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La historia de una casa familiar, por Daniel Gascón

Daniel Gascón empezó a escribir esta autobiografía indirecta en la casa de sus abuelos, en un entresuelo situado en el chaflán de la Avenida Goya y la Calle del Carmen, en Zaragoza. Cuando buscaba piso con su novia, les surgió la oportunidad de instalarse allí. Para Gascón, al margen de las visitas periódicas,  fue la segunda vez que vivía allí de continuo. Cuenta que le gustaba trabajar en el salón de ese entresuelo. Por lo visto, cuando hicieron la casa, “los constructores aprovecharon para rebañar un trozo de la calle. Los inspectores no se dieron cuenta hasta mucho más tarde. No quisieron, o no pudieron, tirar el edificio donde ya vivía gente.” “Cuando escribía en el salón –confiesa – me gustaba pensar que estaba en la calle”. Sin embargo, este texto no mira tanto al exterior sino al interior, a la historia de puertas para adentro de su familia.244_GM27408.jpg

Para llevar a cabo esa tarea, el entresuelo de Zaragoza resulta muy adecuado: por ese piso han desfilado un buen número de tías, de primos, cuñados…  Da la sensación de que también recalaba por allí  todo el mundo que llegara a la ciudad desde el pueblo de la familia materna de Gascón.  “Toda la casa tenía esa disposición geológica: estaban nuestras cosas, pero también las de quien habían vivido allí antes”, escribe Gascón. Él mismo, al igual que su hermana Aloma Rodríguez, se instaló allí cuando era estudiante. Con un hilo colorista y firme, Entresuelo hilvana las vidas de los bisabuelos con las de los bisnietos. Nos habla de cómo se ganaban la vida sus familiares, de cómo se conocieron, de cuáles fueron sus propósitos, de cómo eran sus principios… Gascón nos confiesa su miedo a las ratas, relata  sus primeros escarceos amorosos en el entresuelo y nos cuenta cosas tan curiosas como que a su padre, por cierto, el escritor Antón Castro, hubo una época en la que siempre le perseguía un pato.

Pero aquí no quería escribir sobre lo que recuerdo, sino sobre cosas de las que ya no me acuerdo”, advierte Gascón.  Por eso,  se apoya  en conversaciones  y documentos familiares. El relato adquiere cierta dimensión social porque al mismo tiempo que nos habla de los habitantes del entresuelo,  podemos seguir el curso de los cambios que la sociedad ha experimentado en las últimas décadas: “Tres de los hijos de mi abuela se casaron por el juzgado. Mis abuelos no fueron a la boda de mi madre que se casó embarazada y por lo civil. Nueve años después, asistieron a la boda de su hija menor, que también se casó embarazada y por el juzgado”.

Entresuelo es un libro muy bien escrito, en el que las anécdotas y los recuerdos se deslizan con gracia. Por eso, la historia de la familia de Daniel Gascón acaba por interesarnos tanto. Por eso, y porque en algunos aspectos, podría ser la historia reciente de cualquier familia.  Una vez concluida la lectura, se tiene la sensación de que nos hemos paseado en zapatillas de casa por el tumultuoso piso de los abuelos de este escritor aragonés. También de zascandilear por Eljuve, con nuestros propios pantalones cortos, y de saborear, qué se yo, un buen plato patata con borraja.

Txani Rodríguez

La vida literaria de George R.R. Martin

Sabemos que ustedes conocen a George R.R. Martin porque no hay nadie que haya leído un libro en los últimos diez años que no conozca al autor de Canción de hielo y fuego o Juego de tronos que es como quedará para la historia gracias a la influencia de la televisión. A pesar del éxito televisivo las novelas han sido también muy leídas y apreciadas porque tienen  virtudes que son imposibles de trasladar a la pantalla, por ejemplo el implacable sentido narrativo del autor que siempre sabe cuando dar un giro, añadir un elemento nuevo, sorprender al lector. Como esto de saber contar parece que viene de serie el bueno de George ya tenía un altísimo nivel de calidad desde sus primeros escritos.

