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Entradas Etiquetadas ‘violencia’

¡Señores: aquiescencia!

Lunes, 30 de Noviembre de 2009 Francisco Javier Bárez Cambronero 1 comentario

corbisFue como si los palos, los golpes, las patadas, lo puñetazos me los dieran a mí. Sentí como si los sufriera directamente en mis carnes y en mis huesos. Un duro y frío escalofrío me recorrió el cuerpo al mismo tiempo que un enorme desasosiego me invadía. Mis ojos negándose a seguir viendo aquella barbarie miraron para otro lado buscando algo agradable y hermoso.

Esto me ocurría viendo un reportaje televisivo, real, muy real, tan real como la vida misma. La brutal paliza que un grupo de personas estaba dando a un hombre, solo, indefenso. Paliza hasta la muerte en las calles de Chicago.

Pero bien pudiera tratarse de cualquier punto del planeta. La violencia, la agresión, la brutalidad, la más absoluta falta de respeto a la vida no tiene fronteras.

No tenemos más que ver los telediarios, leer la prensa diaria para constatar la permanente violencia humana. Guerras, asesinatos, terrorismo, matanzas y todo tipo de agresiones y violencia, incluida la de género que nos trae desgraciadas noticias a diario.

Hoy sin ir más lejos la prensa publica esta noticia: “El ejército baña en sangre Guinea Conakry”. Pero es una más de las muchas que acontecen diariamente en un continuo despliegue de cólera, ira, rabia, amenaza, miedo y vergüenza. Leer más…

Menos mal que te aprecio

Martes, 11 de Agosto de 2009 David González Pujana 2 comentarios

Es más que evidente que un acto de violencia es un reflejo de una falta de control y de regulación emocional. Podemos ser violentos físicamente golpeando a alguien o también violentos verbalmente. El estrés, la ansiedad y los problemas los puedo expulsar de esta forma si carezco de otras herramientas en mi interior.

Debemos concentrarnos en tres áreas de análisis para detectar la violencia. Podemos ser violentos en el pensamiento, en la palabra y en la conducta. Muchas veces esta suele ser la secuencia. Primero pienso mal de alguien, segundo insulto o soy grosero y tercero demuestro una conducta violenta o de rechazo. Pero no siempre seguimos esta secuencia  puesto que muchas veces pienso mal de alguien y no digo nada o hago nada ( ” por que somos educados ” )

Toda manifestación de violencia no es buena y como he mencionado antes, es un reflejo de falta de regulación y control emocional. Pero quizás la peor es la reflejada en el pensamiento. Pensar de esta forma y ser violento en mi mente es catastrófico. Se pudre tu alma y tu interior. El cerebro y la mente se convierten en una fábrica de negativismo y violencia que nos puede llevar a nuestra destrucción interna y a la enfermedad psíquica o física.

Deberíamos hacer una reflexión o meditación sobre nuestra forma de comunicarnos hacia los demás y que pensamos sobre los demás. Estamos acostumbrados por desgracia a sacar las faltas, a la crítica gratuita y a disfrutar de los chismorreos (la proliferación de programas del cotilleo esta a la orden del día en nuestras televisiones) y por desgracia hay gente que cree que se trata de programas de entretenimiento y que pueden llegar a ser divertidos. Son programas muy violentos en sus contenidos y en las formas de los periodistas e invitados. Lo peor y más triste es que nuestra sociedad lo permite, confundiendo la diversión con la grosería y violencia. Leer más…

La agresividad no gestionada: Violencia

Miércoles, 6 de Mayo de 2009 Jon Berastegi 4 comentarios

La violencia está presente en nuestra sociedad, en las calles, en los centros escolares, en la radio, en las noticias, en los programas televisivos, etc. El ejemplo de los mass media es ilustrativo de la violencia en la sociedad.

Tal y como refleja un estudio (Lamberg, 1998) un joven puede haber visto en los mass media 16.000 asesinatos y 20.000 actos de violencia, lo que en consecuencia en numerosos casos tiende a desensibilizar al espectador e incluso en ocasiones favorece la identificación positiva con el agresor.

Es por ello que la violencia se ha convertido en un factor importante de preocupación, para el profesorado, familias, autoridades políticas y la sociedad en general.

Inicialmente conviene distinguir entre agresividad y violencia. La agresividad es cosustancial al ser humano y remite a impulsos defensivos a fin de salvaguardar la integridad de uno mismo. En cambio la violencia es una actitud o comportamiento que constituye una violación o un arrebato al ser humano de algo que le es esencial como persona.

Aunque se acepta que la agresividad no tiene por qué derivar en violencia, no debemos obviar que para ello, las emociones que se generan en la agresividad, como la ira o la rabia deben ser autocontroladas, reguladas, es decir gestionadas. En consecuencia la ira, experimentada de forma frecuente e intensa por una persona impulsiva, puede ser altamente peligrosa ya que en numerosas ocasiones se encuentrará en riesgo de sufrir un secuestro amigdalar o emocional. Leer más…