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Los gasteiztarras y los alaveses, los más “babazorros” del mundo

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Si hay un mote con el que mejor nos definimos la gente de Vitoria-Gasteiz y todos los alaveses del mundo es con el de “babazorro”. En realidad, hoy en día, no tiene mucho sentido el apelativo pero claro, ha pasado de generación en generación durante años y hoy en día, lo hemos acogido con carino. Será que no nos queremos olvidar de nuestros antepasados.

Ahora es cuando nos preguntamos ¿de dónde viene la palabra “babazorro”? ¿Cómo surgió esta denominación para los alaveses? En el blog de Vitoria hemos investigado y esto es lo que hemos decubierto sobre el origen de babazorro:

babazorros

Gasteiz de noche. Foto: Jose Antonio Ortiz de Zarate

ORIGEN DEL MOTE BABAZORRO

-Resulta que babazorro viene del euskera. Pues si, más exactamente de baba (haba) y zorro (saco). Osea, saco de habas. Y es que parece ser que hace algunos siglos los alaveses debíamos ser unos buenos comedores de habas, o al menos, teníamos tantas que eran típicas de Gasteiz y alrededores.

-Parece ser, que también se le llama a uno babazorro cuando esta falto de inteligencia o entendimiento. Como sinónimos encontramos las palabras paleto o patán. Vamos, que a algunas personas se les llama babazorro o babazorra de forma despectiva, nada que ver con el apelativo para los alaveses, que nos sentimos más que orgullosos de llevar ese nombre.

Para que lo tengáis más claro, compartimos aquí la descripción sobre babazorro que nos ofrece Euskaltzaindia:

BABA-ZORRO (V, G ap. A; Lar, Dv (sin trad.), H). a) “Babazorro, es voz Bascongada, que significa saco, o costal de habas” Lar. “Saco de habas” A. b) (Lar, Añ, A DBols). (Fig.). Tonto, simple. “Es un costal de habas, babazorro bat da” Lar. “Babazorro, costal de habas, bobalicón” A DBols. Cf. IC I 576: “Estos Garcías de Illarraza, también se llaman Gastuas y Babazorros”. c) (Lar, A). “Llamamos jocosamente a los Alabeses babazorros, por la mucha haba que allí se coge, y come” Lar s.v. babazorro. Para estos dos últimos sentidos, cf. DCECH s.v.

-Y ya para terminar, nos acordamos del Alavés, que son unos de nuestros babazorros más queridos. Que lo dan todo en Mendizorrotza y llevan lo de babazorros por todos los campos de fútbol.

 

 

La catedral de Santa María: historia y curiosidades

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En Vitoria-Gasteiz tenemos grandes tesoros arquitectónicos, que aunque en nuestro día a día no nos fijemos en ellos tanto como nos gustaría, sabemos que están ahí y nos enorgullecen cada día más. Entre todos ellos, destaca en lo alto, la Catedral de Santa Maria que en junio de 2014 fue reabierta al culto tras 20 años de trabajos de rehabilitación.

En el blog de Vitoria queremos rendirle nuestro pequeño homenaje así que hemos recopilado algunos datos interesantes y curiosos para todos los gasteiztarras. A ver si los conocéis todos…

Campanario de la catedral Santa Maria. Foto: Jose Antonio Ortiz de Zarate

Campanario de la catedral Santa Maria. Foto: Jose Antonio Ortiz de Zarate

¿Sabíais que…

… el origen de la catedral de Santa María data del siglo XIII? Tras el incendio que asoló Gasteiz en 1202, el rey castellano Alfonso VIII reconstruyó la ciudad y aprovechó para construir la iglesia de Santa María, que nació con el objetivo de servir de perímetro defensivo amurallado a la renaciente ciudad.

… la iglesia y ahora catedral de Santa María está construida sobre el asentamiento primitivo de Vitoria? Las últimas investigaciones arqueológicas datan la primera aldea de Gasteiz en el siglo VIII, situada en la parte más alta de la colina. En 1181 el rey Sancho VI el Sabio asentó la nueva ciudad con el nombre “Nova Victoria”, que es el origen de la ciudad en la que vivimos hoy en día.

Foto: Jose Maria Eguilaz

Foto: Jose Maria Eguilaz

… el templo no adquirió categoría de catedral hasta 1862? Fue cuando nació la diócesis de Vitoria. Hoy en día la conocemos como la Catedral Vieja para distinguirla de la Catedral Nueva, dedicada a la Inmaculada Concepción de Maria y construida en el siglo XX.

