Archivo por meses: mayo 2017

El tocho. Lady Macbeth de Mtsensk del ruso Nikolái S. Leskov

“A veces aparecen en nuestra tierra tales caracteres que, por muchos años que hayan transcurrido desde que los vimos por primera vez, no es posible evocar algunos de ellos sin experimentar cierto temblor en el alma. Uno de esos caracteres fue el de Katerina Lvovna Izmailova, mujer de un comerciante, la cual protagonizó en cierta ocasión un terrible drama, a raíz del cual los nobles de nuestra región dieron en llamarla, un tanto a la ligera, la lady Macbeth del distrito de Mtsensk.

Katerina Lvovna sin ser lo que se dice una belleza, era una mujer de aspecto muy agradable…. La casaron con uno de los comerciantes de aquí: Izmailov; originario de Tuskar, en la provincia de Kursk; no se casó por amor o movida por inclinación alguna, sino sencillamente porque Izmailov la pidió en matrimonio y ella era una muchacha pobre que no estaba en condiciones de elegir novio.”

Así comienza Lady Macbeth de Mtsensk de Nikolái S. Leskov. Este clásico ruso, algo olvidado en la actualidad, es reivindicado, sin embargo, por algunos de los mayores nombres de la literatura rusa, como Tolstoi o Gorki. Viajante comercial en su juventud, Leskov se preció siempre de haber recogido buena parte de sus argumentos de las tradiciones populares que conoció de primera mano. Y ese regusto de historia escuchada se aprecia también, desde el comienzo, en esta estremecedora novela corta que hoy comentamos, la más conocida de su producción. Publicada a los pocos años del inicio de su carrera literaria, en 1865, Lady Macbeth de Mtsensk cuenta una de las historias de amor más trágicas y violentas que se hayan narrado en cualquier época.

Katerina Lvovna se aburre infinitamente con su inútil vida de esposa de un próspero y nada cariñoso comerciante que le dobla la edad. Por ello, no puede evitar enamorarse de uno de los jóvenes caballerizos de su hacienda, el pícaro y apuesto Sergei. Hasta ahí, parecería que estamos ante una novela más de adúlteras, como las que abundaron en la literatura realista del siglo XIX. Sin embargo, en ésta, el adulterio es solo el comienzo de una historia desgarrada, en la que Katerina Lvovna, se revuelve ante su suerte con una determinación absoluta y despiadada, de ahí la alusión a Lady Macbeth, y es capaz de las mayores atrocidades por conservar el amor de Sergei. Entre ellas, el asesinato de su marido y de cualquiera que se ponga en su camino.

Adaptada recientemente al cine, con bastante acierto, la versión para la pantalla, más efectista, acaba convirtiendo a esta mujer en un personaje frío y ambicioso; nada que ver con la protagonista de la novela de Leskov, que, aun estando poseída por una pasión desenfrenada, es incapaz de ocasionar ningún mal al objeto de su amor.

A nivel estilístico, el autor hace gala de una prosa fluida, y un fino oído para las expresiones y las escenas costumbristas. Y dosifica con sabiduría los obstáculos a que se enfrentan los amantes, en una apabullante escalada de crueldades hasta el amargo y súbito desenlace; clausura perfecta para un relato magistral, que les propongo leer en la cuidada traducción de la Editorial Alba. Lady Macbeth de Mtsensk, de Nikolái S. Leskov.

Javier Aspiazu

El poema. Jon Barberena, navarro

Inoiz baino handiagoa somatzen dut balkoia,

beti amestu baino inoiz izan ez genuen terrazaren hedadura hartzeraino.

Hutsunean sortutako ilusio optikoa.

 

Urterik urte zaindu zenituen geranioak

idortu, zimeldu eta zurekin batera hil ziren.

Bota ditugu lorontziak zakarretara

iragana birziklatu daitekeelakoan

edo agian galdutakoa berreskuratu nahian.