A todos aquellos que solo han leído las andanzas pseudomedievales de los Stark y compañía les diremos que pueden encontrar lo más granado de su producción en la misma editorial que ha publicado estas. LIBRO.Híbridos y engendrosEntre sus títulos más destacados mencionaremos Muerte de la luz, su primera novela; Sueño del Fevre, una narración moderna de vampiros escrita antes de True Blood y Crepúsculo; Refugio del viento, en colaboración con Lisa Tuttle o, en otra editorial, Los viajes de Tuf, una serie de relatos con un protagonista muy curioso. Lo que nos lleva a una trilogía donde Martin cuenta su vida y nos va dejando aquellas piezas de su literatura que cree merecedoras de ser conocidas por la posteridad.

El primer volumen se titula Luz de estrellas lejanas  y contiene sus primeros escritos, alguno verdaderamente tópico y algo vergonzoso si no fuera porque se aprecian en él las buenas maneras narradoras del autor. Digamos que en ese volumen, además de dos obras maestras como Una canción para Lya  y El camino de la cruz y el dragón, se incluye un buen puñado de narraciones interesantes quizá demasiado deudoras de su primera novela ya que algunas de ellas parecen pruebas de creación de mundos que después serán explorados en la narrativa larga. Pero en Híbridos y engrendros, el segundo volumen, nos encontramos ya con el George R.R. Martin que domina con maestría todos los resortes de su oficio y que muestra una imaginación desatada para la invención de tramas y la creación de mundos. Comienza con una selección de seis relatos a mitad de camino entre el terror y la ciencia ficción, donde figura Los reyes de arena, el escalofriante El tratamiento del mono y el superlativo El hombre de la casa de la carne, pasa después a las aventuras de Tuf del que selecciona dos experiencias, alguna con diferencias con el relato que conocíamos, y termina con un par de ejemplos de sus guiones para televisión. Porque George se pasó diez años en Hollywood, ganando bastante dinero pero frustrándose en el fondo al no poder sacar adelante proyectos personales, aunque en algunas series le pagaban muy bien por someterse a la dictadura de las productoras. No es de extrañar que, al término de esa etapa funesta, el hombre saliera con tantas ganas de contar cosas que comenzara a escribir Canción de hielo y fuego.

George R.R. Martin es un magnífico escritor, sabe elegir la palabra adecuada para colocarla después de la palabra perfecta que ha utilizado antes, tiene tomada la medida a la narración y sabe cuando es necesario impresionar al lector, tiene un sentido del ritmo como pocas veces habrán leído y es capaz de crear las historias más delirantes y convertirlas en relatos realistas. Sinceramente no conozco un caso igual. Pero ya saben que los fans somos muy poco críticos. Por encontrar alguna pega a estas antologías podría decir que la mayor parte de los cuentos han sido publicados en otros volúmenes, pero para aquellos que nunca había ido más allá de la obra más conocida de Martin son unos libros imprescindibles para conocerle en profundidad. Y para disfrutar. Y, diré más, he leído los cuentos que no conocía, y los guiones lógicamente, pero me ha gustado mucho releer aquellos que ya conocía. Y no soy de mucho leer de nuevo. Yo de ustedes, de verdad, me haría con la Autobiografía literaria de  George R.R. Martin. Ya estoy esperando el tercer tomo.

