30 temporadas y una bodeguilla más

Y llegó el final de la temporada número 30 de Pompas de Papel. Como siempre, final de temporada equivale a bodeguilla alocada. Hablamos en ella de los libros publicados en este curso que más nos han gustado y de algunos que no hemos leído, pero que tienen buena pinta. Se trataba de hacer una buena lista para disfrutar de las vacaciones. Goizalde Landabaso, Iñaki Calvo, Galder Pérez, Roberto Moso, Txani Rodríguez, Félix Linares y Enrique Martín hablaron de lo humano y lo divino, entre un buen montón de títulos (en la foto miembros del programa y colaboradores y amigos en la cena de la “bodeguilla”). A partir de ahora, en julio y agosto, reemisiones en Radio Euskadi los sábados a las cuatro de la tarde y los domingos a las doce de la noche de algunos de los programas más interesantes de esta temporada. Volvemos con la temporada 31 el fin de semana del 9 y 10 de septiembre. Hasta entonces, para divertiros, tenéis las reemisiones, los podcast, el blog, nuestra página web y el “radio a la carta” de EITB. Y ya sabéis que nos gustaría que nos comentárais las lecturas de vuestro verano. Lo podéis hacer a través de nuestro correo electrónico “iflandia@eitb.eus”. Entre todos los correos recibidos sortearemos unos buenos lotes de libros. Buen verano y escucha el último Pompas del curso. Pincha y disfruta.

El tocho. En la Patagonia, del británico Bruce Chatwin

En el comedor de la casa de mi abuela había una vitrina, con un trozo de piel en su interior. Un trozo pequeño, pero grueso y correoso, con mechones de pelo áspero y rojizo. Estaba sujeto a una tarjeta mediante un alfiler herrumbroso. Sobre la tarjeta había algo escrito con tinta negra desvaída, pero entonces yo era muy pequeño y no sabía leer.

– ¿Qué es eso?

– Un fragmento de brontosauro.

Mi madre conocía los nombres de dos animales prehistóricos. El brontosauro y el mamut. Sabía que aquel no era un mamut. Los mamuts provenían de Siberia.

El brontosauro era un animal que se había ahogado durante el diluvio, porque Noé no lo había podido embarcar en el arca a causa de su gran tamaño”.

Así comienza En la Patagonia de Bruce Chatwin. Experto en arte y arqueología, periodista brillante y gran seductor, el autor inglés de quien les hablo hoy, murió prematuramente a causa del sida con apenas 48 años, en 1989,  y por desgracia, después de un periodo de amplia difusión de su obra, empieza en la actualidad a caer en el olvido. Chatwin narra en este libro, el primero de su producción, publicado en 1977, el viaje de seis meses que realizó a través de la Patagonia y la Tierra del Fuego argentina y chilena, aplicando a su escritura los preceptos del nuevo periodismo: ese acercamiento a la realidad en primera persona, tras una amplia labor de investigación, con una mirada intensa y atenta, que dota de una dimensión estética al objeto de su reportaje.

El resultado es de una riqueza sorprendente. Chatwin consigue ofrecernos en menos de 250 páginas un panorama variadísimo de la Patagonia. Los fósiles de gigantescos animales prehistóricos que habitaron la región son el primer motivo del viaje del autor, pero a partir de ahí conocemos el diverso paisaje natural y humano, en el que destaca la amplia colonia galesa de la Patagonia dedicada a la ganadería, muchos de ellos descendientes de independentistas huidos de Gran Bretaña; descubrimos el verdadero final de forajidos gringos como Buth Cassidy y Sundance Kid; asistimos a las revoluciones anarquistas que tuvieron lugar en los años 20; comprobamos que una vez más las relaciones con los nativos fueron traumáticas, incluso desde el viaje de Darwin en el Beagle, uno de cuyos puntos de atraque fue Tierra del Fuego; nos asombramos con la riqueza metafórica de la lengua de los indios yaghanes o con la mitología de los nativos de la isla Chiloé. Y todo ello intercalando encuentros con personajes pintorescos, solitarios y algo salvajes, pobladores ideales de esta remota región, en la que discurrió buena parte de la vida y aventuras de Charly Milward, el cónsul británico más austral del imperio, cuyo rastro, seguido por el autor, constituye el hilo conductor de todo el relato.