 

Huts-hutsa gelditu da balkoia

barneko gela mobleztatuak bezala.

Besteak bezain hutsak.

 

Eta nik geranioen artetik, kezkati,

kanporantz begira ikusiko zaitut

berandutzen naizenetan,

hutsunean sortutako ilusio optikoaren menpe

dauden begi triste hauekin.

Hauxe da Etxeko kalerie izeneko poema, Jon Barberenak idatzitako Izoztu zitzaigun negu hura poema liburuan. Liburu honetan Iruñea Hiria 1go Nazioarteko Poesia sariketa irabazi zuen egileak.  Elizondon jaio zen 1979an. Gizarte eta kultur antropologian lizentziatua da eta Heziketa Fisikoan diplomatua. Nafarroan euskara eta literatura irakasle ari da egun. Osterantzeko literatura jardunetan ere izan da; bertsoetan batik bat, eta baita poema eta musikaren inguruan. Poema liburua Denon Artean argitaletxeak kaleratu du.

Goizalde Landabaso

Estados Unidos se hunde y Lionel Shriver lo sabe

Proponía Robert A. Heinlein que los escritores de ciencia-ficción no se   empeñaran en explicar sus universos, que debería bastar con introducir en la narración elementos sorprendentes demostrativos de que las cosas en ese mundo no eran como las conocemos en este. El ejemplo utilizado era “la puerta se dilató” en lugar de ”se abrió”. Parece que Lionel Shriver, famosa por haber escrito Tenemos que hablar de Kevin y un montón de novelas menos conocidas, se aplica la lección del maestro y empieza esta novela con la frase: “Te he dicho que no puedes lavarte las manos con agua limpia”. Es evidente que estamos en otro tiempo u otro lugar del aquí y ahora.

El título ya lo deja claro: la acción transcurre entre 2.029 y 2.047, aunque en realidad se extiende un poco más en las últimas páginas. Pero es importante la fecha de inicio porque es el centenario del comienzo de la gran depresión, aquella que sumió al mundo en un caos del que quizá todavía no hemos salido. Efectivamente en esa fecha el mundo está metido en otra crisis: los Estados Unidos ya no son los reyes del mundo, de hecho el dólar es una moneda residual (que ocurra con un presidente latino quizá sea un detalle racista o simplemente malintencionado), las fortunas se han evaporado, el gobierno requisa todo el oro que los ciudadanos atesoran, la gente pierde sus empleos y sus casas y la vida entra en una fase catastrófica.

Los Mandible representan a la típica familia estadounidense: un abuelo nonagenario muy rico y su joven esposa, lo es para él porque tiene “solo” setenta años, atrapada por el Alzheimer, hijos y nietos bien colocados en empleos bien remunerados y con proyección social, menos una rama familiar sumergida en las zonas bajas de la clase media, algunos bisnietos adolescentes que ven como el universo se desmorona y son los únicos que lo aceptan porque no han tenido tiempo de acomodarse a esos lujos relativos que la vida ofrecía hasta esa fecha. Y a partir de ahí Shriver va desgranando el cúmulo de desgracias que sufre esta familia, la pérdida de su sistema de vida, como van juntándose todos en una casa, la de la rama más pobre de la familia, y ven como de repente hasta la higiene se convierte en un problema cuando los supermercados se ven desabastecidos y la inflación se come sus ahorros en pocos días.

Los tres primeros cuartos del libro se estiran a lo largo del desastre de tres años, hasta 2.032 y la parte final la destina la autora a contar lo que ocurre al final de la década de los cuarenta cuando algunos de los protagonistas se ponen a buscar los Estados Unidos de Nevada, una zona independiente en el medio oeste de Norteamérica. Uno de los mejores hallazgos de la novela está en la datación de los momentos en que se abre el abismo para las cosas que conocemos. Por ejemplo que el papel impreso, periódicos y libros, desaparecerá, desapareció para los personajes de este libro, en 2.024. No parece que le preocupe demasiado a la escritora que pueda fallar estrepitosamente en sus predicciones porque la intención es otra.