… en lo años 60 ya rehabiltaron la catedral pensando que duraría otros 600 años? La catedral ya arrastraba problemas estructurales desde sus orígenes y en los años 1960 decidieron realizar una restauración. El obispo de la diócesis, Monseñor Peralta, aseguró que la catedral había recuperado su esplendor original y estaba salvada al menos para otros 600 años. Visto esta que no acertaron en aquella ocasión porque 26 años después, cerraron el templo al culto por problemas estructurales y la falta de mantenimiento.

… la catedral de Santa María ha servido de inspiración literaria? Ya os contamos en un post anterior que Ken Follet se inspiró en la catedral de Santa María para escribir ‘Un mundo sin fin’. Es la segunda parte de ‘Los pilares de la tierra’ y las dos obras relatan la construcción en la Edad Media de una catedral gótica y las vicisitudes de sus personajes. ¿A que os suena de algo?

… la catedral de Santa María es el edificio favorito de Juanma Bajo Ulloa? Así nos lo contó en el programa de ETB2 ‘Tu edificio favorito’. Es lógico y normal ya que siendo de Gasteiz y cineasta, es como para inspirar a cualquiera.

Y para terminar y como curiosidad, os mostramos el paisaje tan maravilloso que se ve desde las alturas de la catedral de Vitoria. Pincháis en la imagen de aquí debajo para ver el vídeo:

catedral-santamaria

Mercado de la Almendra, parte de la historia de Gasteiz

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Sin lugar a dudaS, los gasteiztarras estamos orgullos de vivir en Gasteiz, no solo porque es una ciudad verde, sino también por sus tradiciones. Por ello, en el blog de Vitoria hemos querido rendirle un pequeño homenaje al Mercado de la Almendra, un espacio que cada primer sábado del mes transforma las calles de la ciudad en una fiesta.  Hoy se ha convertido en seña característica de Vitoria. Pero… ¿Conocemos sus orígenes? :-)

Mercado de la Almendra. Foto: gasteizon.com

Mercado de la Almendra. Foto: gasteizon.com

Pequeña historia del Mercado de la Almendra de Vitoria

Con el objetivo de crear un nuevo espacio de encuentro entre los gasteiztarras, y también entre los visitantes, y para favorecer el desarrollo del comercio, la cultura y el ocio el mercado surgió hace más de diez años de la mano de la Federación de Comercios y servicios del Casco Medieval a partir de la experiencia

Productos con la mejor calidad y un gran ambiente se fusionan durante la celebración del Mercado de la Almendra en Vitoria-Gasteiz.

¿Qué podemos encontrar en el Mercado de la Almendra?

Un montón de productos, desde joyas, complementos, ropa de moda, hasta productos artesanales o ofertas en hostelería.  Y es que, este evento se complementa con diversas actividades que ligan comercio, gastronomía y cultura:

Por esa razón, el mercado está dividido en rutas.

-La Ruta del Comercio y Rincón de la Artesanía recorre las calles Cuchillería y Correría, la cuesta de San Francisco y la Plazuela de Santo Domingo.

-La Ruta de los nuevos diseñadores se sitúa en las calles Herrería, Zapatería, Tintorería y la plaza de la Burullería y ofrece creaciones novedosos en diseño, moda, complementos…

-La ruta de las Barricas, está dedicada exclusivamente a la hostería, y es que, esta ruta es el paseo gastronómico por excelencia del Mercado de la Alemandra. Los hosteleros del Casco Medieval y la zona más céntrica de la ciudad ofrecen “pintxo y pote” a precio único.

-La Ruta de Cultural se centra en las actividades en los distinto museos situados en el Casco Medieval.

Vamos, un plan perfecto para pasar el sábado. :-) El siguiente Mercado de la Almendra será el 2 de marzo, por lo que os esperamos a todos. Pronto volveremos con más cosas de Gasteiz. POZIK BIZI! :-)

Vitoria: historia de la familia Herrán y el Ferrocarril Vasco-Navarro

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Hace unos meses, en este blog de Vitoria-Gasteiz, contábamos la historia de la calle Los Herrán, como seguramente recordaréis. Aquello fue a finales de febrero. En el texto, basado, como siempre, en el libro “Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I”, de Henrike Knöor Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar, editado por Euskaltzaindia en 2009, hablábamos, muy por encima, en torno al importante papel que jugó la familia Herrán en la creación y puesta en marcha del Ferrocarril Vasco-Navarro; en concreto, consignamos que Juan José Herrán, un miembro de la familia, “trabajó como ingeniero en el Ferrocarril Vasco-Navarro“, lo que motivó que se otorgara el nombre de su familia a la calle donde estaba la estación de este tren (a la calle Los Herrán, como es lógico).

