
El lema de la campaña de Emakunde para el Día Internacional de las mujeres de 2010, reza: “Muchas horas y poco tiempo”. Pero el cartel va más allá: Muchas horas para el trabajo, las tareas domésticas y de cuidado… y poco tiempo para actividades sociales, cultura, ocio. Da qué pensar…
Como señala Emakunde la campaña parte de estas realidades:
- Existe un desequilibrio entre los usos del tiempo personal, social, familiar y laboral de las personas.
- Existe un uso diferenciado del tiempo por parte de las mujeres y los hombres en el ámbito privado y público.
- La falta de redistribución del tiempo de trabajo doméstico y de cuidados entre mujeres y hombres genera un uso diferencial del tiempo en el ámbito público por parte de mujeres y hombres.
- La falta de redistribución del tiempo de trabajo en el ámbito privado genera consecuencias negativas en la posición, autonomía económica, condiciones de vida y salud de las mujeres
- El uso diferencial del tiempo de mujeres y hombres constituye un importante freno para el avance en el objetivo de la igualdad. Este último punto me parece el más significativo y, en cierta medida, engloba a los demás. Mientras no exista un uso equitativo del tiempo no podrá haber igualdad real de oportunidades. Y no es sólo un problema de las mujeres…
Igualmente, Emakunde indica que “según los últimos datos de la Encuesta de presupuestos del tiempo (2008) de EUSTAT, las mujeres emplean en las labores domésticas 3 horas y 33 minutos al día, 2 horas y 4 minutos más que los hombres. (…) En cuanto al cuidado de las personas del hogar, ya sean menores o personas mayores, a las mujeres esta actividad les ocupa 2 horas y 18 minutos, mientras que a los hombres 1 hora y 41 minutos”. Si multiplicamos esto por 7 días a la semana… da mucha diferencia en dedicación, y en tiempo de uso personal. Leer más…
Share on Facebook

Últimamente estoy dando muchas vueltas al tema de las relaciones y del amor. Será por la edad, por el tiempo de matrimonio (son quince años a los que hay que sumarle más de nueve de noviazgo), porque mis hijos se van haciendo mayores, o porque estoy en un buen momento para pensar…
Acabo de leer un libro de Sergio Sinay titulado El buen amor: un camino hacia los encuentros posibles (Barcelona, RBA, 2006) que me ha resultado muy sugerente. En él presenta las que en su opinión son las condiciones del buen amor y que yo me voy a permitir leer de forma libre. Creo, además, que se pueden extender a cualquier relación personal (amorosa, de amistad, paterno o materno-filial, etc).
Primera condición: La primera persona. Cada uno de nosotros tiene que vivir consigo mismo durante toda su vida y debe ser el protagonista de la misma si no quiere que sean otros quienes llevan las riendas. Y para esto es fundamental conocerse y quererse. Si yo no me quiero nunca podré querer a otro o como me gusta decir “nadie da lo que no tiene”. “El problema con el egoísmo comienza cuando se transforma en egolatría, en una adoración excluyente de mí mismo por encima, a pesar y en contra de los demás” (p.22). Leer más…
Share on Facebook

17 de julio de 2009, un día triste, muy triste. Desgraciadamente hemos conocido con gran estupor la triste y luctuosa noticia de la muerte de un niño de dos años y medio que su madre se había dejado olvidado en el coche durante su jornada laboral.
Inmediatamente los medios transmiten la decisión de la justicia de imputar a esta madre con un delito de presunción de homicidio por imprudencia. Creo que antes de estas medidas, alguien debería preguntarse por los porqués. ¿Cuáles son las causas que pueden llevar a una madre a olvidarse de su hijo? ¿Cuáles son los niveles de estrés a los que estaba sometida esta mujer en esos momentos?.
Un descuido, un olvido que ha roto muchas vidas. Ya ni el niño muerto, ni su padre y mucho menos su madre tienen futuro, y mucho menos un futuro feliz. Han muerto en vida.
Porque nadie puede cambiar ya lo sucedido, ha pasado ya para siempre, y se quedará para siempre en la memoria de esta madre rota. Y la vida sigue, la vida es el día siguiente, y el siguiente, y el siguiente, y a esta madre sólo le queda el vacío, el silencio. El dolor. Leer más…
Share on Facebook
Categorías:Empresa, Familia, General Tags: El dolor, Empresa, Familia, muerte, preverso sistema, silencio, Sociedad, Tiempo, Vacío
Vuestra opinión