Quizá estaba pensando Shriver es escribir la gran novela americana del futuro porque su estilo es, evidentemente, el de los novelistas mayores actuales (Franzen y compañía) que, para contraponer su prosa a la de los best-sellers que acostumbran a trascurrir a un ritmo rápido  adopta un tono mas reposado y estructura la novela en escenas muy largas donde las explicaciones sobre la situación llega mas por las eternas conversaciones que por textos explicativos. Quizá aquí se aproxima a los escritores de best-sellers, cuyos lectores muestran mas entusiasmo por los diálogos que por la narración. Con todo Los Mandible. Una familia: 2.029 – 2047 es una novela muy interesante no solo en su planteamiento sino también en su desarrollo. Otra cosa es que nos guste el futuro que anuncia.

Félix Linares

Jon Arretxe y los infiernos del detective Touré

El escritor vizcaíno Jon Arretxe (Basauri, 193) acaba de publicar en la editorial Erein la novela Piel de topo. Es la traducción al castellano del original en euskera Sator lokatzak. Arretxe, que vive en la localidad navarra de Arbizu, es licenciado en Educación Física y ha estudiado piano y canto, su gran pasión junto a la literatura. Arretxe llegó a la literatura a través de las narraciones de sus viajes: 7 colores, Tubabu ó El Sur de la Memoria. Después llegó la ficción y las novelas negras como Shahmarán, Sueños de sangre y la serie protagonizada por Touré, investigador africano vidente afincado en Bilbao: 19 cámaras, 612 euros, Sombras de la nada y Juegos de cloaca fueron las cuatro primeras historias. Piel de topo es la quinta entrega de la serie. De vuelta a Bilbao tras su terrible odisea africana, Touré se verá obligado a salir adelante de nuevo en la dura realidad de los “sin papeles”, que obliga a una vida clandestina en un escenario asfixiante controlado por las autoridades. Xenofobia, chantajes, extorsión: la lucha por sobrevivir de los parias de la sociedad, de los que no son nada y a pocos interesan. Pincha y escucha la charla.

El comictario. El Verdún de Le Naour, Marko y Holgado

El pasado mes de diciembre se cumplieron cien años de la famosa batalla de Verdún, y en Francia se celebraron diversos actos conmemorativos, incluida la publicación de un cómic que ahora podemos disfrutar en castellano y que lleva la firma de dos vascos. Los bocetos son obra de Marko, autor nacido en Iparralde, y los dibujos corren a cargo del donostiarra Iñaki Holgado, que ha conseguido afianzarse en el difícil mercado francés. Ambos convierten en viñetas el guión del historiador Jean-Yves Le Naour, especialista en la Primera Guerra Mundial y que hace un magnífico retrato de la batalla de Verdún, la más larga de la primera gran guerra y la segunda más sangrienta, superada tan sólo por la del Somme, dos auténticas carnicerías que tuvieron lugar en suelo francés en 1916, en el marco de la conocida como “guerra de trincheras“.

Verdún, en la región de Lorena, se convirtió en objetivo de las tropas del Imperio Alemán por un grave fallo estratégico del ejército galo. Tras el estallido de la guerra, los jefes militares franceses habían optado por reforzar otras partes del país y retiraron casi toda la artillería de los fuertes ubicados en la zona de Verdún. El jefe del Estado Mayor francés, el general Joffre, fue advertido varias veces sobre los movimientos y la acumulación de efectivos alemanes, pero sólo a última hora se dio cuenta de su error. El 21 de febrero de 1916 comenzó la batalla de Verdún con un devastador ataque de artillería sobre las líneas francesas, que los alemanes bautizaron como “tormenta de fuego”. 1.200 cañones bombardearon de forma ininterrumpida durante nueve horas las posiciones enemigas, lanzando en ese tiempo un millón de obuses.

