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Entradas Etiquetadas ‘responsabilidad’

Del propósito al Objetivo (I)

Jueves, 7 de Enero de 2010 Karmele Gurrutxaga Sin comentarios

bligoo.com

Estamos en temporada alta en cuanto a propósitos para un nuevo año, o nueva fase o como queramos verlo. Independientemente de hemos celebrado la navidad o lo que signifique para cada cual, lo que es indiscutiblemente es que estamos en un momento de transición de un año a otro; que, dicho sea de paso, no hacemos sino escuchar vaticinios sobre el próximo año, que parece presentarse peor. Volviendo al tema de los propósitos, ¿Cuál es el tuyo? ¿El tabaco quizá, la dieta, ordenar el trastero, el gimnasio, el inglés … por nombrar los más tópicos?

El caso es que muchos propósitos no dejan de serlo con el paso de los meses, e incluso años; las razones pueden ser variadas: desde la baja motivación o escaso convencimiento hasta la falta de planificación. Y es que, ya bastantes imprevistos nos surgen, para que estos propósitos tan necesarios e importantes para nosotros  –cuando así lo son por lo menos- los dejemos a merced de la improvisación. En mi opinión, a riesgo de estar confesando una debilidad personal, la mayoría de estos propósitos fracasan o no se convierten en realidad por falta de planificación.

¿Cómo empezar por tanto a planificar? Convirtiendo eso que queremos conseguir en objetivo, como si habláramos de organizar una tarea compleja. Leer más…

Condiciones del buen amor

Viernes, 4 de Diciembre de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 1 comentario

elarlequindehielo.obolog.com

Últimamente estoy dando muchas vueltas al tema de las relaciones y del amor. Será por la edad, por el tiempo de matrimonio (son quince años a los que hay que sumarle más de nueve de noviazgo), porque mis hijos se van haciendo mayores, o porque estoy en un buen momento para pensar…

Acabo de leer un libro de Sergio Sinay titulado El buen amor: un camino hacia los encuentros posibles (Barcelona, RBA, 2006) que me ha resultado muy sugerente. En él presenta las que en su opinión son las condiciones del buen amor y que yo me voy a permitir leer de forma libre. Creo, además, que se pueden extender a cualquier relación personal (amorosa, de amistad, paterno o materno-filial, etc).

Primera condición: La primera persona. Cada uno de nosotros tiene que vivir consigo mismo durante toda su vida y debe ser el protagonista de la misma si no quiere que sean otros quienes llevan las riendas. Y para esto es fundamental conocerse y quererse. Si yo no me quiero nunca podré querer a otro o como me gusta decir “nadie da lo que no tiene”. “El problema con el egoísmo comienza cuando se transforma en egolatría, en una adoración excluyente de mí mismo por encima, a pesar y en contra de los demás” (p.22). Leer más…

Responsabilidad vital

Lunes, 21 de Septiembre de 2009 Rogelio Fernández Ortea 2 comentarios

Tengo la sensación de haber estado viviendo durante mucho tiempo la vida  de otra persona y al escribirlo tengo también la sensación de que esto lo había yo ya leído o escuchado en alguna parte… en el cine, en el teatro, en algún libro.

Esta sensación repentina me ha asaltado en los últimos días y lejos de de producir tristeza me ha llenado de gozo y de esperanza porque ha venido acompañada de otra, no sé cómo definirlo, de una sensación placentera al hacerme cargo de mi vida, de asumir la responsabilidad de vivirla con el sentido que yo le doy. Sé que esto a ustedes no les va ni les viene, lo referido a mi vida digo, pero esta introducción solo pretende eso, introducir el término de responsabilidad vital.

Es fácil que en los tiempos que vivimos que nuestra vida esté mediada con los parámetros que la sociedad marca como adecuados, mejor dicho, que cada cultura y subcultura marcan como estándares de vida. Los raperos, los ejecutivos, los hombres, las mujeres , los profesores[1] tienen unas pautas de comportamiento que marcan su vida y limitan, en gran medida, la libertar de vivir responsablemente su vida, la vida de las personas que desempeñan, o pretenden desempeñar, con diligencia el ideal de dichos roles. Leer más…

Sensibilidad ante las injusticias

Viernes, 8 de Mayo de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 6 comentarios

Escribo esta líneas porque he sido testigo mudo de una situación que creo encierra una injusticia y no he hecho nada ante la misma. Situación: Un sábado por la tarde, 18.00 horas, en la cola del supermercado con mi hijo de 10 años. Delante de nosotros estaban una pareja de rumanos que llevaban un paquete gigante de pipas. Cuando han ido a pagar, 87 céntimos, lo han querido hacer con monedas de 1, 2 y 5 céntimos, sobre todo las dos primeras. La cajera se ha puesto muy dura y no les ha dejado pagar con esas monedas. Ha estado dos o tres minutos repitiéndoles frases como: “Sabéis que no se puede pagar con monedas tan pequeñas“, “Id al banco a que os las cambien“, “Os lo hemos dicho muchas veces“, “Ahora no hay cola, pero yo no puedo ponerme a contarlas“, etc. Además, lo hacía en un tono muy alto. Ellos muy educados y sin alzar la voz ni perder los nervios le decían: “Es dinero, ¿no?”. Al final la mujer ha sacado una moneda de un euro y ha pagado diciendo: “¿Esto sí es dinero y lo otro no? ¿No sabes contar?”, a lo que la cajera ha respondido: “Y tú no sabes ir al banco“. Cuando se han marchado me ha empezado a pedir disculpas, y a decir algunas cosas en alto como si quisiera que las demás cajeras y el resto de la clientela le oyeran. Yo no he dicho nada ni tampoco le he mirado porque, lejos de sentir simpatía hacia ella, lo que estaba era indignada.