Félix Linares

Política, comida y bebida en otra novela de Xabier Montoia

Azken afaria comienza en un txoko del casco viejo de Bilbao y se retrotrae a la época del gobierno del lehendakari Juan José Ibarretxe. Allí se han reunido cuatro antiguos compañeros de la Facultad de Derecho de Deusto. Uno es Juanjo Rodera, un sindicalista nacido en Madrid cercano a la izquierda abertzale. Otro es Cosme Astoreka, un destacado dirigente del Partido Nacionalista Vasco. Con sus ideas políticas simpatiza el tercer comensal, Félix Goñi, que trabaja como abogado. El cuarto es Samuel Salabarria, el escritor vasco más famoso de todos los tiempos, tanto que su nombre lleva años sonando para el Premio Nobel.  Precisamente, esa reunión se ha organizado en honor al autor, que aunque vive en California está de visita en Bilbao. Mientras disfrutan de la comida y de la bebida, hablan mucho de política y se evidencia que cada uno tiene una forma de pensar. LIBRO.Azken afariaHablan sobre el comunismo y sobre el capitalismo, sobre los cambios que ha experimentado nuestra sociedad y también sobre mujeres, sobre la situación de sus matrimonios, sobre la soltería de Salaberria

Esta reunión centra la primera de las cuatro partes, Bazkaria, Gaua, Gauaren gau, Afaria. El primer capítulo podría llevarse sin problemas al teatro porque transcurre íntegramente en ese txoko del casco viejo y descansa sobre las conversaciones de los cuatro ex compañeros. Pero al comienzo de la segunda parte, la novela da un giro cuando, una noche, se llevan detenido a Eneko, el hijo de Félix Goñi. Le acusan de pertenecer a la kale borroka, de formar parte de un grupo Y. Desde el primer momento, Goñi y su mujer lucharán incansables por defender a su hijo, a quien creen inocente. Pedirán ayuda a los amigos, al influyente Astoreka, por ejemplo, y a Juanjo Rodera, que aceptará defender al joven.

En Azken afaria se desliza pronto la posibilidad de que detrás de las detenciones pueda haber algo más: una estrategia, una venganza… En cualquier caso, la posibilidad de que haya una vuelta de tuerca en la trama aumenta el interés en la novela. También resulta destacable la facilidad  de  Montoia  para recrear la realidad vasca desde distintos puntos de vista en un loable ejercicio de empatía literaria. Azken afaria es también un retrato conmovedor sobre el amor incondicional que unos padres sienten por su hijo. Pero lo mejor del libro es que resulta muy entretenido, que engancha. Lo que menos me ha convencido es que cuesta entrar en los diálogos, porque Montoia, que, como otros autores, prescinde de los guiones, alterna comas y dos puntos para atribuir las frases. Al principio puede desconcertar un poco. Pero el lector se acostumbrará enseguida y no tendrá más que deslizarse por la pendiente de una novela bien narrada

Txani Rodríguez

Lectura de fin de semana. Felípe Benítez Reyes, la joya oculta

El poeta y narrador gaditano Felipe Benítez Reyes (1960) es uno de los grandes escritores españoles de las últimas décadas, a pesar de ser un desconocido para el gran público. Un desconocido que sin embargo ha ganado el Premio de la Crítica y el Premio Nacional de Narrativa y que tienen en su mochila libros tan hermosos y profundos como Chistera de duendes, Vidas improbables, Escaparate de venenos ó Mercado de espejismos, con el que gano el premio Nadal.LIBRO.Cada cual y lo extreño

Cada cual y lo extraño es un libro de relatos, género en el que Benítez Reyes brilla especialmente. Está concebido como si fuera un almanaque: un relato por cada mes del año. Los cuentos tienen que ver con acontecimientos de cada mes. El de enero por ejemplo nos habla de los Reyes Magos, la infancia y el desengaño. El de febrero de las rebajas, las bases americanas, el rock’n’roll y la adolescencia. El de marzo de los carnavales, la gente que hace el bien y la primera juventud. El de abril de las lluvias y las fortunas que caen y se van. El de mayo de los exámenes, los superhéroes de los tebeos y el azar. El de junio de la Noche de San Juan, las rupturas sentimentales y los secretos. El de julio de un crucero desafortunado y del desastre como solución. El de agosto de los cines de verano y del recuerdo de unos besos que podrían volver. El de septiembre de unos días de viento, de la mili y de una enciclopedia. El de octubre del otoño de una familia en descomposición. El de noviembre de un montaje teatral que revive a los ancianos de un asilo, ya en el invierno de sus vidas. Y el de diciembre de las navidades de un viajante alejado de los suyos.

