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Una pistola en el metro

Viernes, 22 de Febrero de 2008 admin

He leído en un medio madrileño que una pistola falsa provocó el pánico en el Metro de Madrid. Al parecer, un nigeriano, con orden de expulsión, amenazó con matar "a todos los ricos" que viajaban en la Línea 10. Como si los ricos madrileños viajaran en metro!. El incidente me ha recordado algo que nos pasó a Doug y a mí una mañana en el metro de Nueva York de camino a la oficina.

  

Hace ya unos cuantos años –no recuerdo hace exactamente cuántos—estábamos en la plataforma de la Calle 14 esperando el metro cuando, de repente, apareció un tipo muy delgado, con cara de drogadicto quien, sin mediar palabra, sacó una pistola de su cazadora y la apuntó a la cabeza de Doug diciendo “I’m gonna kill you motherfucker” (te voy a matar, cabronazo). Cuando se lo he recordado esta noche me ha dicho que él no recuerda que hubiera ningún intercambio de palabras entre ellos.

Toda la gente que estaba en la plataforma quedó paralizada durante lo que, posiblemente fueron tan solo unas décimas de segundo. Nadie reaccionó. Mi recuerdo es que yo me puse blanco como la pared y tampoco pude reaccionar. Fue rapidísimo. Nada más decir eso, se puso a reír como un loco y dijo: “hey Dog, qué tal estás, hacía siglos que no te veía” y desapareció tan rápido como había llegado tras volver a colocar la pistola, de plástico, en su chaqueta.

Durante todos estos años hemos recordado el incidente y lo hemos contado con cierta frecuencia, con regocijo, supongo, puesto que fue una broma; una broma de mal gusto pero broma al fin y al cabo. Lo más curioso es que nadie quiso o supo reaccionar. Como digo, yo mismo fui incapaz de moverme aunque pensé que el siguiente sería yo.

En el momento en el que Chris –ese es su nombre, desapareció– la plataforma volvió a recobrar la vida. Nadie nos preguntó si estábamos bien o qué había pasado. Cada cual siguió a lo suyo, como si nada hubiera ocurrido. Para nosotros fue uno de esos momentos en los que sabes que, aunque en realidad no fue así, has vuelto a nacer, como si te hubieran devuelto la vida, una impresión que, por desgracia dura tan poco como el incidente de la pistola en el metro.

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  1. ioseba
    Domingo, 24 de Febrero de 2008 a las 16:09 | #1

    Sinceramente no llego a comprender a una persona adulta que sale a la calle con una pistola de juguete. Creería que en cuanto la saque a la vista de algún policía lo primero que van a hacer es pegarle un tiro y después verificar si el arma era de juguete o no. Y si alguien quiere asaltar al viandante de turno, no será mejor pertrecharse de un arma de verdad?. Por lo menos si te quieren pegar un tiro que sea con razón. De todos modos, sería mi deseo que nadie pudiera salir a la calle armado y que todas las armas que fueramos a ver se limitaran a los films, que esas sí que son de juguete y nos entretienen

  2. Dioscelina Forero Camacho
    Domingo, 2 de Marzo de 2008 a las 02:53 | #2

    2. Actualmente en muchos paises del mundo hay guerra, violencia y personas dispuestas a matar por nada y con bromas como las que se menciona en la nota lo único que hace es contribuir al stres y nerviosismo de quienes, por alguna razón,están en la calle. Creo que las bromas en las que la vida está de por medio deberían prohibirse, pues no falta quién se le de por portar un arma de verdad y disparar al primero que se le presente, con la vida no se juega.
    Publicado por: Dioscelina. 01.03.08 20:55:19

  3. Domingo, 2 de Marzo de 2008 a las 22:08 | #3

    Te refieres a la impresión de no saber reaccionar ante un hecho que sobrepasa toda lógica, quizá la mejor forma de reaccionar sea esa, quedarse quieto y poder valorar la situación(el cerebro trabaja de forma frenética) y después o le da a uno un infarto, se cae redondo, o se mete a correr como un desesperado.
    Y así reaccionamos ,también, cuando la sorpresa es agradable.
    En ese momento es como si no nos creyeramos la situación que vivimos,es una negación total, y así nos defendemos.

    Un abrazo.

  4. Javi
    Jueves, 6 de Marzo de 2008 a las 08:24 | #4

    Era Mayo o junio del 83 y yo estaba en correos de Pamplona. Entonces en vez de securatas habia picoletos. Estaba en la cola para poner los sellos, oi unos ruidos ke me recordaron a petardos más ke a los ruidos de pistola ke sacan en la tele y cuando me di la vuelta vi a dos tipos, luego me enteré ke eran 2 asesinos de ETA, disparar en la cabeza a los pikoletos un monton de tiros. Nadie hizo otra cosa ke salir corriendo, chillar y ponerse a salvo. Incluido yo. Desde ese dia desprecio a ETA con toda mi alma y dejé de simpatizar con el nacionalismo vasco. Fue subconsciente. Por favor, antes de empezar a ponerme a parir, observar la cuidadosa y respetuosa elección de palabras para unos( desprecio) para otros (falta de simpatía). Así son las cosas. Cada uno es libre de elegir sus ideas. Gracias por no insultarme y tratad de comprender y poneos en mi lugar.

  5. Eva
    Viernes, 28 de Marzo de 2008 a las 22:28 | #5

    ¿Dónde estás, Fon? Se te echa de menos… Encima esta temporada no puedo escuchar al Eje del Bien que, por cierto, cada vez lo recortan más.

    Otra de la vieja Iruña

  6. xabier
    Martes, 1 de Abril de 2008 a las 17:40 | #6

    creo que es compatible odiar a eta y ser nacionalista vasco. Incluso creo que quien realmente cree y sueña con una euskal herria la imagina sin Eta, es más la anhela contra eta. En cuanto al miedo , paralización o nula reacción que en momentos como es se viven lo veo lógico y natural.Necesario. Lo que ya no me gusta es esa sociedad que Koitz describe que pasado el episodio continua con su vida insolidaria como si de hubiesen visto un sketck de teatro callejero. Y eso lo traslado a nuestra sociedad, probablemnte lo mejor que se puede hacer ante dos asesinos es no actur si no se sabe hacer o si no se puede evitar, pero nunca continurar con nuestras vidas como si nade hubiera ocurrido, tenemos que memorizar sus caras y señalarlos para que cuando alguien tenga en su memoria euskal herria no le venga la imagen de un loco con una pistola en el metro, o dos personas muertas en el suelo por la espalda.

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