Ya en casa hemos comentado la situación en familia. El hijo que había presenciado la situación decía: “Igual es una norma del supermercado…”. Mi marido comentaba que era perfectamente legal, que deben aceptar el dinero que les den aunque sean monedas pequeñas, y recordaba el caso de Ruiz Mateos cuando pagó una multa de forma similar. Al intentar buscar esa noticia me he encontrado con una parecida y más cercana en el tiempo (julio de 2008). Un ciudadano belga decidió pagar su factura de la luz con 215 kilos de monedas de un céntimo para protestar por la subida de los precios de la energía en los países europeos. Noticias como estas despiertan la solidaridad y la simpatía y aparecen en numerosos medios. Sin embargo, nadie hemos hecho ni dicho nada en el supermercado. Leer más…

Síndrome Angelina.

Martes, 21 de Abril de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 3 comentarios

En el XL Semanal del 22 de marzo de 2009 he leído un artículo, “El síndrome Angelina’“, que me ha causado gran impacto, aunque ya había oído hablar sobre el caso de Nadya Suleman de 33 años, soltera, en paro, con 6 hijos y que recientemente ha tenido octillizos. El artículo está acompañado de dos fotografías, una de cuando tuvo a su primer hijo y otra después que tuvo los octillizos, posteriormente de haber pasado por el quirófano para varias intervenciones estéticas que le han dejado un parecido razonable con Angelina Jolie. Del artículo me quedo con un párrafo: “Utilizó esperma cedido por un exnovio (quien, al parecer, no estaba informado) y encontró un médico lo suficientemente irresponsable como para colocarle varios óvulos fecundados, pese a que no tiene un problema de infertilidad. Contra todo pronóstico, los ocho bebés viven, aunque aún no se conocen los daños que pueden sufrir

Por curiosidad he mirado en Google y me he encontrado con numerosas entradas relacionadas con el caso. Los informaciones que aparecen me parecen espeluznantes. En Virus Alive  he encontrado lo siguiente: “La compañía pornográfica Vivid Entertainment le ofreció $1 millón de dólares a la madre de octillizos Nadya Suleman, de 33 años, para protagonizar una cinta erótica. (…) Nadya todavía no le contesta a Vivid si aceptará su oferta, pero una compañía rival, Pink Visual, le ofreció un año de pañales gratis si ella no acepta la propuesta“.

Al introducir su nombre en Youtube la primera entrada que aparece tiene cerca de 300000 visitas en el poco más de un mes que lleva colgado. En este vídeo aparece Nadya en una entrevista defendiéndose de diversas acusaciones. El tono, los gestos, las respuestas… parecen artificiales, estudiados, como si se tratara de una actuación. Resulta, como mínimo, extraño. Leer más…

“Juntos pero no atados: ¿ media naranja o naranja entera?” OK

Martes, 17 de Marzo de 2009 pena.rosalia 2 comentarios
“¡Oh, libertad gran tesoro! Porque no hay buena prisión,
aunque fuese en grillos de oro”
Lope de Vega

 

 

En post anterior afirmaba que una vía de acercamiento a los hijos es la posibilidad real de que los padres sigan creciendo como personas. Y en esta dirección me gustaría encauzar estas líneas.La vox populis ha trasmitido de generación en generación la idea de encontrar en la pareja la otra mitad: “la media naranja”. No es fortuito, entonces, desde esta perspectiva, que para algunos la búsqueda es a veces interminable, frustrante o que al creer que se la encuentra nos asimos a ella con posesividad, al final sería la parte que nos faltaba o completa. La creencia sustentadora es bastante limitadora tanto para quienes no la encuentran ( ¿ Qué pienso entonces de mí?), como para los que creen tenerla ( ¿ Qué hago para mantener esa otra parte, que considero mía?

Afortunadamente, poco a poco va creciendo en las parejas otra idea más potenciadora: cada uno constituye en sí mismo una identidad, una naranja. Pero si bien, es un paso de avance no resulta potenciador de hecho. Pensemos por ejemplo, en esas personas que conviven una al lado de la otra- como dos rectas que se unen sólo en el infinito-, pero que poco se aportan como pareja, menos como modelo para los hijos, solo conviven en un espacio. Y en tal caso, podría hacerse otras preguntas con matices tan limitadores como las anteriores . ¿ Y cuál sería la respuesta Leer más…