Los proyectiles causaron gran destrucción, pero muchos soldados franceses habían sobrevivido en las fortificaciones y ofrecieron una encarnizada resistencia ante las tropas germanas. Siete días después, el general Pétain asumió la defensa de Verdún con la consigna de impedir a toda costa la caída de la ciudad, y así empezó la batalla más larga de la Primera Guerra Mundial: diez meses de lucha feroz con un saldo aterrador, un millón de víctimas entre ambos bandos, 300.000 muertos y 700.000 heridos. Iñaki Holgado plasma en este cómic los horrores de la guerra, el sufrimiento de los soldados y la incompetencia de los altos mandos. Y llama poderosamente la atención que, siendo una obra francesa, huye totalmente de la épica o la propaganda. Los héroes lo son a la fuerza y los combatientes no son “buenos” ó “malos”, sino hombres que luchan supuestamente por grandes glorias, pero cuyo único objetivo es sobrevivir un día más.

El cómic Verdún, publicado por Yermo Ediciones, contiene los dos primeros capítulos de una serie que merece ser leída. No os la perdáis.

Iñaki Calvo

La segunda entrega de novedades de mayo de 2017

MARTÍN CAPARRÓS

La Historia    (ANAGRAMA)    1.022 páginas

El argentino Martín Caparrós (Buenos Aires, 1957) poco a poco está consiguiendo romper la barrera que impedía que los lectores de este lado del Atlántico pudiéramos disfrutar con sus libros. Caparrós es un periodista que ha vivido en París, Madrid y Nueva York, que ha dirigido revistas de libros y de cocina y ha recibido todo tipo de premios. Entre sus grandes obras destacan las novelas Los Living y A quien corresponda. No hace mucho se publicó también un reportaje impresionante titulado El Hambre, que hacía una radiografía espectacular sobre un mundo en el que conviven los avances científicos más relevantes con las hambrunas más intolerables. Gracias a este nuevo estatus de Caparrós se publica por fin La Historia, un libro de 1999 bastante inclasificable. Cuenta la historia de un historiador argentino que encuentra un misterioso libro que parece explicar la vida de una civilización imaginaria, que se asemeja a la nuestra. Una locura erudita y divertida.

LEA VÉLEZ

Nuestra casa en el árbol      (DESTINO) 394 páginas

Lea Vélez (Madrid, 1970) utiliza su vida como materia literaria. Lo hizo en El jardín de la memoria y lo ha hecho con su nueva novela Nuestra casa en el árbol. En ella reflexiona sobre la frustración que genera la escuela tradicional y narra las delicias y las ventajas de una infancia en libertad, desvinculada de las expectativas y presiones sociales que convierten a los niños en adultos infelices. La protagonista Ana acaba de perder a su marido y está a punto de ahogarse en una ciudad en la que su hijo mayor, disléxico, se ahoga en un sistema educativo que no le comprende. Harta de todo, y entendiendo que ella es la mejor profesora para sus hijos, vende lo que le ata a Madrid y decide marcharse al sur de Inglaterra, al hostal que su marido le dejó en herencia. La vuelta a un Nunca Jamás donde los niños puedes ser niños.

BLANCA RIESTRA

Greta en su laberinto   (ALIANZA)   282 páginas

Con esta novela la gallega Blanca Riestra (A Coruña, 1970) ganó el Premio de Narrativa Torrente Ballester. La escritora, doctora en Filología Hispánica por la Universidad de Borgoña, ha publicado varias novelas y un poemario en castellano (entre ellas Anatol y dos más, La canción de las cerezas, El Sueño de Borges  y Una felicidad salvaje) y una novela en gallego, Noire Compostela. En Greta y su laberinto, subtitulada Una ópera rock, cuenta la historia de Greta que al desaparecer su hermano huye de Nación, un pueblo de cerezos negros asediado por los bárbaros. Atravesando laberintos subterráneos y campos de batalla llega a la ciudad de Agar, una urbe de tiendas saqueadas y neones rotos, donde solamente sobreviven quienes carecen de escrúpulos. Una ópera rock, repleta de vampiros, y ambientada en un futuro próximo y posapocalíptico. Una parábola de nuestro mundo.

