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Denis Johnson, la memoria de un tiempo

Denis Johnson naci√≥ en Munich, pero se cri√≥ en Tokio, Manila y Washington. Desde que comenz√≥ a publicar se convirti√≥ en un autor de culto en Estados Unidos. Algunos de sus trabajos m√°s le√≠dos son √Ārbol de humo o Hijo de Jes√ļs. La cr√≠tica ha llegado a comparar su prosa con la de Ch√©jov, que es mucho decir, pero es cierto que en Sue√Īos de trenes, su √ļltima novela, descubrimos una voz muy poderosa. En esta historia nos encontramos con Robert Grainier, un jornalero del Medio Oeste que trabaja cortando troncos en el bosque para utilizarlos luego en las nuevas infraestructuras del ferrocarril. All√≠ comparte d√≠as y noches con otros trabajadores a los que Johnson es capaz de describir ‚Äďy hacerlos de paso inolvidables- con toques de di√°logo como el siguiente: “Una vez trabaj√© en un pico de las afueras de Bisbee, Arizona, donde no est√°bamos a m√°s de diecisiete o dieciocho kil√≥metros del sol. El term√≥metro marcaba cuarenta y siete grados, y cada grado med√≠a dos palmos de largo. Y eso a la sombra. Y encima no hab√≠a sombra.

Responsable, serio, un tipo que sabe mantenerse alejado del alcohol, conoce un d√≠a en misa a la que ser√° su mujer y madre de su hija. Lleva una vida espartana pero pl√°cida y feliz. 314_RH29051.jpgSin embargo, cuando en el verano de 1920, regrese a la zona de Idaho con cuatrocientos d√≥lares en el bolsillo tras haber trabajado muy duro durante una temporada, la tragedia le estar√° esperando, agazapada en el valle donde creci√≥, compr√≥ un peque√Īo trozo de tierra, levant√≥ su caba√Īa, y form√≥ su familia. Tras la fatalidad, como si el propio Grainier hubiese sido tambi√©n devastado tendr√° que volver a empezar, a buscar razones por las que seguir vivo. Durante un tiempo vive en un terreno arrasado por un incendio y se alimenta solo de un tipo de seta que crece en zonas quemadas y de truchas. ‚ÄúAl cabo de un tiempo ‚Äďleemos- lleg√≥ a un lugar una perrilla de pelo rojizo. La perra se qued√≥ con √©l y Grainier dej√≥ de hablar solo porque le daba verg√ľenza que el animal lo viera. Se hizo con un toldo de lona y una soga en la tienda de Meadow Creek, y m√°s tarde se compr√≥ una cabra y se la llev√≥ a su campamento.‚ÄĚ Eran tiempos duros, y para reinventarse no hab√≠a libros de autoayuda, ni medicinas que ayudar√°n con su qu√≠mica a soportar el dolor ni nada de nada. Hab√≠a que sobrevivir a pelo, y al leer este libro se obtiene la sensaci√≥n de que en algunos momentos los hombres no lo ten√≠an mucho m√°s f√°cil que los animales. De hecho, algunas leyendas del valle que aluden a una mujeres-lobo y a ni√Īos-lobo, casi los emparentan. Esas leyendas, esa forma de ver el mundo, o de defenderse de √©l, esas historias at√°vicas e irracionales, tendr√°n peso en esta historia en la que tambi√©n hay indios, kootenai, en concreto. Ellos, los kootenai son en gran medida los portadores y custodios no s√© si de cierta sabidur√≠a o de cierta superstici√≥n. Por cierto que el autor sin contar gran cosa deja clar√≠simo que los indios eran para los blancos ciudadanos de segunda y las indias, mujeres de tercera.

De todas formas la habilidad narrativa que Johnson despliega en esta novela breve es asombrosa. En pocas p√°ginas cuenta mucho y lo que cuenta se fija en la memoria porque se ilumina perfectamente un lugar concreto, en un valle en concreto, en una √©poca concreta. Lo que m√°s me ha impresionado de esta novela es que parece -por el lenguaje que usa, por las im√°genes que crea, por los personajes que presenta- que el narrador de Sue√Īos de trenes nos habla realmente desde el coraz√≥n de un bosque del Oeste americano y desde aquellas d√©cadas centrales del siglo XX. La historia est√° tan bien contada, de una forma tan precisa, tan pl√°stica y tan vivaz que se convierte en inolvidable. Se trata de una de esas novelas que yo creo se recuerdan con nitidez durante mucho tiempo.

Txani Rodríguez

Andy Weir regenera la ciencia ficción

Hac√≠a muchos a√Īos que una novela de ciencia-ficci√≥n no hab√≠a recabado tantos parabienes como El marciano de Andy Weir. Alabanzas que han llegado tanto desde el campo de los aficionados al g√©nero, como desde el campo de la ciencia y el de los aficionados a la literatura en general. Y es que El marciano funciona sobre todo como una gran novela de aventuras que sin embargo tiene un aire cl√°sico de tragedia griega. Es la historia de un hombre abandonado por los dioses en un lugar inh√≥spito, un hombre que ha de valerse de sus propios medios para sobrevivir. En el libro resuenan los ecos del Robinson Crusoe de Daniel Defoe y La tempestad de Shakespeare. Una novela que reflexiona sobre conceptos como el de hero√≠smo, culpa, traici√≥n, lealtad, honor, compa√Īerismo… y todo, sin embargo, con un sentido del humor envidiable.

El marciano cuenta la historia de Mark Watney, un astronauta de la Ares 3, la tercera nave terrestre en llegar a Marte. Mark ha sido uno de los primeros hombres en poner el pie en el planeta rojo. Pero todo se tuerce r√°pidamente. Durante el sexto d√≠a de la misi√≥n, y mientras los astronautas est√°n realizando sus primeros experimentos y paseos por el planeta,LIBRO.El marciano se desata una tormenta de polvo terrible. La comandante de la nave toma la decisi√≥n de abandonar Marte. En la confusi√≥n Mark es alcanzado por una antena arrancada por el viento, y sus compa√Īeros le dan por muerto. A partir de entonces se inicia una carrera contra el reloj para encontrar la manera de sobrevivir hasta que llegue el Ares 4, dentro de a√Īo y medio. Mark no puede comunicar con la Tierra, y la NASA, como sus compa√Īeros en la nave, no sabe que est√° vivo. Hasta que una observadora de las im√°genes que una sonda que orbita en torno a Marte env√≠a, desvela que hay movimientos extra√Īos en la base marciana, desvela que hay alguien vivo. Se inicia la odisea.

La novela est√° muy bien escrita y muy bien estructurada. La acci√≥n se articula en torno al diario de a bordo que escribe Mark, diario que se combina con lo que acontece en la NASA desde el momento en el que descubren que han abandonado a un astronauta en Marte y lo que sucede en el Ares 3 cuando les cuentan que su compa√Īero est√° todav√≠a vivo. A pesar del sentimiento de culpa que sienten todos, los cient√≠ficos y el mundo se movilizan para salvar a ese ser perdido en un planeta hostil, aunque en el rescate se pierdan otras vidas y millones de d√≥lares. Los seres humanos somos as√≠, capaces de movilizarnos por una persona, e incapaces de hacerlo por un mill√≥n: a la persona le vemos la cara, al mill√≥n no, se ha transformado en masa.

Un par de apuntes m√°s. El libro es de ciencia ficci√≥n hard, es decir, estamos hablando de un libro muy cient√≠fico que disfrutar√°n especialmente los interesados en este campo. Pero los que no sepan nada de ello, tranquilos. Los hechos cient√≠ficos pueden ser tratados por el lector como hechos fant√°sticos (yo lo hago a veces). Y adem√°s lo que importa es el conjunto. Porque El marciano es un relato de aventuras, repleto de emociones, de giros argumentales, de sorpresas, de peque√Īas y grandes epopeyas. Un libro vital y veros√≠mil del que Ridley Scott, el director de Blade Runner y Alien, est√° rodando en estos momentos una pel√≠cula. Tiene buen material. Que no la pifie.

El género de la ciencia ficción no está muerto. Solo hay que tener ideas y el talento que posee el estadounidense Andy Weir.

