Francisco López-Seivane. De la montaña palentina a los confines del globo.

Francisco López-Seivane nació en Barruelo en la montaña  palentina. Esto le curtió de por vida, los duros inviernos aislado en la nieve, la convivencia con los mineros, la vida austera tradicional… La única salida al exterior era el acompañamiento para repartir pan por los pueblos con el panadero que tiraba de una tartana llevada por un caballo. De ahí le nació un espíritu nómada que Francisco no ha abandonado hasta ahora y le ha llevado a viajar continuamente por Europa, Asia, América y África. Recopila una selección de los muchos artículos escritos en el libro “Crónicas de un nómada”, con  el subtítulo de: “La honda mirada de un viajero de vuelta”.

 

Francisco López-Seivane es un veterano viajero que salió de un pueblo aislado de la montaña palentina y se hizo a sí mismo como un hombre autodidacta de múltiples facetas. Fue uno de los pioneros del yoga en España, trotamundos, colabora desde hace años como reportero de viajes en el periódico El Mundo y en la revista Siete Leguas. Autor de libros como “Viaje al Silencio”, “Perlas de sabiduría” y ahora, “Crónicas de un nómada” publicados por Alianza Editorial.

Francisco sentencia: “No es mejor viajero quien más viaja, sino quien más aprende”. Para él, el viaje bien entendido es una auténtica escuela práctica de vida. También afirma en la introducción de “Crónicas de nómada”: “Ningún viajero puede avanzar con los ojos cerrados, como quien recorre cansinamente el camino de todos los días. No, viajar requiere un estado de alerta permanente para interpretar las señales, aprender los nuevos códigos de comunicación, detectar el peligro y reaccionar ante las sorpresa de lo inesperado”. De esta manera, las cualidades que desarrolla el viajero según el autor son: flexibilidad, percepción, lucidez, determinación, imaginación e improvisación.

En “Crónicas de un nómada” recoge las crónicas publicadas durante varios años en su blog de Ocholeguas (elmundo.es). Todas ellas producto de sus viajes alrededor del globo y que se nutren del asombro, la emoción, los hallazgos, personajes y reflexiones que le salieron al paso desde las montañas palentinas hasta países tan distantes como Corea del Sur, Japón, Taiwán, Puerto Rico, Chile, Etiopía, Sudáfrica o Uganda.

Comienza la lectura con la crónica: “Palencia. De la montaña palentina al fin del mundo”. Leemos: “Todo viaje comienza en un punto. El viaje de mi vida tuvo origen en la recia montaña palentina”. Recuerda su infancia y juventud en un entorno de naturaleza viva, de bosques, montes y ríos, de pueblos centenarios. Asegura: “La climatología de la montaña palentina es durísima en invierno. A lo largo de mi vida he merodeado por las faldas del Anapurna, he pisado más de un glaciar en la cordillera andina y he cometido la insensatez de invernar en Siberia. Frío, he pasado todo lo que quieran, pero nevar, lo que se dice nevar, en ningún sitio he visto las nevadas que caían en mi infancia en Barruelo. En el Ártico descubrí que las primera víctimas del frío son las orejas. En Canadá, donde pasé algunas Navidades a más 25º bajo cero, el aire daba la impresión de cortar la cara como una cuchilla de afeitar. La extraordinaria solidaridad de ese país se ha fraguado en la lucha encarnizada contra su enemigo común: el invierno, algo que yo ya había vivido en mi infancia barruelana.”

Francisco cuenta que “no tendría yo ni diez años, y ya me despertaba muchas mañanas con la cama cubierta por la nieve que metía la cellisca durante la noche en mi habitación. En no pocas ocasiones, me tocó tirar de pala y abrir senda para poder salir de casa. No se trataba de echar cuatro paladas. Era una labor de horas, escalonando la nieve hasta llegar a la superficie, cuatro metros más arriba. Algunos vecinos salían directamente por la ventana del primer piso de sus viviendas y otros ni siquiera salían en todo el invierno.”

A pesar de ello, el autor escribe con nostalgia:”Quedarnos incomunicados por la nieve nos causaba, en mis tiempos, una profunda alegría. Jamás lo viví como una tragedia. Nuestro pequeño universo rural era, de pronto, cuanto existía en el mundo. Nadie entraba ni salía de él. Y no necesitábamos nada. La comunicación y solidaridad entre todos los vecinos bastaba para solucionar cualquier problema.”

Sin embargo, la inmovilidad de un lugar varado en el pasado hizo que Francisco López-Seivane saliera al mundo y no parara de recorrerlo.

Los primeros viajes fueron en la compañía del viejo José Luis, el panadero con el que repartía pan por los pueblos en un carromato tirado por un caballo de trote alegre y cascabelero llamado Lucero. Seguramente, el espíritu nómada corría ya por sus venas. Francisco López-Seivane dice: “A decir verdad, no hay mucha diferencia entre lo que siento ahora cuando me dispongo a iniciar un  gran periplo y lo que sentía entonces cada vez que mi amigo José Luis me invitaba a subir a la tartana que nos alejaba de todo.”

Francisco López-Seivane participó en el programa de Radio Euskadi “La Casa de la Palabra” el viernes 27 de abril de 2012. También anunció “Las vacaciones inteligentes” que organiza desde hace 40 años todos los veranos en Lanzarote.

vacacionesinteligentes@vacacionesinteligentes.es

Puedes escuchar el programa: 

http://www.eitb.com/es/audios/detalle/879025/pilar-rubio-recomienda-libros-viajes-la-casa-palabra/

3 pensamientos en “Francisco López-Seivane. De la montaña palentina a los confines del globo.

  1. Alberto Mediavilla Rebolledo

    Para Francisco López-Seivane: Hola, ” Paquito “, soy Alberto Mediavilla Rebolledo, y el motivo de dirigirme a ti no es otro que el comunicarte que el próximo día 23 de Agosto, celebraremos, en Barruelo, Las 1ª Celebración del DIA DEL BARRUELAN@ AUSENTE, y como tu eres uno de ellos, pues me dirijo a ti, por si estuvieras interesado en acudir.
    Se hará una reunión , en La Casa del Pueblo y sobre las 3 de la tarde, haremos una comida en el Restaurante de el Carmen.
    Si estuvieras interesado en acudir te ruego me lo comuniques al email barruelo45@hotmail.es . He empleado este medio porque no tengo otra forma de hacerte llegar este comunicado. Un saludo de Alberto…”Sabanona”, para los amigos…jejeje.
    Espero el que no te moleste, el que me dirija a ti como “Paquito “, pero se me hace cuesta arriba emplear otro nombre y este ,era como te conocíamos, tus coetáneos.

    Responder
  2. Pingback: Crónicas de un nómada. La Europa Escondida – Francisco López-Seivane ( | Around the World

  3. Nelson Henriquez Baez

    Hola!!!!

    Mis respetos para el Sr. Francisco.

    Hace muchísimos años, 30 quizás leí un reportaje de una revista, decía “Motir en Tana Toraya”
    Por estos días me acorde de eso y busque en Internet y encontré una nota de Francisco López y bien, muy bien, pero acababa diciendo que la duda sobre el hedor de los cadáveres al interior de la casa de aquella gente lo explicaría en un próximo reporte, y bueno, tras leer otras cosas de vuestra autoría he pensado que sí uso esta vía para preguntarte tal vez me puedas contar brevemente, Francisco.

    Agradece y cordialmente te saluda, Nelson , Desde Chile.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *