Archivo de la etiqueta: Uruguay

El fotógrafo Pablo Pirroco retrata el espíritu de los gauchos de Uruguay.

 

El fotógrafo uruguayo Pablo Pirroco ha querido rescatar en forma de fotos el espíritu del Gaucho oriental. Fue en busca de los rasgos culturales de un tipo humano que forma parte de la identidad nacional de Uruguay. Lo encontró en el ganadero que aun sigue valorando el coraje, la honradez, la caballerosidad, el valor de las palabras, la solidaridad y el sentimiento hacia el caballo.  Sigue leyendo

Josu Hormaetxea investiga el naufragio de Ramón Artagaveytía en el Titanic.

El Titanic era el orgullo de la navegación y el progreso tecnológico a principios del siglo XX. Aseguraban que era “un barco insumergible”. Fue el más grande, el más lujoso, albergo a las mayores fortunas anglosajonas y se hundió en el primer y único viaje. Su trágica desaparición provoco una conmoción universal. Josu Hormaetxea recrea la travesía del gran trasatlántico en el libro “Pasajeros del Titanic”. Incide en la historia de uno de ellos, el acaudalado uruguayo Ramón Artagaveytía, descendientes de vizcaínos y que cuarenta años antes sobrevivió a otro naufragio en el río de la Plata.  Sigue leyendo

La vida de novela del escritor y aventurero Daniel Chavarría.

 

Al escritor Daniel Chavarria le gusta definirse como ciudadano uruguayo y escritor cubano. Nació en San José de Mayo (Uruguay) en 1933. Su vida, hasta que llego a Cuba en una avioneta “desviada” en 1969,  fue tremendamente agitada. Siempre en acción, sin pretenderlo el mismo se convirtió en un personaje de novela de aventuras. Una vez asentado en La Habana tuvo el tiempo necesario para escribir novelas. Comenzó tardíamente con 45 años. En la actualidad  tiene publicadas una veintena de ellas, entre novelas policíacas, de picaresca cubana e históricas. La característica común en todas ellas es su trasfondo de aventuras. Escritas de manera sólida y con la docta escritura de una larga carrera como profesor de Latín, Griego y Literaturas Clásicas en la Universidad de La Habana.

Eduardo Rejduch. El “Charrua” un barco lleno de libros.

Eduardo Rejduch es un navegante solitario uruguayo. Autor del libro “Hasta donde me lleve el viento” en donde resume los 20 años de su vuelta al mundo a vela en su barco el Charrua de ocho metros de eslora. En 1973 salió al exilio obligado por la dictadura en su país. Recorrió América, Europa e inicio su circunvalación al globo terráqueo por los océanos. Gran aficionado a la lectura y a escribir relatos su barquito esta repleto de libros. En él recibe a músicos y a escritores como Eduardo Galeano con el que comparte cuentos y abrazos de amistad.

Nestor Ganduglia Otamendi. Historias del Montevideo mágico.

Montevideo es una ciudad de un millón y medio de habitantes, la mitad de Uruguay. A pesar de ser una gran capital en la orilla norte del río de la Plata sus barrios tienen su propia personalidad y poseen un carácter parecido a los de los pueblos. Sus habitantes son muy dados a la conversación y al relato de historias. El psicólogo social uruguayo Nestor Ganduglia, bien conocedor de la idiosincrasia del montevideano, ha recopilado sesenta historias orales relacionadas con el imaginario popular. Algunas de ellas nos las cuenta en Levando Anclas el domingo 25 de enero 2009 alrededor de las 10,30 de la noche.

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Leonardo da Costa. Farero de Cabo Polonio en Uruguay

Leonardo da Costa es farero de Cabo Polonio, ahora temporalmente en el faro Santa María en la Paloma, ambos dentro del departamento uruguayo de Rocha. Decenas de kilómetros de playas casi solitarias que llegan hasta la frontera con Brasil. A algunas de ellas, como es el caso de Cabo Polonio, solo se accede caminando por la arena durante siete kilómetros o en todo terreno. Leonardo es un farero vocacional que siente muy dentro la mística que desprenden estas torres marinas. Conoce historias de naufragios, tesoros, la vida de los lobos marinos, ballenas y aves que le hacen compañía en la tarea de vigilar la mar. Nos comunicamos en directo con Leonardo da Costa en la Casa de la Palabra (21/10/2008).

El último disco de Jorge Drexler “12 segundos de oscuridad” esta compuesto e inspirado en su estancia en Cabo Polonio. Un lugar apartado en donde no hay electricidad ni agua corriente a excepción de la que llega al faro. De manera que para los pocos habitantes de Cabo Polonio (pescadores y bohemios) es muy importante el haz de luz cada 12 segundos de oscuridad.

La costa de Cabo Polonio y de Rocha en general es rica en historias de naufragios y tesoros hundidos. Se dice que por su especial magnetismo era considerada como una especie de triangulo de las Bermudas en donde las brújulas se vuelven locas.

En 1886 se construyo el faro de Cabo Polonio. En 1976 fue considerado como monumento histórico.

Leonardo da Costa es descendiente de alguno de los marinos portugueses que naufragaron en Rocha. Farero vocacional disfruta al máximo de su profesión. Cuida con mimo y detalle el faro y su mecanismo. Ofrece todo tipo de explicaciones a los visitantes que se acercan curiosos. En Uruguay están permitidas las visitas a estas torres de vigilancia de la mar.

Gracias a su gentileza pude acceder al Faro Cabo Santa Maria en la Paloma. Pasamos tan buen momento que quede en llamarle algún día para entrevistare en Radio Euskadi.

Leonardo nos hablo de su trabajo en el Faro de la isla de Lobos, en donde se encuentra una de las mayores concentraciones de lobos de mar del planeta. Estos animales tienen embarazos de 10 meses. La leche que amamantan posee un 40% de grasa. Por ello no les pueden dar leche de vaca cuando en Cabo Polonio llega algún lobito de mar que ha perdido a su madre. Mueren irremediablemente.

Otra curiosidad de isla de Lobos es que tuvieran un pozo de agua dulce en medio del océano.

Leonardo nos hablo de cómo en otro tiempo existían los cazadores de lobos de mar, de las muchas ballenas que observa pasar desde el faro entre los meses de julio y octubre.

Hizo historia de algunos de los naufragios. Por ejemplo, el barco Leopoldina Rosa en 1842. Posiblemente Leonardo sea descendiente de alguna miembro de la tripulación. Otro de los tripulantes era el vasco Lujambio, ahora sus descendientes viven en Cabo Polonio y poseen una hospedería.

Otro naufragio fue el del buque de guerra español San Ignacio de Loyola en 1806. Estaba al mando del teniente de navío Andrés Oyarbide. Le puso nombre al bajío: “el pasaje Oyarbide”.

Desde que estuve encaramado en el faro de La Paloma, no hay día que no recuerde sus vistas. El baño que nos dimos en pleno invierno en la playa de Cabo Polonio mientras cerca pasaban las toninas, delfines pequeños, y aquel joven lobo marino que en la Pedrera nos saludo acercándose a la orilla.

Muchas gracias a Leonardo da Costa por formar parte de aquellos días felices en la costa de Rocha.

Gracias también a mis compañeros de viaje Itziar, Oihan e Ibon. A Magda Lladó del albergue “Cuatrovientos” en La Paloma y a la prima Maite Lejarzegi.
Contacto con el albergue Cuatrovientos cerca del faro de Cabo Santa Maria en la Paloma: calle Delfín entre Aries y De la iglesia.