Enrique Martín

Unai Elorriaga, buceando en la violenta realidad

No hay un instante de paz. Mientras en alg√ļn lugar del mundo, la poblaci√≥n se despereza l√°nguidamente, en otro, puede estar d√°ndose una situaci√≥n terror√≠fica. Iazko hezurrak, la √ļltima novela del escritor vizca√≠no Unai Elorriaga, est√° protagonizada por Irene Arrias, una joven nacida en Algorta en 1971. Al mismo tiempo, que conoceremos los pormenores de su vida, tendremos noticia de numerosos conflictos que existen en paralelo. Por un lado, vemos c√≥mo este personaje empieza a andar, c√≥mo va a la ikastola, c√≥mo entra despu√©s en la universidad, c√≥mo encuentra trabajo en una empresa, c√≥mo se enamora, c√≥mo compran su casa‚Ķ y al mismo tiempo, vinculados por alg√ļn tipo de coincidencia temporal o espacial, conoceremos hechos cruentos acontecidos en Ruanda, en Palestina, en Irlanda, en Argentina… Gran parte de esos relatos sobre la crueldad nos llegan LIBRO.Iazko hezurraka trav√©s de la propia Irene Arrias que parece estar obsesionada con la violencia, puede que desde que leyera, con 21 a√Īos, Operaci√≥n Ogro, o puede que antes. El caso es que sabemos que investiga detalles de genocidios, de masacres, que mira v√≠deos de contenido violento. ‚ÄúIrenek Arriasek ‚Äďleemos- indarkeriak konparatzeko ohitura hartu zuen, ia egunero egiten zuen, Balkanak, Argentina, europa eta Afrika, Ruandako, euskal herrietakoa. Konturatu zen, ordea, ezin dela gehiegi konparatau, beti dela desberdina, beti dela gauza bera‚ÄĚ.

Sin mirar muy lejos, a pocos metros de su casa, han sucedido hechos como el asesinato de Eustakio Mendizabal ‚ÄúTxikia‚ÄĚ, o el asesinato del juez Jose Mar√≠a Lid√≥n. Irene Arrias vivi√≥ los a√Īos del plomo; cerca de su casa hab√≠a un cuartel de la Guardia Civil. Casi lleg√≥ a acostumbrarse a las bombas, a confundirlas con truenos, como se√Īala Mario Benedetti en uno de sus relatos. Por otro lado, la muerte de su t√≠o y el encuentro fortuito con una ni√Īa una madrugada, parecen haberle dejado tambi√©n un poso de extra√Īeza. Hacia el final, la situaci√≥n de la protagonista se enrarecer√°. Y curiosamente, al mismo tiempo que el relato gana en tensi√≥n y en suspense, al mismo tiempo que, desde mi punto de vista, empatizamos m√°s esa trama de ficci√≥n, tambi√©n se subraya la carga dial√©ctica y ensay√≠stica de esta novela dif√≠cil de calificar. Estructurada en cuatro partes, intercala al final de las tres primeras unos relatos relativamente ajenos a la trama principal. Aunque tambi√©n relacionados con la violencia y muy desasosegantes, podr√≠an resultar algo m√°s prescindibles.

Iazko hezurrak, cargado tambi√©n de referencias a otros escritores como Faulkner, Lobo Antunes o Cort√°zar, por citar a algunos, es un libro ambicioso, muy trabajado, alejado de esa literatura que pretende entretener sin m√°s a los lectores. De hecho, nos sit√ļa frente a la realidad de una violencia que no cesa y, de alguna manera, hace que nos preguntemos hasta qu√© punto el ser humano puede soportar esa horrible certeza mir√°ndola de frente y con lucidez.

Txani Rodríguez

¡Qué difícil y maravillosa es la mecánica cuántica!

650_C923697.jpgDej√°ndonos guiar por la evidencia y no por el sentido com√ļn, llegamos a una teor√≠a manifiestamente capaz de describir una inmensa variedad de fen√≥menos, desde los n√≠tidos arco√≠ris emitidos por los √°tomos calientes a la fusi√≥n en el interior de las estrellas. La aplicaci√≥n pr√°ctica de la teor√≠a llev√≥ al avance tecnol√≥gico m√°s importante del siglo XX, el transistor, un dispositivo cuyo funcionamiento no se podr√≠a explicar sin la visi√≥n cu√°ntica del mundo.¬†

Pero la teor√≠a cu√°ntica es mucho m√°s que un mero triunfo explicativo. En el matrimonio forzado entre la teor√≠a cu√°ntica y la relatividad, la antimateria surgi√≥ como una necesidad te√≥rica y fue debidamente descubierta. El esp√≠n, la propiedad fundamental de las part√≠culas subat√≥micas que apuntala la estabilidad de los √°tomos, fue igualmente una predicci√≥n te√≥rica necesaria para preservar la coherencia de la teor√≠a. Y ahora, en el segundo siglo de la teor√≠a cu√°ntica, el Gran Colisionador de Hadrones viaja hacia lo desconocido para explorar el mism√≠simo vac√≠o. Esto es el progreso cient√≠fico: la construcci√≥n gradual y minuciosa de un legado de explicaci√≥n y predicci√≥n que cambia nuestra manera de vivir“.

Este es un párrafo de la obra titulada El universo cuántico. Y por qué todo lo que puede suceder sucede, de Brian Cox y Jeff Forshaw, editado por Debate.

No les voy a enga√Īar, uno ha tenido que poner muchas ganas para atravesar la materia de este libro. No un libro vac√≠o de contenido, tal como parece ser que est√° el universo de materia, sino todo lo contrario, un libro tal vez muy denso para la, dif√≠cil de definir, media de lectores. En estos casos, ya saben, uno se toma a s√≠ mismo como representante de esa media.

Quedan pues ustedes advertidos sobre la dificultad de digerir esos capítulos que se antojan muy largos sobre los relojes por medio de los cuales podemos calcular la probabilidad de que una determinada partícula se encuentre en un determinado lugar. Superado eso, la teoría cuántica que aquí se nos destripa nos permite comprender muchos otros fenómenos físicos como el mencionado de los semiconductores o las razones por las que es la tabla periódica un instrumento de predicción de las propiedades de los elementos.

Si a usted le interesa el tema, no se arredre, disfrutará, pero en el camino, es probable que también sufra.

Jokin Aldazabal

La primera y √ļltima novela de la malograda A.S.A. Harrison

Aqu√≠ tenemos a otra de esas parejas perfectas que tanto abundan en la narrativa estadounidense y que sirven para criticar la vida cotidiana en diferentes momentos hist√≥ricos. Aqu√≠ el ambiente tiene su importancia, porque junto a cierta placidez se intuye que hay cosas que van a desencadenar hechos terribles. Jodi es psic√≥loga y trabaja solo con pacientes muy especializados, y escasos, para que le queden horas suficientes para cuidar la casa y a Todd, que es un empresario de la construcci√≥n que tiene problemas pero los va solucionando gracias a su don de gentes y todo el tiempo que le permite dedicar a su trabajo la entrega de su compa√Īera. Las cosas, claro, se torcer√°n. Y teniendo en cuenta de que la novela ha sido publicada en una colecci√≥n especializada, Salamandra Black, trataremos de no contar demasiado sobre lo que en ella ocurre.LIBRO.La mujer de un solo hombre

En principio debemos confesar cierto aire de familia con Perdida, la famosa novela de Gyllian Flynn llevada al cine con gran éxito por David Fincher, aunque solo sea por la estructura narrativa que alterna capítulos con la versión de uno y otro de los protagonistas y el ambiente malsano en el que se mueven los personajes. Pero las diferencias acaban siendo mayores porque La mujer de un solo hombre (La esposa silenciosa en su título original) resulta menos espectacular pero también menos tramposa, con menos giros insospechados, pero más realista. Lo mejor, después de todo, es no establecer comparaciones. Lo curioso de esta novela es que su primer tercio, a pesar de esa alternancia en la narración, está más dedicado a la figura de Todd al que retrata perfectamente. Incluso en ese arco se echa en falta una mayor profundización en la figura de Jodi. A partir de la página cien, sin embargo, la figura dominante es la de la mujer, abordada no solo por su historia, sino también por su relación con sus pacientes y, sobre todo, por la que mantuvo con su profesor, lo que permite a la autora utilizar fragmentos narrativos compuestos solo de diálogos y abordar el asunto desde el punto de vista de las distintas escuelas de investigación mental. Hay también ahí otro enigma que desvelar, importante, más allá de la investigación criminal, que, por supuesto, también hay. Pero, no diré más.

Perm√≠tanme que recomiende la lectura de esta novela, capaz de ocultar su brillantez bajo la capa de narraci√≥n realista y algo convencional y conseguir sorprendentes avances en cada cap√≠tulo, nuevos aspectos, facetas desconocidas de los protagonistas y de algunos secundarios, narrada con una econom√≠a de medios ejemplar, sin alardes, sin fuegos de artificio. Pero sobre cada l√≠nea pende la amenaza, incluso en los flashbacks que narran las antecedentes de la pareja, que anuncia grandes emociones. Todo se cumple, no hay nada en esta novela que no tenga una funci√≥n posterior. Y, por supuesto, el final est√° a la altura de lo esperado, aunque quiz√° el epilogo sea demasiado largo, por poner algo negativo. Desgraciadamente esta primera novela de A. S. A. (la ese es de Susan) Harrison ha sido tambi√©n su novela p√≥stuma porque muri√≥ en abril del a√Īo pasado, dos meses antes de la publicaci√≥n original de esta estupenda narraci√≥n.