Aquel texto, publicado el 24 de febrero pasado, recibió un comentario de un gasteiztarra, Javier Suso, que habló así: “He estudiado la historia del ferrocarril Vasco-Navarro y su relación con los Herrán y, realmente, la historia es más compleja y bastante más profunda. Si queréis que os la explique, poneos en contacto conmigo“. Dicho y hecho; recibida la “traviesa” lanzada por Javier, contactamos de inmediato con él, y, muy amablemente, nos facilitó amplia información acerca de la labor desempeñada por la familia Herrán en el citado proyecto. Agradeciendo mucho a Javier su enorme ayuda (y pidiéndole disculpas, por el tiempo que hemos tardado en aprovecharla), os contamos, a continuación, un poco más sobre ello. Lo que viene a continuación se lo debemos, única y exclusivamente, a Javier. ¡Muchas gracias a él!, y esperamos que os guste.

La documentación que nos hizo llegar Javier se centra en Juan José y Joaquín Herrán, y, según apuntó, la consiguió “tirando del hilo del libro de Juan Vidal Abarca sobre la familia Herrán“. Esta obra, titulada “Los Herrán, una saga vasca”, aparece citada en un artículo del diario “Noticias de Álava“, del 31 de diciembre de 2007, en el que se hacen eco de la interesantísima vida de Joaquín Herrán; en otro artículo, del mismo mes de diciembre de 2007, que apareció en el Periódico Municipal de Vitoria-Gasteiz, también la mencionan. Joaquín Herrán, cuentan en ambos textos, nació el 21 de julio de 1846 en Salinas de Añana, en el seno de una familia que nuestro colaborador Javier Suso calificó, en diciembre de 2007, como “compleja“, a causa de los diversos casamientos que se registraron entre primas y primos de la misma.

Joaquín Herrán fue un hombre muy destacado en la vida cultural, política y económica de Vitoria a finales del siglo XIX; con 25 años, en 1871, vino a vivir aquí, y llegó a ser, durante tres meses, desde el 8 de octubre de 1873, alcalde de la ciudad, representando al bando liberal. El golpe de Estado del general gaditano Manuel Pavía, que terminó, en la práctica, con la I República Española, en enero de 1874, finalizó con su labor como primer edil. No obstante, Joaquín Herrán, dejó una huella muy profunda también al margen de la faceta política: llegó a ser presidente de la sección de Artes del Ateneo de Vitoria y vicepresidente de la Sociedad Geográfica Vitoriana La Exploradora. Además, aficionado al canto, para el que “estaba bien dotado“, llegó a formar parte del Orfeón Alavés. Fue, además, impulsor de la Procesión de los Faroles.

Joaquín, como leemos en la información aportada por Javier Suso, fue el impulsor del Ferrocarril Vasco-Navarro, en el que, de hecho, puso en juego (y, en gran medida, perdió) su fortuna personal. Fue en 1880 , vemos en los artículos aparecidos en Noticias de Álava y en el Periódico Municipal, cuando Juan José Herrán el, tío de Joaquín, que era ingeniero de Montes, se lanzó a realizar “los primeros trabajos de campo para la construcción de una línea férrea entre Vitoria, Durango (donde podría enlazar con la conexión Bilbao-San Sebastián) y Estella-Lizarra“. El tren tendría un ramal hacia Arróniz y Lerín. Cuando el proyecto se encontraba ya avanzado, Joaquín Herrán solicitó y obtuvo, junto a Wenceslao Martínez, la concesión ferroviaria; a partir de allí, Joaquín se afanó en buscar financiación para un ferrocarril que no parecía contar, a tenor de los hechos, con la confianza de las diferentes instituciones locales. Fue en Inglaterra donde un inversionista atendió a su petición, y, con su ayuda, pudo formalizar, el 25 de mayo de 1886, la compañía AngloVascoNavarra Railway Company Limited, que contaba con un capital de 14.250.000 pesetas (más de 85.600 euros). Se cumplen 125 años, pues, de aquel acontecimiento. Pasados unos meses de aquello, dieron inicio las obras de la nueva línea, probada ya el día de San Sebastián de 1888 (el 20 de enero de aquel año, con una máquina, llegada desde la firma inglesa “Falcon”, que tenía por nombre “Euskalerria”), y estrenada un año después, con un recorrido entre Vitoria-Gasteiz y Salinas de Léniz.