SANDRONE DAZIERI

El Ángel     (ALFAGUARA)     540 páginas

El italiano Sandrone Dazieri (Cremona, 1964) iba para cocinero, pero la literatura se cruzó en su camino y hasta ahora. Desde 1999 ha publicado un puñado de novelas con la que se granjeó la admiración de un pequeño grupo de seguidores. Pero la publicación hace tres años de la novela negra No está solo, lo cambió todo. Se convirtió en uno de los fenómenos editoriales del año en Italia y está siendo publicada en casi toda Europa. También ha llegado a Estados Unidos, un mercado bastante opaco para otras literaturas.  En aquella novela presentaba a una pareja de investigadores, la subcomisaria Colomba Caselli y su colaborador Dante Torre, que protagonizan también El Ángel. Todo arranca cuando a la estación de Roma llega un tren de alta velocidad procedente de Milán con una macabra sorpresa: han muerto todos los pasajeros del coche de lujo. Todo indica que es un atentado terrorista, ¿o no?

RUTGER BREGMAN

Utopía para realistas      (SALAMANDRA)   300 páginas

En la actual situación de derechización acelerada que vive nuestro mundo sorprende la aparición de libros como éste, Utopía para realistas, un ensayo escrito por el holandés Rutger Bregman, uno de los jóvenes pensadores europeos más destacados. El autor de Historia del progreso, premio Belgian Liberales como mejor obra de no ficción en 2013, se muestra en su último trabajo a favor de la renta básica universal, la semana laboral de 15 horas y un mundo sin fronteras. Lo que Bregman propone es un cambio profundo del modelo social ante el avance de la nueva economía virtual que ha generado un incremento de la desigualdad de tal dimensión que preocupa incluso a quienes no la padecen. Y es que la distribución del trabajo y la acumulación de la riqueza se han distorsionado, tensando a la sociedad hasta el punto de asomarse al abismo de la ruptura. Hay que repensar, entre todos, el mundo.

Ibon Sarasola y la historia del euskera batua

Dice Ibon Sarasola en el prólogo a su Bitakora kaiera que, como el euskera batua se considera establecido en 1980, muchos euskaldunes pensarán que es algo de toda la vida. Yo misma, nacida en 1977, he agradecido muchísimo el repaso histórico que este lingüista hace de la implantación del batua en la primera parte del ensayo. Sarasola habla de la reunión de Baiona, de las discusiones, de las decisiones que tomaron, de puntos de disensión como la incorporación de la letra “h”, y recuerda también la delicadísima situación en la que el idioma estuvo no hace tanto: “Begien bistakoa zen 1960ko urte inguru horretan, euskara azken hatsa ematen ari zela. Eta bazidurien euskaldunen komunitatean ez zegoela horren aurrean inolako erreakziorik.” Por fortuna, no fue así, y hubo reacción. En 1968 se celebró en Arantzazu la primera Asamblea General de Euskaltzaindia, a la que acudieron unas sesenta personas. A pesar de los desacuerdos, en 1973 el éxito del euskera batua ya se apreciaba con nitidez, si se atendía a las publicaciones de aquel año. “Bost urtean lorturiko “mirari” hori ez zen izan zerutik etorritako zerbait. Horren atzean lan asko eta diziplina handia zegoen”, destaca Sarasola. Lo que vino después quizá sí sea ya más conocido: los modelos de enseñanza, los nuevos medios de comunicación, los nuevos escritores.