Dicen que Chatwin revolucionó con este libro la literatura de viajes, también que se inventó parte de lo narrado. Puede que ambas cosas sean ciertas. Que no se trate de una crónica verídica y tampoco de una novela. Pero en cualquier caso, es un bello artefacto literario, escrito con una prosa concisa y sensible, llena de encanto, y resulta enormemente sugestivo e interesante. Una lectura ideal para el verano que iniciamos. En la Patagonia de Bruce Chatwin.

Javier Aspiazu

El poema. Murilo Mendes, brasileño

Mi lengua rompió mi pelo delicado 

hasta erizarte los huesos 

de esas piernas tuyas 

que invenciblemente me abrazaron. 

Y el hombre del taxi volandero 

que arrasaba las calles 

buscando un hotel 

se fue de los espejos despreció los silbatos los semáforos 

eligió otros rumbos y a la puerta de su casa nos puso exactamente. 

Ah Erótica mía 

recuerdas que bajamos 

repletos de música y zumbidos 

tú ibas saltando en un zapato mío 

yo tenía en el pecho tu suéter de miel. 

El señor del taxi 

nos trajo dos copas amarillas de ron: 

después que bebimos 

supo desnudamos con un gesto 

de hambre global. 

Erótica mía 

nos condujo a su cama 

de ropas alteradas 

periódicos cenizas cuerpo en soledad. 

Y así fue Erótica mía 

que ejercimos nuestra esgrima inevitable 

en aquel territorio 

sin noche ni sol. 

El señor del taxi observaba la espuma furiosa 

que rompía las puertas 

y rasgaba la pared. 

Nos esperó sentado 

en su barco de ruedas 

como un almirante 

besado por el mar. 

El poeta de hoy es un brasileño llamado Murilo Mendes. Nació en Brasil en 1901 y falleció en Lisboa 74 años después. Fue un poeta modernista, que comenzó a escribir sus poemas en los años 20 del siglo pasado, a pesar de que la literatura nunca fue su modus vivendi. Él era un funcionario que trabajó en diferentes menesteres, hasta que se marchó a Roma a vivir en 1957 donde impartió clases de literatura brasileña. Fue uno de los grandes poetas brasileños, publicó muchísima poesía, y también escribió muchos artículos relacionados con las artes plásticas.

Goizalde Landabaso

De quererlo todo y no atreverse a nada (Trejo dixit)

Juan Trejo es un novelista que ganó hace tres años el premio Tusquets de Novela con La máquina del porvenir, una inquietante narración que recorría el tiempo y el espacio con situaciones cercanas a la fantasía, sin abandonar el análisis de nuestra sociedad actual. Quizá no era una novela perfecta, pero si imaginativa y satisfactoria, gracias al entusiasmo del autor. Cuenta con otra novela anterior cuyo título, El fin de la Guerra Fría, parecía emparentarla con la premiada. Y ahora nos sorprende con La otra parte de mundo donde se cuentan las andanzas de un arquitecto procastrinador, vamos que lo deja todo para otro momento, lo que le lleva, primero a una temporada de habitar en las casas de sus amigos de las que no acaba de marcharse, después a buscar el contacto y la conversación con su hijo, que, evidentemente, no acaba de producirse, y a vagar por una Barcelona fantasmal donde cree atisbar huellas del paso de su hijo en lugares especialmente traumáticos.

Nuestro protagonista fabula y se agobia con las consecuencias de sus fantasías, cree que tiene que hacer determinadas cosas, pero, en realidad, lo único que debería hacer es poner un poco de orden en su alterado cerebro que le lleva de aquí para allá de manera poco justificada. A veces la narración se estanca, pero al poco coge fuerza y emoción y parece que Trejo encarrila una historia que, en general, tiende a la dispersión. La escritura es correcta, incluso notable en la mayor parte del libro, pero la necesidad de alcanzar una duración estándar de novela convencional para lo que quizá no debería pasar de un cuento largo, acaba lastrando las posibilidades de la historia.

Me gustó mucho La máquina del porvenir y algo menos esta, quizá porque esperaba algo en la misma línea. Posiblemente el autor ha decidido abrir un nuevo frente en su obra ya que con los títulos anteriores no ha alcanzado fama y reconocimiento, o, simplemente, le parecía un buen momento para contar esta historia que, insisto, está bien, pero circula por debajo de las posibilidades de un excelente novelista que aquí, nos parece, se ha colocado una piedra en el zapato para recorrer otro camino mas difícil. Pero creo que es encomiable esta actitud, la de arriesgarse a escribir algo diferente, algo más ambicioso, más exigente, con un protagonista sobre el que pivota toda la novela cuya forma de vida es el vacío y sus hechos las consecuencias de ese vacío. Pero una cosa les digo, de aquí saldría una película fenomenal, y baratita por cierto. Ya me veo a Javier Bardem

Bueno, perdonen la especulación y no olviden que los prejuicios siempre son malos y no debemos dejarnos guiar por ellos, así que empiecen a conocer a Juan Trejo y seguro que alguno de sus títulos les encantarán. Y presten atención porque, sin duda, nos dará grandes alegrías en el futuro.