Todo parecía ir bien encarrilado (nunca mejor dicho ;-)), pero lo cierto es que a partir de ahí comenzaron los problemas: los trabajos del ferrocarril se estancaron cerca de la localidad guipuzcoana de Eskoriatza, y, además, uno de los socios que promovía la construcción del “trenico”, la Banca Artola, entró en crisis. El Estado, valorada la situación, decidió incautarse del ferrocarril (en 1903, de manera definitiva), y, años después, en 1914, retomó las obras. Ahí jugó un papel muy destacado Eduardo Dato, otro insigne vitoriano, que apostó por el “trenico”. Los trabajos concluyeron, “con la creación de una línea entre Estella-Lizarra y Bergara“, en 1927. Para entonces, Joaquín Herrán llevaba fallecido 12 años; el 12 de junio de 1915, tras luchar en los juzgados por recuperar el ferrocarril, en una serie de pleitos que mermaron de manera muy notable su patrimonio y su salud, había muerto, sin poder ver finalizado su gran proyecto. Aquí tenéis una imagen suya:

Un retrato de Joaquín Herrán, que hemos recibido de Javier Suso.

Un retrato de Joaquín Herrán, que hemos recibido de Javier Suso.

El papel de Juan José Herrán

Juan José Herrán, por su parte, como apuntábamos, era ingeniero de Montes; nació en Salinas de Añana el 27 de diciembre de 1831 (quince años antes que su sobrino Joaquín); ya en la década de los setenta del siglo XIX, tras haber estudiado en Madrid y trabajado en Teruel (Aragón) y Pamplona-Iruña, quedó vinculado para siempre a Vitoria-Gasteiz. De la mano de su primo Fermín, y con el mismo carácter liberal que caracterizó a toda la familia Herrán, tomó parte activa en la vida cultural de la ciudad. En 1879, leemos en el libro “Los Herrán, una saga vasca”, de Juan Vidal Abarca, publicó, en la “Revista de las provincias euskaras”, un artículo titulado “Ferrocarril de Bilbao a Durango y Vitoria”, en el que manifestaba su apoyo a un proyecto que había pasado de largo en nuestra ciudad diez años antes, cuando la línea entre Bilbao y Miranda de Ebro, que pasaba por Orduña, no había contemplado una parada en Gasteiz. Juan José Herrán trabajó con gran ilusión en el estudio de la línea y su trazado, aun cuando su especialidad profesional no era esa. Su papel fue decisivo para el impulso del Ferrocarril Vasco-Navarro. El “trenico” no dio, precisamente, alegrías de índole económica, lo que llevó a Juan José a solicitar diversos préstamos y a vender e hipotecar gran parte de sus bienes. Falleció a principios del siglo XX totalmente desvinculado de la Vitoria que tanto le había desvelado.

Aquí os dejamos un retrato de Juan José Herrán y otro, caricaturesco, de su primo Fermín (que también hemos mencionado en el texto):

Juan José Herrán, tío de Joaquín.

Juan José Herrán, tío de Joaquín.

Curiosa caricatura de Fermín Herrán, otro miembro de la "saga".

Curiosa caricatura de Fermín Herrán, otro miembro de la "saga".

El “trenico”, el “Anglo” y el “Vasco”

¿Y el tren? ¿Ese Ferrocarril Vasco-Navarro que ocupó y preocupó tanto a la familia Herrán? En el portal guagua.com, según comprobamos gracias a la información aportada por Javier Suso, lo califican, “sin ninguna duda“, como la línea férrea de vía métrica “más importante que nunca ha existido en la Península Ibérica“. Sus 143 kilómetros de vía electrificada y completamente automatizada, apuntan, “hicieron de él uno de los trenes más modernos de la vieja Europa allá por los años treinta“, cuando el proyecto, fallecido ya Joaquín Herrán, fue asumido por el Gobierno de España.

Las estaciones por donde discurría “El Trenico” de Vitoria a Bergara, vemos en guagua.com, de la mano de Javier Suso, eran las siguientes: Vitoria-ciudad, Gamarra, Durana, Retana, Urbina, Villarreal de Álava y Landa, en Álava; entrando en Gipuzkoa por Salinas de Leniz, Marín, Mázmela, Eskoriaza, Aretxabaleta, Arrasate, San Prudencio, Bergara y Mekolalde. En la línea de Lizarra-Estella eran: Vitoria-norte, Olárizu, Otazu, Aberásturi, Andollu, de donde partía el ramal a Estíbaliz, siguiendo por Trocóniz, Gauna, Erenchun, Ullíbarri-Jáuregui, Laminoria, Cicujano, Maestu, Atáuri, Antoñana, Fresnedo, Santa Cruz de Campezo en Álava. Entrando en Navarra por Zúñiga, Acedo, Ancín, Granada, Muriera, Zufia, y Zubielqui, para terminar la línea en la estación de Estella.

