De magias, niños, guerras y aforismos (cosa rara)

En el Pompas de Papel del 22 de octubre charlamos con Jasone Osoro. La escritora de Elgoibar,  y presidenta de Euskal Idazleen Elkartea, acaba de publicar un nuevo libro para el público juvenil Eskularru beltzak, el comienzo de una serie que puede hacerse tan popular como la de Jara. También comentamos un nuevo libro, de aforismos, del guipuzcoano Juan Kruz Igerabide, Labur Txintan, y la primera novela, sobre el mundo de la magia, del alemán Emanuel Bergman, El truco. En el apartado del cómic tuvimos un clásico de Joe Kubert sobre la guerra en Bosnia y en el txoko de la poesía unos versos del irlandés y Premio Nobel de Literatura, Seamus Heaney. Además rescatamos un clásico olvidado, Brujas, del belga George Rodenbasch. Y tuvimos las habituales reseñas de novedades, los espacios para la creación y el concurso.

Sábados a las cuatro de la tarde y domingos a las doce de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros de Radio Euskadi, desde hace 30 años. Pincha y disfruta.

El tocho. El Michael Kohlhaas, del alemán Heinrich von Kleist

A mediados del siglo XVI, vivía en las riberas del Havel un tratante en caballerías llamado Michael Kohlhaas, hijo de maestro de escuela y uno de los hombres más rectos y a la vez más temibles de su tiempo. Hasta los treinta años este singular personaje hubiera podido dar el modelo de buen vecino. Poseía una granja en un lugar que aún lleva su nombre, en donde vivía plácidamente de su trabajo, educando los hijos que su esposa le había dado en el temor de Dios y en el sentido del trabajo y la lealtad; no había entre sus vecinos quien no se hubiera complacido en su bondad o en su rectitud; el mundo habría tenido, en suma, que celebrar su memoria, si no se hubiera él extraviado en el cultivo de una virtud. Mas el sentido de la justicia lo convirtió en bandido y asesino”.

Este el comienzo de Michael Kohlhaas de Heinrich von Kleist. De forma ritual, y en compañía de su musa Henrietta Vogel, este dramaturgo y narrador alemán se suicidó en 1811, con solo 34 años. Ese gesto de supremo desprecio a la vida, junto a la importancia de su obra, confirmó a Kleist como uno de los principales autores románticos germanos. Comedias como El cántaro roto y narraciones como La marquesa de O. y ésta que hoy comentamos, siguen siendo leídas y admiradas en la actualidad.

Michael Kohlhaas se publicó dentro de un volumen de novelas cortas en 1810. Kleist se basó en una crónica de principios del siglo XVI y solo transformó algunos aspectos de la historia real. Kolhaas es un tratante de caballos que se ve detenido en su camino cuando lleva una reata a través del territorio del aristócrata sajón Wenzel Von Tronka. Este le quita abusivamente dos de sus caballos y se los arruina, maltratando incluso a su leal servidor. Kohlhaas presenta querella ante el tribunal sajón competente, pero los altos apoyos del noble, consiguen desestimarla. Su mujer, entonces, intenta llevar una petición al Príncipe elector de Brandenburgo, pero golpeada por la guardia, muere sin conseguirlo. A partir de ese momento, Kohlhaas decide tomarse la justicia por su mano y al frente de una tropa de campesinos asalta e incendia el castillo de Tronka y la ciudad de Wittenberg. Solo la mediación de Martín Lutero consigue detener su furor justiciero. Y hasta aquí les contaré el argumento de una historia, con un giro final paradójico, aportado por la imaginación genial del autor.

Kleist emplea un tono de cronista objetivo, singularmente moderno, en la narración, y utiliza todas las posibilidades expresivas del alemán, un idioma que tiende a la continua subordinación de proposiciones, dando como resultado frases interminables. Pero aún así, Michael Kohlhaas es un relato épico cuya acción avanza a galope tendido, con un ritmo enfebrecido, hasta el final. El autor consigue, además, crear uno de los arquetipos más memorables del rebelde romántico, y legarnos una aleccionadora ilustración de los peligros de la pasión fanática. Razones más que suficientes para revisar este clásico alemán, que encontrarán, entre otras, en ediciones Destino. Michael Kohlhaas, de Heinrich von Kleist.

Javier Aspiazu

El poema. Miguel Sánchez-Ostiz, navarro

Te quemo la casa porque te duele,

Porque sé dónde te duele,

Porque te duele como a mí, mi lugar en el mundo,

Nuestro lugar en el mundo.