Todos son cuentos con chispa, sorprendentes, con un toque de malicia juguetona y que dejan un poso para la reflexión. Todos narrados con la habitual elegancia de su autor. Un valor seguro.

Enrique Martín

Von Schirach, de la experiencia judicial a la novela

A Ferdinand Von Schirach (Munich, 1964), prestigioso abogado penalista alemán, le conocimos hace tres años cuando la editorial Salamandra publicó Crímenes. El volumen funcionaba como un libro de relatos que recreaba de manera fascinante algunos de los casos en los que el abogado se había visto implicado.  El autor demostraba ser un sólido narrador, dotado de una gran humanidad, ternura, honestidad y delicadeza. Aquellas historias, todas ellas verídicas, indagaban en las razones de la criminalidad, y explicaban al gran público que en el mundo de la justicia la mayoría de las veces las cosas no son como aparentan.LIBRO.El caso Collini

Luego llegó Culpa una especie de continuación de su anterior trabajo y que como aquel tuvo un éxito espectacular en Alemania. Reunía historias, casos criminales que no siempre terminaban en los juzgados y que en líneas generales reflejaban el fracaso del mundo judicial en bastantes ocasiones. En este libro había mucho menos humor y esperanza que en el anterior, porque en el primero encontrábamos historias chuscas que nos hacían reír y relatos terribles que acababan bien. Pero en Culpa Von Schirach nos hablaba de lo terrible que puede ser la maquinaria de la “justicia”, que a veces, incluso conociendo a los culpables y al crimen no puede hacer nada por salvar a las víctimas ó por reivindicar su honor y su memoria.

Y ahora llega El caso Collini, la primera novela del autor, aunque si no supiéramos de ella que es una invención, bien podría haber pasado por uno de los casos que se nos narraban en sus dos primeros libros. La novela nos cuenta la historia del joven abogado defensor Caspar Leinen, que habiéndose apuntado al turno de oficio le toca uno de esos casos imposibles de defender: el de un hombre que sin causa aparente mata a tiros a un anciano desarmado y reconoce su crimen. Las cosas se complican además para el abogado cuando se pone en contacto con él un antiguo amor adolescente que le pide, le exige, que renuncie a defender al hombre que ha matado a su abuelo.

Es en este momento cuando la historia comienza a elevarse porque al abogado novato le asaltan todo tipo de dudas morales: ¿debe hacer caso a su conciencia como individuo y debe negarse a defender al hombre que ha causado tanto daño a su antiguo amor, ó debe cumplir a rajatabla la obligación moral de defender a aquella persona que le ha llegado vía el sistema de justicia legal? Al final Caspar apostará por defender al asesino y hacer un trabajo concienzudo que le llevará a descubrir una verdad oculta y dolorosa.

Otro libro fantástico de Ferdinand Von Schirach. Uno de esos libros que sin ser abiertamente político lo es, dotado de un gran contenido ético, escrito con una perfección admirable, a base de frase cortas y contundentes, y donde no sobra ni una palabra, ni una coma. A esto se llama “escritura depurada”. Un escritor que merece ser leído.

