Archivo

Entradas Etiquetadas ‘Tiempo’

Muchas horas y poco tiempo

Lunes, 8 de Marzo de 2010 Arantza Echaniz Barrondo 1 comentario

www.emakunde.euskadi.net

El lema de la campaña de Emakunde para el Día Internacional de las mujeres de 2010, reza: “Muchas horas y poco tiempo”. Pero el cartel va más allá: Muchas horas para el trabajo, las tareas domésticas y de cuidado… y poco tiempo para actividades sociales, cultura, ocio. Da qué pensar…

Como señala Emakunde la campaña parte de estas realidades:

  • Existe un desequilibrio entre los usos del tiempo personal, social, familiar y laboral de las personas.
  • Existe un uso diferenciado del tiempo por parte de las mujeres y los hombres en el ámbito privado y público.
  • La falta de redistribución del tiempo de trabajo doméstico y de cuidados entre mujeres y hombres genera un uso diferencial del tiempo en el ámbito público por parte de mujeres y hombres.
  • La falta de redistribución del tiempo de trabajo en el ámbito privado genera consecuencias negativas en la posición, autonomía económica, condiciones de vida y salud de las mujeres
  • El uso diferencial del tiempo de mujeres y hombres constituye un importante freno para el avance en el objetivo de la igualdad. Este último punto me parece el más significativo y, en cierta medida, engloba a los demás. Mientras no exista un uso equitativo del tiempo no podrá haber igualdad real de oportunidades. Y no es sólo un problema de las mujeres…

Igualmente, Emakunde indica que “según los últimos datos de la Encuesta de presupuestos del tiempo (2008) de EUSTAT, las mujeres emplean en las labores domésticas 3 horas y 33 minutos  al día, 2 horas y 4 minutos más que los hombres. (…) En cuanto al cuidado de las personas del hogar, ya sean menores o personas mayores, a las mujeres esta actividad les ocupa 2 horas y 18 minutos, mientras que a los hombres 1 hora y 41 minutos”. Si multiplicamos esto por 7 días a la semana… da mucha diferencia en dedicación, y en tiempo de uso personal. Leer más…

Condiciones del buen amor

Viernes, 4 de Diciembre de 2009 Arantza Echaniz Barrondo 1 comentario

elarlequindehielo.obolog.com

Últimamente estoy dando muchas vueltas al tema de las relaciones y del amor. Será por la edad, por el tiempo de matrimonio (son quince años a los que hay que sumarle más de nueve de noviazgo), porque mis hijos se van haciendo mayores, o porque estoy en un buen momento para pensar…

Acabo de leer un libro de Sergio Sinay titulado El buen amor: un camino hacia los encuentros posibles (Barcelona, RBA, 2006) que me ha resultado muy sugerente. En él presenta las que en su opinión son las condiciones del buen amor y que yo me voy a permitir leer de forma libre. Creo, además, que se pueden extender a cualquier relación personal (amorosa, de amistad, paterno o materno-filial, etc).

Primera condición: La primera persona. Cada uno de nosotros tiene que vivir consigo mismo durante toda su vida y debe ser el protagonista de la misma si no quiere que sean otros quienes llevan las riendas. Y para esto es fundamental conocerse y quererse. Si yo no me quiero nunca podré querer a otro o como me gusta decir “nadie da lo que no tiene”. “El problema con el egoísmo comienza cuando se transforma en egolatría, en una adoración excluyente de mí mismo por encima, a pesar y en contra de los demás” (p.22). Leer más…

“Vidas rotas”

Sábado, 18 de Julio de 2009 Francisco Javier Bárez Cambronero 4 comentarios

17 de julio de 2009, un día triste, muy triste. Desgraciadamente hemos conocido con gran estupor la triste y luctuosa noticia de la muerte de un niño de dos años y medio que su madre se había dejado olvidado en el coche durante su jornada laboral.

Inmediatamente los medios transmiten la decisión de la justicia de imputar a esta madre con un delito de presunción de homicidio por imprudencia.  Creo que antes de estas medidas, alguien debería preguntarse por los porqués. ¿Cuáles son las causas que pueden llevar a una madre a olvidarse de su hijo? ¿Cuáles son los niveles de estrés a los que estaba sometida esta mujer en esos momentos?.

Un descuido, un olvido que ha roto muchas vidas. Ya ni el niño muerto, ni su padre y mucho menos su madre tienen futuro, y mucho menos un futuro feliz. Han muerto en vida.

Porque nadie puede cambiar ya lo sucedido, ha pasado ya para siempre, y se quedará para siempre en la memoria de esta madre rota. Y la vida sigue, la vida es el día siguiente, y el siguiente, y el siguiente, y a esta madre sólo le queda el vacío, el silencio. El dolor. Leer más…

La percepción y construcción emocional del tiempo

Miércoles, 21 de Enero de 2009 pena.rosalia Sin comentarios

   

                                   “El tiempo es una ilusión”
                                                        A.    Einstein. 

Aunque los días tienen 24  horas y los años 365 días, no todos percibimos el tiempo de igual manera. La concepción del  tiempo  con la que operamos ahora  no ha sido la misma a través del desarrollo de la humanidad, tampoco los niños nacen con ella. La dimensión  del tiempo va desarrollándose  progresiva y laboriosamente durante los primeros  años del niño, a medida que maduran  las funciones operativas de la mente infantil- afirma Piaget.  Quienes han tenido niños cerca pueden constatar este hecho: primero aparece la noción del ahora, luego el futuro inmediato, de lo que está apunto de suceder, en lenguaje verbal, por ejemplo “mañana”,  puede representar  la constelación de futuro hasta que se alcanza  la noción de pasado, presente futuro en su más amplia gama.  Pareciera  entonces, que una vez alcanzada  cierta  madurez neurológica (a los 7 u 8 años de edad) las percepciones serían bastante similares. Nada más lejano de la realidad.

Hablamos pues del tiempo subjetivo o psicológico  como marco temporal  de las representaciones  de la realidad. ¿Cuántas veces al cambiarnos de entorno cultural sentimos  que  el tiempo se acelera o ralentiza?  ¿Cuántas veces ante circunstancias determinadas  nos parece que el tiempo vuela  o es una eternidad? De modo que  el abanico perceptivo  o estimación temporal es bastante amplio.

Lo que sentimos y pensamos también son alimento de esa percepción y construcción temporal. En situaciones embarazosas, desagradables, poco motivadoras, si se está aburrido, melancólico, sin expectativa de ocurrencia de grandes acontecimientos, el tiempo parece como expandido o dilatado, ejemplos: una clase que interesa poco, una reunión  que se torna no agradable, una enfermedad, la idea de que no tiene sentido  lo que se hace; mientras que  la novedad, el interés, la relevancia del acontecimiento, la creencia de  que irán bien las cosas, si estamos  a gusto, alegres, felices aparecen  como en un lapso menor ( tiempo contraído), e  incluso la dimensión del eje temporal cambia.  Piensa por un momento en que esta semana todo irá muy bien y no fallarás y comprueba tu perspectiva con respecto a si piensas lo contrario. Leer más…