Una nueva emoción
Una nueva emoción ha nacido en mí, a la cual hoy por hoy soy incapaz de darle un nombre. Quizás porque es la primera vez que siento algo parecido o quizás porque sea una emoción que todavía no comprendo. Esa es la emoción de ser un futuro aita.
Muchas veces había hablado con mi mujer de la ilusión que nos haría ser padres y a su vez lo precioso que sería compartir nuestro amor con nuestro hijo…Hablábamos del futuro como una familia y nos sentíamos felices, pero nada comparable a la pura emoción que sentimos el día que supimos de veras que íbamos a ser padres.
Antes de ese día hablamos de ello desde un punto de vista racional, es decir, nos imaginábamos lo que íbamos a sentir por todo lo que habíamos escuchado y asimilado de las personas de nuestro alrededor y de los medios audiovisuales. Leer más…

Vuestra opinión