Julio Villar. “¡Eh, petrel! cuaderno de un navegante solitario”.

Julio Villar, montañero, marino, caminante, filosofo y poeta fue el inspirador  del programa Levando Anclas a través de la lectura de su libro “¡Eh, petrel! Cuaderno de un navegante solitario”. Recomiendo su lectura para este verano de 2011. Leer a Julio en julio puede ser una buena idea.

 

Cuando comencé en Radio Euskadi, allá por 1984, me propusieron que presentara dos programas musicales el fin de semana. Creé “Local de Ensayo” para los sábados a las tardes, en donde presentaba novedades internacionales de rock y pop pero sobre todo entrevistaba y ponía la música de grupos locales. Para el domingo, de 10 a 12 de la noche, pensé en un programa que transmitiera la ilusión de los viajes, el romanticismo de la mar, ganas locas por descubrir el mundo y sus gentes. Todo esto y más me inspiraba mi inseparable “¡Eh, Petrel”. Cuando termina el fin de semana y todo parece un poco más triste, quería inyectar una buena dosis de la energía que transmiten los viajeros, soñadores y todo tipo de exploradores. En deuda con “¡Eh, petrel” os hago una semblanza del autor y su obra en un articulo que escibi para la revista de la Sociedad Geografica Española  en el número 36 de julio de 2010.

 

Para aquellos que les gusta contemplar el mar, para los navegantes y almas sensibles que se dejan llevar por el viento y el fluir del destino, un libro de lectura fundamental es “¡Eh, petrel” del navegante solitario Julio Villar. Son las sensaciones de un marino que se curte en la mar y en la vida según circunnavega el globo terráqueo. Es la crónica poética del primer navegante español que giro por los océanos en un pequeño velero, el “Mistral” de tan solo seis metros de eslora.

Julio Villar Gurrutxaga nació en San Sebastián en 1943. Guía de montaña, marino, poeta y caminante de paso lento de senderos sin fin. En los años de 1960 fue considerado un escalador de vanguardia, por sus ascensiones en libre y solitario en Picos de Europa, Pirineos,  Alpes y Dolomitas. Un romántico aferrado al espíritu del alpinismo puro. Se instalo en Chamonix hasta que un grave accidente en la integral de Peuterey le obligo por un tiempo a alejarse de las grandes cimas. Tras quince meses inactivo entre operaciones y escayolas quiso probarse como marino

De las montañas bajo al mar. No tenia barco, ni dinero ni sabia navegar. Nada le importo. Estaba convencido en surcar los mares. Le prestaron el “Mistral” y con 25 años soltó amarras del puerto de Barcelona en abril de 1968. A la altura de Algeciras se compro un sextante. Cuando aprendió a manejarlo se encontraba en Canarias. Fue allí cuando opto  por no volver a Europa y atravesar el Atlántico rumbo hacia el canal de Panamá. Una vez que lo cruzo no quedaba más remedio que continuar por el Pacifico y regresar a casa una vez concluida la vuelta al mundo.

Los Mares del Sur le atraían más que el retorno, así que su viaje fue lento, recreándose de isla en isla. Iba a conocer mundo y a comérselo con total disfrute.

Más que conocimientos técnicos a Julio lo que le sobraba era espíritu e ilusión. Larga amarras, tomaba la vida de la mano para irse por ahí,  donde los vientos y las mareas soplaran a favor. Dejaba a tras las cosas que no le gustan como “Los sistemas que envuelven y que hipotecan las alegrías de la vida. Y tomo el camino que debo tomar, para conocer la tierra; esta tierra que es mía”.

Tardo en 16 días en navegar hasta las Galápagos y de allí hasta las Marquesas empleo 26 jornadas. Más de tres mil millas en las que se alimento de arroz, espaguetis, pescado, salado y seco y una cabra que cazo en una pequeña isla. Sin piloto automático el “Mistral” parecía conocer que rumbo seguir. Julio no sabia que había sido del mundo pues no veía ni barcos ni aviones. Tuvo que resolver tantos problemas técnicos, estaba tan ocupado en ello que no tuvo tiempo ni para la fatiga.

 En el plano de la soledad fue una gran experiencia de gran intensidad que le hizo reflexionar profundamente en el mismo, inspirado por la mar, la luna, las estrellas y los atardeceres.

Después de más de cuatro años, concluyo su periplo en el puerto vizcaíno de Lekeitio. Julio Villar se convirtió, posiblemente en el primer navegante solitario que circunnavego el planeta en un barco a vela tan pequeño y sin utilizar el motor.

La primera edición de “¡Eh, petrel! Cuaderno de un navegante solitario” lo publico editorial Juventud  en 1974. En la actualidad lleva diez ediciones. Se ha convertido en un clásico, un libro que se encuentra en la biblioteca de los marinos a vela y en la mesilla de muchos viajeros soñadores.

Después de la publicación de “¡Eh, Petrel”  Julio Villar participo en 1974 en la expedición vasca Tximist al Everest aunque no alcanzo la cumbre subió a más de ocho mil metros. Desencantado de las grandes expediciones, desde entonces hasta hora, recorre a pie las sendas de montaña de toda la península Ibérica.

Roge Blasco.

4 pensamientos en “Julio Villar. “¡Eh, petrel! cuaderno de un navegante solitario”.

  1. Xisca Raventós

    Kaixo!!!
    Lei el libro hace dos decadas, en aquel momento me impacto. Ahora que os leo, he recordado, como me gusto y deseo volver a leer sus paginas !!!

    xisca

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  2. marguerite

    Hola Julio,

    Soy Cermista holandesa, vivo en Camí de Gavadá, termino Tivissa.
    Yo y amigos que viven cerca, en el plano de Llorell, estamos preocupados por el proyecto de molinos de viento de Fersa y Castellwind. Ví que hiciste una protesta en su tiempo, los vecinos del LLorell también y en el 2011 fue modificado el proyecto. Ahora parece que tengan todas las licencias pero no se hace(por falta de dinero)y nadie sabe si se hará en el futuro..
    Si sabes más te agradezco informarme?

    Un saludo cordial, Marguerite

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  3. Thomas Laird

    I met Julio Villar in Kathmandu in the summer/monsoon, of 1974. He had just returned from his climb on Mount Everest. We spent a few days walking around Kathmandu, talking, sharing meals with friends. Julio, if you see this, I would love to have contact again, in this lifetime if possible… if you search for my books on Tibet you will find my email in them…

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  4. Amelia

    Buen día Julio
    Hace casi cuarenta años , uno de mis hermanos me regaló el libro “eh petrel !.Durante mucho , mucho tiempo fue uno de mis libros de cabecera.
    Me alegra tanto saber que aún sigues por ahí …
    Gracias porque me enseñaste a comprender la Soledad y a ser un poquito más libre
    Un abrazo muy fuerte
    Amelie

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