Aquí seguimos…

¿Tienes alma de oveja? ¿Te gusta que te den las opiniones masticaditas? ¿Escuchas la radio con el carné en la boca? ¿Quieres que te digamos sólo lo que te apetece oir, sea o no sea verdad? ¿Echas las muelas cuando hablan quienes no piensan como tú? ¡Ufff! ¡Qué mal vamos! Me temo que MQP no es para ti. Pero no te aflijas. El espectro radioeléctrico es grande. Hay decenas de programas que nunca te incomodarán: te darán tu potito ideológico regularmente y te señalarán, sin ningún lugar a dudas, los buenos y los malos de la película, para que no gastes las neuronas. ¿A qué esperas para marchar a ese mundo feliz? Allá te perderás una parte de la realidad, seguramente fundamental, pero si sólo te interesa tu ombligo, tampoco te pierdes tanto, ¿no?
Ya… Puede parecer una declaración suicida. Lo normal es que un programa se venda -sí, esa es la palabra- como el colmo del chachipiruleo y diga de sí mismo que es el más ágil, entretenido y refrescante. MQP nunca ha necesitado colocar esos peines y cuando alguien lo ha hecho por nosotros, hemos enseñado los dientes. Por eso mostramos las cartas: sólo queremos oyentes con criterio. Podemos presumir de haberlos tenido en buen número durante estos diez años. Varios estudios -en los que creo lo justo- certifican que hemos sido líderes de audiencia en muchas oleadas. Pero no es eso a lo que aspiramos. Nuestra apuesta (¡lo que me he tenido que pelear por ello!) no ha sido por la cantidad, sino por la calidad de quienes estaban al otro lado. ¿Un poco elitista? Es posible, pero la Radio Pública no debe hacer competencia desleal a base de caspa.
Y no, la Radio Pública tampoco tiene que ser la radio gubernamental. A los que hacen profecías para que se cumplan a sí mismas les encantaría ver a MQP convertido en una cómoda alfombra para usuarios de coche oficial. Pues va a ser que no. Por lo menos, mientras lo dirija y presente un servidor.
Ahora que ya lo sabéis, la elección, como siempre, es vuestra. De momento, seguimos ahí, sábados y domingos entre las nueve de la mañana y las dos de la tarde. Será un placer recibiros. Venid, por favor, con vuestro criterio. El nuestro es discutible.

AURRERA!!
Bienvenida sea al cibermundo esta nueva criatura.
Pero además de criterio llevaremos toneladas de crítica, morro fino y sarcasmo afilado. Si algo nos gusta, lo sabréis; si algo NO nos gusta también lo sabréis porque lo gritaremos muy alto.
Apretaros los machos que como veamos la mínima flaqueza, ¡zas!, ¡en toda la boca!
Las redacciones monolíticas generan audiencias monolíticas y viceversa. Las dos exterminan el periodismo, a no ser que consideremos que la hoja parroquial es una forma de reporterismo. No hay nada más triste que esos medios en los que el redactor piensa igual que el jefe de sección y éste, lo mismo que el redactor jefe que, a su vez, no discrepa del director. Y lo más triste de todo: todos los lectores piensan igual que el medio.
Todo esto de la comunicación es una pérdida de tiempo si los periodistas y los lectores -o en este caso, los oyentes- no somos como las cerillas, que necesitan rasparse contra lo contrario para servir de algo y hasta para iluminarse un poquillo.
Seguiremos. Cada uno y cada una siendo y sirviendo, libres…y poco más. Lo demás, es de todos y todas. Muxuak.
En el lado de acá nos tendrás, JV.
Tu lema me recuerda a una campaña de Egin de aquella época: “Egin, lectores con criterio”.
Yo los sábados y domingos de 09,00h. a 14,00 h., no he cambiado el dias, aunque me encuentre a 1.200 m. cojiendo setas.
Pues nada, ¡¡¡ palante !!
Joder !!, aqui hay marcianos.
Algunos han escrito después del viaje lunar en el puente de la Inmaculada !!
Moli e Iturri, son lagartos de V2 !!
No he oido/leido nada sobre la desaparición de Álvarez Solís. ¿no colaboraba con este programa?