Félix Linares

Juan Cruz y la pasión por un periodismo que se desvanece

El periodista y escritor canario Juan Cruz Ruiz (Puerto de la Cruz, 1948) acaba de publicar en el sello Alfaguara el libro Un golpe de vida. Cruz ha desarrollado toda su vida profesional en el diario El País desde su fundación en 1976, salvo el tiempo, entre 1992 y 1998, en el que dirigió la editorial Alfaguara. Tiene una amplia trayectoria literaria con obras como Cuchillo de arena, Retrato de humo, El sueño de Oslo, La playa del horizonte, Retrato de un hombre desnudo y El niño descalzo. En Un golpe de vida reflexiona sobre la profesión de periodista, que parece estar tan de capa caída en los últimos tiempos. Una labor en la que la vida y el oficio se cruzan una y otra vez a lo largo de los años para formar una única realidad. Una autobiografía diferente, según el autor el libro que más le “ha dolido escribir”. Porque el periodismo es “la alegría y también un suspiro mortal, una despedida. El oficio invencible. Para mí también el oficio inevitable”. Con el autor hemos charlado. Pincha y escucha la conversación.

El comictario. La ciudad más fría, de Johnston y Hart

El próximo mes de agosto se estrenará la película Atómica, una historia de espías protagonizada por Charlize Theron y James McAvoy que transcurre en el Berlín de 1989, justo en los días previos a la caída del Muro. De este film sabemos que tiene espectaculares escenas de acción y que Charlize Theron interpreta a una superespía con peluca rubia y sobradamente preparada para enfrentarse a los múltiples peligros que le acechan. Una película dirigida por David Leitch, responsable junto a Chad Stahelski de la primera entrega de la ultraviolenta John Wick, y que tiene el sello característico de los estrenos veraniegos: entretenimiento sin pretensiones. Y poco tiene que ver este resultado final con el cómic en el que se basa la película, titulado La ciudad más fría, una historia de espías pura y dura, plena de intriga, con pocos disparos y una intrincada galería de personajes en la que casi nadie es lo que parece.

El guión lo firma el británico Antony Johnston, que ya hizo una incursión en el género al participar en la secuela de Queen & Country, el mejor cómic de espionaje publicado en los últimos años. Para La ciudad más fría Johnston elige como escenario el Berlín de 1989, cuando la capital de la todavía República Democrática Alemana es un avispero ante la inminente caída del Muro, el gran símbolo de la Guerra Fría. La apertura del régimen soviético a cargo de Mijail Gorbachov tiene de los nervios a las potencias occidentales. Todos asumen que se avecinan grandes cambios y no saben bien cómo gestionarlos. En este ambiente de incertidumbre, un agente del MI6 británico es asesinado en Berlín cuando llevaba encima un documento clave con datos de todos los espías que operan en la ciudad. Para aclarar el crimen y recuperar la valiosa lista, Londres envía a la veterana agente Lorraine Broughton que, sobre el terreno y con gran tesón y habilidad, irá descubriendo las múltiples capas de una intriga en la que amistad, amor, verdades y mentiras, traiciones y lealtades se mezclan hasta formar un cóctel teóricamente imposible.

Un cómic en blanco y negro, como no podía ser de otra forma, ilustrado por Sam Hart, dibujante británico cuyo estilo poco detallado y de trazo suelto choca al principio, pero luego se adapta bien a un escenario cambiante y lleno de intriga. Editado en Estados Unidos en 2012, todo indica que este cómic no hubiera llegado a nuestros lares si no llega a ser por el señuelo de la adaptación cinematográfica, pero que quede claro que La ciudad más fría, publicada en castellano por Planeta Cómic, es una sólida historia de espionaje, con los mejores ingredientes del género y el necesario ritmo paso a paso que conduce al sorpresivo desenlace. Su lectura, desde luego, supera las expectativas del mero entretenimiento estival. No os la perdáis.