Enrique Martín

Sergi Bellver, el debut del crítico

Agua dura es por el momento el primer libro de relatos del crítico literario Sergi Bellver. Se trata de una colección de doce cuentos en los que los personajes tocan fondo y descienden a esas zonas abisales donde se encuentran los temores más profundos del ser humano.  A los personajes de Bellver las cosas no les vienen bien dadas y se ven envueltos en situaciones a veces inquietantes a veces terroríficas. A menudo el agua, el agua dura, es mortaja en estos cuentos: el agua de un pozo, el agua de un canal, el agua que se condensa en los cristales, el agua salada del mar…LIBRO.Agua dura

Otro de los elementos más importantes de este libro, que también quiere ser un homenaje a autores como Faulkner o Stephen King,  es la familia. Las relaciones familiares le sirven al autor para hablar de miedo a la muerte, a la propia, y a la de los demás, y también para hablar de la vida y de las distintas temperaturas que, como el agua, puede alcanzar. La figura del hermano es especialmente fértil en estos cuentos. En el relato Islandia el protagonista debe arrojar al mar las cenizas de su hermano; en Propiedad Privada se relata el reencuentro, algo morboso y bastante tétrico, entre dos hermanos; en el fantasmal relato El nudo de Koen, un niño muerto parece anular a su hermano vivo…

También resulta destacable la variedad de escenarios elegidos por Bellver para desarrollar sus historias: Reikiavik, Londres, Moscú o un lugar árido en mitad de la nada. La desgracia y la pérdida, es bien sabido, se apostan en cualquier esquina. Pero más allá de la ciudad en la que transcurran hay otra coordenada que resulta mucho más reseñable: la atmósfera. Tanto es así que en algunos de los relatos la atmósfera es casi protagonista. Bellver ha demostrado tener especial talento tanto para la creación de atmósferas como para arrancar con brío estos cuentos de prosa cuidada en los que destellan de vez en cuando imágenes, metáforas, comparaciones. Todos estos componentes hacen que el debut de Bellver no solo sea prometedor sino interesante en sí mismo.  Como sucede siempre en las colecciones de cuentos, algunos gustan más que otros. Yo me quedo con los más extensos y con aquellos donde se impone la figura del hermano, ausente o presente. Estos relatos tienen tanta fuerza y entidad que hacen que otros como Banana Dream o La manada parezcan la parentela del núcleo duro de este recomendable libro.

Txani Rodríguez

Atentos a la narrativa de Carsten Stroud

Tengan cuidado con este libro, parece una cosa y es esa cosa y algunas mas. La novela empieza como un relato de terror. Un niño ha desaparecido en plena calle, una desaparición inexplicable porque en las imágenes de una cámara de seguridad se evapora entre una foto y la siguiente. Este enorme misterio, que a cualquier autor le permitiría escribir una novela de proporciones aceptables, le sirve al desconocido Carsten Stroud para ocupar las primeras páginas de su libro. Fíjense que el niño vuelve y pasa el tiempo y ocurren cosas terribles en su familia y se presenta algún misterio más y es entonces cuando termina la introducción. Y empieza la novela como un thriller de acción, un asalto, una matanza, una persecución, un espectáculo. 244_L352973.jpgY después de tanta estresante velocidad la historia se remansa y la narración se convierte en una novela negra, porque estos asaltantes son de armas tomar, el botín es muy jugoso y ya se sabe que eso del honor entre bandidos es mentira.

Mientras estas cosas ocurren se van presentando otros personajes más en el tono habitual del best-seller, esos que aparecen y que el lector sabe que tendrán mucho que ver en las acciones posteriores. Incluso hay un capítulo dedicado a un juicio que podría lindar con la comedia si no fuera por los asuntos trascendentes que trata, afortunadamente porque el humor suele estropear este tipo de narraciones si no es tratado convenientemente. Y cuando ya te has olvidado del prólogo, otros hechos misteriosos empiezan a producirse en ese bonito lugar llamado Niceville, como su propio nombre indica. Vamos que uno no se aburre leyendo esta novela.