Es importante destacar que el ferrocarril Vasco-Navarro tuvo muchos nombres: “En los primeros tiempos –cuentan, en guagua.com-, se le llamaba el Anglo, después el Vasco. En la zona de la montaña alavesa y en Navarra se le llamaba El Trenico, pero también se le llamó el tren cangrejero o el tren de los montañeros“.

El 31 de diciembre de 1967, el Ferrocarril Vasco-Navarro efectuó su último viaje, hace ya más de 40 años. Con su desaparición, quedó atrás toda una historia de proyectos, ideas, duro trabajo, inversiones y preocupaciones, siempre con Vitoria-Gasteiz con un papel protagonista. Con la ayuda de Javier Suso, hemos tratado de contarla, brevemente. Esperamos que os haya gustado ;-).

Calle Gorbea y Parque del Norte: historia de sus nombres

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Vamos a conocer datos sobre la historia de dos rincones de Vitoria-Gasteiz: la Calle Gorbea y el Parque del Norte (que es como se conoce al Parque Molinuevo). Paseamos hoy por allí a propuesta de Vanesa Nuñez Soria, que pedía, en el muro de la página de Vitoria en Facebook, que nos ocupáramos de la Calle Gorbea, y de Conchi Escalera Plaza, que preguntaba, entre otros lugares, por el Parque del Norte. Conchi, de hecho, solicitaba información sobre el Portal de Villarreal, cuya historia ya vimos aquí (su nombre actual es el de Portal de Legutiano), y acerca de la Senda de los Canónigos, de la que nos ocuparemos próximamente. Desde Cruz Roja Álava dejaban caer el nombre de Portal de Castilla, que al igual que la Senda de los Canónigos, aparecerá por aquí dentro de poco ;-). Por supuesto, para todo ello contamos con la ayuda de Henrike Knöor Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar, coautores del libro “Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I“, editado, en 2009, por Euskaltzaindia.

La historia de la Calle Gorbea, por la que preguntaba Vanesa, arranca el 3 de diciembre de 1947, cuando el Ayuntamiento de Vitoria decidió otorgar este nombre “a la futura avenida señalada en el plano del ensanche, y que atraviesa, en dirección Norte, la Calle Beato Tomás de Zumarraga“. La denominación de “Gorbea”, explican Knöor y Martínez de Madina, solo hacía referencia, inicialmente, a la parte central de la calle; pero en posteriores ampliaciones, la vía enlazó con la Calle Sancho el Sabio, por un lado, y, desde 1953, con la Plaza de la Constitución. ¿Y por qué se escogió el nombre del mítico monte para llamarla? Pues, sencillamente, porque se encuentra, “más o menos“, en dirección al Gorbea.

Parque del Norte. Foto: Jose Antonio Ortiz de Zarate

Parque del Norte. Foto: Jose Antonio Ortiz de Zarate

Vamos ahora con el Parque del Norte, que era una de las peticiones de Conchi. Se trata, leemos en el libro, de la manera en que se conoce al Parque Molinuevo, por la situación que ocupa, al norte de Gasteiz. La Calle San Ignacio de Loyola, que lo rodea, se llamaba Ronda del Norte, también. Y el caso es que el Parque Molinuevo se llama así desde el 31 de julio de 1979; fue construido en dos fases, entre 1977 y 1983, y se encuentra entre las calles Portal de Legutiano, Reyes Católicos, Portal de Arriaga y la mencionada San Ignacio de Loyola.

Pues lo dicho… Pronto, el resto de calles que habéis solicitado. ¡Esperamos que os haya gustado lo de hoy! ;-)

Calle Fueros: por qué y desde cuándo se llama así

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Vamos a conocer datos sobre la Calle Fueros, de Vitoria-Gasteiz. Se trata de una calle que ha ostentado una interesante lista de nombres, a lo largo de su historia, y por eso la hemos escogido para terminar este mes de marzo; abrimos, como es costumbre, el libro “Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I”, escrito por Henrike Knöor Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar, y editado por Euskaltzaindia, en 2009, y trasladamos a este blog lo que encontramos en sus páginas, no sin antes recordar que ya hace meses que escribíamos acerca de otro rincón de Gasteiz con un nombre similar: la Plaza de los Fueros.

“Calle”, “Barrio” o “Cuesta del Resbaladero” (con “v”, al parecer, también se ha podido leer), “Travesía” o “Callejón de la Fuente de las Ánimas”, “Calle del Mediodía” y, por fin, “Calle de los Fueros” o “Calle Fueros”; entre mediados del siglo XIX y la actualidad, esa ha sido la evolución documentada de las diferentes denominaciones que ha tenido la calle que hoy nos ocupa. De hecho, el nombre con que la conocemos hoy en día es antiguo: la Calle Fueros se llama así desde el 12 de octubre de 1887, “exclusivamente, en el tramo entre la actual Calle Independencia y las vías del ferrocarril Madrid-Irun“, apuntan Knöor y Martínez de Madina.

