siempre existe correlación entre una organización saneada económicamente y una organización saneada humanamente.

Digámoslo de otra manera, no importa tanto el clima en sus organización o los mensajes negativos de sus empleados, lo que importa de verdad es ganar dinero. Vale, se me olvidaba, una buena gestión de las personas ayuda a que una empresa aumente su producción, o sus ventas o su creatividad. Pero a una compañía que lleva años ganando mucho dinero sin tener en cuenta esto, ¿qué le puede cambiar?¿la crisis? Quizás este sea el momento de verdad en que toda organización, sea grande o pequeña, privada o pública, empiece a tener en cuenta en su “modus operandi” la gestión de las personas o más allá, la cultura, la motivación o el clima. Ojalá, pero creo que en el fondo hay otro factor que hará que esto que digo cale de verdad en las organizaciones y es “su personalidad”.

No digo nada nuevo, las compañías de marketing llevan años trabajando en esto. Una empresa que gana mucho dinero es vista como una empresa de éxito, pero ¿realmente tiene una buena imagen o una buena personalidad? No necesariamente, pero seguro que ya está gastando muchísimo dinero en cambiar su personalidad, con las compañías de marketing claro. Pero es que ¿habéis visto compañías de marketing trabajando con el clima, motivación, gestión de personas, cultura? Sí claro, con la imagen del Presidente, Director General o del gurú vende libros. Leer más…

Menos mal que te aprecio

Martes, 11 de Agosto de 2009 David González Pujana 2 comentarios

Es más que evidente que un acto de violencia es un reflejo de una falta de control y de regulación emocional. Podemos ser violentos físicamente golpeando a alguien o también violentos verbalmente. El estrés, la ansiedad y los problemas los puedo expulsar de esta forma si carezco de otras herramientas en mi interior.

Debemos concentrarnos en tres áreas de análisis para detectar la violencia. Podemos ser violentos en el pensamiento, en la palabra y en la conducta. Muchas veces esta suele ser la secuencia. Primero pienso mal de alguien, segundo insulto o soy grosero y tercero demuestro una conducta violenta o de rechazo. Pero no siempre seguimos esta secuencia  puesto que muchas veces pienso mal de alguien y no digo nada o hago nada ( ” por que somos educados ” )

Toda manifestación de violencia no es buena y como he mencionado antes, es un reflejo de falta de regulación y control emocional. Pero quizás la peor es la reflejada en el pensamiento. Pensar de esta forma y ser violento en mi mente es catastrófico. Se pudre tu alma y tu interior. El cerebro y la mente se convierten en una fábrica de negativismo y violencia que nos puede llevar a nuestra destrucción interna y a la enfermedad psíquica o física.

Deberíamos hacer una reflexión o meditación sobre nuestra forma de comunicarnos hacia los demás y que pensamos sobre los demás. Estamos acostumbrados por desgracia a sacar las faltas, a la crítica gratuita y a disfrutar de los chismorreos (la proliferación de programas del cotilleo esta a la orden del día en nuestras televisiones) y por desgracia hay gente que cree que se trata de programas de entretenimiento y que pueden llegar a ser divertidos. Son programas muy violentos en sus contenidos y en las formas de los periodistas e invitados. Lo peor y más triste es que nuestra sociedad lo permite, confundiendo la diversión con la grosería y violencia. Leer más…

Ambiente estimulante

Miércoles, 22 de Julio de 2009 imatz.xurdana Sin comentarios

Hace unos días hablaba con una amiga, y me decía que no se sentía estimulada en su trabajo. Me sorprendió, porque realmente, lo que hace es lo que siempre quiso hacer, o por lo menos encaja con su visión. Estudió psicología y psicopedagogía, porque quería intervenir en los centros educativos, cambiar la visión de la educación tradicional, ver a los alumnos como persona en proceso de desarrollo,… Y tras mucho esfuerzo logró su puesto deseado. Seguimos hablando sobre ello, y finalmente concluyó que más que su trabajo, lo que no le estimulaba era el ambiente de su trabajo. En su día a día con los chavales estaba feliz, pero no así con sus compañeros. No todo con el que trabaja entiende la tarea de la misma manera, ni las relaciones de la misma manera, ni se compromete de la misma manera, … y según ella eso le resulta frustrante. El equipo de trabajo no consta solo del equipo de educadores, sino todo agente implicado en el centro.

A raíz de esa conversación me puse a reflexionar y entiendo que en el trabajo no tenemos porqué ser amigos pero si es verdad que es importante sentir que tienes algo en común con la gente que te rodea (no solo en la manera de ver el tema en cuestión,  sino como personas), que todo el mundo sabe su papel o tarea en el proyecto común que se lleva (en este caso, el objetivo último es el alumnado) y que cada tarea individual es igual de importante. Siempre encuentras a alguien con quien te llevas mejor, con el que compartes más cosas, ¿pero que pasa cuando no es así, cuándo te sientes fuera de lugar? Leer más…

Tu jefe es tu padre

Lunes, 20 de Julio de 2009 gonzalez.judith 4 comentarios

Llevo nueve años trabajando en la empresa de mi padre y os quiero contar mi experiencia.