Se acepta que no es un libro exquisito, finamente cincelado con las palabras más apropiadas a la enorme tragedia humana que quiere representar. Y seguramente ninguna de sus frases permanecerá en nuestra memoria. Creo que el autor tampoco quería hacer eso, sino una obra entretenida que guste a un gran número de lectores. Y ahí es donde, me parece, ha metido la pata, porque esto de las fusiones, tan alabado en la música, en literatura no acaba de cuajar aunque el resultado sea meritorio. El lector quiere que su libro, incluso si pertenece a algún género, no se salga de los carriles en los que se le espera. Puede ocurrir que los seguidores del terror, o de la fantasía en general, se sientan perturbados por esas injerencias de géneros diferentes y que el seguidor de la novela negra no se acerque a este libro porque parece prometer cosas muy diferentes. Si se saltan los prejuicios podrán disfrutar de una buena novela, con un buen diseño de personajes, perfectamente equilibrada en sus mezclas, con un ritmo adecuado a cada segmento, con una inteligente dosificación de las sorpresas y una escritura aceptable. La leí este verano y la recupero ahora. La aprecio bastante más que a algunos títulos inservibles que me he ido echando al coleto neuronal desde entonces. Y tendremos que vigilar al autor, Carsten Stroud les recuerdo, porque quizá podamos ver más novelas suyas publicadas por aquí. Que corra la voz.

Félix Linares

El sorprendente debut de Arrate Mardaras

Sobre El libro del desasosiego de Fernando Pessoa, un amigo mío siempre recuerda que fue la obra que le enseñó que podía escribir dudando. Creo que dudando, o creando la ficción de la duda, ha escrito la autora de Abadiño Arrate Mardaras su ópera prima, titulada Pendrive. Digo esto porque este trabajo arranca con un editor que se encuentra en un USB una serie de textos y que a pesar de desconocer la autoría de los mismos, finalmente decide publicarlos. Este editor duda sobre quién será el artífice del artífice, duda sobre las circunstancias del hallazgo y sobre si realizar una serie del modificaciones y aportaciones al texto. Tras acometerlas, nos presenta una colección de relatos heterodoxos. Seis de ellos están protagonizados por personajes que huyen y abordan el amor en distintas épocas. El primero, por ejemplo, transcurre en la Prehistoria; pero también otros nos conducen a la época del Imperio Romano, a la Edad Media o a la guerra civil. Algunos de estos relatos se cierran con acotaciones del autor desconocido en las que se comparten algunas dudas o titubeos o explicaciones, a menudo sobre etimología. LIBRO.PendriveEn cualquier caso, también se nos aclara que en ningún caso se pretendía redondear cuentos históricos sino hablar del amor a lo largo de la historia.

Al margen de esos seis cuentos, nos encontramos otros textos breves protagonizados por Sinda, la mujer de un marinero al que había dado por muerto, que parece dudar también de su propia existencia y sentirse extranjera en su propia vida.  En un pasaje del libro, parece rebelarse contra su circunscripción al pendrive. Se da entonces un juego curioso entre el editor ficticio, el autor misterioso, los personajes y el verdadero autor de los mismos. Del mismo modo, el editor ficticio interpela directamente a los lectores sobre diversas conjeturas y aconsejar a los personajes, a Sinda en particular, que reescriba su vida, que busque mejores versiones para al amor. Se ponen en duda, por tanto, los parámetros clásicos de la narratividad.

El último relato regresa al tema de la huida, aunque el cierre final es un breve epílogo que quizá sobre-explique la intencionalidad de un texto de las características de este Pendrive. En cualquier caso, esta colección de relatos constituye un artefacto metaliterario, que se interroga desde su originalidad por la utilidad dialéctica de la narrativa, pero que defiende que las palabras, aunque no se dejen enmarcar, nos ayudan a construir nuevos universos.

Txani Rodríguez

Lecturas de fin de semana. David Mark y el sargento listo

El oscuro invierno (Siruela) es la primera novela negra que se publica entre nosotros del británico David Mark (Carlisle, 1977), un reportero que ha trabajo siete años en el campo de los sucesos. Y se le nota, porque se mueve como pez en el agua en los procedimientos policiales y en los ritmos de las investigaciones criminales. Se nota además que controla como pocos el funcionamiento interno de Scotland Yard y de sus comisarías en pequeñas ciudades.