Calle Fueros en Vitoria-Gasteiz.

Calle Fueros en Vitoria-Gasteiz.

Anteriormente, desde el 21 de agosto de 1867, “conforme iba adquiriendo su trazado actual“, se llamó Calle del Mediodía. El tramo más al sur de la misma abarcaba el Callejón o Travesía de las Ánimas, así conocida por encontrarse cerca de la Fuente de las Ánimas. Al otro extremo, mientras tanto, la gente lo llamaba “El Resbaladero”, desde principios del siglo XIX, porque superaba un fuerte desnivel “hasta la confluencia de las calles San Francisco y Portal del Rey“. Aunque no lo indica en el libro, seguramente las costaladas serían frecuentes en el lugar, entre l@s vitorian@s de la época… y de ahí el nombre.

El tramo de “El Resbaladero” fue absorbido por la Calle Fueros en 1929, el 11 de diciembre; no obstante, como tantas veces sucede, la gente ha seguido refiriéndose a él con esa denominación. De hecho, y como prueba de que la pendiente que le caracterizaba no era ninguna broma, ahí ha habido, hasta hace algunos años, “unos tacos en la calzada, para sujetar carruajes y automóviles“.

Pues ya sabéis… A no resbalar en El Resbaladero… ;-).

Calle los Herrán (historia): por qué se llama así

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Vamos a conocer datos sobre la Calle los Herrán, de Vitoria-Gasteiz. Hemos escogido esta calle, en el día de hoy, para repasar su historia (la de sus nombres, fundamentalmente), como homenaje a tod@s l@s vitorian@s de la página de Vitoria en Facebook que lo son de sentimiento, o de corazón, pero viven en otros lugares; ¿por qué? Fácil: porque es la primera calle que pisan quienes se acercan a nuestra ciudad en autobús, llegados desde pueblos o ciudades más o menos lejanos. Ya sabéis que la estación de autobuses de Gasteiz está en esta vía de la que nos ocupamos hoy, razón más que de sobra para que la de los Herrán sea una de las calles más conocidas de Vitoria… incluso fuera de la propia Vitoria.

Estación de autobuses de Vitoria en la calle Los Herrán. Foto: Jose Antonio Ortiz de Zarate

Estación de autobuses de Vitoria en la calle Los Herrán. Foto: Jose Antonio Ortiz de Zarate

Henrike Knöor Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar nos “chivan”, en su libro “Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I” (editado por Euskaltzaindia en 2009), que la calle los Herrán se llama así desde el 27 de febrero de 1920 (este domingo se cumplen 91 años, pues); pero antes de eso, explican, “el tramo comprendido entre la Calle Arana y la de Santiago, frente a la Estación del Ferrocarril Anglo-Vasco-Navarro, ostentaba, desde el 30 de junio de 1897, el nombre del Canciller Ayala“. Seguro que ya lo sabéis, pero, por si acaso, recordamos que el Canciller Ayala se llamaba Pedro López de Ayala, nació en Vitoria en 1332 y fue un poeta, historiador y estadista en la Castilla del siglo XIV.

Un nombre casi igual, el de Calle Canciller Ayala (sin el “del”), era el que tenía el resto de la vía, desde el Barrio de Santiago hasta la actual Calle la Florida. En 1947, no obstante, la parte que empezaba en la Calle Olagibel y terminaba en la actual Florida pasó a denominarse “Calle de las Trianas”, con lo que la Calle Canciller Ayala quedó relegada “al corto tramo entre la Calle Santiago y la de Olagibel“.

Como apuntan Knöor y Martínez de Madina, la actual Calle los Herrán ha visto completada su longitud en dos ocasiones: en 1944, “cuando se prolongó hasta Portal de Legutiano“, y en 1962, año en que “absorbió” el tramo de lo que quedaba de la Calle Canciller Ayala, “y la prolongación hasta el cruce con la Calle la Florida en las Trianas“.

Ya tenemos, por tanto, la historia de la calle; pero, ¿por qué los Herrán? ¿Quiénes formaban esta familia que da la bienvenida a miles de personas que se acercan a Vitoria en autobús? Se trataba de una “saga” de políticos y humanistas: el abuelo, Gregorio Urbano; los hijos, Gabriel y Adrián; los nietos, Juan José, Gregorio y Fermín; “y hasta un tataranieto, llamado Joaquín“, apuntan los autores del libro que hemos consultado nosotros.

