Quedan cicatrices
Miguel Goena murió atropellado. El conductor reconoció que no tenía los frenos bien, se demostró que circulaba a gran velocidad y sin el seguro obligatorio y no se detuvo si quiera a prestar ayuda. Su familia (asociados a Stop Accidentes) sigue batallando con temas legales y están esperando fecha para el juicio desde el 13 de diciembre del 2010. Lo más difícil, cuentan, es superar una pérdida que se podría haber evitado. Su hija, Yolanda Goena, nos cuenta cómo sucedió el siniestro y las cicatrices que ha dejado.
¿Cómo ocurrió el siniestro?
Mi aita estaba cruzando la carretera en el momento del atropello y, según testigos del accidente, le faltaba un solo paso para terminar de cruzar. La persona que le atropelló tiene solicitada una incapacidad para la mano derecha debido a un accidente laboral que tuvo (él es diestro y tiene muy imitada su capacidad para poder maniobrar, según su propio informe médico). Ante la ertzaintza reconoció que tenía que reparar los frenos. Las ruedas del coche no las llevaba bajo normativa y conducía sin el seguro de circulación. Cuando atropelló a mi aita se escapó del lugar del accidente aunque se paró unos metros mas adelante, cuando ya no había visibilidad del lugar del atropello, para que se bajaran las dos mujeres que lo acompañaban y él siguió circulando un poco más para estacionar el coche en una calle de poco tránsito que a su vez es dirección única y que lleva al lugar del accidente. Hubo un testigo que cuando le dijeron como era el coche fue corriendo hacia donde el había huido. Por lo que dijo, esta persona ya era conocida por su forma de circular, siempre a gran velocidad, lo que llama la atención de las personas. El testigo le echó el alto y le dijo que regresara al lugar del accidente, pero él contestó que no había hecho nada y se fue. Ninguno de los tres ocupantes del vehículo regresó al lugar del accidente. Ellas se fueron a trabajar y a él lo detuvo la ertzaintza un tiempo después tomándose una consumición en un bar. La velocidad permitida en esa zona era de 30 km; la velocidad a la que el circulaba según atestado es de 69 km.
Pasó en Ordizia, un lugar muy conocido por vosotros: ¿Es un punto negro para el tráfico?
El lugar en el que ocurrió el accidente es el barrio en el que hemos vivido toda la vida. No es un punto negro, pero sí es una zona de mucho tránsito de peatones y en ese momento, aunque se había solicitado por parte de la asociación de vecinos un paso de cebra, no lo había. A los seis meses más o menos del accidente de mi aita se colocó un paso de cebra con un gran badén y se ha limitado la velocidad a 20 km.
El autor del accidente es vecino vuestro: ¿cómo ha sido la convivencia?
La persona que le atropelló a mi aita vive en el nuestro barrio, a unos 50 metros escasos de donde vivían mis padres. A la ama debido al trauma sufrido a raíz de todo esto tuvimos que cambiarla de domicilio, pues todos los días tenía que pasar por el lugar del accidente y le asaltaban un montón de recuerdos. Revivía esos momentos, pues aunque ella no fue testigo directa del momento del impacto si que vio como venía el coche, oyó el ruido de la frenada y los gritos de la gente… También vivíamos con el temor de que se encontrara en cualquier momento con esta persona con el dolor añadido que eso supone. Él en ningún momento ha demostrado ni pizca de arrepentimiento, no nos a pedido perdón ni tan siquiera nos a escrito una carta o nota para darnos el pésame o su condolencia.
¿Cómo se puede paliar el dolor por una ausencia que parece incomprensible?
Yo creo que lo mejor para cualquier dolor es el tiempo, que te cura las heridas… Pero te deja las cicatrices. Tu sentimiento es que te han amputado una parte de ti que ya no va a volver y con esto tienes que aprender a vivir.
¿Qué consejos darías a las personas que pasen por una situación parecida?
En esos momentos es complicado mantener la serenidad, pero hay unos pasos que se deben seguir, como comprobar el atestado, ocuparse del papeleo… ¿Qué consejos podéis aportar?Cuando te ocurre una tragedia así te quedas en estado de shock, no puedes reaccionar. Entonces no estaba en marcha la Oficina de Atención a la Víctima y no sabíamos por dónde comenzar, qué es lo más urgente, qué trámites hay que hacer. A día de hoy lo mejor es acudir a la Oficina de Atención a la Víctima y ponerse en contacto con alguna asociación tipo Stop Accidentes. En la oficina primera te ayudan en temas legales y en la asociación la ayuda es emocional.
¿Por ese motivo acudisteis a Stop Accidentes?
Para nosotras fue una gran tranquilidad contactar con Stop Accidentes pues estábamos totalmente perdidas en los pasos que teníamos que realizar y ellos no asesoraron en todo, no sólo en lo emocional o personal. No se puede explicar con palabras el agradecimiento que tenemos hacia ellos. En esos duros momentos que alguien te tienda una mano es, sin duda, un recuerdo para toda la vida.
Asociarse, compartir experiencias parecidas, seguir con la búsqueda, reclamar la atención de las administraciones… ¿ayuda a sobrellevar la situación?
Sí , porque al final te das cuenta que las personas que han pasado por una situación parecida a la tuya son las que mejor te comprenden. En el tema de la seguridad vial falta mucho camino por recorrer. No puede ser que sea gratuito matar.
Como víctimas de la violencia vial, como asociados de Stop Accidentes, ¿qué les pediríais a las administraciones?
Una mayor implicación con las víctimas, mayores penas para los homicidas de carretera, mayores indemnizaciones y más controles de los que tenemos en las vías urbanas, no puede ser que en nuestros pueblos haya personas que conduzcan como si estuvieran haciendo competiciones… En definitiva, el que no tenga respeto por la vida de los demás debe salir de la carretera o pagar pos sus imprudencias.
¿Y a otros afectados?
Al que tenga fuerza que se una y luche para que ninguna persona más tenga que pasar por lo que nosotros “las víctimas”estamos pasando. A parte del gran dolor que supone la perdida de tu familiar, sientes una gran impotencia con la justicia porque te das cuenta que no existe y esto último te victimiza más.
ÁREA PERSONAL
¿Conduces habitualmente?
SÍ
¿Cómo veis el estado de las carreteras que usas más a menudo?
En general bien
¿Habéis estado implicados directamente en algún otro accidente de tráfico?
No
¿Qué opináis de las campañas de concienciación?
Me parece muy positivo que se realicen este tipo de campañas. Personalmente creo que son mucho más eficaces cuanto más impactantes sean.


La dirección de tráfico del País Vasco ha editado una guía de prevención para personas mayores destinada a concienciar sobre las consecuencias de conducir bajo los efectos de los medicamentos. El documento recoge contenidos referentes a las facultades físicas que se van mermando con el paso del tiempo (visión periférica, oído, tiempo de reacción, fatiga, etc.) así como consejos y obligaciones que deben tenerse en cuenta para evitar riesgos si se toman medicamentos que producen somnolencia , mareos o reducen nuestra capacidad de acción.





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