Nuestro día a día en cualquier tipo de empresa siempre conlleva que las emociones estén presentes, evidentemente fruto de las relaciones con otras personas, pero cuando además tu jefe es tu padre, se complican un poco más.

En la mayoría de los casos, cuando comienzas a trabajar para la empresa de tu padre, nada más llegar pasas de ser tú, es decir en mi caso Judith a ser “la hija del jefe“. Es complicado a veces quitarte esa etiqueta, ya que parece que estas ahí como se suele decir “puesta por el Ayuntamiento“, que tu trabajo no es suficiente pero como eres la hija de… tienes que estar y punto. Al principio te sientes frustrado, porque parece que por mucho que hagas, nunca se va a reconocer tu valía. Pero con los años vas aprendiendo que lo que realmente importa es lo que tú pienses de ti mismo y que el mejor reconocimiento que puedes tener es sentirte orgulloso de tu trabajo, y saber que realmente te has ganado tu puesto.

Hay veces que la gente piensa que por que tu padre es tu jefe estás de acuerdo con todas sus decisiones, pero eso no es siempre así. Hay veces que no estamos de acuerdo con sus decisiones, y además tenemos la suerte de poder decírselo sin tapujos, cosa que igual si trabajaríamos para una persona ajena a nuestra familia, no podríamos hacerlo. También es cierto que puedes llegar a comprenderlo mejor, porque sabes cómo es su forma de ser, incluso como ya sabemos que las emociones son parte del proceso de toma de decisiones, quizás al tener un vínculo familiar por el medio, puedes llegar a comprenderle mejor. Leer más…

Comunicación-incomunicación

Jueves, 16 de Julio de 2009 Karmele Gurrutxaga 1 comentario

Nuestra supervivencia físico-fisiológica depende totalmente de la ingesta de alimentos que nos aporten energía y nutrientes a la sangre. Además, dependemos del oxígeno para respirar y permitir que nuestro organismo funcione; lo mismo del agua … Y, ¿dependemos de algo más para sobrevivir en buenas condiciones? ¿Puede decirse quizá, que dependemos también de las personas que nos rodean, de mantener una relación con ellas?

Ya en la época griega recogemos la valoración de Aristóteles, quien nos definía como “zoos politikon“, es decir, animales sociales. Desde su punto de vista, nos diferenciábamos de los animales entre otras cosas, porque nos vamos haciendo, desarrollando, por medio de las relaciones con los demás. Ese grado de dependencia o de necesidad de contacto con los demás, va, desde cubrir nuestras necesidades de cuidado y atención más básicas, hasta desarrollar otros procesos emocionales más complejos como la autoestima, la socialización, la pertenencia … Y todo ello, no sólo en los primeros años, sino a lo largo de toda la vida.

Resulta paradójico ver cómo, en nuestras sociedades desarrolladas nuestros hábitos y ritmo de vida, van dejando al margen nuestras oportunidades o hábitos de comunicación espontánea y natural. Hoy por hoy, podemos mantener una conversación en tiempo real con el otro extremo del mundo; los medios de comunicación parecen no tener límite. Y sin embargo, la cantidad, y por supuesto calidad de nuestra comunicación, no van acorde a todas esas facilidades. El mundo de la comunicación sin límites, nos lleva a su vez a la incomunicación. Leer más…

Personas, Organizaciones e Inteligencia Emocional

Viernes, 10 de Julio de 2009 Juan Carlos Lopez Ubis 12 comentarios

CEIG: Grupo de Innovadores en Gestión

Por mi formación y experiencia profesional desde hace tiempo manejo términos como control emocional, autoconciencia, desarrollo de habilidades sociales, empatía utilización positiva de las emociones, etc., habiéndolos utilizado personalmente y ayudando a otras personas a desarrollarlos. Sin embargo esto lo he hecho sin basarme en la Inteligencia Emocional como constructo. Y ahora es cuando veo que todo esto tiene un sentido como conjunto. Esa serie de competencias que yo había venido utilizando de manera aislada tienen su ubicación en un desarrollo más amplio que es la I. E.

Tengo la suerte de trabajar en una empresa de consultoría que se dedica básicamente a diseñar e impartir programas formativos para desarrollar la I. E. hace precisamente unos días, en una reunión, el director nos preguntó que si lo que hacíamos servía para algo. En mi turno de respuesta dije que yo enfocaría la pregunta desde otra perspectiva: los servicios que ofrecemos a nuestros clientes, ¿satisfacen alguna necesidad? Porque esta cuestión me la había hecho yo justo el día anterior.

Volvía solo en el coche tras haber finalizado un curso de “Desarrollo de competencias emocionales intra-personales para familias“. El grupo había sido encantador y en la despedida todo habían sido abrazos, apretones de manos y besos. Mientras conducía pensé en lo sucedido y me pregunté: ¿Había ayudado yo a satisfacer alguna necesidad de esas personas, de mis clientes?

Esta cuestión también me la planteé hace poco después de terminar de dar un curso similar peri para directivos y mandos de una empresa industrial afectada por un ERE. Con franqueza, sin saber todavía con exactitud cómo explicarlo, la respuesta es sí, sí satisfacemos necesidades. Leer más…