Iñaki Calvo

La última entrega de novedades de junio de 2017

SACHA BATTHYANY

La matanza de Rechnitz. Historia de mi familia

(SEIX BARRAL)     270 páginas

Esta novela basada en hechos reales causó sensación en los países de lengua alemana el año pasado. El autor, un periodista suizo, se basó en la historia de su tío abuelo el conde húngaro Ivan Bahttyány y de su mujer Margit von Thyssen, hija del famoso barón Thyssen (el primer barón de la saga) y hermana del coleccionista de arte y también barón Thyssen-Bornemisza, para contar un suceso terrible. En la noche del 24 de marzo de 1945, al final de la guerra, Ivan y Margit organizaron una fiesta en su castillo austríaco, cerca de la frontera húngara, con los soviéticos a quince kilómetros. Invitaron a los jefes del partido nazi y a miembros de la Gestapo y las SS. Llegado el postre, y ya completamente borrachos, los invitados encerraron a 180 prisioneros judíos en un establo, repartieron armas y les mataron a tiros. Batthiany lo cuenta con sabiduría y emoción. Traducción de Fernando Aramburu.

MARIASUN LANDA

Mayi y Jakes. La última balada    (EREIN)    69 páginas

Mariasun Landa (Errenteria, 1949) es la escritora vasca, junto a Bernardo Atxaga, más traducida fuera de nuestras fronteras, sobre todo su obra infantil y juvenil. Ha recibido los premios Euskadi, Nacional de Literatura Infantil y Juvenil de España, Eusko Ikaskuntza y el Rosalía de Castro. Además ha sido candidata al Premio Hans Cristian Andersen, el Nobel de la literatura infantil y juvenil. También ha publicado libros para adultos, entre ellos Azken balada, que se traduce ahora al castellano como Mayi y Jakes. La última balada. El libro toma como base una de las últimas baladas recogidas de la tradición oral vasca, La chica que se convirtió en cierva. Ramón, guarda de un bosque, cuenta a la joven Maitane esta leyenda y ella ofrece una nueva interpretación de la historia. Una narración, rica, sugerente, trágica, pero repleta de humor y que transforma la tradición en literatura actual.

NICOLAS DICKNER

Seis grados de libertad      (TXALAPARTA)   297 páginas

Nicolas Dickner (Rivière-du-Loup, 1972) es quebequés y escribe en francés. Txalaparta lo descubrió con Nikolski, una auténtica obra maestra que fue un fenómeno literario en Canadá y que hablaba de las casualidades de la vida y de los lazos a veces invisibles que nos unen a otras personas. Su nuevo libro Seis grados de libertad ha ganado el Premio del Gobernador General, el premio literario más importante de su país. Cuenta otra historia coral que nos habla de la globalización y sus desastres con un toque de humor. Los protagonistas son una joven que quiere sobrepasar los límites de la experiencia humana, un hacker que aspira a optimizar la circulación mundial de plátanos y cojines, una empleada de la Policía Montada que sueña con acabar de una vez por todas con la geografía (sea esto lo que sea), un septuagenario al que se le ha ido la olla, una compradora compulsiva y bipoplar, seis periquitos y un gato. Maravillosa.

ROSA MONCAYO CAZORLA

Dog Café     (EXPEDICIONES POLARES)    173 páginas

Rosa Moncayo Cazorla (Palma de Mallorca, 1993) tiene 23 años, pero ha vivido mucho. Estudió administración de empresas en Madrid y cumplida la veintena se fue a estudiar a Corea del Sur con una beca. Actualmente trabaja en la capital de España como analista de datos en una multinacional. Dog Café es su primera novela. En ella cuenta la historia de Várez, una chica de 25 años, que tras un aborto se adentra en una espiral de consumo de fármacos hipnóticos y violencia disimulada. La protagonista va rememorando los escombros de su infancia y los días vividos en Seúl. Como dicen sus editores, una novela sobre las derrotas anímicas, sobre la soledad y su reivindicación, donde las respuestas poco a poco irán apareciendo. Una novela adictiva y narrada con un estilo impropio para su edad. La visualización de un mundo atosigante y de unos pensamientos que creíamos olvidados. Hay que seguir de cerca de esta autora.