Te quemo la casa

Para perpetuar las generaciones de ofensa y agravio

Que no cesan.

“Habiendo sido saqueada y quemada mi casa

En acción de guerra…” escribían los míos,

Los tuyos,

Los nuestros.

Te quemo la casa porque no me gustas.

La casa, el escenario de tu vida y de tu muerte.

Te quemo la casa, la mesa, la cama, el papel,

Tu poca historia.

Te quemo tus pies en la tierra,

Algo más abajo que tus pies incluso.

Te niego que puedas defender la casa de tu padre,

La casa que tu quieras,

Tu propia casa.

Te quemo la memoria de tu estirpe

De tu linaje

De tus generaciones.

Y el que fue escenario de tus días mejores

Lo convierto en albergue de humos y de zarzas.

No eres de los nuestros.

Este es un poema de Miguel Sánchez-Ostiz, uno de los que conforma el poemario Fingimientos y desarraigos. Este poemario recoge todos los poemas escritos por Sánchez-Ostiz de 2001 a 2017. Anteriormente ya publicó otro poemario que recogía los poemas escritos entre 1979 y 1999. A pesar de que también escribe poesía, Sánchez-Ostiz es más conocido como ensayista y novelista. Es uno de los escritores vascos más interesantes de nuestro panorama. Por un momento ha abandonado las novelas, y las historias basadas en hechos históricos para dar espacio a sus poemas. El libro lo ha publicado la editorial Pamiela.

Goizalde Landabaso

El fútbol, la vida y la paternidad, según Galder Reguera

Ya sé, ya sé: un libro sobre fútbol. “¡Puaj!”, dirán algunos. “¡Bah! No me interesa”, señalarán otros. “¡Buf! Para los futboleros”, afirmará una mayoría. Sí, un libro sobre fútbol. Y sobre la paternidad, y sobre los sueños rotos, y sobre la trasmisión de un legado, y sobre la derrota, y sobre el compañerismo, y sobre el sentido de comunidad, y sobre la literatura, y sobre la filosofía, y sobre el cine, y sobre la vida. Un libro que se sirve del fútbol para hablar de las cosas importantes, y también las livianas, que marcan la vida de la gente.

Galder Reguera es bilbaíno, filósofo y crítico de arte. También es responsable de actividades de la Fundación Athletic Club. Es la persona que se encuentra tras iniciativas tan interesantes como el festival literario Letras y Fútbol y el cinematográfico Thinking Football Film Festival. Además es profesor de ética en la Escuela de Entrenadores de Bizkaia. Ha publicado un libro sobre arte conceptual y otro sobre fútbol. Es también un apasionado seguidor del Athlétic, pasión que le fue transmitida por su Aitite. Y, esto lo sabrán a partir de ahora muchos, es un magnífico escritor.

Hijos del fútbol es el libro que todos estábamos esperando de él. Es un libro muy personal en el que se mezclan el relato autobiográfico, con las reflexiones sobre las relaciones paterno filiales, sobre la sociedad en la que nos ha tocado vivir, sobre las líneas de pensamiento que mueven el mundo y, cómo no, sobre el mundo del fútbol. Una especie de diario que recorre los últimos años de vida del autor y su especial relación con su hijo mayor que al principio del relato está a punto de cumplir los cinco años. Una relación que obliga a Galder Reguera a mirarse a sí mismo y a volver los ojos a las historias de su pasado, de cuando era niño y solo soñaba con ser futbolista y futbolista del Athlétic, de cuando era un adolescente autodestructivo y de cuando de joven consiguió enderezar su camino. Cada paso está repleto de agudas divagaciones, de dolorosas confesiones, de temores expuestos en voz alta sobre las posibilidades de “cagarla” siendo padre. Es enternecedor cuando el autor nos cuenta el miedo que tiene a la pérdida de inocencia de su hijo, a causarle un dolor innecesario, a no saber que palabras pronunciar en el momento oportuno. Se cuestiona incluso el autor la transmisión de su pasión futbolística, por lo que rodea actualmente al mundo del fútbol. Se habla mucho de la melancolía de lo perdido (el futbolista retirado) o de lo que pudo haberse perdido (los sueños rotos por no llegar). También de las desconfianzas de las izquierdas ante el fútbol, del culto al goleador, de la importancia del grupo para conseguir momentos de felicidad, del fútbol y el nacionalismo y de la búsqueda de un “fútbol humanista”, que ponga a las personas encima de todo, a personas que quieran seguir jugando al fútbol porque disfrutan y no se sientan presionadas por el resultado.

