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Entradas Etiquetadas ‘sentimientos’

“Neuronas espejo o la soledad de las paralelas”

Miércoles, 10 de Marzo de 2010 Javier Riaño 2 comentarios

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Releo la definición de neuronas espejo, esas células que se activan en nuestro cerebro al observar acciones, emociones y sentimientos en los demás para sentirlos como propios.

¡Qué importantes son para aprender de modelos, para el aprendizaje vicario, en el contagio emocional, en la empatía, en la compasión! ¡Qué necesario su concurso en el proceso de convertirnos en personas!

Releo la definición y me asaltan algunas preguntas. ¿Cómo andamos hoy en día de neuronas espejo? ¿Cómo anda nuestra cuenta de explotación neuronal? ¿Cuál es nuestro balance? ¿Necesitaremos acudir a la “nueva clínica” a solicitar implantes que aumenten su cantidad para hacernos más humanos? ¿Será su presencia en nuestros evolucionados cerebros tan escasa como el menos común de los sentidos? Leer más…

Sentimientos adecuados e inadecuados

Jueves, 24 de Septiembre de 2009 Jon Berastegi 1 comentario

A lo largo de esta andadura en este Blog, las emociones han sido y son el eje de nuestras reflexiones. Han sido aportaciones sobre la existencia de las emociones, sobre su relación con la razón, sobre su tratamiento a lo largo de la historia, el arte u otras ciencias, etc. Y sobre todo hemos enfatizado sobre la importancia aprender a gestionar las emociones para que con ello nuestra toma de decisiones sea lo más inteligente posible.

En los Post publicados con anterioridad, hemos tratado una gran variedad de sentimientos, donde algunos son claramente agradables y otros son claramente desagradables. Agradables son la alegría y su “cluster” o relacionados, y además la esperanza, el optimismo, la valentía, la autoestima, etc. Desagradables son todos los sentimientos contrarios a estos: la tristeza, el desengaño, la desesperación, la vergüenza, el miedo, etc. Leer más…

¿Odias a alguien? Seguro que no te lo mereces…

Jueves, 6 de Agosto de 2009 Jose Antonio Gonzalez 3 comentarios

La persona que en su corazón guarda odio esta incapacitada para ser feliz hasta que dentro de su corazón no se produzca el milagro del perdón“. Esta emoción debe cambiar, no solo pensando en la persona que te la ha producido, sino pensando egoístamente por ti mismo. Tienes derecho a ser feliz y no te mereces sentirte triste y asqueado a causa de alguien.

Te aconsejo que escribas una carta a la persona que te ha producido ese sentimiento y le expreses todo el dolor, el sentimiento  que te ha ocasionado.

Una vez que la escribas, imagínate que esa personas a recibido de verdad esa carta. Dite a ti mismo el odio que sentía lo he sacado fuera y se va a quedar en ese papel, nunca jamás va a volver a entrar dentro de mí“.

Quema la carta y observa como se consume, el odio se convierte en humo y observa como la llama viva de ese papel se va convirtiendo en perdón y en amor hacia ti mismo.

No olvides nunca que a partir de ese instante has perdonado, y gasta energía en ello, cultivando en tu vida emociones como ilusión, esperanza, alegría, humor… te las mereces, te pertenecen y te están esperando desde hace mucho tiempo. ¡DISFRUTALAS!

¿Crees que el sentimiento de odio puede afectar a tus emociones?

La importancia de la sonrisa al teléfono

Miércoles, 3 de Junio de 2009 gonzalez.judith 7 comentarios

Cuando hablamos por teléfono creo que aunque no se nos vea físicamente trasmitimos una serie de emociones al interlocutor. Quizás sea más difícil o más lento de detectar que emoción estoy sintiendo que si nos estuvieran viendo físicamente, pero en una conversación telefónica se trasmiten muchas emociones por el tono de voz y la forma de hablar.