VLADIMIR NABOKOV

Opiniones contundentes     (ANAGRAMA)    370 páginas

Este libro se publicó originalmente en Estados Unidos en 1973, cuatro años antes de la muerte del gran Vladimir Nabokov (1899-1977. El volumen recoge entrevistas, pero también cartas al director y más de una docena de artículos que nunca se habían traducido al castellano. Las entrevistas fueron concedidas después del éxito cinematográfico de la adaptación de su novela Lolita y en ellas se repasan algunos aspectos biográficos y literarios de su personalidad, de sus rutinas como lector y como escritor, de sus filias y sus fobias. Pero donde aparece todo su ingenio es en los escritos que envió a diarios y revistas en los que hablaba mucho de literatura y de sus pasiones, entre ellas las mariposas. Las opiniones de Nabokov eran contundentes, pero nunca arbitrarias. Interesante el artículo titulado Inspiración, en el que vemos como es el proceso de nacimiento de la obra artística. Una delicia.

La guerra según las mujeres y Svetlana Aleksievitx

El traductor de Lazkao, Iker Sancho Insausti, recibió el pasado año la beca Jokin Zaitegi que conceden la asociación cultural Arrasate Euskaldundu Dezagun de Arrasate y la editorial Elkar. Ahora tenemos ya en las librerías la cristalización de ese proyecto: la traducción al euskara de Gerrak ez du emakume aurpegirik, de la periodista Svetlana Aleksievitx que ganó el Premio Nobel en 2015.

El título del libro nos pone ya sobre la tesis principal de la periodista: cuando se habla de la guerra, se piensa en los soldados, en hombres, pero en la II Guerra Mundial participó casi un millón de mujeres soviéticas. Y no lo hicieron solo como enfermeras, médicos, camilleras o telegrafistas, fueron también francotiradoras, conductoras de tanques u oficiales. Y Svetlana Aleksievitx habló durante los años 80 -en plena censura- con algunas de ellas. Tuvo que esperar al deshielo, a la Perestrosika de Gorbachov, para poder colar, digamos, su trabajo. A pesar de todo, la censura modificó bastantes pasajes. Vendió dos millones de copias. En 2002 lo reescribió para añadir las partes que habían sido eliminadas, y mostrar ese relato coral en toda su crudeza y en toda su grandiosidad, lleno de dolor y de pequeños milagros porque como dice una de las mujeres entrevistadas, en la guerra se suceden también los pequeños milagros.

La lectura es dura, va sin paños calientes, pero es conmovedora y reveladora. “Beti harritu izan nau xaloa eta gizartiarra den guztiareriko mesfidantza horrek; bizitzaren ordez ideal bat eta epeltasun arrutaren ordez distira hotz bat jartzeko gurari horrek”, dice Nina Javkolevna que fue sargento en una época en la que las unidades acorazadas apenas admitían mujeres. La convivencia arrojaba momentos emotivos también, como este que narra Olga Vasilievna: “Lehen lerroan zeuden gizonek emakume bat lehen lerroan ikusten bazuten, aurpegiak guztiz aldatzen zitzaizkien. Emakume-ahotsaren soinuak berak eraldatzen zituen. Gau batean zemliankaren alboan eseri eta kantuan hasi nintzen isil-isilik.” Dice después que pensaba que todos los hombres estaban dormidos y no la habían oído, pero al día siguiente el comandante le dijo que estaban despiertos, pero que no pudieron articular palabra por la nostalgia que sintieron al escuchar la voz de una mujer.

Gerrak ez du emakume aurpegirik supone, sin duda, un acercamiento vigoroso a la obra de esta periodista tenaz, que ha buscado la voz de personas comunes para explicar la historia convulsa de su país. La Academia Sueca la distinguió por “su obra polifónica, un monumento al sufrimiento y al coraje de nuestro tiempo”. Ahora tenemos la oportunidad de escuchar esa polifonía en euskara.

Txani Rodríguez

El concurso de Pompas de Papel del 24 de junio de 2017

¿Quieres conseguir libros gratis? Lo tienes muy fácil. Escucha el enigma que plantea Txani Rodríguez cada semana, descubre el nombre de un autor y el de su libro, y envíanos la respuesta a nuestra dirección. La digital es pompas@eitb.eus y la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sortearemos lotes de libros para tres oyentes. El último libro buscado era El amor del revés, relato autobiográfico del madrileño Luisgé Martín. Los ganadores de los lotes de libros han sido Iñaki San José, Francisca Echave y Javier Arias Delgado. Y así terminamos los concursos de esta temporada. Como hacemos todos los años nos gustaría que nos enviaráis correos coméntandonos vuestras lecturas de verano. Entre todos los envíos sortearemos varios lotes de libros. Animo.