Félix Linares  

James Salter, el grande desconocido

Es curioso pero nunca sabemos bien qu√© vamos a recordar. A m√≠ al menos, me sucede. De mi infancia y juventud conservo en la memoria momentos, detalles, que mientras los viv√≠a consider√© irrelevantes, y sin embargo, resultaron indelebles. Tengo la sensaci√≥n de que el escritor James Salter tiene la asombrosa capacidad de reconocer esa materia que conforma los recuerdos y tambi√©n la que conforma la propia vida. Este neoyorquino nacido hace noventa a√Īos logra llevar a la literatura todo tipo de sutilezas, de vagas decepciones, de t√≠midos entusiasmos que resultar√°n trascendentales. Es capaz de captar la evanescencia de algunos momentos y de hacer contacto con los lectores.

Todo lo que hay es la √ļltima novela de Salter y ha constituido todo un acontecimiento cultural en Estados Unidos. La historia arranca con su protagonista, Philip Bowman, combatiendo en Jap√≥n durante los estertores de la Segunda Guerra Mundial. Todo lo que hay_300_CMYKA su regreso, decide ser periodista pero ser√° en el mundo editorial donde desarrolle su vida profesional. ¬ŅY la novela qu√© nos cuenta? El devenir p√ļblico e √≠ntimo de Bowman. Nos muestra sus amistades, sus logros en la edici√≥n, sus deseos m√°s carnales, sus frustraciones, su ambici√≥n, su bondad, su mezquindad. Conocemos los entresijos de sus matrimonios, las causas de sus rupturas, por qu√©, c√≥mo y de qu√© se enamora, qu√© es lo que m√°s le satisface de su trabajo, qu√© tipo de casa desear√≠a tener, qu√© valora en las relaciones. Y no solo asistimos a la vida de Bowman sino que tambi√©n se nos relatan las de su madre, su suegra, sus compa√Īeros de trabajo‚Ķ Salter dibuja un fresco muy pl√°stico de aquellos a√Īos de posguerra en los que todo parec√≠a posible. El protagonista del libro se siente satisfecho con su vida de contratos editoriales, promesas de la literatura, c√≥cteles, cenas y relaciones sexuales; sin embargo, el amor duradero se le resiste. Y nadie mejor que Salter para radiografiar esos espacios √≠ntimos.

Todo lo que hay es un despliegue de t√©cnica narrativa, pero no incurre en el error de ser una novela fr√≠a, perfecta. Este texto, muy bien traducido por Eduardo Jord√°, est√° cargado de sabidur√≠a, es nervioso. Con lo que al cerrar el libro, se obtiene la sensaci√≥n de haber vivido algo ajeno de forma vicaria pero intensa, de saber un poco m√°s de algunas cosas, y de haber conocido profundamente a un hombre. ‚ÄúEsto es la vida‚ÄĚ, parece decirnos, ‚Äúesto es lo que hay‚ÄĚ.

Hace tiempo ya que no comprendo que James Salter no sea aquí un escritor tan conocido como puedan serlo otros autores norteamericanos y esta novela confirma que desde luego lo merecería. Su obra es magnífica, sin ninguna duda, tanto sus colecciones de relatos, como sus anteriores novelas e incluso, su autobiografía. Y lo cierto es que este escritor despierta en quienes le admiramos una sed insaciable de literatura.

Txani Rodríguez

Entre escritores (1)

FOTO.Entre escritores 1Segundo programa navide√Īo de Pompas de Papel. Charlamos con tres excelentes escritores de su √ļltimos trabajos. Javier Cercas nos habla de El impostor, la historia de un mentiroso compulsivo. Juan Trejo nos presenta La m√°quina del porvenir, √ļltimo Premio Tusquets, un descenso al mundo de los demonios familiares. Y Gonzalo Garrido nos demenuza su segunda novela El patio ingl√©s, la historia de las desavenencias entre un padre y su hijo.