Todas las personas a lo largo del día sentimos diferentes emociones, tanto positivas como negativas y además tenemos derecho a sentirlas. Evidentemente, cuando estamos tratando con las personas hay emociones personales que no queremos trasmitir porque quizás esas personas ni siquiera tengan nada que ver. Podemos pensar por ejemplo en el caso de que en casa cuando te has levantado has tenido un problema con tu pareja y puedes estar enojado. Lo lógico es que luego en el trabajo no pagues tu enojo con un cliente si fuera el caso. Intentaremos esbozar nuestra mejor sonrisa aunque la emoción la sigamos sintiendo. Esto parece que en el trato directamente físico, cara a cara es lógico. Pero quizás pueda parecer que para las personas que trabajamos en la atención telefónica, no sea necesario que esbocemos una sonrisa aunque tenga un mal día, porque no nos pueden ver la cara. Os voy a contar mi experiencia. Leer más…

Creencias y desarrollo

Martes, 24 de Marzo de 2009 Ígor Fernández Sin comentarios

Hace bien poco una figura referente para millones de personas ha visitado el continente más desolado de la tierra. El Papa, Joseph Ratzinger, ha pasado los últimos días recorriendo varios países de África.

Lo que ha destacado de esa visita han sido, entre otras, las declaraciones relativas al uso del preservativo en esta parte del mundo, en la que alrededor de veinte de cada cien personas adultas son enfermas de SIDA. Quien conozca algo de la realidad de África sobre esta terrible enfermedad sabrá las consecuencias que el número 20 tienen en la vida real de las personas y el desarrollo de estos países. Y quién más y quien menos encontrará en las palabras de esta figura religiosa algo en lo que pensar. Sin entrar a valoraciones personales, que las tengo, me gustaría poner sobre la mesa algo que no es fácil de abordar.

Sabemos que lo que sentimos sobre la realidad que nos rodea está íntimamente ligado con las creencias que tenemos sobre distintos aspectos de ésta, pero ¿cómo podemos cambiar lo que creemos? ¿qué hechos necesitamos para dar un giro a lo que tan férreamente hemos confiado durante mucho tiempo? Es más ¿son hechos lo que necesitamos? Del mismo modo que cada ideología tiene sus visiones homogéneas de la realidad que se transmiten a sus seguidores, las personas funcionamos con creencias más cotidianas. Las adquirimos de otros significativos, que las utilizan para desenvolverse en el mundo y la mayoría de las veces las interiorizamos sin ningún tipo de tamiz racional. Probablemente la razón para esto sea que esta aprehensión de ciertas creencias sobre la vida, las personas o nosotros mismos, tenga lugar en momentos del desarrollo del individuo en los que todavía, la capacidad de discernimiento no está consolidada. Simplemente tragamos aquello que parece significativo, simplemente por el hecho de que nos lo transmite una figura de referencia.

Sin duda éste es un mecanismo maravilloso y necesario para que una niña pequeña pueda predecir lo que sucederá en un mundo que no ha tenido tiempo de explorar. A medida que pasa el tiempo y el cerebro madura estructuralmente, las funciones de razonamiento comienzan y empieza a ser posible el contraste. Por eso las creencias no son tan fácilmente modificables, aunque seamos conscientes de ellas.

¿Qué creencias son universales? ¿cuáles nos ayudan a ser más felices? ¿cuáles nos limitan?

Cómo puede fracasar la inteligencia.

Jueves, 12 de Marzo de 2009 Rogelio Fernández Ortea Sin comentarios

José Antonio Marina expone en su libro La inteligencia fracasada. Teoría y práctica de la estupidez, me gustaría referenciarles algunos de los motivos que, según este autor, nos pueden hacer fracasar intelectualmente, es decir, pueden hacer fracasar nuestra inteligencia. Inteligencia que Marina define como la capacidad de un sujeto para dirigir su comportamiento, utilizando la información captada, aprendida y producida por él mismo y cuyo objetivo último es la felicidad. Recordar que no solo es importante esta capacidad intelectual, sino también el uso que hagamos de ella que será el que nos oriente realmente hacia nuestro bienestar y el de los demás. Este autor señala cuatro tipos de fracasos de nuestra inteligencia: fracasos cognitivos, afectivos, de lenguaje y de la voluntad.