Un libro magnífico en el que el fútbol y la vida se imbrican de manera maravillosa. “En el rectángulo de juego y en la grada -se dice- caben todas las historias: de éxito y fracaso; de amor, odio e indiferencia; sobre el destino y la posibilidad o no de regatearlo; sobre la vida y sobre la muerte. El balón contiene potencialmente todas las historias. Sólo hay que ponerlo en movimiento. Jugar y esperar que acontezcan”. Y donde al final se hace un canto a la paternidad gozosa sin miedos: “Tener un niño es maravilloso, pero verlo crecer… eso sí que es mágico de verdad”.

Galder Reguera, por favor, sigue escribiendo.

Enrique Martín

Susana Fortes, una investigación literaria en la Guerra Fría

La escritora gallega Susana Fortes (Pontevedra, 1959) acaba de publicar en la editorial Planeta la novela Septiembre puede esperar. Fortes es licenciada en Geografía e Historia por la Universidad de Santiago de Compostela y en Historia de América por la Universidad de Barcelona. En la actualidad reside en Valencia donde imparte clases en un instituto. Con su primera novela, Querido Corto Maltés, ganó en 1994 el Premio Nuevos Narradores. En 2001 fue finalista del Premio Primavera con la novela Fronteras de arena. Además ha publicado Las cenizas de la Bounty, Tiernos y traidores, el cuaderno de cine Adiós, muñeca, El azar de Laura Ulloa, Quatttrocento y Esperando a Robert Capa. Colabora en prensa, así como en revistas de cine y literatura. Septiembre puede esperar nos traslada a 1955 al momento en el que la escritora Emily J. Parker desaparece en Londres mientras la ciudad celebra el décimo aniversario del final de la II Guerra Mundial. Nunca más vuelve a saberse nada de ella. Años más tarde, Rebeca, una estudiante española de filología, decide trasladarse a Londres para preparar su tesis doctoral sobre la misteriosa escritora. Durante la investigación, la infancia y la vida familiar de Rebeca se van trenzando con el pasado de Emily en el Londres del Blitz y de la posguerra en un entramado de espionaje y relaciones sentimentales. Con la autora hemos charlado. Pincha y disfruta de la charla.

El comictario. Una hermana, del francés Bastien Vivès

La última década del cómic europeo ha estado marcada por el surgimiento de un autor que, en poco tiempo, se ha convertido en un clásico imprescindible. Se llama Bastien Vivès, nació en París hace 33 años y en 2009 recibió el premio al autor revelación en el festival de Angoulême por su primera gran obra, El gusto del cloro. La historia de un joven que va a la piscina a nadar por problemas de espalda y queda fascinado con una chica que entrena en el mismo lugar fue narrada de forma tan magistral por Bastien Vivès que, desde ese momento, cada nueva obra suya se espera con impaciencia.

Ha marcado hitos con títulos como Polina, genial aproximación al mundo de la danza clásica, ó Last Man, un increíble cóctel de intriga, acción y fantasía aderezado con un inequívoco toque de manga japonés. Se ha atrevido incluso con “una de romanos“, la interesante serie Por el Imperio. Incursiones en distintos géneros que no ocultan la gran especialidad de Bastien Vivès, que no es otra que contar historias de amor. Un amor, eso sí,  en el que la atracción se ve frenada por distintos y sutiles obstáculos. Es lo que ocurre con su última obra, titulada Una hermana y que nos sumerge en el calor de los amores adolescentes. Antoine tiene 13 años y un hermano pequeño.

Como todos los veranos, pasa las vacaciones con sus padres en la playa, pero en esta ocasión la casa tiene dos inquilinas inesperadas, Sylvie, una amiga de la familia que acaba de sufrir un aborto y su hija Heléne, una bella adolescente de 16 años. La estancia sólo dura una semana, pero Heléne irrumpe como un vendaval en la vida de Antoine con tabaco, las primeras borracheras y los primeros escarceos sexuales. Heléne domina y dirige la relación, es la que pone y quita los límites, pero sin maldad y a veces sin proponérselo. Todo fluye de forma bella y natural. A ratos, cuando la ocasión lo requiere, es la hermana que él nunca tuvo, y en otros momentos su guía perfecta para pasar de la niñez a la adolescencia y cambiar su visión de las cosas. Al terminar la lectura y quedarnos grabada la última y misteriosa viñeta nos queda clara una conclusión: Bastien Vivès lo ha logrado, ha vuelto a rizar el rizo con un magnífico engaño, vestido como una historia de seducción adolescente pero que oculta un rico muestrario de la psicología y el pensamiento en esa etapa clave de nuestra vida. No os perdáis Una hermana, la última obra de Bastien Vivès publicada en castellano, como siempre, por Diábolo Ediciones.

