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El concurso de Pompas del 24 de septiembre de 2017

¿Quieres conseguir libros gratis? Lo tienes muy fácil. Escucha el enigma que plantea Bego Yebra cada semana, descubre el nombre de un autor y el de su libro, y envíanos la respuesta a nuestra dirección. La digital es pompas@eitb.eus y la postal “Pompas de Papel. Radio Euskadi. Capuchinos de Basurtu 2, Bilbao-48013”. Entre todas las respuestas acertadas sortearemos lotes de libros para tres oyentes. Seguimos regalando libros a los que nos han enviado sus lecturas de verano. Los ganadores de los lotes de libros han sido Laura Corchero, Rebeca Felipe y Enrique López Martínez. Ya tenéis un nuevo enigma. Pincha y suerte.

El Agujero Negro. Amor

Entró en la cafetería y comprendí que era el amor de mi vida. No hizo falta que me hablara ni que supiera nada en absoluto sobre quién era. Algo había en aquella figura, en aquella mirada, en aquella sonrisa  que me decía, que me gritaba… soy para ti…

Bueno, pues así, hasta treinta veces en una tarde.

Roberto Moso

El Agujero Negro. Fe

Un día perdió la fe.

Al despertarse, por la mañana reparó en que no le apetecía en absoluto seguir defendiendo su causa. Que en realidad todo era una milonga, que llevaba años dándose de cabezazos contra un muro. Que todo era una estúpida mentira.

Pero no dijo nada. ¿Qué otra fuente de ingresos podría encontrar a su edad?

Roberto Moso

El Agujero Negro. Proceso

Fue un proceso muy rápido. En el plazo de apenas un mes, su viejo partido de izquierdas le empezó a parecer vacio, demagógico, mezquino. Los discursos conservadores le empezaron a resultar atractivos y se sorprendió dándoles la razón a menudo. Cada día se despertaba con una nueva sentencia firme: “El colectivismo es antinatural”, “estamos financiando a demasiados vagos”, “la mejor política económica es la no-política económica”, “el fraude fiscal es casi una obligación”.

Y apenas hacía un mes, que le había tocado la lotería.

Roberto Moso

El Agujero Negro. Mofa

Poco después de su nombramiento recibió aquel envío inusitado: una enorme cesta repleta de artículos carísimos. Supuso que se trataba de un error y lo comentó con sus compañeros. La mofa fue tan intensa y tan duradera que a partir de aquel día, y hasta su detención, todo le pareció normal.

Roberto Moso