Los fracasos cognitivos provienen del empeño que tenemos muchas veces las personas de negar la realidad. Los prejuicios, la superstición, el dogmatismo y el fanatismo son formas de pensamiento que niegan la realidad, que evitan la aceptación de las evidencias que se nos presentan. Estas creencias señaladas son normalmente conscientes pero existen otras que no lo son, que suelen estar relacionadas con nosotros mismos -como el autoconcepto- , que influyen poderosamente en nuestras emociones y decisiones y que son inconscientes.

Estas creencias inconscientes y disfuncionales, entre las que también podríamos incluir nuestros modelos de comportamiento son, según Aaron Beck y citado por Marina, inferencias arbitrarias, valoran la experiencia fijándose solo en un detalle, generalizan excesivamente y provocan pensamientos absolutistas y dicotómicos. También la credulidad y su opuesto la desconfianza radical se encuentran entre los fracasos cognitivos. Una forma de evitar el fracaso sería la utilización correcta de nuestra capacidad de raciocinio, el uso de la razón, de nuestra razón. Leer más…

Neurobliología y ética

Miércoles, 14 de Enero de 2009 Rogelio Fernández Ortea 1 comentario

Los sentimientos y las emociones son indispensables para un comportamiento social normal. Sin ellos, no se darían las repuestas sociales espontáneas que prefiguran un sistema ético o un sistema cultural. Resulta improbable que sin emociones ni sentimientos sociales se crease, por ejemplo, un sistema religioso.

Suprimir la emocionalidad del ser humano tendría como consecuencia un pobre organización de la experiencia suprimiendo la posibilidad de categorizar como bueno o malo dichas experiencias, siendo a la vez difícil o imposible construir la noción de bondad o maldad, o lo que es lo mismo, de lo que debe considerarse bueno o malo.

Con este razonamiento derivado del funcionamiento del cerebro humano, podríamos diferir que en ausencia de emociones y sentimientos sociales las construcciones culturales existentes no se hubieran generado. También se podría diferir que, siendo como son las emociones anteriores en la evolución al pensamiento inteligente, el sistema emocional subyace al comportamiento ético, sin que esto signifique que lo constituyen por sí solas.

El comportamiento ético no sólo se limita a los seres humanos, pero son éstos los que tienen una mayor complejidad debido, entre otras cosas, a la complejidad de sus comportamientos sociales. Entre estos comportamientos podemos destacar los orientados a la cooperación o al altruismo que tan beneficiosos son para la supervivencia. Pero también nos encontramos con comportamientos de dominancia o sumisión que se prefiguran como muy significativos de los comportamientos sociales. Leer más…

Contra la exclusión, buena emoción.

 

Uno de los aspectos que más me interesan sobre la Inteligencia Emocional, de una Inteligencia Emocional Aplicada, es la que se relaciona con los aspectos sociales

Los individuos, las personas, no imputamos el bienestar del que gozamos – o del que no gozamos- a los grandes vaivenes de la sociedad en que vivimos. Sin embargo, el desarrollo de las inquietudes, vivencias y experiencias personales de cada individuo se produce en el ámbito de sus relaciones inmediatas con otros individuos, con otras personas; es decir, en un ámbito social directamente abierto a sus experiencias.

Por ejemplo, mientras la economía esté organizada de manera que haya crisis, el problema del desempleo no admite una solución personal.

El nuestro es un tiempo de malestar emocional e indiferencia, que además, no se formulan explícitamente. No son expresadas de manera que permitan el uso de la razón en su relación con la sensibilidad, ni propia ni ajena. Sensibilidad que aflora de los valores comunes establecidos.

Para que exista una adhesión a estos valores comunes ha de haber motivación, que los individuos como agentes sociales que solo tengamos “sentimientos”-”emociones comunes” que de alguna manera, apoyen los diferentes valores. (C. Wright Mills, “La imaginación sociológica) Leer más…