Iñaki Calvo

La segunda entrega de novedades de octubre de 2017

CHARLOTTE WOOD

En estado salvaje      (LUMEN)  250 páginas

La escritora australiana Charlotte Wood (Cooma, 1965) ha publicado cinco novelas. La última de ellas, de hace dos años, se titula En estado salvaje y le ha valido un gran reconocimiento y ser comparada con la canadiense Margaret Atwood y su novela El cuento de la criada. El argumento recuerda algo a esa historia. Diez jóvenes y hermosas mujeres, que han sido drogadas y secuestradas, aparecen encerradas en unos sucios barracones. Llevan túnicas de algodón basto, botas viejas y el pelo rapado. De vez en cuando sus captores las sacan de su encierro y las hacen andar durante horas. Cuando vuelven solo encuentran un cuenco de papilla amarillenta y un vaso de agua sucia. Hace poco eran libres y ahora ya no. Nadie les explica lo que sucede. Una novela hipnótica que transcurre en nuestros días. Una situación que podría afectar a cualquier mujer. Una descripción del mal.

ANÓNIMO

Diario de un ladrón de oxígeno  

(RESERVOIR BOOKS)  143 páginas

Este libro del que se desconoce su autor comenzó a venderse en forma de volumen autoeditado por las calles de Nueva York hace unos años. En 2016 se convirtió en un gran éxito y fue publicado ya por una editorial. Cuenta una historia en la que parecen mezclarse las vidas del Holden Caufield de El guardián entre el centeno y la Lolita de la famosa novela de Nabokov. Es una peculiar historia de amor, entre un joven alcoholizado y una joven que trabaja como ayudante de fotografía. Él queda cegado de amor, ella de ambición. Es una novela hiperrealista y parece que autobiográfica. Está contada en primera persona por él, un tipo autodestructivo que dice nada más empezar: “Me gusta hacer daño a chicas. Mental, no físicamente (…) Lo disfrutaba de verdad”. Hace reír y también te parte el corazón.

CONCITA DE GREGORIO

Parece que fuera es primavera  (ANAGRAMA)  167 páginas

Esta hermosa y trágica novela está basada en un hecho real, en la pérdida de una mujer de todo su mundo personificado en sus hijas gemelas. Es la historia de Irina Lucidi, una mujer de padre italiana y madre alemana, que tras vivir experiencias laborales por todo el mundo se casa en Suiza con Mathias, un suizo alemán con el que tiene a sus dos hijas Alessia y Livia. Tras separarse el matrimonio, un día el padre se llevó a las niñas de vacaciones, se suicidó en las vías de un tren en Italia y dejó una nota a su ex mujer en la que le decía que las pequeñas no habían sufrido y que nos las volvería a ver. Rota por el dolor y el desgarro Irina comienza una búsqueda de las hijas que se topa con la burocracia, con la indiferencia, con la desidia y el olvido, hasta que Concita de Gregorio (Pisa, 1963), periodista y escritora se interesa por ella. Emocionante.

PABLO TÉBAR

Nieve en Marte            (MINOTAURO)  380 páginas

Con esta novela el guionista de televisión (autor de guiones para Periodistas, El comisario, Tierra de lobos, Herederos o Mar de Plástico) y cortometrajista Pablo Tébar (Madrid, 1976) ha ganado el decimocuarto Premio Minotauro, el único gran galardón de la literatura fantástica y de ciencia-ficción que queda en España. Nieve en Marte es una novela claramente de ciencia-ficción, subgénero catástrofe inminente que puede acabar con toda la Humanidad. En un futuro más o menos lejano la Tierra está a punto de sucumbir, pero la Humanidad ha comenzado a colonizar nuestro sistema solar y ha conseguido que Marte sea habitable. Todo está preparado para el gran éxodo. Antes de que se produzca, León Miranda, un experto en lenguas muertas, es enviado al antiguo planeta rojo por un misterioso trabajo del que no le han contado nada. Y a su alrededor pululan un asesino en serie, una inspectora de policía, un narcotraficante y una niña que vive entre despojos. Thriller espacial.