El autor Venancio del Val, citado por Knöor y Martínez de Madina, y valiéndose, a su vez, de las palabras de Francisco Javier de Landáburu, explica que Herrán es un apellido “de rancio abolengo alavés“; J. M. Bastida, en un artículo publicado en El Periódico de Álava en marzo de 1998, apunta que es posible que la gente que vive en la Calle los Herrán los relacione “con la creación del desaparecido trenico Vasconavarro; lo que quizá sea más difícil que conozcan -continúa- es que procedían de Salinas de Añana, donde se conserva su magnífico palacio“. Y es que Juan José Herrán trabajo como ingeniero en el Ferrocarril Vasco-Navarro, lo que motivó que se otorgara el nombre de su familia a la calle donde estaba la estación de este tren.

Vamos, que la relación de los Herrán con los medios de transporte (ferrocarril, autobús…) viene de antiguo… y es intensa, desde luego. La semana que viene, más historias de Vitoria. ¡Hasta entonces!

Calle El Prado: historia de sus nombres

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Vamos a conocer datos sobre la Calle El Prado, de Vitoria-Gasteiz. Se trata de una calle de larga historia, que ha conocido muy diversos nombres, varios de ellos relacionados con las circunstancias políticas de cada momento. Con la ayuda de Henrike Knöor Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar, autores de la obra “Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I” (Euskaltzaindia, 2009), repasamos las diferentes denominaciones de la actual Calle El Prado.

Calle El Prado. Foto: Roberto San Vicente

Calle El Prado. Foto: Roberto San Vicente

Knöor y Martínez de Madina cuentan cómo está atestiguado que, en 1803, esta vía era conocida como Camino de El Prado; en 1817, aparece, en documento, con el nombre de Vecindad del Prado. Anteriormente, había sido llamada Calle de Santa Clara. En 1910, está documentada la denominación de Calle Monseñor Cadela y Eleta; de 1931 es el nombre de Calle Pablo Iglesias, y de 1944, el de Calle de José Antonio Primo de Rivera. Ambos nombres, junto con el de Calle de El Prado, han sido utilizados desde entonces, hasta el inicio del siglo XXI.

Como explican los autores del libro, en esta calle “se iniciaba el Camino Real de Castilla. Al urbanizarse, formó parte del Paseo del Espolón“, que desapareció al construirse el Parque la Florida. De manera oficial, el primer nombre que tuvo la calle que hoy nos ocupa fue el de Calle Santa Clara, sustituido, en 1822, por el de Calle El Prado; la presencia cercana del convento de Santa Clara daba pie a que la vía fuera conocida, incialmente, de esta misma manera.

En 1838, varios números de la Calle Santa Clara pasaron a formar parte de la Calle El Prado; los restantes, se decidió, formarían la Calle de la Constitución. El campo que se encontraba al final de esta última calle iba a ser conocido como Prado de la Magdalena, luego Campo de las Brígidas, y germen del posterior Barrio de la Magdalena.

Fue en 1906 cuando las autoridades gasteiztarras escogieron a Monseñor Cadena y Eleta para que diese nombre a la Calle El Prado. Dicho sacerdote, obispo de la Diócesis de Vitoria, fue el promotor de las obras de la Catedral de María Inmaculada, cercana al lugar por el que nos movemos hoy.

Dos políticos muy diferentes

En 1931, con la instauración de la II República, el nombre de Calle Cadena y Eleta se sustituyo por el de Pablo Iglesias“; tal como apuntan Henrike Knöor y Elena Martínez de Madina, Iglesias fue fundador del Partido Socialista Obrero Español, “y del periódico El Socialista, como órgano oficial del partido“. Dio nombre a la calle hasta el 26 de agosto de 1936, cuando recuperó su denominación inicial.

En 1944, el 6 de diciembre, se acordó otorgarle el nombre de Calle José Antonio Primo de Rivera, “en memoria del fundador de la Falange Española“. Y, ya en 1979, la Calle El Prado pasó a llamarse, de manera definitiva (hasta el momento), precisamente así: El Prado.

Un lugar lleno de historia, ¿no? Dos siglos siendo, en Vitoria, testigo de muy diferentes vaivenes. ¡Un saludo! ;-)

Calle Vicente Goikoetxea: historia de sus nombres

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Vamos a conocer datos sobre la historia de la calle Vicente Goikoetxea, de Vitoria-Gasteiz. En esta ocasión, nos detenemos en una calle que ha tenido, a lo largo de los años, pocas denominaciones diferentes; pero estas encierran alguna que otra curiosidad, y homenajean, además, a un deporte muy querido por muchos aficionados de Vitoria y a una persona de notable importancia para la cultura de nuestra tierra.

