Vicente Amezaga. Un modelo de trabajo en la Diáspora
Cuando en Argentina alguien me pregunta con que bibliografía iniciarse en el tema vasco, entre los tiulos, figura siempre "El Hombre Vasco" de Vicente de Amezaga, obra editada por Ekin en Buenos Aires en 1967.
Este libro es una antología de conferencias dictadas en Buenos Aires. Montevideo y Caracas por este exiliado intelectual de muy alto nivel intelectual: escritor, conferencista, periodista, políglota: hablaba varias lenguas entre ellas, latín y griego, traductor, etc. nacido en Algorta en 1901 y fallecido en Caracas en 1969.
Entre los temas tratados en este libro en extremo didáctico, Vicente de Amezaga se refiere a "El hombre vasco prehistórico", "El hombre vasco histórico", "La lengua vasca", "Los apellidos vascos", "Francisco de Vitoria" "Pedro de Enbeita, el bardo de Euzkadi", "Jesús de Galindez", "Sabino de Arana Gori", "José Antonio de Aguirre y Lekube", "A Una mujer vasca", etc.
No es mi intención referirme al conjunto de la obra de quien tradujo al Euskera, obras de Shakespeare, Esquilo, Juan Ramón Jimenez, Cicerón, etc. y que mereciera ser incorporado a la Academia de la Lengua Vasca, amén de ser uno de los mentores del Instituto Americano de Estudios Vascos en Buenos creado en 1943, juntamente con Andrés Maria de Irujo y Ollo, Justo Garate, Enrique de Gandia y Elpidio Lasarte.
Vicente de Amezaga llegó exiliado a Argentina en 1942 tras vivir la odisea del "Alsina" junto a otros ilustres exiliados y en Buenos Aires se puso a trabajar junto al Delegado del Gobierno Vasco Ramón Maria de Aldasoro, colaborando en "Euzko Deya" y en la puesta en marcha del citado Instituto Americano de Estudios Vascos.
Por aquel entonces funcionaban Delegaciones del Gobierno Vasco en los tres países del cono sur: Uruguay, Chile y Argentina.
En 1943, Ramón Aldasoro, José Martia Lasarte y Vicente Amezaga, ponen en marcha con conocimiento de Ricardo Guisasola, delegado del Gobierno Vasco en Uruguay, un proyecto interesantísimo: organizar una gran Semana Cultural Vasca, eligiendo la ciudad de Montevideo como sede de la misma, con gran visión por cuanto Uruguay vivía un régimen democrático, en tanto en Argentina se producia el 4 de junio de 1943 un golpe de Estado con simpatias evidentes en influyentes sectores del mismo con el franquismo…
Aquella Semana Cultural Vasca de Montevideo de la que ha quedado un bellísimo Album-Revista, contó además de lo más representativo de la comunidad vasco-uruguaya con la presencia física de delegaciones de entidades vascas de Argentina, como el Laurak Bat, Acción Vasca y Emakume Abertzale Batza y fue en mi opinión uno de los hechos culturales vascos más importantes en la patria de Artigas, con la participación de escritores,poetas, pintores,escultores, músicos, dantzaris, etc.
Como es bien sabido, Uruguay es un País con una importantísima presencia de inmigración vasca de ambos lados de los Pirineos, donde por aquel entonces existían dos Euskal Etxeak en actividad. el llamado Centro Euskaro-Español y el Euskal Erria.
La primera visita del lehendakari Aguirre en 1942 a Montevideo y las marchas y contramarchas habidas, más a nivel de la comunidad vasco-uruguaya que a la de la opinión pública uruguaya, motivaron a que se llegase a una conclusión: alguien en Montevideo tendría que realizar un trabajo de difusión vascom acorde a la realidad político-social-cultural del Uruguay, no solo en las Euskal Etxeak, sino a nivel de la sociedad toda.
Así lo entendió también Ricardo Guisasola, a la sazón, Delegado del Gobierno Vasco en Montevideo.
Pese a tantos puntos en común, el desarrollo de lo Vasco en Uruguay y Argentina han tenido y siguen teniendo - en mi opinión personal, abierta a todo contraste-
diferenciaciones claras y trayectorias diferentes, pero eso es harina de otro costal…
La designación recayó en la persona más idónea para cumplirlo: Vicente de Amezaga.
En ese 1943, se radicó con su familia en Montevideo y empezó de inmediato a sembrar Cultura Vasca, a brindar conocimientos sobre el Pueblo Vasco, dentro y sobre todo fuera de las Euskal Etxeak.
Así durante 12 años llevó a cabo una labor ciclópea de confertencista, escribiendo artículos en diarios de Montevideo, desempeñándose como profesor de Euskera en el Instituto de Estudios Superiores de la Universidad de Montevideo de 1943 a 1951 y haciendo lo propio en el Curso de Cultura Vasca del mismo Centro de Altos Estudios. entre 1951 a 1955, siendo un pionero en el Río de la Plata de tan importantes emprendimientos, que llevan su huella personal.
En 1955 cumpliendo directivas del Lehendakari Aguirre se radicó en Venezuela, donde hasta su muerte acaecida en 1969 siguió trabajando con el mismo estilo en favor de lo Vasco.
Dotado de una cultura humanística amplísima, formación jurídica, elocuencia oratoria, etc. su estilo de trabajo en la Diáspora Uruguaya, amén de lo que realizó en Argentina y Venezuela, marca en mi modesta opinión el camino a seguir en el presente: INFORMACION y FORMACION.
En esta estrategia en y para la Diáspora Vasca , Vicente de Amezaga fue y sigue siendo un Maestro Insuperable y un Modelo a seguir ".