S√°bados a las cuatro de la tarde y domingos a las doce de la noche, Pompas de Papel, el club de los libros en Radio Euskadi. Pincha y disfruta.

Takashi Hiraide ó de como un gato te cambia la vida

Comencemos puntualizando: yo soy m√°s de perros que de gatos. Los primeros me generan confianza, los segundos no. El perro es un animal cari√Īoso, fiel y cercano: el gato es esquivo, poco dado a mostrar fidelidad, y tan independiente que parece pertenecer m√°s a un universo paralelo, que al que habitamos los humanos. Digo esto para que sep√°is que no es nada f√°cil ganarme con una historia protagonizada por un gato, √≥ por varios gatos. Y el japon√©s Takashi Hiraide lo ha conseguido.

El gato que venia del cielo es una novela de amor, del amor que sienten dos personas, una pareja, por un gato. La pareja es un matrimonio de treinta√Īeros que trabaja en el sector del libro. LIBRO.El gato que ven√≠a del cielo√Čl es escritor, tras haber sido editor; ella es lectora y correctora en una editorial. Es una pareja sin hijos, que vive en los alrededores de Tokio a finales de la d√©cada de los ochenta del pasado siglo. Y que viven en un pabell√≥n anexo a una mansi√≥n enclavada en un gran jard√≠n. La relaci√≥n con sus arrendatarios, una venerable pareja de ancianos es √≥ptima, mejor que la que mantienen los ancianos con sus propios hijos. Les hacen recados, les ayudan con los peque√Īos arreglos de la casa y el jard√≠n, charlan al caer el sol. Hasta que un d√≠a aparece Chibi.

Chibi es el gato de unos vecinos. Como todos los gatos es fiel hasta determinado punto. Le gusta investigar. Y es habitual que deje su casa para deambular por el jard√≠n y la casa de nuestra pareja. Poco a poco el gato va conquistando los corazones de los protagonistas. Hasta tal punto que el animal se va a convertir en un miembro m√°s de la familia. Pero el amor es dif√≠cil y en la relaci√≥n habr√° altibajos. Porque el gato desconf√≠a de aquellos que se le ofrecen sin condiciones. ¬ŅQu√© hay realmente tras este cari√Īo incondicional? Parece preguntarse el gato, y parecen preguntarse el hombre y la mujer, que nunca han sentido nada parecido por un animal. Pues no hay nada, porque al amor √≥ es incondicional √≥ no es amor.

Con estos mimbres tan escasos Takashi Hiraide arma una novela breve (156 p√°ginas) repleta de sutilezas, una novela que sobre todo habla de la belleza de la vida y de su fragilidad. Una novela que se pregunta sobre los mecanismos del cari√Īo, que reflexiona sobre el paso del tiempo, que habla de la filosof√≠a que mueve las vidas de la gente. Construida con una prosa po√©tica y elegante, adem√°s de inteligente y ligeramente humor√≠stica, el resultado es un texto dulce y melanc√≥lico, con un poso de tristeza, porque en el fondo la vida, parece decir su autor, no es m√°s que un periodo en el que poco a poco vamos perdiendo cosas, aunque esta p√©rdida haya que asumirla con elegancia y esperanza. Porque tras cada p√©rdida, puede haber un nuevo descubrimiento. Hermos√≠simo libro, aunque sigan sin gustarme los gatos.

Enrique Martín

El complot mongol, novela negra mexicana

La novela negra El complot mongol transcurre en M√©xico D.F. en los a√Īos 60. Su personaje principal es Filiberto Garc√≠a, un detective privado que no parece tener remilgos a la hora de matar y que colabora ocasionalmente con la polic√≠a mexicana. A este fabricante de muertos, como √©l mismo se define, le encargan una misi√≥n de resonancia internacional: a las altas esferas ha llegado el rumor de que China planea asesinar al presidente de los Estados Unidos en una inminente visita a M√©xico. ‚ÄúSi hubiera un atentado-dice el coronel que le encarga a Garc√≠a la misi√≥n- nuestro presidente estar√° tambi√©n en peligro. Y algo m√°s: la paz del mundo est√° en juego. No ser√≠a esta la primera guerra que empezara con el asesinato de un Jefe de Estado‚ÄĚ. Por lo visto, los terroristas tienen previsto contactar con alg√ļn chino que es agente en M√©xico del gobierno de Mao Tse Tung. GarcLIBRO.El complot mongol√≠a es el elegido para esta misi√≥n de tan altos vuelos porque, entre otras cosas, conoce y tiene buen trato con la comunidad china asentada en el D.F. El hecho de jugar a las cartas con ellos y de haber hecho la vista gorda a algunos fumadores de opio, parece situarle en una buena posici√≥n de salida para tratar de localizar al chino agente de Mao. Pero Garc√≠a no estar√° solo en esta tarea sino que debe colaborar con un miembro del KGB y con otro del FBI. Y por supuesto, los unos recelar√°n de los otros.

Como queda claro ya desde el comienzo, la misi√≥n es compleja y m√°s a√ļn prometen serlo sus ramificaciones. Por eso resulta jocoso que mientras Garc√≠a arranca su investigaci√≥n le ande echando los tejos a Martita, la dependienta de una tienda del barrio chino. Hay momentos en los que a pesar de la violencia, no se sabe si el detective tiene la cabeza puesta en el l√≠o donde se est√° metiendo o en el romance.

A partir del momento en el que conocemos los detalles del encargo, -y esto sucede antes de que hayamos alcanzado la p√°gina 20- la novela empieza a hacerse adictiva. La trama es m√°s que atractiva, los personajes, en los que veremos una evoluci√≥n, tienen fuerza y las escenas est√°n muy bien dise√Īadas. Adem√°s, la novela funciona tambi√©n a otro nivel: el de la cr√≠tica social. El escritor Yuri Herrera recuerda en el pr√≥logo que El complot mongol se public√≥ apenas unos meses despu√©s de 1968, cuando fuerzas de un gobierno que a√ļn se hac√≠a llamar revolucionario masacraron a estudiantes que ped√≠an cambios democr√°ticos. La novela, subraya Herrera, celebra la reedici√≥n de este libro que en su momento pas√≥ inadvertido porque nuevas generaciones, en M√©xico y ahora en estas latitudes, ‚Äúhan podido apreciar no solo c√≥mo la novela registr√≥ el estado moral de su tiempo, si no por qu√© no han envejecido: su corrosivo sentido del humor, su visi√≥n l√ļcida y despiadada de los hombres del poder‚ÄĚ.

Txani Rodríguez

Aramendi, debut poético en la cincuentena

LIBRO.Verba politaENBATA

Gaur, ezustean,

Nirekin topatu naiz

Etxeko pasilloan.

Bata, gosaltzera, bestea,

Ohe utzi berrira joan gara.

Ohearen eta gosariaren beroan

Lehengo egunak etorri zaizkit gogora,

Behinolako egun euritsuak,

Erauntsiak eta denboraleak.

Gelara oldartu naiz, suminez,

Baina ez nengoen,

Ahantzitako aterki bat baizik.

Javier Aramendi 1959an jaio zen Madrilen. Euskal filología ikasi zuen eta irakasle da. Literatura aldizkarietan kaleratu ditu zenbait gauza baina hauxe da, Verba polita da, kaleratzen duen lehenengo liburua. Erein argitaletxearen esku egin du.

Izenak berak dioenez, badirudi hitzak liluratuta dagoela. Bizi dela. Eta poema liburu osoa hitzez beterik da, jakina; baina hitzekiko maitasun erakuste horretan dago. Liburua bizitza balitz lez eratu du; haurtzaroa, nerabezaroa, oraingoa eta zahartzarokoa.

Haurtzaroan hizkiak ezagutzen hasten gara, gero hizkirik hizki, hitzak sortzeko. Umetan dena da jolas eta gutxi solas: Abando, Durango, Berango… Maruri, Goiuri eta Neguri. Joana den haurtzaroarekiko nostaljian izeko Bisirekin gogoratzen da, gurasoekin, eta kantu zahar eta literaturaz josita erreferentziekin haurtzaroa berreraikitzen ahalegintzen da.

Ezinezkoa, neurri handi batean. Hala ere, baina, hain da ederra haurtzaro eremua.

Nerabezaroa, berriz, sasoi gogorra da. Nahasia. Aldaketak erabatekoak dira. Noraeza ipar izan ohi da. Ez dago haurtzaroaren lilurarik, ezta indarrik. Gero orainaren distortsioa dator, eta azkenik inoiz izango den hori, geroa. Onartu behar dut izenburuak eta azalak ez nautela komentzitu. Osterantzean, baina, atsegina da Javier Aramendik proposatzen duen hitz jolasa.

Goizalde Landabaso