EGON ERWIN KISCH

Nada es más asombroso que la verdad             (MINÚSCULA)  280 páginas

Egon Erwin Kisch (1885-1948) nació en Praga en el seno de una familia comerciante, pero fue periodista y activista de izquierdas toda su vida. Comenzó como reportero en el Bohemia, el más importante periódico en lengua alemana de la capital checa. Tras combatir en la I Guerra Mundial se trasladó a Berlín en 1921 donde se convirtió en toda una celebridad. Sus reportajes le llevaron a la Unión Soviética, Estados Unidos, China y Australia. El triunfo del nazismo le obligó a exiliarse a París, ciudad desde donde realizó varias visitas a España durante la Guerra Civil, y después a Estados Unidos y México. Tras el fin de la II Guerra Mundial volvió a Praga donde falleció poco después. La editorial Minúscula ya había publicado un libro delicioso titulado De calles y noches de Praga. Ahora recopila algunos de sus reportajes y artículos más populares de los años veinte en plena República de Weimar en Alemania. Uno de los padres del reportaje literario.

La memoria elegante y detallista de Eduardo Halfon

El protagonista de Duelo -un trasunto del propio Halfon, conocido ya por sus lectores, que van para militancia- decide investigar la misteriosa muerte de un niño de su familia, acontecida años atrás. Para aclarar aquellos hechos, perdidos en la neblina del tiempo, viajará hasta Guatemala, el país donde creció. Ese punto de partida, permite al autor de Monasterio bucear en la memoria y recordar la historia de su familia: “Mi abuelo se había tapado la boca con una mano y me había balbuceado algo en español mientras yo descubría con espanto la dentadura postiza a su lado, sobre la mesa de noche, brillante y rosada en un vaso de agua. Jamás se me había ocurrido que, al llegar a Guatemala en 1946, cuando tenía apenas veinticinco años, después de la guerra, después de ser prisionero en distintos campos de concentración,  mi abuelo polaco había perdido ya todos sus dientes”. Sabremos que sus abuelos paternos fueron judíos árabes y los maternos, polacos; que emigraron primero a Guatemala, y a Estados Unidos, después, cuando el protagonista era apenas un niño; tan joven era que se habituó por completo al inglés y olvidó el castellano. “La lengua es una escafandra”, se apunta en este libro, y se reflexiona sobre lo necesaria que es la lengua para sobrevivir en un ambiente ajeno.

Dotado de una habilidad narrativa extraordinaria, Halfon, uno de los escritores más singulares del panorama literario actual y dueño de un personalísimo proyecto, aborda el tema de la identidad, uno de sus grandes temas, sin ninguna duda. Esa inquietud, filtrada a lo largo de toda la novela -corta, como nos viene acostumbrando-, se manifiesta por claridad en párrafos como el siguiente: “¿Usted no es de por aquí, verdad don? Me preguntó ya sentado y remando hacia atrás con la raqueta roja. Yo me ajusté el poncho en los hombros y tomé un sorbo caliente de café. A veces, le dije sonriendo.” O en diálogos como este: “Dígame, joven, usted y sus hermanos crecieron fuera del país, ¿verdad?, me preguntó don Isidoro mientras emitía un vaho de humo, y yo le dije que sí, que nos fuimos del país de niños, a Estados Unidos, y pasamos muchos años allá. Tantos años, le dije, que a veces siento que ya no soy de aquí.

Duelo está planteado como un doble viaje porque hay un viaje interior, hacia los recuerdos y revelaciones del personaje; y otro físico, a su país natal, a los lugares de su infancia, donde resonarán los ecos de las voces de sus seres queridos. El relato desprende elegancia y fuerza, y alcanza grandes dotes de emoción e intensidad que el guatemalteco conjura, como suele hacer, con pinceladas eróticas o humorísticas. Chejov decía que la verosimilitud está en el detalle, y lo cierto es que Halfon trabaja muy bien el detalle; ese cuidado, es quizás, una de sus mayores fortalezas junto con una intuición, podríamos decir, para saber qué contar y qué no, qué detallar y que obviar.  Duelo es una historia sobre el amor a la familia -también sobre las heridas en las familias-, magistralmente resuelta a través de la particular mirada del autor.

Txani Rodríguez

El concurso de Pompas de Papel del 14 de octubre de 2017

¿Quieres conseguir libros gratis? Lo tienes muy fácil. Escucha el enigma que plantea Bego Yebra cada semana, descubre el nombre de un autor y el de su libro, y envíanos la respuesta a nuestra dirección. La digital es pompas@eitb.eus y la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sortearemos lotes de libros para tres oyentes. El último libro buscado era El rodaballo, del escritor alemán Günter Grass. Los ganadores de los lotes de libros han sido Francisa Echave, Justino Martínez y Marijose Zabala. Ya tenéis un nuevo enigma. Pincha y suerte.