La novela nos narra el primer caso del sargento Aector McEvoy, un policía escocés de aspecto imponente, que trabaja en la región inglesa de Yorkshire y que no tiene buena prensa entre sus compañeros. Porque todos saben que el sargento fue trasladado de otra comisaria tras denunciar a jefes y coLIBRO.El oscuro inviernompañeros corruptos. Solo su jefa, la responsable de la Unidad de Delitos Graves de Hall, Trish Pharaoh, valora su integridad, su capacidad de trabajo y su mente analítica, muy superior a los de compañeros de su propio rango e incluso a la de mayoría de los inspectores. En estas estamos cuando comienza a producirse en la comarca una serie de muertes sin ninguna relación aparente. Pero cuando McEvoy comienza a investigar, por propia iniciativa, descubre un patrón: las muertes son asesinatos y las víctimas habían escapado previamente a una tragedia que se cebó con sus familiares más cercanos. Lo más curioso de la novela es que el protagonista no es el responsable directo de las investigaciones, sino un subalterno que tiene que soportar las directrices de personas con menos talento que él. Tiene que enfrentarse por tanto a los recovecos de la investigación y a la inoperancia de sus superiores.

David Mark enhebra muy bien todas las partes de la historia y sabe repartir los ritmos de la narración entre la investigación del caso, los avatares de la comisaría y la vida personas del sargento que es muy peculiar (está casado con una joven gitana a la que salvó de una agresión racista). La serie ha tenido tanto éxito en el Reino Unido, que ya se ha publicado una segunda entrega con las aventuras de McEvoy. Auguro que no tardará mucho en llegarnos.

Enrique Martín

Roger Wolfe, el poeta cabreado

El cigarrillo:

Tiempo

Dentro del tiempo/

Pausa;

Paréntesis;

Mundo al margen

De este mundo./

Cuántos cigarrillos

-entonces-

Para crear un tiempo/

Dentro del tiempo

De tu ausencia.

LIBRO.El arte en la era del consumoRoger Wolfe es un escritor mordaz, salvaje a veces, crudo, desolador, desesperanzado, molesto, descarnado. Es un poeta que no tiene ningún problema en acabar un poema “cagándose en Dios”, capaz de mostrar un enfado peligroso, e incluso de mostrar ternura en la nada.

El arte en la era del consumo (Sial-Contrapunto) no es el libro que más me ha gustado de Roger Wolfe. Un libro que mezcla poemas y narraciones breves. Que al fin y al cabo vienen a contar de dos maneras diferentes lo descarnado de la vida. “Y así pasa la vida –nos dice el autor- …y nos hacemos más viejos/ pero en modo alguno más sabios/por mucho que los viejos crean que han aprendido algo./ No han aprendido un carajo./ No hay nada que aprender.

No hay distancia entre las narraciones y los poemas, son tan íntimos unos como otros, tan auténticos unos como otros. Y aún así, tal vez por la mezcla, ó quién sabe por qué. Con la poesía a veces me pasa que el momento vital influye mucho en lo que me pueda gustar.

Pero hay que reconocer que no abandona la crudeza de sus descripciones. Esa manera desnuda de mostrar al ser humano tan ruin, tan perdido, tan abandonado, y tan frágil.

Bueno, qué más da –

Se dijo

Algo hay que hacer para entretener la dichosa espera.

Se levantó de la mesa para ir a la cocina a preparar otro café.

La mujer que venía a limpiar lo encontró tirado en el pasillo.

Los perros le estaban lamiendo la cabeza.

Algún cretino se sacó luego de la manga que parecía sonreir.

Este es Roger Wolfe.

Goizalde Landabaso