¿Tendremos que pagar por leer los periódicos en Internet?
Esa es la pregunta que planteamos el pasado sábado en El Mirador. En realidad es un debate que éxiste desde que los periódicos dieron el salto del papel a la red. Si tenéis un poco de memoria, recordaréis, además, que muchos lo hicieron a regañadientes, sin gran convicción y -no nos engañemos- sin saber muy bien cómo funcionaba el nuevo soporte. Y no es un secreto para nadie que las grandes cabeceras llegaron con la intención de funcionar mediante suscripción… aunque pronto se dieron cuenta de que los internautas no estaban demasiado dispuestos a aflojar el bolsillo y tuvieron que echar el freno. Aunque todas mantienen hoy servicios de pago -principalmente, descarga en pdf y/o acceso a la hemeroteca o a determiandos artículos-, la mayoría de los contenidos se ofrecen “en abierto”.
¿Hasta cuándo? En los últimos meses, los grupos de comunicación más potentes han vuelto a poner sobre la mesa el debate y todo apunta a que lo han hecho porque se plantean seriamente cerrar el grifo o, por lo menos, limitar el caudal de lo gratuito. En este contexto han surgido en nuestro entorno iniciativas como Factual, que apuesta decididamente por el pago y ofrece a cambio un producto donde la información vuelve a ser tratada con los criterios clásicos de valoración y jerarquización. La periodista y analista de los fenómenos comunicativos Silvia Cobo, que participa en ese nuevo proyecto liderado por Arcadi Espada, fue una de nuestras invitadas el pasado sábado. También estuvo María Goti, gerente de Elcorreodigital, que comparte con su hermano de papel El Correo, el liderazgo informativo en Euskadi. Completó la terna Pablo Garaizar, Txipi, para quien siempre tenemos el lazo preparado en MQP cuando abordamos asuntos que tienen que ver con la red de redes.
El regalo musical corre a cargo de Maider Martín, que esta vez nos hace una selección de artistas que deben su éxito a Internet… aunque sólo tengan una canción conocida, como es el caso del colombiano Esteman, intérprete de la viral No te metas a mi Facebook.
Si quieres descargar el audio en mp3 o llevarlo a tu web o blog, sigue este enlace.

El martes 12 Haití fue sacudido por un fuerte terremoto que ha causado grandes destrucciones y numerosas pérdidas en vidas humanas.
No hay certidumbre sobre el número de víctimas pero sí sobre la magnitud de la tragedia.
Y los que sufren allí dependen ahora de la solidarida externa mucho más que de la interna.
Para una sociedad, la haitiana, corroida por la miseria, la violencia y el mal gobierno, no cabe más milagro que el de la ayuda internacional incondicionada y eficaz en su distribución.
¿No es el momento de que los medios de comunicación, también éste, se planteen como prioridad el estimular y encauzar la solidaridad privada, las ganas de aisladas de echar una mano, del modo que sea factible, para contribuir a paliar el desastre y la dessperación de quienes todo lo han perdido?
Ojalá que este dramático episodio movilice las conciencias y las acciones de muchos, hacia una solidaridad práctica y eficaz.
Y ojalá que la vanidad y la inconsciencia no lo transformen en otro episodio más para el espectáculo global en que parecemos adormecernos.
Si el hipotético peligro de la gripe A sembró la alarma con una intensidad desproporcionada respecto de la gravedad real con que se ha menifestado y fomentó la desconfianza hacia los pronósticos y previsiones de grandes organizaciones como la OMS, que no se frustre ahora la movilización necesaria, el encauzamiento de la solidaridad, para aportar a quienes sufren en Haití ese desastre natural una solidaridad activa, rápida, eficaz y suficiente para ayudarles a levantarse con dignidad y a reconstruir sus vidas y su país.
El resto de temas pasa a un muy segundo plano, me parece a mí, más o menos.
Saludos.