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Gueorgui Gospodínov, tristezas y risas búlgaras

Lunes, 8 de Febrero de 2010 Kike Martin Dejar un comentario Ir a comentarios

Al protagonista de este libro le confiesa su mujer que está embarazada, pero que él no es el padre de la criatura. Nuestro héroe se ve lanzado así a la vorágine, primero de la separación, después de la supervivencia, mas tarde de una explicación. Como es un candidato a escritor decide que la literatura puede darle algunas pistas sobre como pudieron llegar a producirse los hechos, pero en lugar de leer libros y buscar en sus páginas la información que ejerza de bálsamo, se lanza a la escritura de una novela natural.

Ahora bien, ¿qué es una novela natural? Nosotros no lo sabemos, y el autor tampoco, pero parece haber seguido la pista del cuento de Pedro Antonio de Alarcón así titulado, donde el encuentro de un libro de notas da pie a una serie de invenciones y reflexiones de la LIBRO.Una novela naturalprotagonista que trata de explicarse como es la persona que ha perdido ese diario, es decir se trata de una narración fragmentada que permite repasar una serie de elementos que son los que importan por encima del mcguffin que ha desatado la búsqueda. Y así el protagonista de Una novela natural empieza por componer un libro partiendo de fragmentos de otras novelas de autores famosos. Como no le convence el resultado trata de construir una narración basada en el vuelo de las moscas, entiende que los grafittis de los retretes pueden aportar cierta singularidad a la narración, recuerda su vida, la que mantuvo en común con su ex pareja y la otra, la de aquellos buenos viejos tiempos de la niñez y la adolescencia, y a partir de ahí abundan los cuentos y las referencias, de las mas variadas, de la música al fútbol, y la novela va cambiando de tono y de intención.

Es cierto que acaba repitiéndose y en las últimas páginas el autor pierde un poco el manejo del timón, pero también es cierto que el número de páginas brillantes de los dos primeros tercios es abrumador. Gospodínov es divertido, sorprendente, tierno cuando corresponde, y siempre entusiasta a pesar de que su personaje central tiende a la melancolía. Nos dicen que es la primera novela búlgara que se traduce en España en veinticinco años y llega con cierto retraso porque fue originalmente publicada hace diez, así que no tenemos medio de saber si este autor representa a la literatura de su país, pero si dejamos de preocuparnos por estas cuestiones, tenemos aquí un libro para disfrutar, reírnos y emocionarnos. Y, de paso, aprender algo de Bulgaria, porque gracias a los traductores se nos aclaran muchas de las cuestiones presentadas en la narración, a través de notas a pie de página reveladoras que nos ponen en el ambiente y la historia como el mejor de los documentales. Ya ven, aquí tenemos algo bueno que surge de un hecho traumático, como es una separación: humor, ingenio y buena escritura.

Félix Linares

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  1. Neva
    Domingo, 14 de Febrero de 2010 a las 19:50 | #1

    Te leímos y te agradecemos :)

  2. licans
    Lunes, 15 de Febrero de 2010 a las 10:19 | #2

    Libro de lectura imprescindible y felicidades a la editorial que lo ha publicado (por la traducción y el maravilloso diseño)

  1. Lunes, 8 de Febrero de 2010 a las 09:55 | #1