La segunda parte habla de la evolución de la lengua, de los préstamos terminológicos de Iparralde a Hegoalde, de su expansión y de una nueva titularidad, por decirlo, así, compartida por muchísimos hablantes que la han ido haciendo suya. Se detiene también Sarasola en la indiscutible importancia y vigencia de los clásicos, pero reivindica la calidez y validez de los escritores modernos. Así mismo, también expresa su opinión sobre los euskalkis: “Nire ustez euskalkiek, bizpahiru belaunaldietan, euskalki izateari utzi behar diote eta euskara batuaren aldaera huts bihurtu behar dute (…). Bestela, gureak egin du. Bizkaiera eta zuberera, kasu, euskara batuaren kolore bat, doinu berezi bat bilakatu behar dira”. Añade que en tres o cuatro generaciones, uno de Bermeo y otro de Iparralde se tienen que comprender cómodamente. Asegura que eso es vital para el futuro del euskera.

El tercer capítulo parte del ensayo Back to Leizarraga, de Kepa Altonaga, con el que Sarasola se muestra en gran parte de acuerdo. El ensayo hablaba de los purismos, del purismo léxico, y lamenta que debido a ese purismo se perdieran algunas fórmulas, como el relativo anafórico. El libro se cierra con Escape from Altube. En esas páginas muestra su disconformidad con las tesis del citado lingüista. “Edozein garbizalekeria -dice Sarasolasalagarria eta arbuiagarria da, eragotzi egiten  duelako hizkuntza baten helburu nagusia, hau da, komunikagarritasuna”.

Bitakora kaiera es, en definitiva y como ya se ha señalado, un recorrido por el pasado, el presente y el futuro del euskera. También supone un ajuste de cuentas del autor consigo mismo en el que mantiene que, una vez normalizado el euskera batua, el trabajo de los filólogos y teóricos no consiste ya en dictar normas. Ha sido un largo viaje y en su transcurso la situación ha cambiado para bien. “Bidaia horren aurretik idazleak eta itzultzaileak leziatzen nituen; orain, bidaiaren arian, euskal idazle eta itzultzaile onek leziatu naute ni eta erakutsi didate zein den bidea euskaraz ongi idazteko”, concluye. Pues, sin duda, hay mucho que aprender de ese viaje y mucho que apuntar en las privilegiadas reflexiones y conclusiones de Ibon Sarasola.

Txani Rodríguez

El concurso de Pompas de Papel del 13 de mayo de 2017

¿Quieres conseguir libros gratis? Lo tienes muy fácil. Escucha el enigma que plantea Txani Rodríguez cada semana, descubre el nombre de un autor y el de su libro, y envíanos la respuesta a nuestra dirección. La digital es pompas@eitb.eus y la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sortearemos lotes de libros para tres oyentes. El último libro buscado era Ni temeré las fieras del escritor madrileño Miguel Salas Díaz. Los ganadores de los lotes de libros han sido Raquel García Márquez, Aitor Fraile y Sara Zabala. Ya tenéis un nuevo enigma. Pincha y suerte.

Sobre los presentes abominables y los inquietantes futuros

Este fin de semana hemos recibido en Pompas de Papel a uno de los escritores vascos más populares, el vizcaíno  Jon Arretxe. Acaba de publicar Sator lokatzak-Piel de topo, la quinta entrega de la serie de novelas negras protagonizadas por el detective africano y vidente Touré. Además comentamos dos interesantes libros Bitakora kaiera una reflexión sobre el euskera batua del gran escritor y lingüista guipuzcoano Ibon Sarasola, y Los Mandabile una distopía sobre una saga familiar que ve como el sueño americano y su sociedad se derrumban de la estadounidense Lionel Shriver. Y, cómo no, tuvimos el cómic habitual, un poema, las novedades, la recuperación de un clásico, los espacios para la creación y el concurso.

Sábados a las cuatro de la tarde y domingos a las doce de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros de Radio Euskadi. Pincha y disfruta.