Papeles de un ejemplar gudari: Andrés Peña Dorronosoro
El domingo pasado lo pasé en buena medida leyendo escritos a mano, apuntes para conferencias, comentarios a notas periodísticas, etc. que pertenecieron a un ejemplar patriota y gudari : ANDRES PEÑA DORRONSORO, fallecido hace un tiempo en Buenos Aires.
Sus hijas Miren, Lourdes, Karmele y su hijo Ander, en un gesto que agradezco en todo lo que conlleva, resolvieron que esos papeles de su querido aita, referidos todos ellos a temas vascos, podrían serme útiles para los cursos y conferencias que doy en las Euskal Etxeak de Argentina. Vaya para ellos, mi más sincero agradecimiento.
Permitirá el lector que presente a Andrés Peña Dorronsoro. Nacido en Donostia-San Sebastián en 1914, hizo sus estudios primarios y secundarios en la hermosa capital de Gipuzkoa, donde muy joven y poseedor de un físico atlético llegó a jugar en el equipo de fútbol de la Real Sociedad.
Sus estudios universitarios lo llevaron a la ciudad de Lieja (en el Estado Belga) , donde será elegido presidente de la Agrupación de Estudiantes Vascos durante el periodo 1935-1936.
Al producirse en el verano de 1936 el estallido de la guerra incivil y contando Andrés Peña con 22 años de edad, siendo ya un nacionalista vasco convencido, se presentó como voluntario en lo que se llamó en un principio las Milicias Vascas que serian la base del posterior Euzko Gudarostea (Ejèrcito Vasco), incorporándose al batallón que lideraba el comandante Plazaola. Dada su condición de universitario le fue otorgada la condición de teniente, ascendiendo después a capitán.
Tomó parte en los combates de Irun, Akondia, en los encarnizados de Kalamua y en Illordo y cae preso en abril de 1937, cuatro días antes del bombardeo de Gernika.
Un tribunal militar español lo condenó a 12 años de prisión, de los cuales cumplió dos en un batallón de trabajadores y otros dos en la cárcel de Ondarreta, siendo puesto en libertad en 1941. Se casará con Agustina Mayoz y del matrimonio nacerán Miren, Lourdes, Karmele y Ander, residentes todos ellos en Argentina.
A Buenos Aires llegó Andrés Peña en 1947, trabajando en Argentina y Uruguay en una importante empresa de comunicaciones, hasta su jubilación. En la capital argentina se asoció al Centro Laurak Bat y a Acción Vasca de Argentina.
A mediados de la década de 1980-1990 al producirse la división en el nacionalismo vasco, Andrés Peña se posicionó por Eusko Alkartasuna, realizando además varios viajes a Euskadi, donde tomando como lugar de residencia su amada Donostia, seguía diariamente (lo he podido constatar en sus escritos y recortes) el acontecer de la política vasca, desde el Adour al Ebro.
A su regreso de estos viajes solía dar conferencias en el Laurak Bat de Buenos Aires , de las que fui infaltable asistente, en extremo didácticas y documentadas, acompañadas de gráficos y estadísticas que complementaban un discurso directo y entendible para un auditorio donde había de todo: gente formada y quienes estaban "en ayunas" de la realidad vasca.
Andrés Peña además de la actualidad política, hacía en sus charlas especial hincapié en la situación del Euskera ( era un consumado euskeldun) y en la necesidad de desterrar la violencia y alcanzar un acuerdo político entre las fuerzas vascas, exponiendo crudamente los escollos a vencer para lograr ese anhelado fin, aún pendiente…
Aunque lo conocía de antes, fue a partir de la década de 1980-90 que comencé a frecuentar café por medio a Don Andrés Peña, llamándome la atención de entrada, además de la firmeza de sus convicciones, el riguroso análisis, incluso con autocríticas que hacia de todas las siglas vascas, extendiendo esos criterios a los partidos españoles y franceses.
En noviembre del 2002 y con motivo de una visita del lehendakari Carlos Garaikoetxea a Argentina le hablé de Don Andrés Peña y si seria posible que mantuvieran una reunión, a lo que el lehendakari Garaikoetxea accedió de inmediato. Le comuniqué la decisión a Don Andrés que por entonces tenia 88 años y el bar del Laurak Bat fue el lugar donde sentados en una mesa cara a cara, ellos dos solos, en conversaron durante casi media hora.
Entre otras cosas en común, coincidíamos con Don Andrés en la necesidad perentoria de INFORMAR y FORMAR a la comunidad vasco-argentina y para documentarlo COPIO, los conceptos que corresponden a Don Andrés Peña, volcados a los papeles que obran ahora en mi poder y que me han emocionado vivamente en varios pasajes de su lectura:
"Instruyendo desde nuestros hijos y nietos en adelante con "APUNTES" que sin la pretensión de ser libros, muestren de una forma sencilla, de fácil lectura, NUESTRA HISTORIA, NUESTAS LUCHAS, la JUSTICIA de nuestros reclamos, para que se CONOZCAN NUESTRAS VERDADES y estén preparados para NO ACEPTAR AFIRMACIONES FALSAS." .
Desde Buenos Aires, Andrés Peña, pensaba todos los días en Donostia, en Gipuzkoa, en Euskadi, en el Euskera. Así lo hizo hasta el último día de su longeva vida, este PATRIOTA y GUDARI que escribía lo siguiente:
"Si lejos de mi Patria Euzkadi a la que cada día añoro más, mis hijos y nietos encuentran el material que les permita conocer más a Euzkadi, aprenden a amarla y hasta luchar por Ella, me consideraré feliz de haber cumplido mi deber hacia ella".
ANDRES PEÑA DORRONSORO. Patriota y Gudari ejemplar (Goian Bego).

Muy buen resumen de la vida de Andrés
Ojalá esos papeles, a los que dedicó infinidad de horas de su vida, te sirvan para poder divulgar todo lo expresado por él, todos sus sentimientos, todo su amor a Euskadi.
Eskarrik asko
GRACIAS, por ayudar a que la memoria de mi aitona siga viva. Es verdad que gracias a el aprendimos a amar y conocer Euzkadi; y ojala esos documentos sirvan para que muchos mas puedan hacerlo.
Pocas veces leo vascos en el mundo. Hoy lo hice y me encontré con dos trabajos de Mikel Ezkerro, uno sobe Andrés Peña Dorronsoro, capitán de gudaris, y otro sobre Aita Kepa, sacerdote capuchino. Mi cariñoso recuerdo para los dos patriotas vascos evocados a quienes tuve el honor de conocer y apreciar. También para sus familias, para la Orden Capuchina y para la benemérita Euskal Echea Asociación Cultural y de Beneficencia.
Para Mikel así como para José Félix Azurmendi mi felicitación por la labor que realizan y mi propósito de leerlos mas asiduamente.