Según cuentan Henrike Knöor Borrás y Elena Martínez de Madina Salazar en su obra “Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I” (editada por Euskaltzaindia, en 2009) la actual calle Vicente Goikoetxea era conocida como “Calle del Juego de Pelota”, según consta en un documento de 1880, durante el siglo XIX. En 1821, explican los autores, “se construyó el nuevo frontón llamado Juego de Pelota en el tramo de la calle perteneciente a las Cercas Bajas, que se iniciaba en la Calle Magdalena y concluía en la Plaza de la Provincia”. Este frontón motivó el origen de dos calles paralelas; la parte más oriental era la del “Juego de Pelota”, en tanto que al otro lado del recinto, la calle continuaba siendo la de Cercas Bajas. En concreto, los portales pares eran los que pertenecían a la Calle del Juego de Pelota, llamada así por el mencionado frontón, donde jugaban los Oguetas, Retegis, o Irujos de la época. No dejaba de ser curioso: dos vecinos que vivían uno enfrente del otro estaban domiciliados en distintas calles.

Otro artista, pero no del deporte, sino de la música, Vicente Goikoetxea, es quien ha dado

Vicente Goikoetxea. Foto: euskonews.com

Vicente Goikoetxea. Foto: euskonews.com

nombre, a partir 1916, a la calle que hoy nos ocupa; “Desde el 29 de diciembre de ese año –apuntan Henrike Knöor y Elena Martínez de Madina-, ostenta el nombre del sacerdote y compositor musical alavés Vicente Goikoetxea, experto restaurador de música sacra y gran amante de la tierra vasca”. En septiembre de 1928, además, acordaron que Vicente Goikoetxea nombrara también la calle que resultó “al derribarse los talleres de talla y escultura de la Nueva Catedral, teniendo en cuenta que la acera izquierda llevaba ya dicho nombre, y la de la derecha, el de Cercas Bajas”, con lo que tanto los portales pares como los impares pasaron a pertenecer a la misma calle.

Ahora que el Campeonato de Parejas, de pelota, está en plena ebullición, es un buen momento para recordar uno de los frontones que han sido levantados en Vitoria. Aficionados, ¡a disfrutar! ¡Hasta la semana que viene! ;-)

Plaza de la Burullería, historia de sus nombres

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Hoy vamos a conocer datos sobre la plaza de la Burullería de Vitoria-Gasteiz, atendiendo a la petición que realizó Oskar Alfayate en nuestra página en Facebook hace unos días. Oskar nos decía: “Hola, qué hay…Al hilo de los orígenes del nombre de las calles de Vitoria, me gustaría sugeriros el de la Plaza de la Brullería (o Burullería, no estoy seguro). A ver si se puede conocer el origen del nombre de este lugar tan medieval del casco antiguo, y saber si tb ha ido cambiando a lo largo de estos siglos… Gracias“.

Plaza de la Burullería. Foto: capitalbikes.es

Plaza de la Burullería. Foto: capitalbikes.es

Como siempre, echamos mano de “Toponimia de Vitoria I – Gasteizko toponimia I” (Euskaltzaindia, 2009), de Henrike Knöor Borrás y Elena Martínez de Madina. Tal como nos indican los autores, existen, además de la plaza, un barrio del mismo nombre, así como una calle ya desaparecida. Todas ellas, como muy bien apuntaba Oskar, están o estaban en el Casco antiguo.

La plaza que nos ocupa era antes una calle, llamada Calle Chiquita. Según nos explican en el libro, una de las calles que formaba parte de la Burullería era la Cuchillería. Según Venancio del Val, en el siglo XVI se denominaba de este modo un barrio situado entre la parte alta del actual Cantón de Santa María y la Calle Chiquita, lo que hoy se conoce como Plaza de la Burullería. El 15 de febrero de 1985, el Ayuntamiento otorgó este nombre a la plaza resultante de la remodelación de la manzana de la Torre de Anda.

En cuanto al nombre, parece proceder del oficio que tenían algunos de sus moradores: “… en recuerdo a una calle que existió en la zona alta de la ciudad, de la que aparecen referencias en el año 1540 y del oficio de burullero, tejedor de paño, de la época medieval“.

Sobre la ya desaparecida calle de la Burullería, Knörr y Martínez de Madina apuntan que pasó algo similar en Pamplona/Iruña, donde también existió una calle de la Burullería , citada como Rua de la Burullería en un documento de 1527.

Ya hasta aquí, por hoy; ya sabéis, si tenéis alguna otra propuesta sobre nombres de calles de Vitoria-Gasteiz podéis hacérnosla en el muro, estaremos encantados de daros todos los datos disponibles. Aupa, Vitoria!! :-)